sábado, 10 de octubre de 2026

POESÍA EL HOMBRE SIN TIEMPO


El hombre
que no tiene tiempo
ha pasado 
por tu casa otra vez,
suele estar siempre de paso 
por todo lo que te atañe.


A la hora exacta los relojes
indicaron con una 
precisión de ritual
que era hora de la siesta,
así que el hombre
ahora duerme en tu cama.

Lo ves dormir.
Envidias esa confianza suya
de caer dormido 
en cualquier parte.
No tendría que estar 
en tu cama
mientras duerme.

El hombre está de paso,
pero en este momento
su mano está en tu rodilla.
Qué haces.
Nada. No haces nada,
si no quieres.
Pero quieres.

No tendrías que estar
tumbada junto a él.
El problema eres tú
y lo sabes,
ocurre cuando algo 
que no nos pertenece
nos atrae hacia
un pozo muy hondo.

Miras dentro el agua fría, 
los ojos fríos
y en su orden 
de metales perfecto
una pulsión dirías 
de otro tiempo
te empuja al centro 
del misterio.

Quieres tocar el agua,
pero temes hundirte del todo.
Piensas en volver a la cocina
donde el café y el silencio
y la luz de la tarde 
y nada más que esa paz.
Quieres no estar 
en esa cama.

El hombre se viste 
rápidamente.
Casi no tiene tiempo.
Dices algo.
Que te ha gustado besarle.
Ríe. Mientes.
No tiene tiempo.
Pasa por las cosas 
sin estar en ellas
y sabes que contigo
hace lo mismo.

Siempre pasa, sin embargo.
súplicas, quejas.
Quédate. El futuro.
Pero no tiene tiempo
y se va, 
como siempre ha hecho, 
como siempre hará.

viernes, 9 de octubre de 2026

PINTURA: IVAN VLADIMIROV


¿Cronista de la revolución o su denunciante oculto? Iván Vladimirov fue un artista al que se confió la tarea de plasmar la historia. Sus pinturas glorificaban el poder soviético, pero ¿qué se escondía tras la fachada del reconocimiento oficial? Las escenas espontáneas de caos, saqueo y represión exportadas a Occidente cuentan una historia completamente diferente. ¿Cómo un artista que trabajaba para las autoridades se convirtió en su crítico secreto? ¿Y por qué sus verdaderas obras maestras permanecieron en la sombra durante décadas? Vladimirov siguió siendo un artista de dos mundos: un maestro soviético oficialmente reconocido y un cronista oculto de la catástrofe de la revolución, cuyo verdadero legado sólo se hizo accesible años después.

Voluntario en la Primera Guerra Mundial, sus escenas de combate encantaron al zar. Fue herido y condecorado. Luego, testigo y simpatizante de la Revolución en San Petersburgo, documentó las luchas callejeras, el asalto al Palacio de Invierno y otras escenas por las que se convirtió en un artista oficial del leninismo y el stalinismo. Durante la era soviética, Vladimirov se convirtió en miembro de la Asociación de Artistas de la Rusia Revolucionaria, creó escenas de batalla, colaboró ​​con editoriales y trabajó en el ambicioso proyecto “Historia de la Guerra Civil en la URSS”. A diferencia de realistas socialistas como Alexander Deineka o Boris Joganson, su estilo se mantuvo más documental, sin idealizar las imágenes.


Se desengañó en seguida de la revolución: durante los años veinte produjo en secreto cientos de pinturas explicando los horrores de los fusilamientos callejeros o en los sótanos de la Lublianka, el expolio de los campesinos, la humillación de la curia ortodoxa, el hambre, la miseria y la represión implacable. Estas obras, nerviosas y expresivas, se las compraba secretamente el ciudadano norteamericano de origen ruso Frank Golder, a cinco dólares la pieza, suma notable para la época en Rusia, y las llevaba en valija diplomática a la Biblioteca Hoover sobre la Guerra, de la Universidad Stanford en California. Cuando sus testimonios gráficos del régimen del terror se exhibían en Estados Unidos, Golder se ocupaba de borrar cuidadosamente su firma, para ahorrarle la segura ejecución.


En las pinturas que llegaron a Occidente, vemos una cara diferente de los acontecimientos en Rusia entre 1917 y 1922. Atrás quedaron los heroicos revolucionarios, reemplazados por civiles que luchaban por comida, soldados despiadados que saqueaban una iglesia, la humillación de antiguos generales zaristas y sacerdotes obligados a trabajar en granjas. Vemos ejecuciones secretas y crueldades contra los campesinos.


