sábado, 13 de junio de 2026

POESÍA: MUJERES


Hay mujeres 

que tienen la mirada

repleta de caricias,

que siembran la ternura

con sus manos

y bordan en espejos de cristal,

mujeres cuyos nombres

derrotará el olvido.


Hay mujeres 

de arena que pregonan

su voz en los desiertos,

que sueñan 

con oasis diferentes

y dejan su palabra florecida

en las playas del tiempo

sin que nadie 

comprenda su razón.


Hay mujeres 

que sufren el desgarro 

de sensaciones rotas,

que pagan la osadía 

de ser libres,

que mueren defendiendo 

su verdad

sin entender por qué

nadie ha escuchado

sus gritos en la noche.


Hay mujeres anónimas:

poetas, escritoras,

esposas maltratadas,

amigas arco iris,

hermanas, madres, novias,

doctoras, alpinistas,

amantes del amor,

presas de un sueño 

o simples compañeras.


Mujeres que perdieron 

la sonrisa,

mujeres que han ganado 

la licencia

de seguir siendo

siempre

ellas.


Y sabemos 

que hay mujeres

que están buscando

poder nacer personas

simplemente.

viernes, 12 de junio de 2026

CINE CANARIO: LOS HERMANOS RÍOS


La trilogía de los hermanos Ríos es una aclamada colección de películas de ficción dirigidas por los cineastas canarios Teodoro y Santiago Ríos. A través de sus obras, exploran la memoria histórica, la identidad insular y el fenómeno de la emigración canaria hacia el continente americano.

Las tres películas que componen esta trilogía cinematográfica son:


- Guarapo (1988): Ambientada en la década de 1920, narra la historia de un joven jornalero que se ve obligado a emigrar de forma clandestina a Venezuela debido a las duras condiciones de vida, normas sociales y leyes insulares de la época.


- Mambí (1998): Traslada la narrativa a la Cuba de finales del siglo XIX, durante la Guerra de Independencia, mostrando la participación de emigrantes y campesinos canarios (conocidos como isleños) en el conflicto.


- El vuelo del guirre (2007): Cierra el ciclo de la emigración centrándose en el regreso a las islas de algunos de los que marcharon, utilizando al ave endémica (el guirre) como una profunda metáfora de la identidad, la lejanía y el retorno a Canarias.

Después de años en el cine amateur, en los 80 los Ríos crearon su propia productora y se lanzaron a hacer cine, siempre con la temática social de las islas de fondo. Con esta trilogía se considera que sentaron las bases del "cine canario". Quizás la razón de ser de esta distinción se deba a que con ella ahondaron en la cultura, costumbres e identidades canarias desde un punto de vista realista y social. Hubo un cuarto guión con estas temáticas que no ha logrado la financiación necesaria para llevarlo a la gran pantalla. Los Ríos lo consideran su proyecto más querido, pero no han podido sacarlo adelante. Se trataba  de una producción que continuaba la temática migratoria y a la cual denominaron San Antonio de Texas y en la que se narra la epopeya que vivieron los canarios que fundaron aquella ciudad estadounidense.

Para quienes estén interesados en ver las películas, las tiene en su catálogo la plataforma televisiva gratuita Canarias Play, de la televisión canaria.


jueves, 11 de junio de 2026

POESÍA: MORIR


¿Cuántas veces morimos? 

¿Cuántas veces,

desde que caímos

del precipicio de la eternidad,

hemos muerto? 

Muerte tierna y florida

fue nacer, ser engendrados

por el tiempo. 

Como una exhalación

entramos a otra muerte, 

dulce y punzante,

con el primer amor, 

nunca olvidado.

Y el valle de la juventud 

pronto marchito

por borbotones 

de deseos y sombras,

y el exterminio tibio 

de los días:

un río que se cumple 

al no cumplirse

por todas las edades, 

arrasando y menguando,

añadiendo más muertes 

a la muerte.

