lunes, 27 de julio de 2026

POESÍA: LA ESPADA

 


Aún inmóvil, 

pero inquieta ya,

la espada sueña la batalla. 

Ruega que el brazo 

que la empuñe 

esté a su altura

y sea numeroso 

y fuerte el enemigo,

que al cerrarse la lid 

brille encarnado

su filo con la sangre 

irreparable de hombres 

que al caer sintieron digno

su fin, no fruto 

de un azar borroso,

sino tributo y colofón: destino.

La espada, ensimismada, 

inquieta, pide que el combate 

alimente de recuerdos

duraderos 

su memoria exigente.

El sueño del acero 

recrea la batalla,

que, especulada, 

se planea en él.

Los hombres velan 

y no sueñan, 

piensan en la violencia

cruel que les espera, 

afilan sus armas,

rezan a un Dios 

que no escucha sus rezos,

que aún no ha decidido 

qué hará de ellos,

de cada uno de ellos, 

qué hará de su futuro

al alba, cuando 

el horror empiece. 

Todo ello ocurre

ante la indiferencia

de generales y mariscales,

mientras en sus 

floridos despachos

los que declararon la guerra

duermen profundamente

el sueño de los que carecen

de la más mínima conciencia.


REFLEXIÓN: AYUSO Y LOS INCENDIOS


Ayuso, como Dora la Exploradora. La pirómana de la política española rotula su cargo en el chaleco antes del paseíto. Y con atuendo de vacaciones veraniegas recorre como un zombie o una pija junto a sus palafraneros la zona de la catástrofe medio ambiental que con su política ha avivado. Quien no destina recursos a la prevención no puede luego lamentar la virulencia de la tragedia y tiene que tragarse su populismo barato para pedir ayuda a quienes no solo ha criticado con fiereza, sino directamente insultado. El fuego es peor y más destructivo por tu gestión, Isabel. Que se lo pregunten a los bomberos, que llevan 1771 días en huelga para denunciar los recortes en los planes de prevención, el material y las contrataciones de personal cualificado. Por poner un ejemplo: La Comunidad ha puesto más dinero para el circuito de fórmula uno que se está construyendo en Madrid, que el destinado a especialistas y medios para la lucha contra los incendios forestales.

Por cierto, a los damnificados también les gusta la fruta, Isabel. Pero la desgracia les habrá quitado el hambre y seguramente no les cabrá nada en el estómago. Es algo más que te ahorras. Dicen que no asistes a las reuniones de coordinación para valorar las estrategias de lucha contra el incendio, pero sí se te ve aprovechando la tragedia para darles abracitos a los damnificados aprovechando que están en shock y así el fotógrafo que te acompaña aproveche para tomar imágenes que aparecerán en los medios que te apoyan porque tu gobierno los unta bien con subvenciones.

Los incendios forestales nunca son solo fuego, se dice cada verano. Y también que es en invierno cuando se ha de trabajar para impedir que se desaten o se propaguen. Pero hay que mirar lo que hay más allá de las llamas si queremos prevenirlos y combatirlos en unas mínimas condiciones. La cuestión es que en cuanto se dejan atrás las condiciones climáticas que propician que el monte arda, nos olvidamos del asunto y quienes son como tú, Isabel, retoman su discurso negacionista sobre el clima y pasan de invertir en este tema.

domingo, 26 de julio de 2026

POESÍA: VERDUGOS O VÍCTIMAS


Es el que cae 

en el primer asalto

entre el agua y la arena

en Normandía.

Es el que elige un hombre 

y le dispara.

Es quien su caballo ha pisado 

en el saqueo

el rostro inexpresivo 

de un anciano.

Es quien mantiene 

en alto la bandera

frente a la carga 

de los invasores.

Es el perro y la mano 

que lo lleva.

Es Egisto y Orestes 

y las Furias.

Es el libertador

que al llegar al poder

se convierte en un déspota.

Es el que se echa al suelo 

y súplica por su vida:

La historia está llena

de verdugos y víctimas

y a veces es muy fina

la línea que separa

acabar convertido

en lo uno o lo otro.

REFLEXIÓN: FALTA DE ÉTICA


Cuando hace dos semanas Zendaya apareció en Londres para presentar La Odisea, la nueva adaptación de Christopher Nolan inspirada en el poema épico atribuido a Homero, el foco se fue inevitablemente a sus pendientes: dos discos de oro originales datados entre los siglos VIII y VII a. C., posteriormente montados sobre una estructura contemporánea de oro de 22 quilates por la firma británica Barron London.

Arqueólogos han señalado que los discos proceden del llamado tesoro de Ziwiye, un conjunto de piezas de oro, plata y marfil descubierto cerca de Saqqez, en el noroeste de Irán, a finales de la década de 1940. El hallazgo nunca fue excavado por especialistas: los objetos fueron extraídos, fragmentados y vendidos casi de inmediato, antes de que pudiera documentarse el yacimiento. Con el tiempo, el tesoro quedó disperso entre colecciones privadas e instituciones como el Museo Británico, el Louvre o el Metropolitan de Nueva York. Y así fue cómo el joyero británico Glenn Spiro incorporó estos dos discos a un diseño contemporáneo dentro de su colección Materials of the Old World, que más tarde adquirió Barron London y que ahora esta ha cedido para que Zendaya los luzca durante la promoción de la película.