En estas obras, Vladimirov muestra una humanidad que está completamente ausente en sus pinturas “oficiales”, y muestra una verdadera compasión y afinidad por las víctimas de la represión. No está claro por qué las pintó poniendo en gran riesgo su supervivencia, pero es posible que sintiera el deber de registrar el sufrimiento que fue reprimido por la propaganda oficial soviética. Cualesquiera que sean sus razones, sus imágenes ofrecen una visión del verdadero horror de la Revolución rusa que la historia a veces pasa por alto. Una de las más sombrías –no la más tétrica o desgarrada– escenas de la vida cotidiana tras la Revolución: en un encapotado amanecer de invierno, el asalto del pueblo hambriento a un camión de reparto de pan. Un camión lleno de pan: difícil figurarse más fabuloso objeto del deseo, un tesoro más valioso para los desesperados.

jueves, 8 de octubre de 2026

POESÍA: PENUMBRAS (A Maricarmen Abascal)


Sé de dónde nacen
las penumbras:
de los harapos humildes
y de la cal 
prácticamente fosilizada,
de las esquinas 
del amor propio
que nadie limpia.

Sé de cuerpos buscados
entre sábanas,
la irresponsable
serenidad de la aguja,
como un exagerar la estirpe,
hasta deshacerse
en unos labios
que nos rechazan.

Sé de dónde nacen
las penumbras,
sé muchas cosas repetidas
a lo largo de silencios,
las plásticas comas del frío,
el ejemplo del adjetivo,
la muerte de los dialectos,
un punto de inflexión
y lo poco que importa a veces
de dónde nacen
las penumbras
cuando se descubre
su existencia.

A veces, solo a veces...
Porque la muerte,
por ejemplo,
de una anciana desahuciada
y a causa de lo sufrido,
nos enseña a todos
de dónde viene 
la injusticia sobrevenida
y quienes son los responsables,
precisa y exactamente,
de la más oscura 
de todas las penumbras.

miércoles, 7 de octubre de 2026

POESÍA: ¿PARA QUÉ ESCRIBO?

 


La armadura de un libro
no te protege de la espada.
La caricia hecha blindaje
tampoco te protege
de la enfermedad.
Entonces, 
¿escribir para quién,
si no es para 
amparar a alguien?
Cae la lluvia ácida,
desmenuza los pensamientos
y funde la coraza.

La mala noticia
llega cada día
a nuestro encuentro,
siempre con los mismos 
contornos.
Escribo para hilvanar
un abrigo
Y no funciona.
Escojo poner 
el dedo en la llaga
y apretar fuerte, 
apretar hacia dentro,
si no me dejan ser
ni tirita, ni gasa,
ni esparadrapo.

Escribiré para salvarme.
Menuda estupidez.
Esto tampoco.
Escribiré para no salvarme.
Creo ir mucho mejor 
por esa vía.
Escribiré para dejar dicho
que voy a intentar 
no salvarme.
Si, así es.
Escribiré para dejar dicho
que intenté fracasar
aunque es muy posible
que nadie me crea
y durante unas 
milésimas de segundo
haya ocurrido de verdad.

martes, 6 de octubre de 2026

POESÍA: ENCUENTRO


Me cruzo con mi vecina
de 87 años
que aún sale temprano
cada mañana
a dar su paseo diario.
El amanecer comienza
a dibujar sombras
sobre ella.

Sube lentamente
la cuesta de su calle
y al encontrarnos
me regala una sonrisa
y un abrazo
lleno de cariño,
sabe que yo también
la quiero mucho.

Hablamos un poquito
y quedamos para
la próxima,
pero mientras esto sucede,
una guagua se ha detenido
en la parada cercana
para recoger a dos pasajeros.

Luego arranca
y vemos alejarse el vehículo
en silencio
hasta que mi amiga
se lanza a hablar
sobre guaguas
de tiempos atrás
y como iban repartiendo
a la gente por calles
con casas sin pintar
siluetas de hambre, 
agravios y fatigas
que son las que pagaban
las banderas.
Las que otros enarbolaban.

