lunes, 11 de mayo de 2026

POESÍA: NIDOS


Urgidas por la luz 

que huye

de los límites 

del crepúsculo,

regresan 

a sus nidos 

las palabras

llevándose 

consigo el mundo,

para que así 

podamos inventar

a la mañana siguiente

lo que ya 

no tiene nombre,

es triste darse

cuenta de estas cosas.


domingo, 10 de mayo de 2026

PINTURA: VAN GOGH. POESÍA: ALONDRA

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En 1887, mientras Van Gogh residía en París, ejecutó una pintura al óleo generalmente conocida como Campo de trigo con una alondra. La composición es impresionante, con un campo de trigo que se extiende hasta el horizonte y un cielo azul brillante con nubes blancas. En el centro de la pintura, hay una alondra que sobrevuela el campo.

Se trata de un paisaje simple y sin complicaciones y el color es uno de los aspectos más destacados de la obra. Van Gogh utilizó una paleta de colores vibrantes y contrastantes para crear una sensación de movimiento y emoción en la pintura. El amarillo brillante del trigo contrasta con el azul intenso del cielo, mientras que los tonos cálidos de las nubes y el pájaro agregan profundidad y dimensión a la pintura. Pequeños trazos rápidos de pintura blanca representan cirros.

A lo largo de toda su carrera, Vincent sentirá especial admiración hacia los trigales. No en balde su color favorito es el amarillo, siendo una excusa perfecta para emplear esta tonalidad. La escena se presenta en tres bandas paralelas en diferentes colores: azul, verde y amarillo siendo la central la resultante de la mezcla de los dos colores que la rodean, plagada de toques de ambos así como de rojo. La pincelada aplicada difiere de la zona en la que nos emplacemos, obteniendo así una diferenciación significativa del espacio. Las formas casi se pierden, interesándose el artista por los conceptos lumínicos y cromáticos.

El autor eligió una línea de horizonte bajo, relegando la mayor parte de la imagen a la imagen del cielo. Sus colores gruesos y fríos se destacan por las sombras casi negras de la tierra, que le dan al paisaje un toque de ansiedad. El trigo se dobla bajo fuertes ráfagas de viento, y el único personaje vivo en la imagen, la alondra oscura, vuela sobre el suelo, como sucede antes de la lluvia.


POEMA

Era el silencio 

de la alondra en vuelo.

La magia de una sombra 

que se aleja.

El péndulo en la pluma.

Y era la espera,

la incesante espera

de lo que nunca vuelve.

sábado, 9 de mayo de 2026

REFLEXIÓN: AL REVÉS


La vida debería ser al revés.

Se debería empezar muriendo y así ese trauma estaría superado. Luego te despiertas en una residencia, mejorando día a día. Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión. Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas cuarenta años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, fumas y te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el colegio, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Los últimos nueve meses te pasas flotando tranquilo. Con calefacción central, room service, etc..

Y al final abandonas este mundo en un orgasmo.

viernes, 8 de mayo de 2026

POESÍA: LAS ÚLTIMAS BATALLAS


Las últimas batallas 

se dirimen

en espacios cerrados,

donde la luz y el aire 

difuminan

una atmósfera rancia 

de arrugas generosas

y opacos sedimentos.


Una hoja que cae 

o una que brota

del árbol que a través 

de la ventana abierta

contemplas a diario, 

viendo cómo entrelaza

sus poderosas ramas 

con tus huesos frágiles.

Una hoja o el vuelo 

risueño de los pájaros

son apenas el único 

latido que hoy celebra

la conquista de un día 

que puede ser el último.


Hubo una vez 

una llama encendida

y un galeón cargado 

con la tibia esperanza

de llegar a alcanzar 

o a rozar fugazmente

la prometida arena 

de un oasis.

Hubo una vez 

los ojos y los labios,

escribiendo en las manos 

la aventura

que hoy duermes 

en los pliegues del olvido.

jueves, 7 de mayo de 2026

PINTURA: GIOVANNI SEGANTINI


En la segunda mitad del siglo XIX, una época de revolución social, las ideas sobre la liberación enriquecían las discusiones y cultivaban las mentes atrapadas en el núcleo de una sociedad conservadora, sin embargo, pese al avance que se expandía, no todos eran tan efusivos con las nuevas formas de pensar.

Giovanni Segantini (1858-1899) era uno de ellos, que guiado, además por las ideas del «nirvana» un estado propuesto por la religión budista, donde el alma alcanza un nivel de felicidad insuperable, producto de la ausencia de dolor y las ambiciones, compone a un ser despojándose de sí mismo, de todo aquello que le hace humano. Estas ideas pueden verse plasmadas en el rostro de las mujeres, que, aun encontrándose en situaciones deplorables, con ramas del árboles atándoles las extremidades, se permiten calmar sus impulsos y aceptar la dura pena que les ha tocado cargar.


