martes, 6 de octubre de 2026

POESÍA: ENCUENTRO


Me cruzo con mi vecina
de 87 años
que aún sale temprano
cada mañana
a dar su paseo diario.
El amanecer comienza
a dibujar sombras
sobre ella.

Sube lentamente
la cuesta de su calle
y al encontrarnos
me regala una sonrisa
y un abrazo
lleno de cariño,
sabe que yo también
la quiero mucho.

Hablamos un poquito
y quedamos para
la próxima,
pero mientras esto sucede,
una guagua se ha detenido
en la parada cercana
para recoger a dos pasajeros.

Luego arranca
y vemos alejarse el vehículo
en silencio
hasta que mi amiga
se lanza a hablar
sobre guaguas
de tiempos atrás
y como iban repartiendo
a la gente por calles
con casas sin pintar
siluetas de hambre, 
agravios y fatigas
que son las que pagaban
las banderas.
Las que otros enarbolaban.

No quise puntualizarle
que hoy está volviendo
a ocurrir algo muy parecido
con el tema de las banderas
y la ideología que tanto adora
sacarlas a las calles.
Igual Juanita aún
no ha caído en la cuenta
y no se merece 
que le haga esa putada.

lunes, 5 de octubre de 2026

OPINIÓN: CONVOCATORIA DE ELECCIONES EN ESPAÑA


Más allá del, por otro lado fundamental tema del acceso a la vivienda,  de cara a las próximas elecciones generales que se celebrarán en España el 29 de noviembre, los ciudadanos deberíamos reflexionar sobre el tipo de sociedad que queremos y cuales son las opciones que, en consecuencia, se nos ofrecen.

¿Cual es la ambición en los hogares, en las oficinas, en las fábricas? ¿La de expandir un patriotismo democrático que mejore la vida cotidiana de la población que vive en España y hacerlo de manera que sea un ejemplo que otros puedan copiar? ¿O vamos a dejarnos arrastrar por el egoísmo y la inmisericordia de quienes gritan mucho y hacen poco, pero agitan contínuamente una bandera que solo usan para tapar sus intereses particulares y canalizar la riqueza del colectivo a sus cuentas privadas? ¿Tenemos una ambición solidaria o prevalecerá la avaricia privada? 

Con todas las matizaciones que se le puedan aplicar, parece que este es el razonamiento básico del que cada cual debe partir para tomar una decisión sobre cual es su compromiso. Y una puntualización muy necesaria: el destino de una democracia no se derime solamente en las urnas, también es importante el compromiso de los ciudadanos, poniendo en marcha las medidas de presión no violentas que consideren necesarias para hacer realidad sus aspiraciones.

Y, por último, existe un peligro que nadie, progresista o conservador, debería despreciar: la posibilidad de que, por primera vez desde la muerte del dictador Franco y la consolidación de la democracia, una formación de extrema derecha gobierne en España. Hoy esta posibilidad es real. Vox es el socio al que parece privilegiar el PP en el caso de ganar sin una mayoría absoluta, pero no es un partido como los demás. La retórica xenófoba de sus dirigentes, su proximidad con movimientos racistas globales y partes de su programa contrarias a la Constitución lo sitúan en posiciones más radicales que dirigentes como Giorgia Meloni o Marine Le Pen. Las elecciones serán la ocasión para el escrutinio de todos los programas, también de aquellos cuya aplicación tendría un efecto destructivo en una sociedad diversa y plural.

En las urnas nos veremos.


POESÍA: TALADO


Más te hubiera valido
no ser tan generoso,
no haber crecido tanto
ni volverte así de frondoso.
Los humanos tenemos
prioridades
que los árboles 
jamás podrán entender.

Tenías que impulsar
tus ramas hacia arriba
y hacer que tus raíces
se expandieran
hasta romper el cemento.
Supongo que los árboles
plantados en el jardín
de un edificio,
piensan que su destino
es crear espacios
de sombra y frescor
y a eso se aplican
con toda su energía.

Pero el ser humano
valora también
otros criterios:
Existen fronteras
que ni siquiera un árbol
puede traspasar,
espacios que no deben
ser invadidos
y vistas que nada 
ni nadie debe tapar.

Ayer te mutilaron 
de forma cruel e implacable.
El silencio con el que
has soportado tu tortura
llegaba hasta mis ojos 
como un grito interminable.

