sábado, 31 de marzo de 2007

CONTRASTES


Ya no hay verbos capaces
de conjugar las culpas del presente.
las fuerzas se hacen pocas
para patear este asfalto
tan repleto de espectros.
Implantes mediáticos
adormecen las conciencias
y la libertad anda perdida
en aras de arcanos intereses.

Les conozco. Sus disfraces
no pueden ocultar la mediocridad:
Pueden distinguirse claramente
el papanatismo y la opresión,
la realidad secuestrada,
la pérdida de señas de identidad.
Se opta por mantener la distancia,
para no mirar, para no culparse.
Y en los hipermercados, la gente
empuja contenta sus propios ataúdes.

Los valores cotizan a la baja,
brilla el becerro de oro,
prima el desconcierto,
no quedan adjetivos que soporten
las incógnitas de este tiempo.
Se me agotan los puntos y las comas
porque las lágrimas resbalan,
no importa en qué idioma:
Siguen siendo húmedas,
pero los sueños se acortan.

Quizás yo tampoco sea mejor,
pero desde mi pequeño rincón
enmudezco, se quiebra mi voz,
procuro que mi ser aún tiemble
con el florecer de los jardines
y el esfuerzo de algunos locos
por compartir su solidaridad.
Siempre quedará la esperanza
de que el amor nos roce al pasar,
y una pequeña y dulce arritmia
nos despierte el corazón.


jueves, 29 de marzo de 2007

MI VIEJO AMIGO: MI HÉROE

Se acerca una nueva época de elecciones. Los partidos disponen estrategias, la maquinaria está a punto, calienta motores la campaña para captar el voto. También se escuchan voces llamando a la abstención, criticando este sistema imperfecto que llamamos democracia... No es que el resto del tiempo lo mantenga en el olvido, pero es especialmente en momentos como estos cuando me acuerdo de él. Me hizo partícipe de su historia cuando un día, aquél anciano tan callado, decidió tomarme como confidente. Quizás fue el momento, la emoción que nos embargaba a todos por lo que estábamos celebrando, pero me dio una lección impagable sobre el coraje, el amor a la libertad con mayúsculas, el compromiso llevado a sus últimas consecuencias, que nunca he podido olvidar. Lo más asombroso es que lo narraba como algo natural, no había en sus palabras ni un signo de orgullo, sino más bien la resignación del que ha sido atrapado por los vaivenes de la historia, de unos tiempos turbulentos que le tocó vivir y que le arrastraron sin remedio.
Estábamos en los finales de la década de los setenta. Se preparaban las primeras elecciones municipales en España después de la caída de la dictadura. Ya se habían celebrado las generales y aprobado una nueva Constitución que levantaba esperanzas de cambios definitivos en este país. Yo lo vivía con la fuerza que da la juventud y la certeza de que estábamos haciendo algo importante, construyendo un futuro muy diferente para todos. Vivía en una barriada situada en las afueras de la capital y lo que ahora denominamos equipaciones sociales era una mera entelequia. Pero habíamos constituido una Asociación de Vecinos y desde allí, con paciencia, fuimos cambiando la imagen del barrio, intentando al mismo tiempo afianzar un sentimiento de solidaridad vecinal que contribuyera a mejorar la convivencia.
D. José era un señor mayor, rayando ya la ancianidad, que destacaba por su seriedad, la pulcritud con que siempre se vestía, un aire a lo Rafaell Alberti que le daba su melena blanca y el acento venezolano en su voz. En mi ardor adolescente, pensaba que la rebeldía y la lucha eran patrimonios de la juventud, identificaba a los mayores con la dictadura o, en todo caso, eran conservadores y estaban bajo sospecha, porque serían refractarios a los cambios. El contacto con aquél viejo que durante poco tiempo fue mi amigo, me cambió por completo.
Me cayó bien cuando lo conocí, y en cierta manera sentía que el sentimiento era recíproco. Pero la barrera de la edad fue un obstáculo insalvable hasta que llegó el día de las votaciones. Por entonces se había conformado en Canarias una gran Coalición de partidos nacionalistas que se presentaban juntos por vez primera y me había sumado con entusiasmo al proyecto. Me fue designado un puesto de interventor en una mesa electoral y hacia allí me dirigí poco antes de la apertura, resignado a pasar un aburrido día. Cual sería mi sorpresa al encontrarme a D. José, pulcro y sonriente como siempre y llevando en la solapa una chapa del Partido Comunista.
Por simpatía nos sentamos juntos y a media mañana, cuando las cosas se habían tranquilizado y los electores se presentaban de forma espaciada, tuvimos oportunidad para dialogar largo y tendido. Le expresé mi sorpresa al verlo allí, y entonces habló:
Me dijo que ese era un día magnífico, que hacía años había perdido la esperanza de llegar a verlo. Que ardía de deseos de depositar su voto en la urna porque era algo por lo que había estado luchando toda su vida. Me contó la esperanza que supuso la República para un jovencito que comenzaba a entender las causas de las injusticias de este mundo; de lo que supuso el Golpe Militar; de la Prisión de Fyffes y las levas nocturnas de los compañeros que desaparecían; del horror salvaje de la represión falangista; de la huida a la Península donde se incorporó al frente de Cataluña; de la guerra fraticida; del amargo sabor de la derrota y la huida a Francia; de acabar en un campo de internamiento francés donde morían a centenares por el frío, las enfermedades y la mala alimentación; de una nueva huida y el vagar por el país hasta incorporarse a la Resistencia contra el invasor alemán; de las torturas de la Gestapo al haber sido hecho prisionero; y de Mathausen, el Campo de Exterminio donde perecieron más de 10.000 exiliados españoles capturados por los nazis y que fue liberado por los propios presos antes de la llegada de las fuerzas aliadas. Y, por último, su marcha a Venezuela donde tenía familiares y la necesidad de olvidar tanto horror convencido que nunca podría volver a su tierra, de que el exilio era su destino final...
Las horas pasaron con rapidez. Fue una lección impagable de nuestra más cercana historia y sobre una generación formidable, a la que nunca podremos agradecer la enormidad de su sacrificio. Cuando nos llegó el momento de votar, por vez primera supe lo que aquello verdaderamente significaba: Era una ceremonia. Un homenaje a los que lo habían dado todo y más, por aquello que seguramente en el futuro muchos ni siquiera darían importancia porque sería asumido como algo rutinario. Por eso la abstención no está entre mis opciones. Aunque la papeleta esté en blanco, asumo que mi deber es hacer acto de presencia en el Colegio Electoral correspondiente y con auténtica emoción, renovar mi pequeño homenaje a D. José y tantos otros.
Por eso, mi niña siempre me ha acompañado en la ceremonia. Quise que lo viviese desde pequeña. Juntos elegíamos la papeleta, y nos acercábamos a introducirla en la urna. Que sencillo es y cuanto ha costado tener el derecho a hacerlo. Ella debía aprender lo que significa, y el respeto que les debemos a los que no se les permitió sentirse libres. Ahora que se acercan otras elecciones municipales en un tiempo muy diferente ya a aquél otro, y que mi hija vota por primera vez, recuerdo a mi viejo amigo y sigo sintiendo por su figura, siempre pulcra y sonriente, el mismo cariño de siempre.
Poco después de aquél día me llegó la noticia de su fallecimiento. Era alguien que, en su anonimato de hombre corriente, fue un auténtico y genuino héroe: Mi héroe.

miércoles, 28 de marzo de 2007

TEMOR A VIVIR


¿Que se hizo de aquellos gestos
que brindarían cariño y ternura
y acabaron siendo indiferencia?
Ocasiones dilapidadas lastimosamente
que pudieron ser la ayuda, el bálsamo
que aliviara las penas de un amigo:
una caricia, una señal solidaria,
perdida en ese agujero negro
que va formando en nuestra alma
el terrible virus del egoísmo.

¿Qué se hizo de aquél beso
que se quedó en nuestros labios
temiendo la reacción que provocara?
Oportunidad que se quedó en nada
porque a veces permitimos
que sea la cobardía la que indique
el camino de nuestra propia frustración.
Será tarde cuando aprendamos
la equivocación de haber perdido
por no salirnos del guión marcado.

¿Qué se hizo de aquellas palabras
que llegaron jadeantes a nuestra boca
y siguieron su camino hacia el vacío?
Nuestro castigo será sufrir la duda,
si las habrían escuchado con agrado,
y en cambio las perdimos para siempre
acaban transformadas en fantasmas
implorando que alguien les conceda
una oportunidad de redención
que logre rescatarlas del olvido.

