miércoles, 24 de junio de 2026

OPINIÓN: EUROPA Y LOS TALIBANES


La Unión Europea ha decidido mantener una reunión con representantes del régimen que gobierna en Afganistán para establecer  los protocolos de devolución de inmigrantes afganos que hayan entrado de forma irregular en Europa. Y quiero mostrar mi rotunda oposición a cualquier tipo de diálogo con los talibanes. No se trata de una diferencia política ni de una discrepancia diplomática menor. Los talibanes son responsables de haber impuesto en Afganistán un sistema de apartheid de género que ha convertido la vida de millones de mujeres y niñas en una prisión sin barrotes visibles, pero real.

La pregunta es inevitable: ¿cómo puede la Unión Europea, que se define como defensora de los derechos humanos y de la igualdad entre mujeres y hombres, organizar una reunión con esra gentuza? ¿Cómo puede Bélgica decidir conceder visados a miembros de un grupo responsable de violaciones sistemáticas de los derechos humanos? ¿Qué mensaje reciben las mujeres afganas cuando ven que quienes las han expulsado de las universidades, del trabajo y de la vida pública son recibidos en el corazón de Europa?

El problema no está solo en el contenido de la reunión, que ya de por sí se las trae, sino también en el mensaje que transmite. Cualquier encuentro con los talibanes, bajo cualquier nombre —técnico, informal, humanitario o migratorio—, puede convertirse en un paso hacia su legitimidad internacional. Y esa legitimidad se concede mientras no ha habido ningún cambio real en la situación de las mujeres afganas. Las niñas siguen fuera de las escuelas secundarias. Las jóvenes siguen fuera de las universidades. Las mujeres siguen siendo expulsadas del trabajo, de los espacios públicos y de la toma de decisiones. Puede que algunos presenten este diálogo como una necesidad política. Pero para millones de mujeres afganas es un recordatorio doloroso de que todavía se toman decisiones sobre sus vidas sin que ellas estén presentes. El pragmatismo jamás debe convertirse en complicidad.


POESÍA: NOCHE DE SAN JUAN


Ha ardido la noche.

Ondearon los deseos 

en cada descampado

y se abrazon sus copas 

sobre la arena de las playas.

Ha ardido la noche

y los jóvenes

se sumergieron en las olas

para lavar las penas

y renovar la esperanza.

La tradición más hermosa 

nos convocó 

en torno a las hogueras.

Aprendices de brujos, 

quemamos trastos viejos

y las penas de siempre,

así aterriza el verano

con su tiempo infinito.

Ha ardido la noche 

sobre las banderolas

que la pólvora agita 

estallando en nosotros

un ánimo de fiesta.

Esta noche se encendieron

ellos recuerdos

de cuando buscábamos 

con prisa unos labios 

junto al fuego

que reflejaban, brillantes, 

la luz de las bengalas.

martes, 23 de junio de 2026

POESÍA: LEGADO


En los viejos 

armarios enlutados

se apilaban enigmas 

y manteles

que olían a pobreza

y caciquismo.

Las cosas, 

despertando de su sueño,

nos quisieran hablar 

de lo que saben,

que es incógnito y mustio,

pero ya casi han olvidado 

las palabras.

Tararean 

la música de antaño

para significar 

lo que se quiera,

qué más da, 

si muchas tradiciones

se están perdiendo

para las generaciones

futuras.

Hasta que al fin 

el paso de la noche

devuelve a los espejos

la terrible

oscuridad de un mundo

en que todo se universaliza

por imposición

de quienes lo dominan.

lunes, 22 de junio de 2026

POESÍA: AMIGA


El instante que importa,

le pone candado al tiempo,

alimenta lo intenso, 

aviva el aire.


Hábil verdugo del olvido

se alivia y torna albura

para dejar atrás

lo que nunca debía

haber sido..


Anónima sed, 

lluvia salvadora,

la emoción aparece

Fina tras las nubes

en la figura de alguien

que reafirma

lo indispensable:


Tiene un nombre,

pero yo la llamo amiga

y ella siempre responde.

domingo, 21 de junio de 2026

POESÍA: EL AMOR


Él la contempla

siempre a la misma hora,

sentado

en la silla gastada de un café

ensayando ternuras.


