martes, 19 de mayo de 2026

PINTURA: PICASSO (ÉPOCA AZUL)


Las obras de Picasso de la época azul han sido alabadas con consenso por la maestría del artista para adentrarse en el alma humana y desvelar las emociones más desconcertantes que le son inherentes. El marco, un monocromatismo intenso y contrastado. Las obras de Picasso de la época azul han sido alabadas con consenso por la maestría del artista para adentrarse en el alma humana y desvelar las emociones más desconcertantes que le son inherentes. 

Más allá de las míseras vidas de los personajes representados en estas obras (ciegos, prostitutas, mendigos, pobres, enfermos, adictos); Picasso representa la muerte. Es parte insoslayable de su condición como artista, como analista, y, también, como ser humano. La obra de Picasso, prolífica, inmensa y enérgica, halló, pues, en un mundo artístico alternativo, experimentado siempre bajo una mirada perfilada y sedienta, una vía de expiación para ilustrar las sombras, la crudeza y la naturaleza humanas. 

“Mujer de Azul” (1902) ejemplifica el Periodo Azul, caracterizado por su paleta sombría y su temática conmovedora. La obra representa una figura vestida de azul, cuya postura evoca introspección o melancolía. El uso del color es limitado, dominado por tonos azules y terrosos que subrayan el sentimiento de la pieza. La expresión facial de la mujer es contemplativa, con la atención centrada en sus ojos, dos puntos fuertes de su rostro. La pincelada es expresiva; las formas son simplificadas y estilizadas, en consonancia con los principios del expresionismo, priorizando la evocación de emociones sobre la representación realista. La atmósfera general de la obra es evocadora, invitando al espectador a una narrativa silenciosa de intensidad emocional.

POESÍA: CANDIL


Hay espacios 

en que el silencio

debería cubrir 

los rincones 

como una niebla

donde se arrulle al ánima 

para que la mente

entre en una sintonía 

de sortilegio.

Allí se puede 

escuchar esa voz

que mantenemos 

acallada y sin eco,

quizás ella nos diga 

qué es eso

de lo que estamos hechos

de lo que somos

En mi caso... 

allí salta la poesía

y un candil en el pecho

que no se apaga.

lunes, 18 de mayo de 2026

REFLEXIÓN: GATOS Y POLÍTICA


Detrás de las grandes puertas del poder, hay unas cuantas figuras improbables haciendo su papel en silencio: pequeñas, peludas y sorprendentemente influyentes a su manera.

• Larry llegó al 10 de Downing Street en 2011, adoptado desde un centro de rescate y rápidamente se le dio el título oficial de Jefe Mouser en la Oficina del Gabinete. ¿Su trabajo? Mantener a los ratones a raya. A lo largo de los años, ha "servido" a varios primeros ministros, desde David Cameron a la actualidad, todo mientras mantiene la reputación de hacer las cosas en su manera. A menudo es visto descansando ante la puerta del edificio, Larry se ha convertido en un símbolo duradero de Downing Street y es toda una institución en Gran Bretaña.

• Al otro lado del Atlántico, Calcetines se hizo un gran nombre durante la presidencia de Bill Clinton. Viviendo en la Casa Blanca de 1993 a 2001, Socks fue mucho más que una mascota: se le vio en apariciones mediáticas, eventos públicos e incluso materiales educativos, convirtiéndose en una de las "primeras mascotas" más reconocibles de su tiempo.

• Desde Bélgica, Máximus —conocido formalmente como Maximus Textoris Pulcher— fue adoptado en 2025 por Bart De Wever. Un gato rescatado con necesidades especiales, Maximus reside ahora en la oficina del primer ministro en Bruselas. A través de las redes sociales, ha ganado seguidores propios, ofreciendo un lado más suave y más humano a la vida política moderna.

• De vuelta en el Reino Unido, Gladstone sirvió como jefe Mouser en HM Treasury entre 2016 y 2019. Al igual que sus homólogos, su papel estaba arraigado en una larga tradición: mantener los edificios del gobierno libres de roedores no deseados.

• Luego está el gato Palmerston, que trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Commonwealth de 2016 a 2020. Conocido por su impresionante récord de caza y los ocasionales "desacuerdos" públicos con Larry puesto que ambas viviendas son cercanas. Palmerston se convirtió en algo así como un personaje por derecho propio. Después de retirarse, se trasladó a las Bermudas, intercambiando diplomacia por una vida más tranquila.