¿Por qué tanta aprensión al fracaso,
ese miedo al qué dirán los demás,
el temor a arriesgar lo que nos sojuzga,
tanto prejuicio que nos impide vivir?.
El tiempo, nuestro más cruel enemigo,
seguro que se encarga de hacérnoslo pagar.

martes, 27 de marzo de 2007

NUEVO GOBIERNO DEL ULSTER

Gerry Adams e Ian Paisley
En realidad, nunca pensé que lo que está ocurriendo en el Ulster fuera más que una quimera largamente deseada. Aunque desde hace tiempo se han venido dando pasos en dirección a la paz, por una vez me encontraba en el bando de los descreídos. Imaginaba que algo ocurriría para acabar llevando al fracaso todo el proceso. No me digan que no había motivos para pensar así, aunque siempre deseé que acabase la pesadilla para la población de Irlanda del Norte. Décadas de enfrentamiento armado, cientos de muertos y un odio irrefrenable son materia para el escepticismo.
Y claro que ha habido momentos en que deba la impresión que las cosas se vendrían abajo, que parecían cogidas con pinzas que serían relativamente sencillo de eliminar. Pero la apuesta tanto del Primer Ministro británico (en realidad, el único aspecto claramente positivo de su mandato), el apoyo sin fisuras recibido por parte de los partidos de la oposición, así como la apuesta por la paz de los irlandeses ha resultado mucho más firme de lo que pensábamos.
La foto de Ian Paisley, líder unionista y Gerry Adams, de los republicanos del Sinn Fein, celebrando el acuerdo de constitución de un gobierno de unión nacional donde el primero será Presidente y el número dos del Sinn Fein, Martin Macguinnes el Vicepresidente, pasará a la historia. Hay que seguir con los pies en el suelo y el futuro no estará exento de tensiones. Los enemigos que tanto odio se han profesado no se reconvierten de la noche a la mañana, y los recelos tampoco desaparecen fácilmente. Ninguno de los bandos ha renunciado públicamente a sus objetivos finales:
Los unionistas a ser parte del Reino Unido y los republicanos a formar una Irlanda Unida, pero el IRA se ha desarmado y su más enconado enemigo compartirá labores de gobierno.
Era una condición imprescindible para avanzar en el proceso autonomista de los territorios del Norte de Irlanda. El ejército británico abandona progresivamente sus bases en la zona y una riada de 77.000 millones de euros lloverá los próximos cuatro años para ayudar a su desarrollo. No es descabellado pensar que si todo se desarrolla sin sobresaltos demasiado bruscos, sea cierto lo que ha dicho el Ministro Británico para Irlanda del Norte –Peter Hain- sobre que está naciendo un territorio totalmente nuevo.
Es tentador establecer paralelismos con otro territorio de la Unión Europea donde el terrorismo aún sigue actuando. Diferencias las hay, pero el ejemplo viene dado por la altura de miras, y el saber dar prioridad al bienestar de la gente sobre otros aspectos que, en realidad, nunca han sido más secundarios en una Europa unida y un mundo cada vez más globalizado. Comprender los violentos que sus acciones no conducen a ningún sitio, y asumir todos que la paz llega por la vía de la negociación, es el único camino que nos queda. Pero, por ahora, sólo podemos celebrar que la paz haya llegado al Ulster. Hoy es un gran día, vaya que sí.

RETAZOS


No me pidas que renuncie a la noche
en la que aún no te he encontrado.
No me ruegues que relegue el ansia
de llenar el hueco de tu ausencia
en el lugar donde habitan los deseos.

Tus suspiros son el eco de sonidos
apagados en la distancia de no verte.
Mi apetito se hace carne donde quiera
que habite tu cuerpo tan soñado.
Las noches se envuelven de arrugas
mientras mis manos habitan las sombras
que deja en la nada el calor de tu alma.

No me pidas que acepte el silencio
que contiene el frío de no encontrarte
y despejar los secretos que encierras.
Se hace dura esta singladura solitaria
imaginando tus paraísos cálidos
y los tesoros que promete esa piel
tras los lienzos blancos de tu lecho.

Mujer siempre imaginada; Me gustas
porque reniegas de todo lo inmaculado,
y en tus palabras y gestos se filtra
la sensualidad de tus ritmos vitales.
Eres el punto exacto donde convergen
los anhelos que transportan mis venas.
Y así voy fabricando mis sueños
con retazos tuyos que nunca encuentro.


lunes, 26 de marzo de 2007

DESAFÍOS


Qué duro puede ser enfrentarse
al reto de una hoja en blanco.
Ella no hace nada, sólo espera,
y se ha de crear belleza
a partir del único material disponible:
Las palabras, que van siendo conjugadas
a partir de sombras que se agitan
con una ignota identidad propia.

Nacen a semejanza del que escribe,
expresando sentimientos, ideas,
conceptos o pensamientos,
mostrando su yo más íntimo,
abriendo su mente y su corazón
al poderoso influjo de un mensaje,
que luego habrán de darle vida
los lectores. De ellos depende,
si disfrutan o se aburren,
muestran indiferencia, se emocionan,
sonríen o se enfadan,
hacen suyo lo creado
o sencillamente lo rechazan.

En realidad, se escribe
porque se espera ser leído.
Sin ese paso nada tendría sentido,
agobiado el autor por la duda,
siempre, eternamente presente,
del interés que despertará su trabajo;
elaborado con más o menos acierto,
con desigual belleza literaria.

Escribir para los demás
es una ceremonia ejecutada en silencio,
en la más absoluta soledad,
enfrentado a las propias limitaciones,
al temible vacío del fracaso,
a la voluble condición de la inspiración.
Lentamente, la hoja en blanco
se transforma línea a línea,
y la rueda de la creación gira. Después
se contempla el fruto de ese esfuerzo,
y nunca se puede estar satisfecho.
La maldición del creador es saber
que en algún lugar existe alguien
que podría haberlo mejorado.
La única satisfacción que se permite
viene de la mano de sus lectores.

El círculo se cierra, volviendo al principio:
Otra hoja en blanco habrá que someter.

domingo, 25 de marzo de 2007

ARREPENTIMIENTO Y ORGULLO MAL ENTENDIDO


Uno: Arrepentimiento
Hay estudios científicos que, aplicados a los diversos temas que jalonan la actualidad del día a día, pueden aportarnos una visión mucho más esclarecedora sobre lo que ocurre a nuestro alrededor y ayudar a entenderlos. En la revista Nature, dos investigadores en neurología conocidos con Hauser y Damacio (este, Premio Príncipe de Asturias), afirman que los pacientes que tienen destruido el córtex prefrontal ventromedial (con perdón) "muestran una disminución general en su capacidad de respuesta emocional y una marcada reducción de las emociones sociales -como la compasión, la vergüenza y la culpa- que están estrechamente relacionadas con los valores morales". Explican que lo más sorprendente es que ese daño no afecta a la inteligencia general, ni el razonamiento lógico, así como tampoco anula el conocimiento de las normas sociales y morales. Las personas afectadas pueden llevar una vida normal, su inteligencia no se ha visto afectada, pero tienen menoscabadas las respuestas emocionales, por lo que no se avergüenzan ni pueden sentir compasión.
Hay que recordar que tanto José María Aznar como su sucesor en el PP han sufrido dos experiencias traumáticas. El primero, aquél atentado de ETA contra su coche, que se salvó gracias al blindaje. Y Mariano Rajoy, el accidente del helicóptero que casi le cuesta también la vida. Me pregunto si acaso ambos hayan salido aparentemente ilesos, pero con daños cerebrales que puedan haber pasado desapercibidos para los médicos. En cuanto a Acebes y a Zaplana no consta que hayan tenido accidentes de mayores, pero pudiera ser que en su infancia o adolescencia recibieran alguna pedrada en la cabeza.
Aquí podría estar la explicación de por qué personas que han llegado a ejercer cargos públicos de tanta relevancia y que son los líderes del principal partido de la oposición, siguen enquistados en su postura de apoyar la intervención armada extranjera en un país al que han convertido en un infierno para sus habitantes.
No solo consideran que la invasión, destrucción y consiguiente desmantelamiento del Estado de Irak es cosa del pasado -un asunto "rancio" ha dicho su responsable de política exterior-, sino necesaria para que el mundo fuera más libre y pacífico al librarse de un "monstruo". Insisten, además, en que pronto veremos cómo las tinieblas iraquíes se convertirán en un país próspero y democrático. Sin duda, el ejercicio de la política es harto difícil y complejo. El error acecha en cada decisión, como sucede en cualquier ámbito de la vida. Por lo tanto, arrepentirse, pedir disculpas, ha de formar parte del código ético de cada persona. Si los miles de muertos y los millones de desplazados sólo causan comentarios irónicos en estos individuos, algo grave está pasando. Y personalmente, prefiero apaciguar la sensación de repugnancia con una explicación científica que tenga que ver con algo denominado córtex prefontral ventromedial (con perdón).

Dos: Orgullo mal entendido
Opinar libremente es una condición indispensable para el desarrollo de un sistema democrático. Sin la posibilidad de investigar, denunciar las injusticias y reclamar las reformas necesarias, el ser humano está condenado a la opresión. El libre ejercicio del periodismo reviste tanta importancia que se ha convertido en uno de los más peligrosos que existen en el mundo: Mas de mil periodistas perecieron en la última década ejerciendo su oficio. Así que no es moco de pavo que la misma Declaración Universal de los Derechos Humanos recoja que los individuos no puedan ser molestados a causa de sus opiniones, y tengan derecho a investigar, recibir informaciones y difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio a su alcance. La lucha por la libertad de expresión no es, por tanto, algo corporativo que la sociedad contempla como una cosa rara de los profesionales. La expresión libre es un derecho de los más amenazados en todo el mundo porque es el más claro exponente de la libertad, tanto individual como colectiva. La única limitación es la penal, y ese es el recurso al que deben acudir los que se sientan atacados por algún medio de comunicación.
Todo este preámbulo sale a relucir porque de nuevo, la derecha de este país da una vuelta de tuerca en su estrategia desestabilizadora. En su deliro de, o estas conmig, o estás contra mí, se lanza a tumba abierta contra un medio de comunicación que ha criticado abiertamente esa estrategia. El derecho que exigen para insultar públicamente se torna indignación cuando son ellos el objeto de la crítica. Las veladas alusiones que se han vertido, advirtiendo a lo que supone las fuentes de financiación de una empresa que ha de ser independiente para ejercer su labor informadora, claman al cielo.
El señor Polanco sólo ha expresado de viva voz lo que muchos venimos sintiendo desde hace tiempo. Es más: Personalmente considero que los actuales dirigentes del PP son un peligro para la democracia y están llevando al partido en un viaje que puede no tener retorno hacia la extrema derecha. Se sienten cómodos desfilando a paso de ganso con la vista puesta cara al sol y este ataque contra el Grupo Prisa es un chantaje inadmisible y un paso atrás hacia los tiempos de la censura que parecen añorar.

