viernes, 8 de mayo de 2026

POESÍA: LAS ÚLTIMAS BATALLAS


Las últimas batallas 

se dirimen

en espacios cerrados,

donde la luz y el aire 

difuminan

una atmósfera rancia 

de arrugas generosas

y opacos sedimentos.


Una hoja que cae 

o una que brota

del árbol que a través 

de la ventana abierta

contemplas a diario, 

viendo cómo entrelaza

sus poderosas ramas 

con tus huesos frágiles.

Una hoja o el vuelo 

risueño de los pájaros

son apenas el único 

latido que hoy celebra

la conquista de un día 

que puede ser el último.


Hubo una vez 

una llama encendida

y un galeón cargado 

con la tibia esperanza

de llegar a alcanzar 

o a rozar fugazmente

la prometida arena 

de un oasis.

Hubo una vez 

los ojos y los labios,

escribiendo en las manos 

la aventura

que hoy duermes 

en los pliegues del olvido.

jueves, 7 de mayo de 2026

PINTURA: GIOVANNI SEGANTINI


En la segunda mitad del siglo XIX, una época de revolución social, las ideas sobre la liberación enriquecían las discusiones y cultivaban las mentes atrapadas en el núcleo de una sociedad conservadora, sin embargo, pese al avance que se expandía, no todos eran tan efusivos con las nuevas formas de pensar.

Giovanni Segantini (1858-1899) era uno de ellos, que guiado, además por las ideas del «nirvana» un estado propuesto por la religión budista, donde el alma alcanza un nivel de felicidad insuperable, producto de la ausencia de dolor y las ambiciones, compone a un ser despojándose de sí mismo, de todo aquello que le hace humano. Estas ideas pueden verse plasmadas en el rostro de las mujeres, que, aun encontrándose en situaciones deplorables, con ramas del árboles atándoles las extremidades, se permiten calmar sus impulsos y aceptar la dura pena que les ha tocado cargar.


Es relevante mencionar como estas pinturas fueron de los últimos trabajos antes de su muerte, quizás motivado como una premonición y el recuerdo siempre constante de su madre fallecida cuando él aún se encontraba en sus más tiernos años de infancia.

En sus diarios, Segantini escribió que, si bien el blanco neutro de la nieve simboliza la muerte, también puede simbolizar la vida. Así, el paisaje nevado y los árboles se corresponden con la analogía del poema de Luigi Illica, célebre dramaturgo italiano, según la cual la mujer estéril, que se rindió a sus instintos para ser madre, aparece como un árbol desnudo de invierno que brota hojas en primavera. Por lo tanto, se puede concluir que el árbol, tema recurrente e importante tanto en el poema como en las pinturas de Segantini, puede interpretarse como el Árbol de la Vida. Lo rostros de las mujeres revelan que, a pesar de la tensión en los cuerpos, sus expresiones están completamente relajadas, libres de dolor y sufrimiento.

miércoles, 6 de mayo de 2026

REFLEXIÓN: ÉTICA



A mi no me separa la ideología o la política de otra persona, lo hace la ética. Se pueden tener enfoques diferentes -incluso antagónicos-, se puede disentir sobre qué debería o no hacerse para logar un objetivo, se pueden tener visiones distintas para interpretar lo que nos rodea. Eso es sano e incluso enriquecedor. Eso nos obliga a someter las propias ideas a una crítica constante.

Pero personalmente considero que hay líneas rojas:

Si una persona piensa que alguien debe verse privado de derechos fundamentales por el color de su piel, su lugar de nacimiento, su orientación sexual o las telarañas de sus bolsillos, ya no estamos hablando de pensar diferente sino de falta de corazón, que es peor aún que la falta de cerebro aunque a menudo sea difícil distinguir una carencia de otra. Más aún, incluso si coincidimos ideológicamente con alguien o algún grupo organizado en cuestiones teóricas, pero vemos que en la práctica su ética deja mucho que desear, denunciarlo también es un deber moral. 

Nadie puede obligarnos a mantener una relación (de amistad, familiar o sentimental) con alguien que tiene una concepción diferente de lo que es el bien y el mal. Y mucho menos cuando se enorgullece de poner en práctica una forma de ser que daña a otra persona o a millones de seres humanos.

La maldad no va implícita en el derecho a la libertad de pensamiento o de expresión. No merece respeto alguno y hay que señalarla, rechazarla y combatirla. Hay que tenerlo claro porque nos manipulan de tal manera, que se nos dice que maltratar a otros es necesario para beneficiarnos a nosotros porque son el enemigo, cuando en realidad esos otros y nosotros somos los mismos y el enemigo real es quien nos divide para conseguir sus propios fines inconfesables.

martes, 5 de mayo de 2026

POESÍA: SERES HUMANOS


Cuando ves agua 

en un arroyo

dices: esto es agua

de arroyo;

Cuando ves agua 

en el estanque

dices: esto es agua

del estanque;

Cuando ves agua

en el océano

dices: ¡esto es agua

del océano!