Y luego intentan cubrir
tus restos con flores
como si las llevaran
a tu tumba...
Habrás aprendido
nuestro especial
sentido de la estética.
De la ética y el respeto
por el medio ambiente
mejor no hablamos.

domingo, 4 de octubre de 2026

POESÍA: POEMAS OLVIDADOS


En algún momento
saldré a la calle
a buscar la silueta 
de mi pensamiento,
a preguntar si alguien 
ha visto mis recuerdos.

Preguntaré 
cuándo fue 
mi último beso.
Cuando fue 
aquel gesto tan delicado,
que agitó 
mi alma al viento.

Aquellos recuerdos 
que dejé en las ventanas
de todas las farolas desiertas,
entre el bullicio de la gente,
entre los bancos del parque
bajo una luna abierta.

Porque sin ellos
soy tan frágil,
un ser vacío, 
un poeta en el miedo
intentando
recuperar su viaje.

Iré usurpando 
de mi alma la sonrisa
que quedó colgada 
de la tristeza
como un rosal abatido 
por el roce de la brisa.

Dónde dejé 
aquellos poemas
que escribía en silencio,
aquellos que creaba
para recorrer un cuerpo.

En algún momento
buscaré mis recuerdos,
los que enterré 
entre la lluvia y el cielo,
los que contenían las ansias
de una mirada y sus besos.

sábado, 3 de octubre de 2026

POESÍA: ACURRUCADO


Un cuerpo acurrucado
junto a otro,
una madeja enredada 
con la que nunca 
se querría dejar de jugar,
una masa en la que 
poder estampar
caricias como hechizos.

Un cuerpo cubierto
de mapas de brujas
que intentarías descifrar,
mientras duerme
vuelto de espaldas
robando el calor
e irradiándolo 
como un ritual
desde sí mismo
buscando cuánto 
espacio queda todavía
para el combate 
de exhalaciones,
el mutuo apretón de dedos,
por todos los juegos 
que aprenden como adultos.

Un cuerpo hecho
para consumirlo, 
para sentir el peso 
que de buenas se amarra
con el brazo, 
disfrutando con brevedad 
la carga y el dolor de amar.

Un cuerpo sin embargo
que es solo un naufragio,
la cuestión es 
cuanto tiempo
se tarda en saberlo.

viernes, 2 de octubre de 2026

MITOLOGÍA: LAMIA


Las leyendas de la mitología griega son a veces auténticas historias de terror. Veamos una de ellas: Lamia es un demonio femenino o hermafrodita de la mitología griega que devoraba niños y seducía a los hombres. Aparece en la literatura ya en el siglo VI a.C. y se dice que es temible a la vista, con un rostro feo, la parte superior del cuerpo de una mujer y la inferior de una serpiente.

Su nombre deriva del griego laimos (“garganta”) y lamyros (“glotón”), que describe perfectamente su sed de sangre y su hambre de carne humana. En la época clásica, se convirtió en el primer prototipo de vampiro, que seducía a los hombres con su belleza y bebía su sangre. Con el paso de los años, se convirtió en una famosa historia del ogro en Grecia, que se contaba a los niños para que se portaran bien.

En la mayoría de las fuentes, Lamia era la hermosa hija del rey Belus de Libia. Sin embargo, el poeta lírico griego Estesícoro (c. 630 – c. 555 a.C.) menciona que es hija de Poseidón, el dios del mar, y madre del monstruo marino Escila. La belleza de Lamia llamó la atención de Zeus, que la sedujo y tuvieron varios hijos juntos. Sin embargo, Hera se enfadó por la infidelidad de su marido y mató a todos sus hijos, excepto a uno: Escila. En otras fuentes, Hera obligó cruelmente a Lamia a matar a sus propios hijos y también la maldijo con un insomnio eterno, impidiéndole cerrar los ojos para que contemplara siempre su tragedia. Enloquecida por su dolor, Lamia se propuso matar a otros niños en una retorcida forma de venganza.

Su belleza exterior pronto reflejó su odio y su ira, y pasó de ser una hermosa mujer a una criatura de aspecto demoníaco. En un intento desesperado por apaciguarla, Zeus le concedió el don de la profecía y la extraña capacidad de arrancarse los ojos y sustituirlos, para que no tuviera que mirarse a sí misma.