Y tranquilos. Que no se culpe a nadie más de estas opiniones que al que las suscribe. Por lo que pudiera suceder, que nunca se sabe.

MI PLAYA

Siempre he sentido que no hay mejor sitio para estar que en una playa. Y no hay mejor playa que la mía, al menos para mí, claro. No importa su nombre y aunque importase, no pienso decirlo porque cuanta menos gente la conozca, mejor. Acoge en si misma un montón de paisajes, tantos como horas tiene el día, formas en que se presenta el clima o estaciones en que se disfraza el año.
Se llena de gente en verano, con familias enteras recargando baterías tumbadas al sol desprendiendo los aromas exóticos de los protectores solares y sonando la música rapera siempre subida de volumen de las pandillas adolescentes. Pero también está la del resto del año en que apenas puede verse algún bañista osado, pero si gente mayor dando sus paseos diarios y deportistas corriendo por la arena o nadando vigorosamente embutidos en sus trajes de neopreno. Es cuando los asiduos, los que realmente la amamos, disfrutamos con sus lluvias de marzo y el solajero de casi siempre. Los domingos acude más gente deseosa de rayos de sol, practicar deporte, una tertulia en la arena, un lugar de meditación o simplemente repasar los diarios o enfrascarse en el libro que mantiene ocupado su interés de lector.
Todo ello bajo la vigilia silenciosa de las barcas de pescadores, testigos impagables de los buenos momentos que nos regala un lugar como ese. En mi playa puedes enamorarte, llorar en la arena tus penas, abandonarte al placer de ser acariciado por la espuma del mar, o sufrir los embates del viento cuando le hace una visita... Es un reducto de belleza y bienestar, una fuente de salud física y mental. Y un inmejorable marco de amor para las parejas que se acercan por la noche ebrias de ternura y deseo...
Me gusta comprobar el efecto que causa en los visitantes de fuera. Sobre todo los europeos del norte, que llegan huyendo de su gélido invierno y la miran como un tesoro que quizás los lugareños no valoramos como se merece. Yo sí. Porque en ella me he divertido, he acariciado, he llorado, he disfrutado como un niño de todos los dones que, generosa, nos brinda. Imagino que mucha gente la considera como suya. Yo también. Les aseguro que la llevo muy adentro y que así va a ser mientras viva.

viernes, 23 de marzo de 2007

GEOGRAFÍA DE UNA ESPERANZA


A veces, retazos de aquél tiempo
le hacen una visita a mi memoria.
Regresa por un instante el sabor
de una época en que florecíamos,
aún con la ceguera que da la juventud,
rumbo a un destino inconcreto,
guiados por un puñado de estrellas
que alumbraban en nuestro interior.

Respirábamos aires de cambios
y aprendimos el sabor de la libertad,
mientras daba una calada al Coronas
y el halo de una farola esperaba
a que nos diéramos un beso.
Ahora que nos falta ese calor
y somos nuestros propios arquitectos,
me pregunto cuántas traiciones
se han cometido en nombre de la madurez.


Hace frío fuera de la estancia de lo que fue
y los recuerdos yacen guardados
en el baúl de lo que pudo haber sido.
Tener ha pasado a ser la prioridad,
la preocupación de una generación
que empezó conjugando el verbo ser
con las mayúsculas de la esperanza
en construir tiempos nuevos.
Añoro la maravillosa ingenuidad
de aquellos años en que nos imbuíamos
del anhelo de la camaradería y los afectos...
.
Luego se impregnó también
la huella que supuso la complicidad
de construir juntos un refugio para la vida.
El descubrimiento de la mudanza de la edad,
llegar a casa y notar tu olor,
la niebla que nos envolvía al acostarnos,
el calor de tus mejillas,
que se despidió al irnos ambos
sin saber muy bien cual era el camino.
Creímos en un viaje eterno,
si plantearnos siquiera que el tiempo
es un simple castillo de naipes.

Ahora tenemos la realidad del mundo,
muchas prisas y pocos lugares comunes.
Brillan el dinero, el poder, el ser reconocido,
no importa demasiado el cómo y el por qué.
Veo hombres y mujeres con ojos cansados,
sin fijar la mirada más allá de la rutina,
compitiendo por ganar la batalla del sinsentido.
Quizás es que sus preguntas se han ajado,
han adquirido un todo sepia, como las mías.
No soy tan estúpido como para creerme
que puedo ser tan diferente.

Pero procuro mantener vivos los rescoldos,
reavivar las ilusiones del pasado,
que no presenten la rigidez y el frío de la muerte;
Quiero creer que aún existen oportunidades
para izar con limpieza en la mirada
las banderas de lo que queda por llegar.
Merece la pena arriesgarse a tener sueños,
y que la agenda esté repleta de flores
al mirar el reloj cada día, a las siete de la mañana.

jueves, 22 de marzo de 2007

LAICISMO Y RELIGIÓN

En mi ciudad está a punto de estrenarse los servicios del tranvía. Han sido dos años de obras y molestias de todo tipo, pero parece que esta pequeña pesadilla tiende a su fin. Dicen que contribuirá a mejorar el tráfico, al ser una medida alternativa al resto de vehículos rodados que están colapsando la ciudad. Que les voy a decir que no hayan experimentado todos en sus propias carnes urbanitas.
De todas formas, la reflexión que quería hacer no va por ahí. Hace un par de días se celebró la ceremonia inaugural de las cocheras del tranvía. En el evento estuvo presente el señor obispo, bendiciendo las instalaciones con agua apostólica, católica y romana. Es precisamente ahí donde quería llegar. Nunca dejo de preguntarme qué hace un representante de una confesión religiosa haciendo una labor propia de su cargo en unas instalaciones públicas de un estado presuntamente laico y aconfesional. Puestos a tirar del hilo del sarao religioso, me pregunto si, por ejemplo, los musulmanes que viven entre nosotros considerarán que tenemos un tranvía infiel. O con qué sensibilidad habrá visto el evento un miembro de cualquier confesión protestante. Lo que si puedo asegurar es que los ateos y los que consideramos que una cosa es el Estado y otra muy distinta la religión que profese cada uno de sus ciudadanos, nos hemos sentido de nuevo indignados por la confusión que se produce a diario en cualquier rincón de este país, donde se entremezclan sin pudor alguno y con la aquiescencia de nuestras autoridades, ceremonias publicas y religiosas.
Pase que tengamos que soportar todavía el concordato con la llamada Santa Sede, que otorga privilegios sin par en España a la Iglesia Católica, entre ellos los de pagar su salario a unos profesores de religión que ellos designan y despiden según su criterio. Vale que los representantes de una institución trasnochada, en la que los significados de los términos igualdad y democracia brillan por su ausencia, asuman el deber de salvarnos de nosotros mismos, entrometiéndose sin pudor en los derechos que son de todos, y exigiendo que un país legisle según sus valores...
Pero que sean nuestros políticos, que ostentan cargos públicos y han sido puestos en ellos por gentes de toda raza y condición (religiosa o no) los que alienten o consideren lo más natural del mundo que la iglesia esté presente en actos puramente civiles, ya resulta indigesto. El laicismo no va contra la religión, sino que considera que ésta debería ceñirse al ámbito privado, mientras que si hay algo que debería ser sagrado para el Estado ha de ser su independencia. Ya va siendo hora de respetar también la Constitución en este tema, asumirlo y ponerlo en práctica. Aunque me temo que esto sea predicar en el desierto.

miércoles, 21 de marzo de 2007

UNA PARTE DE MÍ


Es difícil de explicar, pero lo sé:
En lo más profundo de mí
hay alguien yermo e insociable.
Solitario como la cima de una montaña,
árido como el más seco desierto.
Un espacio extinto hecho de nada
pero que sin embargo puede ver y oír;
posee vida propia, siempre está presente.
En la sombra, comparte mi existencia
y hace oídos sordos a la voz de mi conciencia.

Es un ente insensible, inclemente.
No se inmuta con mis lágrimas,
ni se alegra cuando soy feliz.
Nunca reconocerá sus culpas,
aunque dañe a los que quiero,
o intuya que me ha herido el corazón.
Indiferente, nada puede llenarlo,
el odio se congela al instante,
y se muestra impenetrable al amor.

