martes, 2 de junio de 2026

POESÍA: REPRESIÓN


La policía no es neutral,

nunca lo ha sido.

Sus golpes tampoco.

La tragedia anida

en la huelga del padre 

que acalla el hijo

disparando balas de goma,

en la revuelta disipada 

de malos modos

golpeando a gente

que protesta pacíficamente,

en los botes de humo

disparados por el el joven 

que olvidó quienes

eran sus vecinos,

aquellos que saludaba 

cada tarde

con la mano tiznada

de chocolate

al salir de la escuela

para volver a casa.

Todos ellos aprendieron

que la violencia gratuita

solo tiene unos destinatarios,

porque hay una parte

de la población

que siempre será intocable.

REFLEXIÓN: MI BISABUELA



Mi bisabuela murió con 104 años. Todos en la familia la llamábamos Madre y tenía una energía inagotable. Nunca se hizo una limpieza facial, no tenía ni idea de lo que era eso. Y, sin embargo, recuerdo verla con un cutis perfecto a pesar de las arrugas. Nunca la vi preocupada por hacer ejercicio, suplementarse con magnesio o colágeno, ni convertir cualquier rato de descanso en productividad escuchando un audiolibro sobre hábitos atómicos o éxito financiero, sólo la radionovela de media tarde. Tampoco necesitó medir sus pasos, controlar sus horas de sueño ni optimizarse constantemente como si la vida fuese una empresa en pérdidas. Al contrario, yo la veía relativamente feliz, dentro de las limitaciones de su edad y la escasa capacidad económica. Serena, incluso. Aunque también a pesar de su pequeño tamaño, era muy recomendable no enfadarla. Cuentan que un día le rompió el palo de una escoba en la espalda a mi padre, que medía casi un metro noventa, por levantarle la voz a mi madre. En su casa exigía a todo el mundo que se tratase con respeto. Eso sí: tenía un humor socarrón que, cuando se ponía a ello, no dejaba títere con cabeza.

Estaba bastante satisfecha de la vida que había tenido, pese a haber vivido una guerra, una posguerra y una existencia infinitamente más austera que la nuestra y conocer muy bien lo que era la pobreza. Era una forma de vivir muy sencilla, sin tantos estímulos. Sin tanta exposición. Sin externalizar constantemente su estado de ánimo, más allá de charlar con algún vecino cuando coincidían por la calle. Ella nunca necesitó fotografiar una comida para disfrutarla, nunca fue al gimnasio para verse saludable y mucho menos pensó que aburrirse fuese un problema urgente que resolver. Y aun así, o quizá precisamente por eso, parecía estar bastante más en paz que muchos de nosotros. 

No estoy diciendo que deberíamos volver atrás, porque la sociedad ha avanzado imparable en muchas cuestiones que mejoran nuestra existencia. Pero sí que se puede renunciar a muchos estímulos artificiales que existen para hacer negocio mientras se nos presentan como imprescindibles para tener una buena vida. Porque esto último reside en la sencillez y los valores, lo demás son fuegos de artificio. Mi bisabuela no tenía que meditar sobre ello porque ni siquiera podía elegir al respecto, pero yo prefiero tenerla como referencia porque me ayuda a mantener los pies en el suelo.

lunes, 1 de junio de 2026

PINTURA: MARC CHAGALL


El circo azul de Marc Chagall es un lienzo emblemático que refleja el profundo apego del artista por el tema circense, un motivo recurrente en su carrera desde los años 1920. Pintado en su etapa de madurez el cuadro captura el dinamismo y la magia del circo, con colores vibrantes que destacan en un fondo azul que otorga un carácter onírico y sobrenatural a la escena. La elección del azul como tono predominante es significativa, pues evoca no solo el misterio y la profundidad del cielo nocturno, sino también la idea de lo infinito y lo divino, temas centrales en la obra de Chagall.

Chagall pintó la obra en Francia, donde había vuelto a establecerse tras la Segunda Guerra Mundial. La obra refleja su fascinación con la vida itinerante de los artistas circenses, una metáfora recurrente de la libertad creativa y espiritual. El circo, para Chagall, simboliza la conexión entre el arte y lo sagrado, y su uso del color y la luz recuerda la influencia del fauvismo, en el que el color puro y brillante tenía un papel protagónico.