Ella cierra los ojos

donde estallaron las flores

y dormita

coronada por pájaros libres

lista para romperse

con la enseñanza agridulce

de una vida anterior.


Y yo, que vivo

donde las aves se encuentran

viendo pasar las nubes,

veo que, a pesar de todo,

el amor es amor.

PINTURA: ALFRED KUBIN


Alfred Kubin (1877-1959) fue un destacado artista y escritor austriaco conocido principalmente por sus ilustraciones y grabados surrealistas. A lo largo de su carrera, produjo una amplia gama de obras que exploran temas oscuros y visiones oníricas.


Los secretos ocultos en la mente de los artistas son siempre de uso público, es el precio del genio. Toda su producción está en estrecha consonancia con lo que sueña, lo que vive, lo que siente o a qué le teme. El espectador bien podría ser un buen amigo o el mayor desconocido, que ambos gozarían casi de una misma familiaridad y cercanía, pues, han visto tomar cuerpo al mismísimo subconsciente del artista a través de su obra. Es esta la principal cualidad del arte, la de materializar esos pensamientos, que, irónicamente se inmortalizan en la pintura, la poesía o la música. No hay escapatoria, y eso, es algo que Alfred Leopold Isidor Kubin sabía muy bien, y le atormentaría a lo largo de toda su vida.


Fue una de las personalidades más peculiares de la Alemania expresionista, toda su obra se podría reducir a la visión totalmente particular, característica y personal que él tuvo de los tiempos y circunstancias que le tocó vivir. Maltratado por su propio padre, sus dibujos fueron testimonio y fruto de todas las etapas de su vida, desde la pérdida siendo niño, de su madre, su llegada a la escuela de bellas artes de Múnich o su paso por ambas guerras mundiales. Kubin nos transporta a un paisaje psicológico en lo Profundo del Subconsciente, donde los sueños y las realidades se entrelazan en una danza etérea. En sus obras destacan formas amalgamadas y tonos sombríos que evocan un sentido de misterio y reflexión sobre la condición humana.




sábado, 20 de junio de 2026

POESÍA: PESO


A una hora indeterminada

el peso vuelve: 

la réplica sísmica, tectónica

inevitable de la razón

postergada.

Somos

exactamente eso:

Algoritmos,

redes neuronales

que limitan la temperatura,

el impacto del roce 

del viento entre los olivos.


Mientras, sigue 

corriendo el tiempo.

Las luces encendidas

no esperan aún a nadie

para apagarse.

Y se escribe el silencio,

se atiborra de frases

para descubrir

que solo se puede 

anegar el reflejo,

su brillo en los charcos.


La noche persiste, 

despega sistemáticamente

las intuiciones

y las echa a volar bajo…

Se vuelven sombras, 

maneras inusuales 

de matar el tiempo.

Es importante que la línea

que sigamos

sea la más pequeña,

una acumulación

con x indefinidas

para dar forma a la incógnita.


No importa el contenido.

Conocemos la respuesta

pero aún llueve, aún somos

incapaces de pronunciar

indecisos,

deseando

construir el invierno.


viernes, 19 de junio de 2026

HISTORIAS MÍNIMAS: EL ÀRBOL


El árbol era enorme, daba una importante sombra en verano, pero su considerable envergadura lo había dotado de unas raíces poderosas que estaban levantando el suelo del jardín. Los niños tropezaban con aquel desnivel del terreno y en términos generales ese abultamiento cuajado de venas rompía la estética de un campo decente. Decidieron talarlo, sin recordar que sus ramas habían servido para que anidaran cientos de pájaros, como refugio del gato o para sujetar el columpio que divertía a los niños. El ruido estridente de la sierra le encogió el corazón y antes de que sus dientes tocaran el tronco, el árbol se dejó caer solo. Ahora los pájaros vagan buscando un nuevo hogar, los niños se aburren y el gato se sube a una farola, pero el suelo sigue abultado y no deja de romper la estética del jardín. Nadie pudo hacer nada con las raíces.