Normalmente lo controlo, pero a veces
se desliza sigiloso como un virus
entre las defensas que he logrado levantar.
Que nadie diga que no está avisado:
Soy una porción de un insondable vacío,
algo en mi ser está contaminado
por el veneno de la inexorable nada.


martes, 20 de marzo de 2007

CUATRO AÑOS DESPUÉS


Ø Cuatro años y 650.000 muertos siguen dando la razón a los que se opusieron a la guerra.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos dan la razón a los que decían que los invasores de Irak nunca conocerían el sabor de la victoria.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos son la demostración palpable de que la invasión iba a causar una masacre y desestabilizaría toda la zona.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos nos recuerdan las mentiras sobre las armas de destrucción masiva que había en el país.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos es la evidencia de que las armas no son la manera para solucionar los conflictos.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos dan la razón a los que advertían de que el conflicto sería la causa de un aumento de las actividades terroristas en el mundo.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos es un balance provisional, a lo que se suma la creación de centros de detención ilegal en diversas partes del mundo, saltando por encima de cualquier legalidad internacional.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos no han sido suficientes para que en España, los que apoyaron la guerra no hayan reconocido el error de esa decisión.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos no son óbice para que el anterior Presidente del Gobierno siga vanagloriándose de que esta es una guerra justa.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos no han conseguido que los que avergonzaron al Congreso, celebrando con risas y aplausos su voto a favor de la guerra, no hayan tenido la decencia de guardar un minuto de silencio por las víctimas.

Ø Cuatro años y 650.000 muertos ya son suficiente bagaje como para que empecemos a pedir responsabilidad legal a los causantes de este desastre.

UNA MIRADA Y UNA ROSA

Se ha sentado con cuidado al borde del camino. La última vez había sido algo dolorosa y aún notaba molestias. Estaba siendo una jornada agitada, con tanto camionero por los alrededores. Siempre ocurría lo mismo cuando cortaban la carretera por el mal tiempo. En su cara se reflejaba el cansancio, pero no podía permitirse dejar pasar estas oportunidades que la climatología le brindaba. Odiaba profundamente estos momentos de tranquilidad, que le traían reflexiones que se negaba a realizar. Se protegió detrás de las gafas de sol, porque la vida a veces quema los ojos y el alma. Ahora que no enseñaba su cuerpo, se protegió del frío con un abrigo que procuraba tener a mano.
Lo volvió a ver otra vez. Desde hacía tiempo la miraba con aquella intensidad turbadora, sentado tras el ventanal de la cafetería de aquella estación de servicio, en cuyos alrededores trabajaba. Nunca le había hablado, pero volvió de nuevo aquella turbación que no podía permitirse. Estaba segura que era el de las flores, maldito sea. ¿Por qué no la dejaba en paz? Odiaba reconocer que había logrado que alguna noche soñase con aquellos ojos y el mensaje que trataban de transmitirle.
No quería entrar en aquél sitio, no pensaba darle una nueva oportunidad. Pero necesitaba algo caliente para el cuerpo, y tenía urgentemente que ir al baño. O sería que, en el fondo, eso era solamente el pretexto... Se estaba portando como una chiquilla y eso siempre le había traído funestas consecuencias.

-En fin- pensó –vamos a ver qué pasa-

Se acercó a la barra y pidió un café con leche. Mientras le servían se dirigió al servicio notando aquellos ojos fijos en su espalda. Al salir miró a su butaca y una enorme decepción se apoderó de ella. Esta vez no habían puesto ninguna rosa. Tuvo que hacer un gran esfuerzo por parecer indiferente, mientras se insultaba mentalmente por ser tan vulnerable. Se sentó, y cuando iba a coger la taza, una voz de hombre sonó a su lado:

-Esta vez la entrega es en mano- le dijeron.

Se volvió y era él, con la flor en la mano y una enorme sonrisa en su cara. Algo trastornada por la situación, recogió el regalo y entonces sucedió lo único que había prohibido tajantemente a los hombres que constantemente pasaban por su vida: La besó en los labios. Fue algo dulce y profundo a la vez. Al volver a la realidad y comenzar de nuevo a respirar, se quitó lentamente las gafas. Quería mostrarle que ella también tenía ojos de enamorada.


lunes, 19 de marzo de 2007

UN MAPA


Podría mostrarte un mapa para que lo entiendas:
eso que ves tan grande es el Mar de la Indiferencia.

Estas, las poblaciones donde van a parar los misiles:
el silencio se eleva como el humo de las calles,
la lluvia se mezcla con las lágrimas vertidas,
y no hay dioses que puedan purificar las penas.
Más allá podrás ver los graneros vacíos
y como crecen sin cesar los cementerios
de los que pagan el precio que impone la OCM
y la codicia sin fin de las grandes corporaciones.
Son sitios donde la felicidad agoniza insensible,
el dolor lo es todo, vuela alto como los vientos,
es la voz del aire de dos tercios del planeta.

Te presento las playas desde donde parten
hacia el destierro o la muerte los desesperados:
Huyen del destino que les hemos creado
y encuentran una tumba en el océano profundo,
o serán confinados tras alambres de espinos
hasta que sean devueltos de nuevo a su miseria.

Ya ves el abismo que separa ambos mundos
y lo diferente que pueden llegar a ser las cosas
según te encuentres en uno u otro lado del mapa.

LA FELICIDAD DE UN NIÑO

El niño salta mientras escucha,
con una sonrisa en la mirada,
las palabras que le dirige
la que seguramente sea su madre.
Se siente protegido y libre,
juega contento en la orilla,
chapoteando en el charco
que la última marea ha dejado
como breve recuerdo de su paso.

Salta batiendo sus manos
porque encuentra una razón
en las palabras y en los gestos
del cariño que lo llevará seguro
hasta el mismo futuro de la memoria.

Apuesto a que ella adora
esos mechones rubios,
las exclamaciones de goce
y el sonido de la carcajada limpia,
que atraviesa transparente el aire.
Ajeno a cualquier reflexión,
él sigue ganando con sus brincos
una pequeña cruzada
a la fuerza de la gravedad
y a todos los males del mundo.

domingo, 18 de marzo de 2007

30 AÑOS DEL ACCIDENTE DE LOS JUMBOS EN LOS RODEOS

El próximo 27 de marzo se cumplen 30 años del choque de dos jumbos, de las compañías KLM (holandesa) y Pan Am (USA), en la pista del aeropuerto tinerfeño de Los Rodeos, la tragedia más grave de la historia de la aviación, saldado con 583 víctimas y que sumió a la isla en la perplejidad y el duelo. Curiosamente, el destino de los aviones no era Tenerife, pero una serie de trágicas coincidencias, el mal tiempo y algunos errores humanos fatales, determinaron la tragedia. El próximo 27 habrá un acto público en recuerdo y homenaje en la Mesa Mota, un lugar señalado de La Laguna (municipio donde se encuentra el aeropuerto), donde se ha creado el Memorial Internacional de Tenerife, un espacio preparado para el recuerdo del desastre.
Se reunirán supervivientes, familiares de las víctimas y personas que participaron en el operativo de rescate y se guardarán dos minutos de silencio, a partir de las 17:06 de la tarde, momento en que se cumplirán los 30 años. También se descubrirá una placa conmemorativa.
El diario “La Opinión de Tenerife” ha publicado en su suplemento de hoy domingo un informe completísimo para entender lo que sucedió ese día, que incluye entrevistas a gente que vivió el desastre en primera persona. Mis recuerdos personales están enmarcados en la tristeza y el caos en que se vio envuelta la zona metropolitana de la isla, movilizada para hacer frente a las necesidades de algo de tanta magnitud.

Toda la información podrás encontrarla en la dirección:

www.la-opinion.com/media/suplementos/2007-03-24_SUP_2007-03-18_22_30_56_etc-17-07.pdf

ENERGÍAS LIMPIAS PARA LA ISLA DE EL HIERRO

Esquema del funcionamiento de la central


Me parece una de las noticias más importantes del año, y seguramente pasará desapercibida. Hace más de una década que se empezó a barajar la idea, y por fin parece que va a hacerse realidad. La isla de El Hierro es una de mis debilidades. Es un hermoso paraíso de calma, tranquilidad, respeto por el medio ambiente, y un estilo de vida ya casi perdido irremediablemente en tantos sitios, por un concepto de progreso que nos ha obligado a pagar un alto precio.
Por eso es una alegría la noticia de que el martes se aprobará en Madrid el Proyecto 100% Energías Renovables, que convertirá a la isla en la primera de ese tamaño que se abastecerá solamente con energías limpias y que comenzará a ejecutarse este mismo año. El coste supera los 54 meuros y está fundamentado principalmente en la idea pionera de construir una planta de generación eléctrica hidro-eólica. Una apuesta que ha llevado adelante el Cabildo de la isla y que ha hecho suya el Ministerio de Industria que invertirá 35 millones de euros, de los que ya hay aprobados 15 en los Presupuestos Generales para este año.
La planta de Energía Eléctrica Hidro-Eólica será una tecnología sin precedentes en el mundo y supone un elevado reto tecnológico que consiste en combinar sistemas eólicos y mini-hidráulicos. En estos, se bombea agua con energía eólica entre dos depósitos situados a diferentes cotas. Cuando hay necesidad de cubrir una demanda eléctrica, la caída del agua almacenada en el depósito superior mueve turbinas en la central hidroeléctrica.
En el sistema proyectado para El Hierro, un parque eólico genera electricidad que se inyecta en la red insular, que satisface parte de la demanda de la población. Cuando existe excedente de energía eólica que ya no puede ser vertido a la red eléctrica, este exceso de energía se utiliza para bombear agua entre los depósitos. En los períodos en que la velocidad del viento no es suficiente, el agua almacenada se deja caer y varias turbinas eléctricas generan la potencia requerida.
El sistema evitará el consumo anual de 6.000 toneladas de petróleo, impidiendo la emisión a la atmósfera de 20.000 toneladas de CO2 cada año.

sábado, 17 de marzo de 2007

ÉXTASIS


Pensé que era el éxtasis
cuando con un profundo suspiro
te quitaste, reflexiva,
la pulsera.