Así, los objetos dejan de ser patrimonio para convertirse en una mercancía que funciona como símbolo de estatus social. Glorificar este tipo de piezas contribuye a alimentar el mercado internacional de antigüedades, un negocio que sigue incentivando el saqueo de yacimientos y perjudicando a las comunidades de origen. Lo cierto es que los pendientes de 3.000 años de Zendaya son el último gesto de un tipo de esnobismo muy contemporáneo entre las celebridades: de Kim Kardashian llevando el icónico vestido de cristales de Marilyn Monroe (que pertenece a un museo, y que, al parecer, destrozó) a infinidad de actrices y famosas deseosas de vestir “de archivo”, el hecho de conseguir llevar una pieza “vintage” te coloca en un lugar muy deseado. El podio de “las que pueden” y de “las que saben”.

Además hay una lectura política: si, como todo apunta, estos discos proceden de Irán, resulta especialmente aberrante que acaben adornando “las orejas de una actriz estadounidense procedente de un país que está bombardeando Irán y matando iraníes. Pero la película de Nolan ya contiene desde su propio rodaje un debate ético en su misma, porque fue rodada en territorio del Sáhara Occidental, con permiso marroquí y manteniendo al margen al pueblo saharaui al que se le dio completamente la espalda. 

En mi opinión, un clásico como La Odisea no se merecía esto. 

sábado, 25 de julio de 2026

HISTORIA: LA DERROTA DE NELSON EN TENERIFE

 


La noche del 24 de julio de 1797 se presenta oscura y ventosa en Santa Cruz de Tenerife. Los isleños presienten que algo está a punto de ocurrir, la mayoría de los defensores no son soldados profesionales, pertenecen a las milicias. Pero la ciudad se había preparado a fondo para hacer frente al ataque inglés. La Armada británica, compuesta por los navíos Theseus, Culloden, Zealous y Leander, las fragatas Seahorse, Emerald y Terpsícore, además del cúter Fox y la bombarda Rayo, capturada a los españoles, fondea en la bahía de la ciudad. El Almirante Nelson lleva ya dos días intentando hacer realidad su idea de conquistar la isla y prepara el desembarco definitivo. El Puerto de Santa Cruz era un lugar clave en el comercio con América y para la conquista de Canarias. Escribe a su Comandante en Jefe: “Esta noche, yo, humilde como soy, tomaré el mando de todas las fuerzas destinadas a desembarcar, bajo el fuego de las baterías de la ciudad, y mañana probablemente será coronada mi cabeza o con laureles o con cipreses”. Es la última vez que el contralmirante británico utilizará su brazo derecho para escribir.

El ataque


Hacia las once de la noche, las embarcaciones inglesas, con unos mil hombres, se acercan sigilosamente al muelle. Pero son descubiertas. Todos los castillos y baterías abren fuego. El fuerte viento rompe la formación y hace que el grueso de las lanchas derive hacia el sur. Solo unos pocos consiguen desembarcar en el muelle, entre ellos los capitanes Thompson, Freemantle y Bowen. Cuando Nelson se dispone a poner el pie en tierra, su codo derecho es destrozado por un disparo de cañón. Al regresar al  su barco, el Theseus, un cirujano francés le amputa el brazo.


Continúan los desastres para las fuerzas inglesas. Los que logran desembarcar se abren paso luchando cuerpo a cuerpo, pero son cogidos entre dos fuegos. Casi simultáneamente, otra nave, el Fox, es hundida por un cañonazo. El intento de adueñarse del castillo de San Cristóbal fracasa. Las restantes lanchas, dispersadas por las corrientes, desembarcan hacia el sur, un grupo en las playas de La Caleta y La Aduana y otro en el barranco de Santos o de Las Carnicerías. Ambos, a las órdenes de los capitanes Troubridge y Hood, se reúnen en la plaza del convento de Santo Domingo, y ante el acoso de los milicianos tinerfeños, ocupan el monasterio. Previamente, se había enviado un mensaje a Antonio Gutiérrez, el Comandante General de Canarias que estaba al mando de las defensas, exigiendo la rendición. El general se negó.

La capitulación


Los ingleses esperaban la llegada de tropas de refuerzo. Al no llegar éstas, y ante la escasez de municiones y víveres, deciden parlamentar. Por tres veces, intentan forzar la rendición de Gutiérrez, sin conseguirlo. Finalmente, los británicos, por medio de Hood, aceptan su condición de vencidos. Se inician los trámites de la capitulación, en la que Gutiérrez se mostró sumamente generoso. La ceremonia tuvo lugar a las nueve de la mañana en la plaza de la Pila. Las tropas inglesas se comprometen por escrito a no vilver a atacar la isla y desfilan derrotadas hacia el muelle, entre el júbilo de los tinerfeños.

