martes, 14 de julio de 2026

POESÍA: NEGOCIO TURÍSTICO

 


Lo peor del turismo

es que lo que se lleva

o se destruye en su nombre

desaparece para siempre.


Vinieron

por nuestras playas

casi vírgenes,

las dunas y los arenales

y ahora somos 

muros de cemento 

y suelo gris.


Vinieron por el sol

y nos llenaron de pena 

negra, opaca,

imposible de iluminar

porque donde mires 

es mejor no ver.


Vinieron porque dicen 

que somos alegres 

y hospitalarios.

Y hemos acabado

viviendo en precario,

sin una casa

a la que poder llamar hogar

por culpa

de las viviendas vacacionales

y los bajos salarios.


Lo peor del turismo

como ya se barruntaba 

desde los primeros carteles 

de se alquila

es que ya no se respetan

las zonas protegidas

de nuestra costa

porque solo se piensa

en el negocio rápido

y la ganancia fácil.


Lo peor del turismo

son las cifras récord 

que lo han convertido

en monocultivo económico

para ganancia de unos pocos

y explotación de la mayoría.


OPINIÓN: EL RACISMO DE M. RAJOY


Robert Caro decía que no es cierto el tópico según el cual el poder corrompe. Según este analista político, en realidad el poder no corrompe, o no solo corrompe: el poder revela. A lo largo de su carrera hacia la cúspide, un político engaña, cambia de chaqueta, se enmascara con tal de llegar a su objetivo. Pero una vez ahí, el camuflaje resulta menos necesario. Y es entonces cuando, consciente o inconscientemente, se muestra tal como es. Eso no es así exactamente cuando hablamos de los expresidentes en España. Porque es al dejar cargo cuando realmente se despojan del personaje que han construido a lo largo de su vida política y se muestran como realmente son, aunque es cierto que ha habido alguno que no tuvo problema en mostrarse tal cual era todo el tiempo, ¿verdad señor Aznar? Felipe González es el más claro ejemplo de la realidad de esta teoría y se incorpora de golpe y porrazo Mariano Rajoy, aquél que presumía de ser un derechista moderado y ahora se nos muestra blandiendo la bandera del racismo más bochornoso con los calificativos que le ha dirigido a la selección de fútbol francesa, un claro ejemplo de unidad interrracial que parece producirle urticaria, porque según él, no basta con haber nacido en Francia para ser considerado francés, hay que ser blanco, llevar una boina, vestirse con camiseta de rayas blancas y azules y llevar una baguette bajo el brazo. Lo del racismo de M. Rajoy lo desconocíamos, pero había que estar muy ciego para considerar un moderado a alguien que estaba al frente de un gobierno que promovía la financiación ilegal de su partido, repartía bajo mesa sobres llenos de dinero negro y fue capaz de montar una unidad policial dedicada a espiar y fabricar pruebas y dossieres falsos para atacar a sus rivales políticos. Pero es conveniente no quedarse en las superficies de las cosas, porque si estamos un poco en ellas podemos encontrarnos con sorpresas importantes: Hace unos días el Partido Popular votó en contra de la firma por parte española de un acuerdo de colaboración especial con Francia, algo bastante común en estados vecinos para crear protocolos que eviten enfrentamientos y colaborar juntos en pos de intereses comunes. ¿Es o no una coincidencia que en este contexto se publique el artículo de Rajoy? ¿Hasta qué punto está pensando la derecha en los intereses españoles al montar estos numeritos? Resulta evidente que el único que les mueve es el ansia de poder y que para ello son capaces de lo que sea con tal de desgastar al gobierno actual.

La moderación  de M. Rajoy ha adelantado por la derecha hasta a la propia Le Pen, la eterna candidata del populismo derechista francés a presidir el país galo. Estoy esperando ansioso su opinión sobre quiénes son sus compatriotas y quiénes no en la selección española. Y también una explicación de su partido sobre sus increíbles iniciativas que perjudican de manera nefasta los intereses de la patria que tanto dicen defender.

lunes, 13 de julio de 2026

CINE: EL CRACK


El crack (1981) es una de las obras más logradas de la cinematografía de José Luis Garci, en la que consiguió hispanizar todas las referencias del género negro estadounidense. Y un verdadero tesoro para el cine español, que por desgracia adolece de películas como esta. La he vuelto a ver pasados un montón de años y parece haberse enriquecido con el tiempo. Muestra un mundo ya perdido para siempre, el de los billares y los tugurios, supo recrear un Madrid con un ambiente áspero pero también nostálgico. Su detective, Germán Areta (genialmente caracterizado por Alfredo Landa) está labrado en la misma pasta que los héroes de Chandler o Hammett y es un genuino tipo duro, pero honrado hasta la médula y sensible cuando hay que serlo aunque cueste verle una sonrisa. Un antiguo policía, del que se deduce que ha dejado el cuerpo por no transigir con prácticas donde la corrupción impera, como los mejores detectives de la historia del género. Es un filme brillante y memorable, un camino que toca todos los tópicos del genero y con el que es imposible no identificarse si se ama el cine negro.

