martes, 23 de junio de 2026

POESÍA: LEGADO


En los viejos 

armarios enlutados

se apilaban enigmas 

y manteles

que olían a pobreza

y caciquismo.

Las cosas, 

despertando de su sueño,

nos quisieran hablar 

de lo que saben,

que es incógnito y mustio,

pero ya casi han olvidado 

las palabras.

Tararean 

la música de antaño

para significar 

lo que se quiera,

qué más da, 

si muchas tradiciones

se están perdiendo

para las generaciones

futuras.

Hasta que al fin 

el paso de la noche

devuelve a los espejos

la terrible

oscuridad de un mundo

en que todo se universaliza

por imposición

de quienes lo dominan.

lunes, 22 de junio de 2026

POESÍA: AMIGA


El instante que importa,

le pone candado al tiempo,

alimenta lo intenso, 

aviva el aire.


Hábil verdugo del olvido

se alivia y torna albura

para dejar atrás

lo que nunca debía

haber sido..


Anónima sed, 

lluvia salvadora,

la emoción aparece

Fina tras las nubes

en la figura de alguien

que reafirma

lo indispensable:


Tiene un nombre,

pero yo la llamo amiga

y ella siempre responde.

domingo, 21 de junio de 2026

POESÍA: EL AMOR


Él la contempla

siempre a la misma hora,

sentado

en la silla gastada de un café

ensayando ternuras.


Ella cierra los ojos

donde estallaron las flores

y dormita

coronada por pájaros libres

lista para romperse

con la enseñanza agridulce

de una vida anterior.


Y yo, que vivo

donde las aves se encuentran

viendo pasar las nubes,

veo que, a pesar de todo,

el amor es amor.

PINTURA: ALFRED KUBIN


Alfred Kubin (1877-1959) fue un destacado artista y escritor austriaco conocido principalmente por sus ilustraciones y grabados surrealistas. A lo largo de su carrera, produjo una amplia gama de obras que exploran temas oscuros y visiones oníricas.


Los secretos ocultos en la mente de los artistas son siempre de uso público, es el precio del genio. Toda su producción está en estrecha consonancia con lo que sueña, lo que vive, lo que siente o a qué le teme. El espectador bien podría ser un buen amigo o el mayor desconocido, que ambos gozarían casi de una misma familiaridad y cercanía, pues, han visto tomar cuerpo al mismísimo subconsciente del artista a través de su obra. Es esta la principal cualidad del arte, la de materializar esos pensamientos, que, irónicamente se inmortalizan en la pintura, la poesía o la música. No hay escapatoria, y eso, es algo que Alfred Leopold Isidor Kubin sabía muy bien, y le atormentaría a lo largo de toda su vida.


Fue una de las personalidades más peculiares de la Alemania expresionista, toda su obra se podría reducir a la visión totalmente particular, característica y personal que él tuvo de los tiempos y circunstancias que le tocó vivir. Maltratado por su propio padre, sus dibujos fueron testimonio y fruto de todas las etapas de su vida, desde la pérdida siendo niño, de su madre, su llegada a la escuela de bellas artes de Múnich o su paso por ambas guerras mundiales. Kubin nos transporta a un paisaje psicológico en lo Profundo del Subconsciente, donde los sueños y las realidades se entrelazan en una danza etérea. En sus obras destacan formas amalgamadas y tonos sombríos que evocan un sentido de misterio y reflexión sobre la condición humana.




sábado, 20 de junio de 2026

POESÍA: PESO


A una hora indeterminada

el peso vuelve: 

la réplica sísmica, tectónica

inevitable de la razón

postergada.

Somos

exactamente eso:

Algoritmos,

redes neuronales

que limitan la temperatura,

el impacto del roce 

del viento entre los olivos.


Mientras, sigue 

corriendo el tiempo.

Las luces encendidas

no esperan aún a nadie

para apagarse.

Y se escribe el silencio,

se atiborra de frases

para descubrir

que solo se puede 

anegar el reflejo,

su brillo en los charcos.


La noche persiste, 

despega sistemáticamente

las intuiciones

y las echa a volar bajo…

Se vuelven sombras, 

maneras inusuales 

de matar el tiempo.

Es importante que la línea

que sigamos

sea la más pequeña,

una acumulación

con x indefinidas

para dar forma a la incógnita.


No importa el contenido.