No, no es verdad: 

en el último día

no morimos. 

La muerte encuentra solo

los brazos del vacío, 

la sombra de una ausencia.

REFLEXIÓN: ATEO


No necesito encuestas para saber que pertenezco a una minoría. Me basta salir de casa y cruzar tres palabras con un semejante para sentirme muy poco semejante a él. La mayoría de los días ni siquiera tengo que hacer tal esfuerzo: con solo acercarme a un medio informativo, los sentimientos de forastería, extrañamiento, soledad, incomprensión y alucine me borran la ilusión de pertenencia que he soñado alguna vez. Pero está bien que los barómetros me confirmen la intuición. El último que he leído sobre asuntos religiosos determina que los ateos somos en España una minoría formada por el 16,6% de la población. No contamos ahí a los agnósticos, esos moderaditos. Los ateos somos rotundos, apostamos todo a la negación, no tenemos nada que ver con los que se encogen de hombros y se santiguan por si acaso. Más en mi caso, que también soy un apóstata reconocido oficialmente por la Iglesia.

Dos pequeñas catástrofes se nos acumulan en estos días de papamanía: a la ya inevitable resignación de sufrir en penitencia la pompa vaticana se añade la deserción de algunos que, sin renegar nominalmente de su ateísmo, celebran a León XIV como si fuera la reencarnación simultánea de Immanuel Kant y de Karl Marx. Si ya les gustaba Francisco porque les recordaba a un guerrillero retirado, ahora han descubierto la grandeza intelectual de Prevost, y están en un tris de doctorarse como teólogos. De ese 16,6% de ateos, muy poquitos persistimos en nuestra resistencia a aceptar como guía al líder de una institución autoritaria que considera a las mujeres personas de segunda categoría, que sigue condenando a los homosexuales y que abusa de su influencia política para entorpecer avances sociales en materia de aborto y eutanasia. Por mucho que yo concuerde con el discurso sobre los inmigrantes, un demócrata no puede aceptar el mensaje papal de que la polarización se apaña invocando a una autoridad religiosa que habla de la democracia sin aplicársela a sí misma.

El ateísmo así concebido pronto será cosa de viejos gruñones, gente de otro siglo. “Ok boomer”, nos responderán, mientras León XIV aparece en la casita de Bad Bunny diciendo “six-seven”. ¿Qué podemos ofrecer ante tanta certeza y tanta elocuencia? Apenas nada: la vida sin propósito, vivida por el mero gusto de vivirla, vadeando sus amarguras y disfrutando de sus alegrías sin maldecir ni agradecer nada a Dios. El aquí y el ahora, el placer sin culpa y la moral basada en el respeto, sin la vigilancia ni el castigo divinos. Son cosas viejunas, saldos que nadie quiere. Reconozcamos, pues, nuestra derrota frente al Papa y retirémonos a pecar en paz y en silencio.


miércoles, 10 de junio de 2026

PINTURA: HANA CHOI


La obra de Hana Choi destaca por su calidad y originalidad, consolidándose como una propuesta relevante dentro del panorama artístico actual. Es una artista cuyo trabajo refleja una profunda sensibilidad y dominio técnico, expresando a través de sus obras un lenguaje visual único. Sus creaciones combinan forma y color para transmitir emociones y conceptos que invitan a la reflexión y apreciación del arte contemporáneo.


Sus obras enfrentan la condición fracturada de nuestra época, capturando tensiones entre lo consciente y lo inconsciente, entre el individuo y lo colectivo. Para Choi, la fractura no es algo que deba resolverse, sino algo que debe sostenerse, examinarse y hacerse visible. Su trabajo desafía la noción de la pintura como simple representación, y la propone como una herramienta de reflexión ética y ontológica.