Pero me equivoqué.
La embriaguez fue
cuando regresaste del baño
con una sonrisa en los ojos
y la sacudida del deseo
como una flor abierta
en la piel.
Habías dejado allí dentro
todas tus vergüenzas.

Nos acercamos despacio,
hubo un roce
de mi mano en tu espalda
y cayeron los velos:
Todo fue armonía en el caos
en que nos convertimos,
hasta depositar nuestros sueños,
suave y lentamente, en el paraíso
de los apetitos satisfechos.

LOS SÁBADOS POR LA TARDE

Los sábados por la tarde no estoy para nada, ni para nadie, excepto para ellos. Ocurrió por casualidad, pasé por allí un día, la puerta estaba abierta y me pudo la curiosidad. Fue hace tres años y nunca me he arrepentido de haber entrado: Durante unas horas, los sábados por la tarde, mi vida cobra sentido. Yo sólo tengo que poner un poco de cariño y mucho de atención. Es fácil. Pronto se aprende a quererlos y tienen tantas cosas que contar... Ponen su pasado al servicio de mi futuro. Lo hacen encantados porque mi presencia significa destruir el muro de la soledad que les rodea. La soledad es traidora, se presenta por sorpresa y se te pega en la piel. Pero los sábados por la tarde ellos ahogan su soledad y yo las prisas del resto de los días. Se me contagia su calma, su paciencia. Aprendo a mirar y escuchar: Hablan con su mirada, con el movimiento de sus manos y ríen. No se les ha olvidado reír, a pesar de las lágrimas que su abandono les ha causado.
Nunca me he sentido más querido. Ahora son mi familia y me siento afortunado por ello. Al llegar las nueve en punto de cada sábado por la tarde, marcharse se convierte en una pesada carga que cada vez cuesta más sobrellevar. Nunca lo consigo a la primera. Afortunadamente, los besos y los abrazos duran para siete días. La última mirada siempre descubre alguna lágrima furtiva...

Hoy es sábado por la tarde y tengo prisa. Me esperan mis amigos del asilo. Es el tercer aniversario, y tenemos muchas cosas que celebrar.





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viernes, 16 de marzo de 2007

GENTE

No son un objeto para estar catalogados,
no son mercancías que debamos etiquetar,
no son malhechores para ser juzgados,
no son comparsas a los que traicionar.

No son un peligro para estar custodiados
no son retratos que podamos enmarcar,
no son accesorios para ser minimizados,
no son prisioneros a los que vigilar.

No son un ejemplo para estar idealizados,
no son procesados que podamos condenar,
no son dioses para ser reverenciados,
no son secundarios a los que despreciar.

En su imperfección está el misterio,
en su complejidad está el encanto.
Recuerda que son sólo gente:
Tan limitados como yo,
tan humanos como tú.

SOBRE LA LEY DE IGUALDAD


Una magnífica noticia la aprobación por el Congreso de la Ley de Igualdad. Y emocionante haber aprovechado la ocasión para homenajear la figura de Clara Campoamor. A ningún político debe tanto la democracia en España como a esta mujer que consiguió que se aprobase el voto universal en este país, algo que ahora nos parece consustancial con un régimen de libertades y derechos, pero que ha costado un esfuerzo sobrehumano ir incorporando a la legislación internacional. Aquí fue su esfuerzo personal el que consiguió que el 1 de octubre de 1931 se aprobase una Ley que autorizaba el voto femenino, incluso con la postura contraria de la izquierda que pensaba que las mujeres votarían mayoritariamente a los partidos de la derecha.
Que el actual Presidente del Gobierno reivindicase su figura en un Pleno del Congreso donde se debatía una Ley que daba un paso más allá en la incorporación de la mujer a la sociedad, es un emotivo simbolismo.
Y que no estuviera presente en un acontecimiento como ese el responsable del principal partido de la oposición, causa estupor e indignación. Fuese cual fuese la postura del partido, es inadmisible que se considere que leyes que suponen un avance en los derechos individuales de la población no merezcan la presencia de alguien que aspira a gobernar el país. Supongo que la ley no será perfecta y que, habrá de ser retocada con la experiencia y el paso del tiempo, pero hay que recordarle al señor Rajoy que la patria no se rompe con la recomposición de su estructura político-administrativa, sino por la injusticia y la falta de igualdad para todos.
Igual es que, preocupados como están desde algunos sectores de la caverna por lo que consideran la desmembración de la familia, en el fondo se siga pensando que la culpa está en la inserción de la mujer en el mundo laboral: La mujer trabaja y ya no está en casa fregando, planchando, haciendo la comida y controlando a los hijos, como hicieron sus madres y abuelas. Pero el verdadero problema no es que la mujer se inserte en el mundo laboral, sino que aún la mayoría de los hombres no lo hacen en el ámbito doméstico. Si esta ley sirve para obligar a cambiar esta mentalidad, que es la última verdadera revolución pendiente, bienvenida sea.
El PP justifica su abstención en la votación porque la considera “elitista”, al obligar a que las listas electorales y los consejos de administración de las empresas tengan un mínimo de un 40% de presencia femenina. Independientemente de que consideren implícitamente que las personas que hemos elegido para que nos representen forman parte de una élite (algo realmente preocupante por las connotaciones que tiene), la normativa es tan completa y abarca tantas cuestiones que afectarán a la vida de la gente, que es de risa semejante argumentación.
Aunque pensándolo bien, es de agradecer que por una vez provoquen la sonrisa. Resulta agotador tener que aguantar sus malos modos todo el tiempo.

jueves, 15 de marzo de 2007

EL BOMBARDEO DE GERNIKA


Lo que sigue es un fragmento de “Historia de un miliciano”, de Iñaki Miró. El bombardeo de Guernica inauguró un nuevo concepto de guerra. Hasta ese momento, los civiles que se encontraban en retaguardia estaban relativamente a salvo, a no ser que el frente de batalla les afectase directamente. La guerra era cosa de los militares, y los civiles no se encontraban entre los objetivos directos. Nadie podía prever en aquellos días que algo así ocurriese. Pero a los sublevados les interesaba acabar con toda resistencia en el frente norte y a los alemanes probar a sus aviadores, a la vez que tomar experiencia de cara a un futuro en el que la aviación sería una parte fundamental en su ocupación de Europa.
El protagonista de esta historia se encuentra por casualidad en el pueblo, restableciéndose de una herida de guerra en un hospital cercano. Ha salido a dar una vuelta. Y describe con desgarradora sinceridad lo que ocurre en aquella horas aciagas. Cuantes veces se han repetido desde entonces:

A media tarde estaba sentado en un banco de la plaza. Apenas había gente a la vista. De pronto fui consciente de algo que me inquietó. Era el silencio. En Gernika vivían siete mil personas y se calculaba que había varios miles más de refugiados, por lo que aquél silencio era poco natural para un lunes de mercado. Ni los pájaros cantaban.
Presté atención. No se oía nada.
Al cabo de un rato empecé a escuchar un suave ronroneo. Me levanté. Las campanas de la cercana iglesia de Santa María empezaron a redoblar con fuerza, atronando el ambiente. Algo ocurría. El ruido de las campanas ahogó el ronroneo que había oído. Empecé a escuchar gritos. La gente corría por las calles adyacentes. De pronto un ruido más fuerte que el de las campanas pasó por encima de mi cabeza. Miré hacia arriba. Era un avión alemán.
Desapareció hacia el sur. Había entrado por el norte.
Suspiré aliviado-
La gente salía de sus casas y se dirigía hacia los refugios y las iglesias.
Me quedé quieto. Al cabo de un rato, por encima del ruido de las campanas, volví a oír el sonido del avión. Regresaba. Lo busqué en el cielo. Ahora volaba más alto. Pude ver cómo se le abrían las tripas y soltaba una andanada de bombas de gran tamaño. Corrí, aunque no sabía en qué dirección hacerlo. A unos trescientos metros de donde yo estaba, en la plaza de la estación, cayeron dos bombas encima de una multitud que corría enloquecida. Se levantó una gigantesca polvareda y la onda expansiva me derribó al suelo. Un instante después me llegó, atronador, el ruido de las explosiones.
Me zumbaban los oídos y tenía una ligera conmoción, pero no estaba herido. De forma mecánica miré el reloj, eran las cuatro y media....