Y además, tanto tiempo después de su estreno, es una joya que muestra un fantástico plantel de actores y actrices, la mayoría ya desaparecidos, dando vida a personajes inolvidables con quienes es imposible no identificarse, acentuado más aún por su banda sonora. Y, por último, el giro del guión en su parte final cambia por completo la espectativa del espectador y endurece la historia hasta límites insospechados. Lo dicho: una joya.


Los personajes volvieron a aparecer en una secuela, El crack dos (1983). Y hubo años más tarde una tercera película, El crack cero (2019), que haría de precuela para explicar la historia personal de Areta que le llevó a convertirse en detective privado y sus comienzos en el trabajo. En esta última ya cambia el plantel de actores y el papel protagonista recae en Carlos Santos, con otra magistral interpretación. Está rodada en blanco y negro. Ambas son también muy recomendables.



domingo, 12 de julio de 2026

POESÍA: EL JUEGO DE LA SILLA


Lo llamamos 

el juego de la silla.

Los jugadores 

se sientan en círculo, 

cada uno en una silla:

tan pronto como suena 

la música se levantan

y giran velozmente 

hasta que ésta se detiene;

entonces 

se sientan de nuevo,

pero una silla ha sido retirada.

Para cuántos, quizá 

la mayoría de nosotros,

es una imagen 

perfecta de la vida:

una oportunidad fallida,

algo que debió ser, 

pero no fue consumado,

el pájaro invisible 

que nos rozó con sus alas.

Aquella pareja 

que abandonamos,

aquella carrera 

que no estudiamos,

aquel trabajo 

que no osamos solicitar,

aquella ciudad 

en que no nos decidimos 

a residir,

aquellos amigos 

que no nos atrevimos a tratar.

Y sin embargo 

era lo que nos gustaba,

hubiéramos sido genios 

o hubiéramos sido felices.

En cambio ahora somos

menos que nada,

porque pudimos serlo 

y no lo fuimos,

no por necesidad 

ni por imposición

de algo o de alguien,

sino por rutina 

o comodidad o simple cobardía.

No dimos el golpe de timón

cuando nuestra barca 

era arrastrada por la corriente,

no nos arrojamos al agua

cuando vimos la perla 

desde encima del puente,

la sonrisa de la desconocida

se extinguió después

de cruzarse con nosotros

sin que fuésemos capaces 

de dirigirle la palabra.

Un segundo 

para equivocarnos 

y todo el resto del tiempo

para lamentarlo.

OPINIÓN: UN FALSO DEBATE


Como bien sabía el quisquilloso de Freud, nos damos a conocer más en los descuidos que en las palabras meditadas. Muy meditadas no han sido nunca las palabras del asesor de la presidenta de Madrid Miguel Ángel Rodríguez, y no merecerá el labrado en mármol el tuit que esputó tras el anuncio de la ley madrileña del concebido no nacido: “Esto significa que, según termina de fecundar, antes de ducharse, lo que tiene la mujer en su vientre es una persona con derechos”. Más allá de la brutalidad tabernaria, llamó mi atención ese “antes de ducharse”. La urgencia de una ducha tras un polvo puede indicar que este no ha sido un rato placentero. Frente a los amantes retozones, que se fuman un pitillo si son fumadores, o que se amodorran entre perezas, charlan y disfrutan de la paz tibia de los cuerpos desnudos, el asesor nos presenta a una mujer que salta a la ducha apenas acaba el coito, quizá avergonzada y arrepentida, con ansia por borrar cualquier resto ignominioso.

La frase deja entrever un desconocimiento tan atroz de las artes de amar y de vivir que no es extraño que su partido haya decidido dejar de legislar sobre las personas y empezar a hacerlo sobre los embriones, organismos más comprensibles desde su experiencia del mundo. Los seres humanos somos paradójicos, inconsecuentes, temerarios y nos dejamos llevar demasiado a menudo por el deseo o la gula, atentando contra nuestro cuerpo a cambio de un poco de placer. Pensamos una cosa y decimos otra, y exigimos a los demás una rectitud moral que no nos aplicamos a nosotros. Pero los concebidos no nacidos son seres perfectos sin voluntad ni asomo de conciencia. Son pureza divina, suspiritos del Espíritu Santo.