Pero en realidad 

el agua

no es más 

que ella misma, 

siempre,

y no pertenece

a ninguno de estos 

recipientes

aunque los cree.

Y lo mismo debería ocurrir 

con los seres humanos:

una persona siempre

ha de ser una persona,

independientemente

de dónde haya nacido,

sea cual sea su color de piel,

su estatus social,

su sexo o los sentimientos

que en su interior alberga.

lunes, 4 de mayo de 2026

MICRORRELATO: RECONOCIMIENTO MÉDICO


El médico observa detenidamente la fisonomía del paciente, vigilando el movimiento de sus ojos y su mirada. Después evalúa sus reflejos ante estímulos musculares que repite varias veces para controlar su motricidad. Por último, un test psicológico con preguntas ingeniosas para registrar su nivel intelectual, su imaginación y sus emociones. Está contento, ha sido un examen final riguroso, completo y el resultado es satisfactorio luego de un largo tratamiento. La conducta del paciente le parece ahora normal.

—Te felicito. Ya puedes marcharte tranquilo, te doy de alta —le dice el médico palmoteándole la espalda—. Y no te olvides de tomar los medicamentos que te indiqué. El paciente se despide agradecido, abandona el consultorio y camina hacia la farmacia más cercana. Extiende la receta y espera atento la respuesta del empleado.

—¿Me podría escribir su nombre y apellido de nuevo, por favor? No están claros en la receta. Y le entrega una hoja en blanco y un lápiz.

—Sí, sí, por supuesto —le dice amablemente el paciente, y escribe en letras mayúsculas y con una caligrafía impecable:

Nombre: LAVADO

Apellido: DE CEREBRO

El androide sonríe satisfecho y se la devuelve.

domingo, 3 de mayo de 2026

POESÍA: DÍA DE LA MADRE

 


Hoy denuncio

a los que condenan

a tantos niños

al hambre 

por haber secado

de forma miserable

el manantial de leche

que habría de brotar

desde los pezones oscuros

de sus madres.


PROSA POÉTICA: INVISIBLES


En cada ciudad, en cada pueblo, en cada rincón, los ciudadanos pueden encontrarse con pequeñas sorpresas. Sin que ellos se den cuenta, son observados por ojos invisibles que vigilan todos sus movimientos. De forma inconsciente, los ciudadanos notan su presencia pero no logran localizarlos. Silenciosos, omnipresentes, escondidos a plena vista, los ángeles neutrales son tan viejos como el universo, pero nadie sabe realmente de dónde vienen. Se les describe como las criaturas más solitarias del universo, ya que su reacción de encierro cuántico les impide socializar.


Escondidos bajo formas pétreas, estas criaturas nos vigilan. Su presencia nos reconforta, alivia los males de nuestro espíritu. Iglesias, parques, plazas, están en todas partes. Habitan entre nosotros sin que nadie les preste atención, más allá de una distraída mirada mientras caminamos a zancadas, inmersos en las pequeñeces de nuestras vidas. Piensa en una estatua de las que hay en cualquiera de los parques o plazas del lugar donde vives. Imagina que pudiera moverse siempre y cuando no estés mirando. Desde sus pedestales otean a los humanos que respiran a su sombra. Si algún día paseas por una plaza, sin nadie más a tu alrededor, no pierdas de vista la estatua que preside el lugar. Y si alguna vez, al cerrar los ojos, sientes a tu lado una presencia que no puedes explicar, ya sabes la razón. No estás solo porque el espíritu de los seres pétreos también te hace compañía.

sábado, 2 de mayo de 2026

POESÍA: DESALIENTO


JIM MORRISON, 3 de julio 1971.

JIMI HENDRIX, 18 de septiembre 1971.

JANIS JOPLIN, 3 de octubre de 197.


Hay canciones 

que son como un galope.

Dibujan trastornados

jeroglíficos

sobre un hilo de aire 

que abandona la amable 

hospedería del encaje.

Canciones que son cactus

columpiándose en los desiertos.

Canciones como esponjas 

traídas en alguna

expedición remota

que acarician la piel 

adolescente.

Canciones que son nanas 

para adultos renacidos

y que casi no hablan, 

sólo besan.

Canciones que se posan 

en las zarzas de octubre

y son único pasto 

para ancianos gorriones

que han perdido su vuelo.

Canciones que se abren 

y son frutos de higuera,

canciones que, incrustándose

en la cansada urdimbre 

del algodón usado,

nos entibian las camas 

cuando no somos niños.

Sé que hay otras canciones

que son como tijeras

que empuñan 

los caballos desvalidos.

Son las que inyectan 

poco a poco el desaliento

y prefieren sonar 

en la mañana.

Y son losas, cuchillos, 

hojas finas para venas 

que ansían el descanso.

Son vómitos de hielo 

sobre el agua.

En su mejor momento,

son suicidios

que entregan su relevo

mientras se van callando

definitivamente


quienes las interpretan.