Conocemos la respuesta

pero aún llueve, aún somos

incapaces de pronunciar

indecisos,

deseando

construir el invierno.


viernes, 19 de junio de 2026

HISTORIAS MÍNIMAS: EL ÀRBOL


El árbol era enorme, daba una importante sombra en verano, pero su considerable envergadura lo había dotado de unas raíces poderosas que estaban levantando el suelo del jardín. Los niños tropezaban con aquel desnivel del terreno y en términos generales ese abultamiento cuajado de venas rompía la estética de un campo decente. Decidieron talarlo, sin recordar que sus ramas habían servido para que anidaran cientos de pájaros, como refugio del gato o para sujetar el columpio que divertía a los niños. El ruido estridente de la sierra le encogió el corazón y antes de que sus dientes tocaran el tronco, el árbol se dejó caer solo. Ahora los pájaros vagan buscando un nuevo hogar, los niños se aburren y el gato se sube a una farola, pero el suelo sigue abultado y no deja de romper la estética del jardín. Nadie pudo hacer nada con las raíces.

OPINIÓN: LA PAZ DE TRUMP


En enero y febrero de este año, el pueblo iraní salió a la calle, protestando contra el régimen opresor de los ayatolas y exigiendo libertad. La represión fue brutal y los muertos se contaron por miles. Trump alentó las protestas prometiendo una ayuda que ya estaba en marcha.

Y la ayuda llegó en forma de bombardeos, destrucción y muertos. Otra estúpida guerra. Meses después, EE UU e Irán han firmado un pacto prelimiar de cese de las hostilidades, provisional y frágil, pero que permite afirmar a Trump que la guerra ha acabado, oviando que ese acuerdo certifica el estrepitoso fracaso de una guerra que deja las cosas como estaban hace años. Todo para nada. Ahora llega la hora de hacer balance. El mundo ha perdido confianza, y dinero. EE UU liderazgo, y dinero. Trump ha perdido credibilidad, si es que tenia algo parecido, y popularidad, aunque a buen seguro que ha ganado dinero. 

Por el camino el pueblo iraní ha perdido libertad, si es que tenía alguna, y esperanza. Bombas por un lado y mayor represión por otro. Y el ganador es… el régimen teocrático de los ayatolás, al que la estupidez de Trump ha consolidado en el poder. Al pueblo iraní le espera más represión y más sufrimiento. A Trump ojalá le llegué una soberana derrota en noviembre, pero de eso ya no estoy tan seguro. Por increíble que sea con los desastres que ha causado, habrá mucha gente que le seguirá votando. 

jueves, 18 de junio de 2026

PINTURA: DÉBORA ARANGO


El 8 de Junio de 1954, en medio de la celebración del día del estudiante en la Universidad Nacional de Bogotá, Uriel Gutiérrez Restrepo fue asesinado dentro del campus por parte de la policía nacional en circunstancias confusas. El día siguiente a la muerte de este estudiante universitario aproximadamente 10.000 alumnos de diferentes universidades se unieron en protesta por la violencia policial, en medio de la marcha se desató una tragedia aún mayor cuando se abrió fuego contra los manifestantes asesinando a nueve ellos. Los criminales nunca fueron identificados, pero la opinión general asumió que eran parte del brazo armado del gobierno en búsqueda de aplacar las protestas. 

A pesar de haberse abierto fuego en ambos casos en contra de civiles, el gobierno de Rojas Pinilla nunca intentó esclarecer los hechos, negándose a dar declaraciones oficiales y dejó sumidas a las muertes en el total silencio, mostrando el lado oscuro de su dictadura militar. Los acontecimientos conmovieron al país y fue el inicio de una serie de protestas y manifestaciones que despertaron una conciencia pública sobre la naturaleza militar del régimen del entonces presidente Gustavo Rojas Pinilla. Hasta entonces ese gobierno había sido visto, sobre todo por artistas e intelectuales, como un elemento pacificador a la violencia bipartidista. Muestra del apoyo temprano por parte de los artistas a Rojas Pinilla fue el manifiesto de importantes artistas como Ignacio Gómez Jaramillo, Marco Ospina, Jorge Elías Triana y Eduardo Ramírez Villamizar de hacer una donación al gobierno del General. A pesar de este apoyo inicial, la muerte de Uriel Gutiérrez Restrepo se convirtió en un punto y aparte en que el gobierno pierde su aceptación popular, incluyendo la comunidad artística, primordialmente debido a la decisión de la dictadura de dejar los hechos en la impunidad sin ningún tipo de denuncia o ajusticiamiento militar.

Esta cuestión inspiró a la maestra Débora Arango para pintar “Huelga de estudiantes, 1954”. Una obra que exhibe al general Rojas Pinilla sobre una multitud que se deforma y clama por sus derechos. La pintura exhibe como figura central al general Rojas Pinilla, identificado por su vestimenta de alta graduación militar. Arango presenta una especie de pelele del dictador en posición de crucifijo que se halla frente a una multitud de estudiantes cuyas figuras deformes transmutan diversos sentires. Ejecutada a base de pinceladas gruesas y gestos pictóricos, representa una aplicación dada casi con ira, cuyos trazos expresionistas demuestran las emociones y sentires con que la artista realizó la obra.