Es relevante mencionar como estas pinturas fueron de los últimos trabajos antes de su muerte, quizás motivado como una premonición y el recuerdo siempre constante de su madre fallecida cuando él aún se encontraba en sus más tiernos años de infancia.

En sus diarios, Segantini escribió que, si bien el blanco neutro de la nieve simboliza la muerte, también puede simbolizar la vida. Así, el paisaje nevado y los árboles se corresponden con la analogía del poema de Luigi Illica, célebre dramaturgo italiano, según la cual la mujer estéril, que se rindió a sus instintos para ser madre, aparece como un árbol desnudo de invierno que brota hojas en primavera. Por lo tanto, se puede concluir que el árbol, tema recurrente e importante tanto en el poema como en las pinturas de Segantini, puede interpretarse como el Árbol de la Vida. Lo rostros de las mujeres revelan que, a pesar de la tensión en los cuerpos, sus expresiones están completamente relajadas, libres de dolor y sufrimiento.

miércoles, 6 de mayo de 2026

REFLEXIÓN: ÉTICA



A mi no me separa la ideología o la política de otra persona, lo hace la ética. Se pueden tener enfoques diferentes -incluso antagónicos-, se puede disentir sobre qué debería o no hacerse para logar un objetivo, se pueden tener visiones distintas para interpretar lo que nos rodea. Eso es sano e incluso enriquecedor. Eso nos obliga a someter las propias ideas a una crítica constante.

Pero personalmente considero que hay líneas rojas:

Si una persona piensa que alguien debe verse privado de derechos fundamentales por el color de su piel, su lugar de nacimiento, su orientación sexual o las telarañas de sus bolsillos, ya no estamos hablando de pensar diferente sino de falta de corazón, que es peor aún que la falta de cerebro aunque a menudo sea difícil distinguir una carencia de otra. Más aún, incluso si coincidimos ideológicamente con alguien o algún grupo organizado en cuestiones teóricas, pero vemos que en la práctica su ética deja mucho que desear, denunciarlo también es un deber moral. 

Nadie puede obligarnos a mantener una relación (de amistad, familiar o sentimental) con alguien que tiene una concepción diferente de lo que es el bien y el mal. Y mucho menos cuando se enorgullece de poner en práctica una forma de ser que daña a otra persona o a millones de seres humanos.

La maldad no va implícita en el derecho a la libertad de pensamiento o de expresión. No merece respeto alguno y hay que señalarla, rechazarla y combatirla. Hay que tenerlo claro porque nos manipulan de tal manera, que se nos dice que maltratar a otros es necesario para beneficiarnos a nosotros porque son el enemigo, cuando en realidad esos otros y nosotros somos los mismos y el enemigo real es quien nos divide para conseguir sus propios fines inconfesables.

martes, 5 de mayo de 2026

POESÍA: SERES HUMANOS


Cuando ves agua 

en un arroyo

dices: esto es agua

de arroyo;

Cuando ves agua 

en el estanque

dices: esto es agua

del estanque;

Cuando ves agua

en el océano

dices: ¡esto es agua

del océano!

Pero en realidad 

el agua

no es más 

que ella misma, 

siempre,

y no pertenece

a ninguno de estos 

recipientes

aunque los cree.

Y lo mismo debería ocurrir 

con los seres humanos:

una persona siempre

ha de ser una persona,

independientemente

de dónde haya nacido,

sea cual sea su color de piel,

su estatus social,

su sexo o los sentimientos

que en su interior alberga.

lunes, 4 de mayo de 2026

MICRORRELATO: RECONOCIMIENTO MÉDICO


El médico observa detenidamente la fisonomía del paciente, vigilando el movimiento de sus ojos y su mirada. Después evalúa sus reflejos ante estímulos musculares que repite varias veces para controlar su motricidad. Por último, un test psicológico con preguntas ingeniosas para registrar su nivel intelectual, su imaginación y sus emociones. Está contento, ha sido un examen final riguroso, completo y el resultado es satisfactorio luego de un largo tratamiento. La conducta del paciente le parece ahora normal.

—Te felicito. Ya puedes marcharte tranquilo, te doy de alta —le dice el médico palmoteándole la espalda—. Y no te olvides de tomar los medicamentos que te indiqué. El paciente se despide agradecido, abandona el consultorio y camina hacia la farmacia más cercana. Extiende la receta y espera atento la respuesta del empleado.

—¿Me podría escribir su nombre y apellido de nuevo, por favor? No están claros en la receta. Y le entrega una hoja en blanco y un lápiz.

—Sí, sí, por supuesto —le dice amablemente el paciente, y escribe en letras mayúsculas y con una caligrafía impecable:

Nombre: LAVADO

Apellido: DE CEREBRO

El androide sonríe satisfecho y se la devuelve.