Los cautivadores lienzos de Choi Hana invitan al espectador a una profunda exploración de las emociones y la autorreflexión. Como ella misma afirma: «El mundo de la conciencia ofrece consuelo, pero permanecer en él es estancarse. El inconsciente es caótico, pero alberga la esencia de la energía creativa. Dado que no podemos existir únicamente en uno u otro, debemos buscar constantemente el equilibrio entre ambos». Esta tensión artística perpetua —entre emociones contradictorias, realidades ambiguas y narrativas complejas— es la esencia misma y el atractivo de su obra, marcada por un profundo diálogo entre filosofía, psicoanálisis y estética, busca revelar lo invisible: aquello que ocurre en los pliegues del pensamiento, en los márgenes del lenguaje y de la forma.


En la serie Alicia en el País del Hormigón refleja una era donde los ideales se comercializan y las fantasías se mercantilizan; Alicia ya no persigue sueños, y el conejo ahora es un oficinista en una carrera contrarreloj. El hormigón, en nombre del progreso, ha enterrado todos los paisajes de la infancia, y el País de las Maravillas ha sido absorbido por el vasto circuito del capital. Así que la pregunta persiste: ¿Es este mundo en el que hemos caído una verdadera realidad o simplemente una invención más sofisticada?



martes, 9 de junio de 2026

HISTORIAS: REGULARIZACIÓN


Mi amigo llegó a España ilusionado. Con los ojos de un niño al que le resultaba extraño ser ahora el otro, la alteridad. Esa ilusión, con el paso de los años y la toma de conciencia de su negritud, se fue perdiendo; reconoció el odio y el asco, se sentó atrapado por ellos. El entorno cada vez más hostil le obligó a encerrarme en sí mismo. Ahora, y a la espera de una regularización que no llega, se pregunta qué hacer. ¿Acaso tiene sentido seguir ofreciendo una parte de él, de ellos, a un Occidente que los repudia?

Habló mucho con mi amigo de eso. Y aprendemos, nos aclaramos las ideas, construimos mentalmente el proceso: Vinieron a ensancharse, crecer, aprender, estudiar, trabajar, salir a delante; pero el resultado es otro, repliegue forzado de un caracol en medio de la tormenta. No pretendo ser especialmente sádico, aunque tampoco puedo negar el placer que experimentaría si algún dirigente sintiera, solo por un rato, la ansiedad de mirar el buzón cada día, a todas horas, cada media hora, cada cuarto de hora hasta llegar a un punto en el que, tumbado en el sofá y derrotado en la lucha por la vida, desista. Le deseo a mi amigo y a muchos y muchas como él, que pueda salir del paréntesis, vivir y dejar de sobrevivir. Si para mi mismo el silencio administrativo es una aberración, no dejo de pensar en lo que significará para mi amigo.

POESÍA: PALOMAS


Primero nos amaron 

como a santas

en los vaivenes del espíritu,

nos convirtieron

en un instrumento

de comunicación

en la distancia.

Símbolos de la paz, 

nos definieron.

Ahora, sin embargo, 

nos detestan,

nos llaman, con desdén, 

ratas aladas.

Nosotras solo somos 

las de siempre.

Y nunca, nunca 

hemos dejado

de tenerles miedo.

lunes, 8 de junio de 2026

MICRORRELATO: PAREJA


Y se vistieron para la misa de doce. Provocadoras. Como si no supieran que para incitar a los vecinos no necesitaban vaporosos vestidos veraniegos y de un blanco resplandeciente. Al pasar por la plaza central cogidas de la mano algunos chavales les silbaron despectivos. Ellas cruzaron impertérritas, sin hacer un guiño, como si atravesaran, sin saberlo, un campo de minas. Los viejos del bar murmuraban a sus espaldas, las mujeres ante sus caras sin maquillar porque no les hacía falta. Llegaron hasta la puerta de la iglesia que tenían prohibido pisar y ante la multitud de feligreses se besaron, como cada domingo. Después volvieron satisfechas y felices a su hogar.