No quise puntualizarle
que hoy está volviendo
a ocurrir algo muy parecido
con el tema de las banderas
y la ideología que tanto adora
sacarlas a las calles.
Igual Juanita aún
no ha caído en la cuenta
y no se merece 
que le haga esa putada.

lunes, 5 de octubre de 2026

OPINIÓN: CONVOCATORIA DE ELECCIONES EN ESPAÑA


Más allá del, por otro lado fundamental tema del acceso a la vivienda,  de cara a las próximas elecciones generales que se celebrarán en España el 29 de noviembre, los ciudadanos deberíamos reflexionar sobre el tipo de sociedad que queremos y cuales son las opciones que, en consecuencia, se nos ofrecen.

¿Cual es la ambición en los hogares, en las oficinas, en las fábricas? ¿La de expandir un patriotismo democrático que mejore la vida cotidiana de la población que vive en España y hacerlo de manera que sea un ejemplo que otros puedan copiar? ¿O vamos a dejarnos arrastrar por el egoísmo y la inmisericordia de quienes gritan mucho y hacen poco, pero agitan contínuamente una bandera que solo usan para tapar sus intereses particulares y canalizar la riqueza del colectivo a sus cuentas privadas? ¿Tenemos una ambición solidaria o prevalecerá la avaricia privada? 

Con todas las matizaciones que se le puedan aplicar, parece que este es el razonamiento básico del que cada cual debe partir para tomar una decisión sobre cual es su compromiso. Y una puntualización muy necesaria: el destino de una democracia no se derime solamente en las urnas, también es importante el compromiso de los ciudadanos, poniendo en marcha las medidas de presión no violentas que consideren necesarias para hacer realidad sus aspiraciones.

Y, por último, existe un peligro que nadie, progresista o conservador, debería despreciar: la posibilidad de que, por primera vez desde la muerte del dictador Franco y la consolidación de la democracia, una formación de extrema derecha gobierne en España. Hoy esta posibilidad es real. Vox es el socio al que parece privilegiar el PP en el caso de ganar sin una mayoría absoluta, pero no es un partido como los demás. La retórica xenófoba de sus dirigentes, su proximidad con movimientos racistas globales y partes de su programa contrarias a la Constitución lo sitúan en posiciones más radicales que dirigentes como Giorgia Meloni o Marine Le Pen. Las elecciones serán la ocasión para el escrutinio de todos los programas, también de aquellos cuya aplicación tendría un efecto destructivo en una sociedad diversa y plural.

En las urnas nos veremos.


POESÍA: TALADO


Más te hubiera valido
no ser tan generoso,
no haber crecido tanto
ni volverte así de frondoso.
Los humanos tenemos
prioridades
que los árboles 
jamás podrán entender.

Tenías que impulsar
tus ramas hacia arriba
y hacer que tus raíces
se expandieran
hasta romper el cemento.
Supongo que los árboles
plantados en el jardín
de un edificio,
piensan que su destino
es crear espacios
de sombra y frescor
y a eso se aplican
con toda su energía.

Pero el ser humano
valora también
otros criterios:
Existen fronteras
que ni siquiera un árbol
puede traspasar,
espacios que no deben
ser invadidos
y vistas que nada 
ni nadie debe tapar.

Ayer te mutilaron 
de forma cruel e implacable.
El silencio con el que
has soportado tu tortura
llegaba hasta mis ojos 
como un grito interminable.

Y luego intentan cubrir
tus restos con flores
como si las llevaran
a tu tumba...
Habrás aprendido
nuestro especial
sentido de la estética.
De la ética y el respeto
por el medio ambiente
mejor no hablamos.

domingo, 4 de octubre de 2026

POESÍA: POEMAS OLVIDADOS


En algún momento
saldré a la calle
a buscar la silueta 
de mi pensamiento,
a preguntar si alguien 
ha visto mis recuerdos.

Preguntaré 
cuándo fue 
mi último beso.
Cuando fue 
aquel gesto tan delicado,
que agitó 
mi alma al viento.

Aquellos recuerdos 
que dejé en las ventanas
de todas las farolas desiertas,
entre el bullicio de la gente,
entre los bancos del parque
bajo una luna abierta.

Porque sin ellos
soy tan frágil,
un ser vacío, 
un poeta en el miedo
intentando
recuperar su viaje.

Iré usurpando 
de mi alma la sonrisa
que quedó colgada 
de la tristeza
como un rosal abatido 
por el roce de la brisa.

Dónde dejé 
aquellos poemas
que escribía en silencio,
aquellos que creaba
para recorrer un cuerpo.

En algún momento
buscaré mis recuerdos,
los que enterré 
entre la lluvia y el cielo,
los que contenían las ansias
de una mirada y sus besos.