El único problema intelectual de estas leyes con las que buscan agitar un debate sobre el aborto que no existe en la sociedad española y solo interesa a una minoría de fanáticos religiosos es que requieren saber un poco de latín. Términos como nasciturus y concepturus se confunden fácilmente con nosferatu, y si estiramos la idea de persona antes de su fecha de nacimiento, ¿por qué no abrazar la idea vampírica del no-muerto y prohibir los enterramientos? Las leyes sonarán así a un conjuro de Harry Potter. Si uno abandona la escueta y límpida línea del Código Civil, que dice que una persona lo es desde que nace y deja de serlo cuando muere, y se adentra en la teología latinista en busca de almas y conciencias, corre el riesgo de invocar a muchos demonios que hoy duermen profundamente. Lo peor es que lo saben. Yo lo supongo corriendo a pegarse una ducha, cada vez que utilizar algunos de sus argumentos. Eso sí, de los niños ya un poco creciditos no dicen nada. Ni de la falta de pediatras, ni de la escasez de maestros en la enseñanza pública, ni de la inexistencia de sistemas de refrigeración en los colegios, ni de los que se quedan en la puñetera calle porque su familia es desahuciada... Una vez que ya han nacido, que se busquen la vida.

sábado, 11 de julio de 2026

POESÍA: HOMENAJE A SOROLLA


Amanecer, playa de Valencia
( Sorolla, 1907) es un cuadro de playa diferente a los que solía realizar su autor porque en él no está presente el sol. Está pintado justo antes del amanecer. Si bien la obra se centra en el mar y no aparece la línea del horizonte, en el rompiente de las olas se adivina que ya clarea. La calidad de luz de esta obra y la delicadeza del ambiente que la rodea dan a la composición una sensación de paz, serenidad y también de cierta melancolía poco común en sus obras de mar. Por otro lado, contiene muchos interrogantes sobre las figuras humanas protagonistas. ¿Qué hacen ahí en esa temprana hora? ¡Por qué parecen ensimismados, cada uno en sus pensamientos? ¿Cual será la razón por la que comparten esa barca,  pero a la vez parecen estar distanciados? Son preguntas que pueden convertirse en la causa del nacimiento de un poema: 


Ya están peinando las olas

los cabellos de la orilla;

la playa está bostezando

y la barca ya respira.

La luz se acerca a dos novios

ansiosos del gran diamante;

el rubí se asoma leve

y no quiere despertarse.

Hay reflejos que saludan

al barbero de los mares,

y en su nácar la muchacha

se sienta para abrazarles.

El chico esconde su rostro

conversando con la arena;

dentro de nada el barbero

le dará una cara nueva.

¡Qué finura la navaja

de tan bello despertar!

No hay soles que se comparen

al que nace en este mar.

Mecida en aguas de nana

la barca despertará,

y los amantes, discretos,

se darán besos de sal;

esa sal que los endulza

en su media oscuridad;

ese dulce que amanece

y no quieren evitar.

La alborada más sagrada

en las manos de un pintor,

y se emociona la playa;

y además, igual nace el amor.

viernes, 10 de julio de 2026

POESÍA: MADRE ISLA


Todo se acaba en ti,

isla madre de mi alma,

pero tú no te acabas

en el universo

de tu geografía:

te adensas muy adentro,

te haces silencio y soledad, 

colmena

de abejas quietas.

Hueles aún

a raíces antiguas, 

a tierra de volcán, 

a salitre de orilla

entre sábanas blancas 

y sigilos del alisio.

Todo se acaba en ti,

tus senderos,

tus bosques y barrancos,

tu cansancio

de erosión constante

y endemismos.

Cómo empezar 

de nuevo con la luz. 

Con las horas,

con la carne tan triste

que te han dejado

los que solo piensan

en el dinero fácil

y te faltan al respeto.

Prometo cuidarte

con esmero. 

acostarte con cuidado,

como si cada noche

fuese la última del mundo, 

y para que tu cabeza

deje un hoyo muy quieto 

en la almohada

de nuestra conciencia

de pueblo que te ama.

REFLEXIÓN: PUNTOS DE VISTA


No respetaban la opinión del otro, no eran capaces de esforzarse por entenderla, no intercambiaban puntos de vista, su única intención era imponer una verdad. No dialogaban sobre la realidad, sino que discutían sobre la visión que tenían sobre la misma, tratando de imponer la de cada cual.

Y como no había manera de llegar a un acuerdo sobre si la botella estaba medio vacía o medio llena, ambos se murieron de sed.