Ludwig Knaus (1829-1910) fue un pintor alemán reconocido por sus exquisitas representaciones de la vida cotidiana. Considerado uno de los máximos exponentes de la Escuela de Düsseldorf, Knaus supo capturar con gran sensibilidad y realismo los momentos más íntimos y cotidianos de la sociedad de su tiempo.
En su carrera como pintor completó una odisea artística que le llevó de Düsseldorf a París, entonces capital cultural de Europa, y finalmente de vuelta a Alemania. Sus obras recibieron numerosos premios y sus dotes como retratista fueron conocidas en todas partes. Su pintura tenía el aire de lo real, plasmado en el detalle de las pinceladas y la intensidad de los colores que dan vida a cada una de nuestras impresiones artísticas.
En Detrás del telón (1880) Ludwig Knaus nos sitúa en los bastidores del circo, donde la vida real de los artistas se revela sin adornos. En primer plano, un payaso aún con el rostro pintado alimenta a su hijo. Su expresión es distante, cansada, como si la energía que entrega en escena no le perteneciera fuera de ella. Transmite una sensación de realismo e intimidad que capta tanto la estética como el contexto social de la época.