El cuadro es una celebración de la vida y la alegría, y un recordatorio de los desafíos que el artista y su entorno enfrentaron en un periodo de reconstrucción tras la guerra. El circo, con sus acróbatas y músicos, se convierte en un símbolo esperanza y alegría, para una generación impactada, desanimada y escandalizada por haber descubierto su enorme capacidad de hacer el mal. Pertenece al movimiento surrealista, en el que Chagall fusiona elementos reales con imágenes del subconsciente, creando una narrativa visual en la que los personajes circenses se transforman en figuras casi mitológicas. A través de líneas curvas y composiciones flotantes, Chagall consigue transmitir el movimiento fluido de los acróbatas y la atmósfera mágica del circo, un espacio donde lo extraordinario y lo cotidiano se entrelazan.

domingo, 31 de mayo de 2026

POESÍA: RÉQUIEM


No me preguntes 

por qué ha sucedido,

yo tan solo miraba 

el árbol sin mirar.

Era un naranjo silvestre 

que en pocos días

se había cuajado de flores,

tan delicadas,

que se despeñaban al aire

con cualquiera

de mis más leves pestañeos.


Sin embargo los mirlos 

iban y venían

en travieso alboroto 

por sus ramas, 

sin destrabar siquiera, 

alguno de aquellos 

pequeños pétalos

suspendidos 

en tan frágil hermosura.


La lluvia de la tarde 

tampoco pudo arrumbar

una sola flor

a las ramblas que reptaron, 

poco después,

la gravedad sur del jardín.

No me consuela saber 

que la naturaleza

y los hombres

hace siglos que no hablan 

el mismo lenguaje.


Lo único que me perturba 

es llegar a creer que mis ojos

ya solo tienen mirada 

para el sacrificio de las flores.

Lo único que me inquieta 

es regresar de esta guerra

a un réquiem vacío 

de ángeles en los jardines.

OPINIÓN: EXPRESIDENTES


Sería injusto pedirles a nuestros expresidentes que se recluyeran en la chacra, volvieran a conducir su viejo Volkswagen escarabajo y se dedicaran a leer a Montaigne al atardecer. Se sabe que cuando dejan el cargo les espera un vacío enorme, ciertas prebendas y un enorme equipaje de influencias, aunque nadie sabe muy bien qué hacer con ellas. La imputación de Zapatero marca un hito, pero habíamos rozado la raya varias veces. Hace apenas unos meses, saltó a la luz una denuncia de abusos sexuales a una menor por parte del expresidente Adolfo Suárez. El testimonio parecía sólido y bien fundamentado. La prescripción judicial invitó a la prensa a dormir el asunto, en algo tendría que favorecerte estar muerto. Suárez también vivió en sus carnes las salpicaduras de la financiación de su partido CDS y aquella amistad con el banquero Mario Conde, definido por el rey emérito en sus memorias como una mala influencia. Ay, las influencias. Felipe González, el más relevante de nuestros presidentes democráticos, terminó su mandato rodeado de casos de corrupción, aunque fue la guerra sucia de los GAL la que le acercó más al zarpazo judicial. Aún pesa en la memoria aquella pregunta del periodista Iñaki Gabilondo en una entrevista televisiva: “¿Es usted el señor X?“ Porque ese era el apelativo con que se designaba al político de más rango en aquella trama. Su cúpula de Interior, policías y guardias civiles fueron condenados a penas de cárcel y posteriormente amnistiados.

Con José María Aznar la corrupción llevó a la cárcel a varios de sus más poderosos ministros: Rodrigo Rato, Jaume Matas o Eduardo Zaplana. Eludió cualquier imputación y ni los negocios de su círculo ni la financiación de su fundación Faes han generado conflicto con su enorme influencia política. Seguramente este precedente pudo llevar a su sucesor, Zapatero, a decidirse por mantener un perfil alto y explorar el mundo de la consultoría política y económica. Según el auto de imputación traficó con sus influencias, lo que es una frontera ilegal. Por lo que respecta a Mariano Rajoy, el caso Gürtel llevó a la cárcel a cercanos colaboradores y hasta quedó probado el pago de las reformas de la sede nacional con dinero obtenido de mordidas a constructoras. En la trama de los sobresueldos le eximió la duda sobre la anotación: “M.Rajoy”. La bala silbó cerca. Hoy, el caso Kitchen de destrucción de pruebas en poder del contable Bárcenas que implicaran al partido y la fabricación de mentiras mediáticas con sello policial para perjudicar a contendientes políticos se está juzgando, aunque tras una instrucción que liberó al expresidente de toda responsabilidad.