... Al cabo de un rato me levanté y caminé hacia la plaza. Se veía movimiento de gente. Un edificio ardía detrás de la estación. Los bomberos intentaban apagarlo. Algunas monjas y otras personas estaban recogiendo a los heridos y montándolos en un camión. los muertos se contaban por docenas. Mucha gente salía de sus casas y se dirigía a los refugios. En la iglesia de Santa María había no menos de quinientas personas. Muchas mujeres rezaban un rosario.
...Exactamente veinte minutos más tarde del primer bombardeo, las campanas de la iglesia volvieron a redoblar. todos los que estábamos en la plaza levantamos las miradas al unísono. Por el norte llegaban otros tres aviones enemigos, en línea. Medio minuto más tarde pasaron por encima de nuestras cabezas abriendo sus panzas y dejando caer de nuevo su carga mortífera. Aquello no había hecho más que empezar. Corrí como un desesperado hacia la calle Adolfo Urioste. Mucha gente venía detrás de mí. A nuestro alrededor caían las bombas. El estruendo era atronador. Llovían los cascotes y el polvo y el humo impedían la visión.
... Me levanté y miré hacia el pueblo. La nube de polvo lo ocupaba todo, pero se veían varios incendios. Quería marcharme de ahí; deseaba correr monte arriba y perderme en algún lugar desde el cual no pudiera ver la atroz destrucción que se estaba desatando sobre Gernika. El castigo de Sodoma y Gomorra no pudo ser peor. Pero esta vez, no entendía cuál había sido nuestro pecado.
Bajé de nuevo al pueblo. sin pensarlo, haciendo caso omiso de la destrucción que me rodeaba, me dirigí hacia el mercado. El caos era total. Los edificios de alrededor ardían. Habían caído bombas incendiarias. Los puestos de los vendedores ya no existían. Una vaca gemía en una esquina, abrasada por el fósforo. Por todas partes olía a carne quemada. Los cadáveres estaban irreconocibles, totalmente calcinados.
Algunas personas caminaban entre los escombros con la cabeza baja, parecían fantasmas. Daban vuelta a algunos cadáveres, buscando quizás amigos o familiares. Deambulando, llegué hasta el puesto de los chatarreros. eran una masa oscura, irreconocible. la ola de fuego les había encontrado abrazados.
No pude resistir más, me senté en el suelo y comencé a llorar.
... El bombardeo continuó. Cada veinte minutos, en oleadas de tres aparatos, loa aviones alemanes dejaban caer sus bombas sobre las casas, destruyendo lo poco que quedaba en pie. Ametrallaban a la población civil que huía despavorida, sembrando de muerte y destrucción lo que hasta hacía poco más de una hora era una ciudad floreciente y bulliciosa.
Era un paseo triunfal. Ningún ejército enemigo les contestaba. Algunos soldados dispersos disparaban sus fusiles contra los aviones, pero era lo mismo que si hubieran disparado al sol, o a las estrellas.
Era algo perverso. La infamia más grande que se podía cometer contra el género humano. Gernika pasaría a la historia como el primer ensayo militar de destrucción total contra una población desarmada y sin posibilidad de defensa.
A las seis de la tarde pasó la última oleada de bombardeos. Todo había acabado, pero realmente Gernika terminó unos días atrás, cuando en un despacho de la ciudad de Burgos se reunieron el general Alfredo Kindelán, jefe de las Fuerzas Aéreas nacionales, y el general Hugo Sperrle, comandante en jefe de las fuerzas alemanas en España, para decidir la forma de infringir a los vascos un castigo ejemplar.
Años más tarde, en marzo de 1946, enfrentado al Tribunal de Crímenes de Guerra que le juzgó en la ciudad de Núremberg, el mariscal Herman Goering declaró que ‹‹España me brindó una oportunidad para poner a prueba mi joven Fuerza Aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia››.
Alarmados ante la repercusión que el bombardeo de Gernika había causado en las principales cancillerías europeas, el Cuartel General de Franco dio el 5 de mayo un comunicado a toda la prensa internacional: ‹‹Guernica no fue bombardeada por mis fuerzas aéreas... Fue incendiada con gasolina por los mismos vascos››.

LA HORA DEL ADIÓS


Llegó la hora del adiós.
¿Olvidas algo? ¿No? Bien...
Creo que nada más queda por decir.
O sí...Te dejo. Me dejas. Espera...
Afuera llueve.No hay prisa.
Esperemos a que escampe.
Abrígate bien. Hace frío este invierno.
¿No te dejas nada? ¿Las fotos, las cartas?
Sigues igual de guapa. Cuántos recuerdos...
Mírame por última vez,
como me mirabas antes...
Separarnos.
Cuanto esfuerzo costaba ya
intentar ser lo que fuimos un día...
Cuando salgamos
cada cual tomará su senda,
tendré que aprender a vivir solo,
pero ese es un reto
que estoy dispuesto a afrontar.
Espero que algo nos quede.
No me gustaría darle facilidad al olvido,
aunque de alguna manera seas el pasado.
Sería triste encontrarnos por la calle
después de meses sin vernos,
teniendo sólo referencias de conocidos mutuos,
y que la indiferencia haya sustituido
lo que sentimos un día el uno por el otro.
Nos quisimos mucho, ¿verdad?
Cuantas ilusiones... Afortunadamente
conseguimos que alguna se hiciera realidad.
El gran error fue pensar que éramos distintos,
que estábamos al margen de la erosión
que inevitablemente causa el paso del tiempo.
Acércate a la ventana, ven, mira...
sigue lloviendo, cada vez más fuerte.
Parece que el tiempo llora por nosotros.
¿Por qué no me miras? ¿Qué te ocurre?
¿Y esas lágrimas? Dios mío...
Sigo si poder soportar verte sufriendo.
Puede que...,
quizás podrías quedarte, sólo un poco.
No sé cómo,
pero aunque hayan cambiado tanto
tu corazón y el mío,
tal vez no esté todo perdido.
Ahora, en este abrazo
que podría ser el último,
tú podrías hacer trizas tu hastío
y yo derrotar a mi insondable soledad.

SUPERFICIES


En la superficie está la mayoría,
los aceptados, los conformistas,
los que hacen equilibrios,
los bien vistos,
los que avanzan con la vista al frente
sin preguntarse nunca
para qué, por qué y hacia dónde...

Bajo la superficie...
estamos los habitantes del submundo,
los locos recluidos en las cloacas de la vida.
Estupendo lugar para mirar las estrellas,
contemplar las miserias del infinito,
donde casi podemos sentirnos libres,
buscando las señales que indican
que cambiar algunos suelos
puede no ser imposible.

miércoles, 14 de marzo de 2007

PERDEDORES


Historias de la calle, desesperanzas
que no llegarán a titular en las noticias.
Perdedores a los que no hacemos caso,
al margen de un mundo en que el triunfo
es el único valor que realmente interesa.

Al amparo de las sombras,
una mujer está a la expectativa,
bajo la mortecina luz de la farola.
Tras el perfil de sus pechos,
se adivinan unos ojos cansados
y la cara pintada a trazos gruesos,
para intentar borrar las huellas
que han dejado las noches frías
y la incertidumbre del mañana.

Ofrece lo que pueda aprovecharse
de su cuerpo ya marchito,
viejo a pesar de los pocos años,
maltratado por una suerte esquiva,
sosteniendo en pie las pocas fuerzas
que la enfermedad maldita le permiten.

Hace tiempo que olvidó quién era antes,
atrás quedaron sus sueños adolescentes,
y el hombre que marcó su destino.
Ahora sólo necesita algo de dinero
para conseguir la siguiente dosis,
pero ya nadie muestra interés alguno
en detenerse en aquella esquina.

Amanece y hoy no se ha movido.
Los ciudadanos serios desvían la mirada,
aceleran el paso, buscan rápidamente
la protección que les otorga la normalidad.
Y una tumba sin nombre será su destino,
mientras cuando llegue de nuevo la noche,
alguien tomará su relevo entre las sombras.

martes, 13 de marzo de 2007

BANDERITA ROJA Y GUALDA

La pasada semana, días antes de la manifestación de Madrid, leo con asombro que en este país se han agotado en los comercios las existencias de banderas españolas. Cuando no se tienen argumentos, se saca de paseo la bandera, el himno, la patria y esa ¡Es-Pa-Ña! , que querrían que volviese a ser una Unidad de Destino en lo Universal. Que quieren que les diga. Para alguien que proviene de las filas del nacionalismo canario y al que le ha costado lo suyo reconciliarse con el país al que sus documentos de identidad indican que pertenece, le están fastidiando bien todo el esfuerzo realizado.
Aparecen de nuevo los que quieren borrar de un plumazo este lugar de encuentro de distintas sensibilidades. Sólo admiten una España, la de ellos y se apropian del país y los símbolos que deberían representarlo. Pues lo siento, pero no son los mismos que los míos: Lo español es para mí un esfuerzo colectivo por integrar la diversidad, el encuentro en una cultura común, un terreno donde todos podemos entendernos. Una España de gazpacho y jamón Ibérico, pero también de conejo en salmorejo y papas arrugadas. Somos eso: pan con tomate y un futbolista fallando un penalti en un mundial.
Lo que nunca podré compartir es la perversidad de sacar banderas y cantar himnos, el apropiarse de unas víctimas y un lazo azul que son de todos, la ira fomentada por intereses bastardos, el convertir en enemigo al que piensa diferente, el que existan “españoles decentes” (lo que implica que haya también lo contrario), el que sólo pueda existir una idea de nación. Si eso es ser español, que paren el tren, que me bajo.
El orgullo de un país se demuestra trabajando por él, haciéndolo crecer, mirando con tiento las promesas, sacando adelante la estructura social le pese a quien le pese y, también, cuestionando los signos que lo identifican y los valores que lo definen. Más todavía en este mundo globalizado donde las identidades acabarán por ser mestizas. Nunca como ahora para que lo local sea el despegue hacia la galaxia de lo global. Ahora que deberíamos sentirnos orgullosos de nosotros mismos, han vuelto los verdaderos enemigos: Los que se definen a si mismo como patriotas y lo demuestran con banderas al viento y amenazas a todos los demás. De ahí a la extrema derecha, ya ni siquiera queda un paso.