• En Francia, Nomi Quai d'Orsay ha servido como una especie de mascota no oficial en el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores desde 2017. A menudo referido como un "diplomático peludo", Nomi aparece en las comunicaciones del ministerio, añadiendo un toque de encanto a un entorno formal.

• Y más recientemente, Willow, perteneciente a Joe Biden, se adueñó de la residencia como el "primer gato" de la Casa Blanca desde 2022 has el fin del mandato de Biden. Con una personalidad bastante animada, Willow llamó primero la atención durante un evento de campaña antes de encontrar su camino en la vida presidencial.

Desde Londres a Bruselas o Washington a París, estos gatos pueden no redactar políticas o asistir a reuniones de alto nivel, pero hacen algo igual de importante. Nos recuerdan que incluso en los pasillos de poder más serios, siempre hay espacio para un poco de calor... y las siestas habituales. 

domingo, 17 de mayo de 2026

POESÍA: AQUÍ ESTOY


Aquí estoy, 

con mis imperfecciones,

una conciencia parcial,

una empatía 

que no se logra siempre;

aquí estoy, 

autodenominado 

testigo, poeta,

tratando de representar 

justamente a los otros

sin permiso de nadie.


Pero que conste 

en este verso 

que eso no interesa:

la primera persona 

sale sobrando, sobro yo;

que conste aquí

que la carne siempre 

ha sido carne, 

las mujeres, los hombres,

la infancia, la vejez, 

los animales; 

los sentimientos 

que provocan existen, 

y las contradicciones 

y los espejos y las preguntas 

que suscitan también,

con todo y sus distancias 

kilométricas, espaciales, 

emocionales.


Para qué negarlas, ahí están, 

vamos a verlas;

las confrontaciones 

y los cuestionamientos 

y las clases, las lenguas 

y dialectos, la discriminación, 

la catarsis, el perdón

entre ellos se entretejen; 

son la red que sin quererlo 

nos enlaza

a quienes vivimos 

en este país, 

de punta a punta,

atravesados por los seres 

que no vemos, 

que elegimos no ver,

deliberadamente 

ignorados día a día;

somos los otros, 

los fantasmas de los otros,

sólo figuras, 

extranjeros de si mismos

preguntándonos 

por qué y para qué.

LEYENDAS CANARIAS: LA LUZ DE MAFASCA


Las extensas llanuras de Fuerteventura esconden multitud de secretos. Historias que se han transmitido de padres a hijos y que incluso algunos visitantes hacen suyas. Ya sea por lo fantástico de su argumento, o porque esconden una realidad que aún la ciencia no ha sido capaz de explicar; las leyendas convierten en protagonista a esta tierra árida. Lugar en el que un extraño fenómeno se sucede, cada vez con menos frecuencia, pero que se mantiene vivo gracias a la memoria de los majoreros: La luz de Mafasca.

Como cualquier leyenda esta historia tiene algo de realidad, pero también una buena dosis de hechos sobrenaturales, que le confiere un carácter misterioso. Su origen exacto se desconoce, pero algunos le han dado un sentido religioso, relacionado con una serie de pecados y un alma en penitencia que vaga por Fuerteventura.  El alma convertida en luz se aparece casi por cualquier parte de la geografía insular en busca de la salvación, y sólo pueden verla las personas que transitan por la zona y creen en su existencia.

La ingente cantidad de testimonios que aseguran haber visto La luz de Mafasca resulta sorprendente. Se cuentan por cientos, incluso se llega a dar en grupos, aunque lo más habitual es que se produzcan de forma individual. Describen que el fenómeno parece obedecer a algún tipo de inteligencia; se comporta en ocasiones como si fuese algo vivo porque reacciona a los comportamientos de los testigos. Les acompaña durante prolongados períodos de tiempo y largas distancias. Se cuentan casos en los que la luz acompañó durante horas a alguna persona a pocos metros y cambiando constantemente de posición. Muchos hablan de una luz que no siempre tiene el mismo tamaño; en ocasiones puede tener las dimensiones de una pelota de tenis, pero en otras, llegan a alcanzar las de un balón de baloncesto. Su color puede ser variable, por lo general blanca azulada, aunque a veces es rojiza; y revolotea constantemente, llegando incluso a dividirse en dos o fundirse en una sola. Son luces conocidas porque se pueden ver en muchos lugares; se acercan con curiosidad a la gente sin provocar efectos sobre las personas ni sobre las cosas.