Este recuento no pretende deprimir a nadie. Tan sólo situarle en camino hacia la sobriedad. Ni abonarse al cinismo ni contribuir a esa desolación sobreactuada que tanto nos gusta. Zapatero tendrá oportunidad de explicar cómo manejaba sus influencias, esa mochila de contactos y filiaciones. Los tribunales también nos ayudarán a comprender dónde se marcan, a partir de ahora, las líneas entre lo que es delito y lo que es un bagaje, que es un término cuya etimología también proviene de mochila. Aquella fábula que presentaba a los expresidentes del Gobierno como un jarrón chino, valioso y delicado, pero que nadie sabe dónde poner, parece hacerse añicos cuando nos asomamos a la instrucción del caso Zapatero. A lo mejor, como cualquier persona vulgar, lo que un presidente del Gobierno se tendría que preguntar cuando deja el puesto es: ¿y yo, qué quiero ser de mayor?

sábado, 30 de mayo de 2026

POESÍA: OCEÁNICO


Sostengo ocho islas

entre las manos

y las acerco a mi pecho.

Una espuma

araña incesante

la costa con su plato.

El agua está dentro 

de mis ojos,

mis pies

en la arena húmeda

amaestran

una fuerza telúrica.

El estruendo animal

se convierte

en silencio identitario,

la oceanidad continente.

Mi cuerpo

unido por algas,

se abre al mundo que existe

tras el horizonte marino

creando una emoción

que atrapa en su boca.

Por instinto y convicción

es la profunda raíz 

que alimenta un sentimiento:

ser canario y sentirlo

en cada poro de la piel.


PD: FELIZ DÍA DE CANARIAS 🇮🇨


viernes, 29 de mayo de 2026

POESÍA: ASFALTO


Hay animales muertos 

pegados al asfalto.

Son seres despojados 

del latido y del hábitat,

seres ejecutados 

por la prisa de otros seres 

con alma de alquitrán.


Suena un claxon estridente,

lo ignoran los oídos saturados

de los hombres y las bestias.

Ya nadie escucha.

El claxon predica en el desierto.

Hubo arboleda 

donde hay autopista;

solo quedan carriles,

líneas continuas,

señales, prohibiciones

que recuerdan 

las reglas de un juego

donde matar de esa manera

no está prohibido.


Hay animales muertos 

pegados al asfalto.

Son seres transmutados

en trozos de carne inerte,

carne olvidada,

carne que a nadie preocupa,

carne que nadie retira

ni siquiera

hacia el arcén.


No queda tiempo 

para velatorios,

el botón de la pausa murió.

Hoy todo es estruendoso.

Ya nadie escucha

y todo se deja atrás

a la máxima

velocidad posible.

jueves, 28 de mayo de 2026

PINTURA: DANIEL SABATER SALABERT



Daniel Sabater Salabert (1888-1951) es conocido como “el pintor de las brujas” por su fascinación por lo macabro, lo misterioso y lo simbólico.

Exploró temas oscuros y alegóricos, con una maestría técnica que lo consolidó como una figura singular en la pintura española del siglo XX. Su obra refleja un interés constante por la condición humana, el simbolismo y los contrastes entre la vida y la muerte. Cada mañana iba al hospital de Sant Pau en Barcelona a utilizar como modelos los cadáveres de ahogados, ahorcados y muertos de hambre, estudiando en sucesivos lienzos el proceso de su descomposición.


Su arte es crítico, poseedor de una viveza moral, que siendo de índole práctica, emplea frecuentemente un lenguaje crudo y descarnado, al mismo tiempo que moralizador. A Sabater le gustó la sátira, la poesía sombría; ante todo, buscaba hacer reflexionar al contemplador de sus obras, mostrándole la hipocresía que acontecía en el mundo.

Se trata de un pintor mundialmente reconocido, un poco olvidado en su tierra y un tanto desconocido entre las nuevas generaciones. Su obra se encuentra repartida entre importantes pinacotecas y colecciones privadas de Europa y América.