LENTAMENTE


Muere lentamente
el que prefiera no sentir,
el que anule sus emociones,
el que no aprecie las artes,
el que no reconozca la belleza.
El que no pueda ser capaz
de encontrarse a sí mismo,
el que no aprenda a ayudar,
el indiferente a todo,
el que sólo se mire en el espejo.

Muere lentamente
el esclavo del hábito,
el que no se arriesga
en pos de algún sueño,
el que tiembla ante los cambios,
el que escapa a una pasión,
el que todo lo ha de hacer
conforme a lo establecido,
el que no se permita desoír
los consejos de los sensatos.

Muere lentamente
el que se impide ser feliz
a pesar de tenerlo a mano,
el que no aprenda a reír,
el que lleve el tedio por bandera,
el que no se esfuerce en expresar
algún sentimiento positivo,
el que deja que los años pasen
simplemente desistiendo de existir.






lunes, 12 de marzo de 2007

MORIR LIBRE


La noche había sido larga y fría. Por fin el amanecer se insinuaba allá, sobre la línea que marcaba la frontera entre la isla y otros mundos que no sabían que existían hasta la llegada de los extranjeros. Se sentía enormemente solo, pero en este amanecer que posiblemente sería el último, ya nada tenía demasiada importancia.
Que supiera, sólo quedaba él. Su pueblo había acabado por desaparecer a manos de aquellas armas tan extrañas que escupían fuego, de enfermedades para las que no conocían remedios, de hambre... Otros habían sido encadenados en aquellos monstruos de madera con los que caminaban sobre el mar y llevados a no se sabe qué sitios de los que nunca volvieron... Y otros no tuvieron más remedio que ceder, renunciar a lo que habían sido, a sus creencias, sus ritos y costumbres, sus nombres, hasta su lengua.
Hacía tiempo que ya no eran un pueblo, pero hubo valientes que se negaron a aceptar la derrota. Gentes como él, que huyeron hasta adentrarse en los montes más espesos de las cumbres y desde allí prosiguieron una resistencia desesperada. “Los Alzados”, les llamaron. Poco a poco fueron cayendo todos, víctimas de traiciones o la desesperación de tener que arriesgar cada vez más en sus correrías en busca de alimentos.
Lograron resistir muchos ciclos lunares, pero ahora ya sólo le acompañaba la soledad. La estirpe se extinguía en aquél hermoso amanecer, que como un oscuro augurio teñía de rojo el cielo. Sabía que los perseguidores estaban cerca. Había intentando romper el cerco varias veces, pero no lo había conseguido. Y no iban a tener la satisfacción de apresarlo, ni de que una de aquellas armas fuera la causante de la muerte del último guanche libre.
Invocó a los espíritus de los valientes guerreros que habían caído antes que él, defendiendo su isla. Pidió fuerzas al dios del volcán para no desfallecer en el momento postrero, y cuando el primer rayo de sol iluminó su cara, se dirigió a lo más alto del acantilado Dirigió una última mirada a la belleza sobrenatural que lo rodeaba mientras una lágrima furtiva se deslizaba por su mejilla, cerró los ojos y sintió la caricia de la brisa mientras caía...

ÉL NO LO HARÍA



Ahora si que sabía lo que era pasar hambre.
No llegaba a entenderlo, pero estaba solo.
Caminó sin rumbo por aquellas calles,
sin poder captar ningún olor conocido.
Todo le era extraño y peligroso
y añoraba dolorosamente la caricia de su amo.

Aromas de placeres culinarios circulaban por el aire,
pero esta vez nada de aquello era para él.
Llegaba la segunda noche, y empezaba a hacer frío,
pero no quería alejarse demasiado de aquella farola.

Seguramente todo fue un error, y vendrían a buscarlo,
podría arrojarse como siempre en aquellos brazos tan queridos.
Cuantas ganas tenía de notar la mano en su lomo,
ponerse a dar saltos, ladrar a los extraños, mirarle...,
lamerle la cara con gusto, caminar a su lado.

Nunca habría supuesto que la tristeza fuese esto,
que llegase a doler de la manera en que lo hacía.
El mundo era un espectáculo extraño de olores,
de luces, ruidos y peligros que acechaban sin tregua.
Recordó como se abrió la puerta del coche,
como saltó a la acera, esperando que él saliera.

Pero esta vez no ocurrió como siempre,
y ahora estaba allí: Solo, cansado y temeroso.
Se tumbó lo más cerca posible de la farola,
y en su viejo corazón canino tuvo la esperanza
de que al despertar podría comprobar aliviado
que no había sido más que una cruel pesadilla.

domingo, 11 de marzo de 2007

LAS NUEVAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO

Cinco mil años después de su construcción, las pirámides de Gizeh son las únicas sobreviviente de las siete obras que los antiguos llamaron "maravillas del mundo". Pero tengamos en cuenta que esa denominación se suscribía a lo que hemos conocido como cultura clásica, en el entorno del Mediterráneo y muchas otras no fueron tenidas en cuenta. El año pasado se hizo pública una iniciativa internacional para renovar el listado de las Siete Maravillas del Mundo mediante una votación popular en todo el mundo, entre 77 monumentos y construcciones repartidos por el planeta.
De entre aquellas propuestas han quedado 21 finalistas y se ha abierto el plazo para una nueva votación de la que saldrán las siete ganadoras. El plazo para finalizará en el mes de julio. El día siete del citado mes, se dará a conocer en Lisboa el listado de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo Antiguo, tras la votación más grande que se haya realizado nunca en la historia.
Las 21 finalistas:

  • Acrópolis de Atenas
  • Alhambra de Granada
  • Templo de Angkor, Camboya
  • Chichén Itza, México
  • Cristo Redentor, de Río de Janeiro
  • Coliseo de Roma
  • Moais de la Isla de Pascua
  • Torre Eiffel, París
  • Gran Muralla de China
  • Santa Sofía, Estambul
  • Kiyomizu-dera, Kyoto
  • Kremlin, Moscú
  • Machu Picchu, Perú
  • Castillo de Neuschwanstein, Baviera
  • Ciudad de Petra, Jordania
  • Pirámides de Gizeh, Egipto
  • Estatua de la Libertad, Nueva York
  • Stonehenge, Reino Unido
  • Ópera de Sydney, Australia
  • Taj Mahal, India
  • Tombuctú, Mali

Si estás interesado en votar, en la columna de la derecha encontrarás un enlace para acceder a la página web. Sólo tendrás que dar unos datos personales para hacerlo. También puedes contemplar una imagen de cada una de ellas entrando en la sección "mis imágenes".

LA BASURA MORAL

Qué obstinada es la pobreza, qué pesada puede ser el hambre, qué insoportable llega a ser la desesperación. Entre tanto revuelo mediático, se nos cuela por alguna esquina la noticia: Tres fallecidos en un cayuco que hacía el maldito viaje hasta Canarias. Otros tres jóvenes han caído. Pero sólo son tres negros, tres africanos que han dejado de respirar, un trío de muertos de hambre menos, tres problemas que nos hemos quitado de encima.
Sigamos con lo nuestro, con De Juana Chaos, abriendo debates falsos para ocultar lo realmente importante, con las mentiras que preparamos a propósito de las próximas contiendas electorales, intentando pescar algo en el río revuelto de la agitación más asquerosa, metiendo a los ciudadanos en una vorágine tan peligrosa como nuestra propia historia nos enseña. Qué cómodo resulta vivir en la política del espectáculo, del insulto: Nos evita lanzar propuestas razonables, establecer compromisos que posiblemente no vamos a cumplir. Que bien adormecidos están: Ya sólo les interesa si pueden sacarle humo a la tarjeta de crédito, conseguir el coche que les haga fardar, o esa pantalla plana que casi no cabe en el salón, pero que tan de moda se ha puesto.
Podemos hablar, por ejemplo, del calentamiento global o del enfrentamiento entre Bush y Chávez por ver quién es más idiota. Podemos perturbarlos con el nuevo escándalo de corrupción político-urbanística de la semana. Incluso quizás algunos crean que pueden escapar de todo y vivir en la más tierna de las inopias, copita va, ligue viene.
Nos interesan ciudadanos que nos permitan mirarnos en las sombras del pasado, quebrantar los fundamentos que nos proyectan hacia el futuro, amilanar la libertad individual y colectiva, desarmar la democracia con engaños y vilezas cuando nos conviene. Un país de pocos frente al de todos, país oscuro frente al de encuentros, país de oprobio frente al de razones. Lo fundamental es que nos permitan seguir haciendo lo que nos venga en gana.
Que sigan ahí el hambre, la desesperanza, la tristeza, la tragedia del tercer mundo, nos trae sin cuidado. Que siga la juventud de África muriendo para llegar a esta basura en lo que nos estamos convirtiendo no es nuestro problema. Que molestos pueden llegar a ser estos negros: a ellos parece que no hay manera de controlarlos.

sábado, 10 de marzo de 2007

UNIDAD

Cuando me encuentro deprimido
y muestro ese aspecto huraño
que forma parte de mi carácter,

sólo tienes que desnudarte.
Toda pesadumbre desaparece,
se me revela lo importante:
Nos volvemos carne, respiramos,
y ser feliz no es una quimera.
Al tocarte, entiendo con claridad
lo que acontece alrededor.
Contigo renuevo el compromiso
para que los males del mundo
sean parte de mi propia existencia.