La luz de Mafasca se ha hecho un hueco importante en la literatura y el cine de Canarias. A los libros, 'Los Majalulos' de Andrés Rodríguez Berriel y 'Canarias Misteriosa' de José Gregorio González, se unió 'La Luz de Mafasca'. Una película para la que su director, Zacarías de la Rosa, escogió rodar en un paisaje muy peculiar de Fuerteventura: Cofete. De la Rosa cuenta que se saltó la leyenda oficial y quiso contar su propia visión de la fábula. Durante el proceso descubrió que en la isla, según la zona donde te encuentres cambia tanto la historia como su origen. Lo que no se modifica, es el hecho en sí de ver una luz incandescente, de un tamaño mayor o más pequeña, que interactúa con la gente y acompaña en el camino; lo que sí cambia es el contenido y el por qué de las luces.

sábado, 16 de mayo de 2026

PINTURA: ALAN PARRY


Pintor e ilustrador inglés, Alan Parry impregna sus pinturas con la tranquilidad pacífica y la estética formal de los jardines ingleses que a menudo lo inspiran. Obras como la pintura acrílica Tulip Walk (2018), capturan estos ambientes al aire libre en el apogeo de las flores primaverales. Parry rocía con un aire de misterio sus escenas mediante el uso de figuras coloridas, a menudo mujeres, que dan la espalda al espectador.


Dicen que cuando te paras frente a sus lienzos  se pueden escuchar los sonidos del verano en la campiña inglesa y sus jardines. “Zumbidos de abejas, hojas revoloteando, zumbido de cortacéspedes y pelotas de tenis”.

Con composiciones hábilmente dispuestas y estilizadas, el artista se sitúa a caballo entre los paisajes más extraños de Paul Nash, con clara inspiración de los surrealistas y las pinturas ruralistas, donde el paisaje rural se presenta sublimado, idealizado y cargado de simbolismo, fue un movimiento creado en Somerset en 1975 y cuyo propósito era ofrecer una imagen idílica de la vida en el campo.


Alan Parry vive en Worcestershire, uno de los cuarenta y siete condados de Inglaterra, Reino Unido, ubicado en la región Midlands del Oeste. Además de la capital, Worcester, y varias otras grandes ciudades, la zona es aún rural en su mayor parte. Desde ese entorno  en el corazón de Inglaterra, sus pinturas figurativas evocan los bellos paisajes y jardines formales que le rodean. No en vano, Worcestershire es uno de los seis condados por lo que se extienden los Cotswolds, la mayor Área de Destacada Belleza Natural de Inglaterra y Gales; y la viva imagen de la campiña inglesa. Hoy en día, está considerado uno los mejores pintores paisajistas contemporáneos de su país.



viernes, 15 de mayo de 2026

POESÍA: UN POEMA ESTÉRIL


No podré salvar

ninguna vida

no podré detener

ninguna bala,

en ese sentido

no soy nadie y vago

por el cementerio

de mis sentimientos,

busco palabras

que no existen,

corro en ayuda 

de los que no siquiera

tienen la oportunidad

de solicitarla,

aunque fuese

en un rescate tardío

qusiera llegar

aunque se muy bien

que es imposible,

así que derramo mi desgarro

en un estéril poema

que los muertos

ya jamás podrán leer

y, desde luego, tampoco 

lo harán sus asesinos.

jueves, 14 de mayo de 2026

POESÍA: TRILOGÍA GATOS (TRES)

No dramatizan,

no lo convierten en espectáculo.

Sufren como quien respira: 

sin llamar la atención,

sin esperar consuelo, 

sin pedir traducción

(los propios veterinarios

te lo advierten).

No convierten 

el daño en identidad,

ni lo arrastran como 

estandarte o medalla.

Yo, que he elaborado mis penas 

con versos y diagnósticos,

que he necesitado testigos 

para mi quebranto,

me descubro infantil 

frente a su modo de herirse.

Cuando duele, se encogen.

Cuando el cuerpo reclama, 

se retiran.

No exigen, no maldicen, 

no complican.

El dolor auténtico 

no tiene gramática,

y ellos, sin habla, lo demuestran:

cada espina que se clava 

en su patas

no necesita ser contada 

para ser verdad.

No hay resentimiento, 

ni espera de reparación.

Solo el presente herido,

que pide silencio.

Yo, que he escrito 

mi dolor hasta vaciarlo,

veo en esa quietud otra forma

de decirlo todo.

No niegan su fragilidad,

pero tampoco la celebran.

Y cuando sanan, 

lo hacen sin memoria.

Como si el dolor 

no les perteneciera,

sino que hubiera pasado

a traves suyo

como pasa el viento 

por una rendija.

Así, su herida 

no es mapa ni himno:

es un instante puro,

que no deja cicatriz en la voz,

ni eco en la costumbre.