Nelson sufría su primera y única derrota y Santa Cruz de Tenerife obtenía su tercera victoria sobre los ingleses, hecho que sería plasmado con tres cabezas de león en su escudo.

viernes, 24 de julio de 2026

PINTURA/POESÍA: HOMENAJE A EGON SCHIELE


Egon Schiele, una de las figuras más emblemáticas del expresionismo austríaco, presenta en su obra “El Hombre se inclina profundamente” de 1914 una exploración intensa de la figura humana, que se manifiesta tanto en su forma como en su significado emocional. Esta pintura captura un momento de introspección y vulnerabilidad, donde un hombre se inclina hacia adelante, como si buscara reflexionar o descubrir algo en su interior.

La composición se caracteriza por su singular distorsión y tensión, propios del estilo de Schiele. La figura masculina está representada de manera casi angustiante, con una anatomía exagerada que destaca sus extremidades en una gestualidad cargada de emoción. La postura del hombre, con su torso doblado y la cabeza inclinada, sugiere una conexión visceral con su propio ser, creando una sensación de inminente introspección. Este énfasis en el cuerpo humano refleja la fascinación de Schiele por la psicología del individuo y la exploración de la identidad.

Los tonos terrosos dominan la obra, con matices que evocan un ambiente sombrío y melancólico. La piel del hombre se presenta en cálidos tonos beige, mientras que las sombras acentuadas realzan la tridimensionalidad de la figura. La elección del fondo es igualmente significativa: se trata de un espacio entre sombras que refuerza el estado de aislamiento y reflexión en el que se encuentra el personaje. Esta atmósfera, unida a la corporalidad contorsionada, genera una intensidad emocional que es una constante a lo largo de la obra de Schiele.

En términos de la representación del individuo, no solo se trata de un retrato físico, sino que también captura una esencia existencial. La figura, sin rasgos identificables que la individualicen, puede interpretarse como un arquetipo de la condición humana la búsqueda de significado en un mundo a menudo incomprensible. Schiele, que a lo largo de su carrera desafió las convenciones del arte académico, utiliza esta obra para abrazar la subjetividad y la experiencia interna.


POEMA: Los deseos.

No te engañes, 

no alientes las vanas

esperanzas,

goza de ser quien fuiste,

dios de un día;

nunca serán bastante 

los deseos cumplidos,

pero ha llegado el tiempo 

de recoger

las velas.


Que nada te despierte

ni la nostalgia 

ni el arrepentimiento,

olvídate de nombres,

de palabras de humo,

de cenizas de días

disueltas por la lluvia.


Que recuerde 

tu cuerpo solamente

cómo ardía 

en brazos deseados.

jueves, 23 de julio de 2026

PROSA POÉTICA: AQUÉL DIBUJO


Recuerdo bien aquél dibujo, posiblemente ahora ande extraviado en el fondo de un cajón. Estaba esbozado con trazos irregulares pero firmes: el tejado y la chimenea eran rojos, la fachada amarilla, la ventana azul, las puertas invisibles, solo existía la de fuera. El sol tenía cara sonriente, escondido detrás de una pequeña nube. Pero aunque creas que lo has perdido para siempre porque lo dibujaste cuando eras muy pequeña y no recuerdes haberlo hecho, la casa sigue ahí. Abre los ojos. Busca detrás de los armarios, bajo las alfombras, en las cajas de cachivaches que se acumularán en algún altillo. Busca detrás de los árboles en que te escondías, bajo las piedras en que enterrabas mensajes secretos, en el cielo donde aprendiste a contar pájaros y a viajar con las estrellas, en aquél terreno donde nos convertimos en exploradores. La casa sigue ahí. En los cuentos y los garabatos, en los juguetes olvidados y las aventuras imaginarias, en las voces que pusimos a tus muñecos, en las tazas, en el jardín y los paseos, en el rostro de las nuevas amigas que tienes o que no tienes, porque espero que aunque sigas creciendo nunca dejes de ser la niña que eras.

Ahora cierra los ojos y dime lo que ves. Nunca hubo puertas porque siempre las dejamos abiertas. ¿Lo recuerdas? Siempre abiertas. Nosotros éramos la casa. Ahora ya no la compartimos. Yo ya no puedo ser lo que era porque me falta un trozo de aquella casa, que cada día se ve más lejana. Me duele porque era nuestra, o sea tuya y temo que nos acabemos olvidando de ella.  Sigue existiendo en aquél dibujo. Búscalo dentro de ti y no lo pierdas, no lo olvides. Por favor, te lo pido: No olvides lo que fuimos en aquella casa.

miércoles, 22 de julio de 2026

POESÍA: UNA VIDA


Aprendió

a respirar,

a ver,

a tocar,

a hablar,

a leer,

a pensar,

a querer.

Le impusieron 

una forma de querer,

de pensar,

de leer,

de hablar,

de tocar,

de ver,

de respirar.

Hasta que murió.

¿De qué

ha servido todo

si todo se hace

se siente y se piensa

conforme

al guión

que otros escriben?