Cuando me alcanza tu influencia
la conciencia se vuelve poderosa,
me siento fuerte en el combate
contra los males que asolan la razón,
y sé que soy capaz de abatir el vuelo
de la lógica que pretenden los viles.
Todos los males los enmienda
la perfecta simetría de ese cuerpo.
Enmarcando las líneas de tu silueta
en el encuadre fascinado de mis ojos,
puedo respirar el aroma a libertad
que desprendemos estando juntos.
Es imposible no entender entonces,
que estaremos, ocurra lo que ocurra.

viernes, 9 de marzo de 2007

GÉNESIS



Que bonita es la inspiración cuando llega. Y cuanto se le odia si se hace de rogar, cosa que ocurre demasiado a menudo. Andaba buscando material para una nueva historia (no se pueden imaginar lo estresante que puede llegar a ser), cuando apareció de repente y sin aviso previo. Tengo que reconocer que al principio me espantó un poco el aspecto tan raro que tenía. Si existen los fantasmas, era lo más parecido a uno.

Enseguida me tranquilizó su voz, porque sólo destilaba tristeza.

- Por favor, no te asustes. Sólo quiero conversar un momento contigo – me dijo.
- Está bien -Contesté -¿Pero quién demonios eres? ¿Por qué te presentas así y cómo es que tienes ese aspecto?
- Soy un personaje en busca de autor. Un escritor me creó en su momento para algo que tenía en mente, pero abandonó la idea. Cuando eso ocurre los personajes inconclusos nos quedamos vagando en el vacío, intentando que alguien se apiade de nosotros y nos utilice antes de desaparecer por completo-
- Ah, ¿pero los personajes mueren?-
- Somos inmortales si formamos parte de una historia. Pero si no es así, tenemos que darnos prisa porque en poco tiempo nos desvanecemos y acabamos en la nada después de múltiples sufrimientos-

Siguió explicando que había estado a punto de hacerse un hueco en dos obras de teatro, una novela por entregas y tres cuentos, pero su mala suerte le perseguía y presentía que las oportunidades casi se le habían agotado.

- Bueno... Yo escribo, ¿sabes? – Le dije con un deje de orgullo, que creo que ni siquiera notó por la alegría con que recibió la noticia. Pobrecillo. Me miraba como si yo fuese un Salvador, cuando si hubiera un termómetro que marcara la calidad de los escritores, el mío estaría bajo cero. Pero imagino que para un personaje, el autor es precisamente una especie de dios, porque al fin y al cabo es quien le da la vida.
Ese pensamiento me dio una idea.
- ¡Ya lo tengo! –Exclamé- Creo que ha sido una idea extraordinaria. Puedes estar tranquilo, amigo mío. Los dos acabamos de encontrar una historia-

Me puse a escribir frenéticamente. Nunca me había pasado algo igual. Su personaje fue tomando forma: Se convirtió en un ser habitando un mundo al que denominé Paraíso. Entonces me di cuenta de que habría de darle a él también un nombre. Como no lo tenía claro, comencé a repasar el abecedario y pronto lo encontré. Sonreí satisfecho: Se llamaría Adán. Y como me sentía generoso por todo lo que había sufrido, pensé que no era bueno que estuviera solo, así que le ideé una compañera: Eva. Por último, en un alarde de malabarismo por mi parte (con el paso de los años, esa decisión se ha mostrado la más genial), decidí aparecer yo también en el relato. Dado que era el autor, no podía ser otro: Mi papel era el de Dios.

Nunca más he vuelto a escribir. Pero reconozcan que el hallazgo de mi personaje ha sido todo un éxito y he terminado por ser el símbolo mismo de la inmortalidad.


jueves, 8 de marzo de 2007

CINE: "LA VIDA DE LOS OTROS!



Una de las sorpresas de la noche de los Oscars de este año fue que la coproducción hispano-mejicana “El laberinto del fauno” no se llevase el premio a la mejor película de habla no inglesa, cuando era la gran favorita en todas las quinielas. Al final resultó ganadora en esta categoría, “La vida de los Otros” (Das leben der anderen) y si tienen la oportunidad de visionarla entenderán la razón.
Que me perdone mi admirado Clint Easwood (mi director favorito) y la maravilla cinematográfica que ha significado su “Cartas desde Iwo Jima”, pero este film alemán es sin ningún género de dudas la mejor película del año. Su director ha debutado en el cine por la puerta grande acaparando premios con una historia sobrecogedora, llevándonos al pasado reciente de Alemania y aprovechando para hacer una reflexión sobre la traición, el miedo, la ausencia de libertad, la represión, el coraje y el amor que nos mantiene dentro de la historia hasta mucho después de acabada la proyección. Es una película con un alto contenido político, eso es indudable, pero en la que prima el cariño con que son tratados los personajes, marionetas en una sociedad donde todos son sospechosos, y en un determinado momento han de optar por rebelarse o claudicar.

La Historia
Berlín Oriental, año 1984. La reforma política de la URSS que acabaría con los regímenes estalinistas en Europa del Este aún no ha comenzado. El capitán Gerd Wiesler es un competente oficial de la todopoderosa Stasi, la policía secreta del régimen comunista de la antigua República Democrática Alemana. Un hombre solitario y triste, centrado en descubrir supuestos enemigos del régimen, convencido del valor de su trabajo.
Cuando recibe el encargo de espiar a la pareja formada por un prestigioso autor de teatro y una popular actriz de la que está encaprichado un jerifalte del gobierno, no puede sospechar hasta que punto ese encargo va a suponer que se tambalee su lealtad al régimen, lo que le llevará a una apuesta en la que jamás hubiera pensado antes y que supondrá un cambio trascendental en la vida de todos los implicados.
A destacar la interpretación excepcional de Ulrich Mühe, actor desconocido por estos lares, encarnando al policía Wiesler. Estremece contemplar como, con una contención sorprendente, basta una simple mirada o un determinado gesto para mostrarnos la evolución que experimenta el protagonista, que acabará convirtiéndolo en un héroe anónimo. Resulta increíble que el actor llegó a denunciar públicamente a su mujer, de la que se separó, al descubrir que estaba a sueldo de la Stasi a la que pasaba informes sobre él.

Los premios
La película ha arrasado allá a dónde ha ido:
7 premios de la Academia del Cine Alemán
Mejor Película, Mejor Guión y Mejor Actor en los Premios del Cine Europeo
Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa

Antecedentes históricos
Poco después de acabada la Segunda Guerra Mundial, la derrotada Alemania quedó dividida en dos países con sistemas políticos antagónicos. Dio comienzo la época conocida como Guerra Fría. En la llamada Alemania del Este se instauró un régimen comunista controlado por Moscú, que pronto se convirtió en una inmensa cárcel para sus habitantes. Para controlar a la población, se creó la Stasi, la policía política más poderosa que ha tenido estado alguno. Desde su aparición en 1950, la Stasi encarceló a más de 200.000 presos políticos en 17 cárceles preventivas. De ellos, aproximadamente 34.000 fueron vendidos (literalmente) a la República Federal (Alemania Occidental), con un beneficio total de 1.700 millones de euros. La Stasi contó con 100.000 funcionarios, cerca de 200.000 confidentes y estuvieron fichados 86.000 ciudadanos considerados opositores al régimen.
La precipitada caída del muro de Berlín, impidió que se destruyeran sus archivos, que ocupan 180 kilómetros de dossiers intactos y que en la actualidad pueden consultarse libremente.

CULPABLES

Estamos en la cultura de la sospecha.
Ante una supuesta ofensiva terrorista
que se hace presente ocasionalmente,
los diferentes gobiernos nos devuelven
a una incertidumbre que creíamos superada
por el sano ejercicio del Estado de Derecho:
Todos somos culpables de no sabemos qué
hasta que logremos demostrar lo contrario.

La nueva religión de la seguridad
se ocupa de protegernos de los otros,
pero también de nosotros mismos,
de lo que califica como inconsciencia
una generación que desprecia la justicia,
y se esfuerza en recortar las libertades
que con tan arduos esfuerzos conseguimos.

Tenemos la sensación de ser culpables
antes siquiera de cometer ningún delito.
Se resquebraja la división de poderes
sustituida por modelos que están fundando
los nuevos apóstoles de la moral pública.
Nos han convertido en reos de la seguridad
y si no andamos con cuidado, viviremos
en una sociedad reducida al silencio.

Retrato en sepia



Hay recuerdos que se esconden
tras una fotografía en sepia.
Los descubres envueltos
en el polvo de los años
y lo que era una silueta borrosa
se nos aparece por sorpresa
entre papeles acumulados
en los rincones donde dejamos
el pasado arrinconado.

Y lo que era vago e impreciso,
separado del olvido solamente
por una línea frágil y quebradiza,
se hace presente, toma forma
entre inevitables brumas de nostalgia
ajada por paso cruel de los años.
Es la añoranza de lo perdido,
el peaje que se ha de pagar
por el simple hecho de vivir.

En sepia quedó arrinconada
la inocencia de la infancia
o la rebeldía adolescente,
los planes de un futuro
que se nos desveló traidor
para con nosotros mismos.
Nos consuela entonces
que la memoria muestre
su cara más amable
y nos engañe con la ilusión
de que un día fuimos más felices.