Lamia terminó siendo una criatura mitad humana, mitad serpiente, con un aterrador rostro demoníaco, que vivía en una cueva y olía horriblemente. Según el antiguo dramaturgo griego Aristófanes (c. 460 a c. 380 a.C.), Lamia era hermafrodita: “Tenía una voz como un torrente rugiente, el hedor de una foca, las pelotas sin lavar de una Lamia y el culo de un camello”.(Avispas, 1: 1035). La idea de que Lamia era hermafrodita quizás se inventó para que pareciera aún más retorcida y monstruosa.

Según la leyenda, a menudo se metía en las casas cuando caía la noche, robaba a los niños de sus cunas y atormentaba a las personas mientras dormían. El horrible acto de Lamia de matar a los bebés y arrebatarles el vientre aseguraba que otras madres sintieran su dolor.

jueves, 1 de octubre de 2026

POESÍA: APARIENCIA


Esos cuerpos esbeltos
que toman
el sol en la playa 
podrían conseguir
que a simple vista
uno pudiera equivocarse
y quedarse en la superficie
al sacar conclusiones
sobre su significado. 

Creer en su pureza,
venerarlos con la fe
de los creyentes. 

Podría uno
erróneamente, 
confundir sus torsos 
con las dalias,
o con la leche que brota
del seno adiposo 
de una madre.

Sin embargo, 
igual si escarba
con empeño,
podrían surgir, 
como seres
entre la niebla,
el grito, el llanto, 
la infancia mal curada,
el murciélago, 
el dolor físico o siquico,
el horror de unas mentes
que disfrutan
haciendo daño.

Porque no se trata
de la apariencia física,
sino de lo que cada cual
guarda dentro y sale 
a la luz como un torrente
cuando no puede evitar
mostrarse tal y como es.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

CINE: LA BOLA NEGRA


Hacía mucho tiempo que una película no me golpeaba tan fuerte. Ayer tarde fui a ver «La bola negra» y he salido con esa sensación rara de que algo se te ha movido por dentro y todavía no sabes muy bien qué. Cuando el cine, además de entretenerte, te obliga a pensar, a echar la mirada atrás y a ponerte en la piel de otras personas, lo que has visto ya no se va. Se queda contigo para siempre. Y al acabar la proyección fue evidente que a muchos de los que estaban en la sala les ocurría algo parecido. Los aplausos y las lágrimas eran la prueba. No sé si la película se llevará algún Óscar, pero tampoco es algo que me importe demasiado, han sido demasiadas las obras maestras que no se han llevado ninguna estatuilla... Me gustaría porque eso haría que bastante más gente se acercase a un cine a verla y no solo es que la película lo merezca, sino que tiene que haber muchos posibles espectadores que se merecerían pasar por la experiencia qye yo he vivido.

¿Cuántas historias de amor hay enterradas bajo la tierra? ¿Cuántos campos habrá que arar para desenterrar sus secretos? ¿Cuántos niños de piel pálida se han hundido bajo la nieve sin que nadie llegara a saber su nombre?

Tres historias. Tres épocas. Un poema. Una novela. Y un hilo que los conecta a través del tiempo.

Lo que más me removió fue pensar en todo lo que nunca se contó. En los amores que tuvieron que vivirse a escondidas, en las cartas que se quemaron, en la gente que tuvo que elegir entre ser quien era o seguir con vida. Nos enseñaron la guerra como fechas, bandos y batallas. Esta película mira a otro sitio: a lo íntimo, a lo que no aparece en los libros de historia porque nadie se atrevió a escribirlo.

Luego está el título. Una bola negra era un voto en contra, una forma silenciosa de decirte que no eras bienvenido. Me pregunto cuántas personas recibieron una sin haber hecho nada más que querer a quien querían. Y cuántas la siguen recibiendo hoy, de otras formas, porque hay heridas que no se cierran, se heredan.

Todo está envuelto en una atmósfera tan densa que sientes la guerra rozándote todo el rato. No es el corazón de la historia, pero está ahí siempre. En las conversaciones que se normalizaban. En los niños a los que les pusieron un fusil en las manos sin saber ni empuñarlo. En las mujeres que soñaban con volar. Y en los chicos de nieve, con la piel blanca, que nunca pudieron llegar a ser quienes eran.

Salí del cine en silencio. Y con dolor y tristeza, porque miro las noticias de ahora mismo y está claro que no aprendemos.