martes, 9 de junio de 2026

HISTORIAS: REGULARIZACIÓN


Mi amigo llegó a España ilusionado. Con los ojos de un niño al que le resultaba extraño ser ahora el otro, la alteridad. Esa ilusión, con el paso de los años y la toma de conciencia de su negritud, se fue perdiendo; reconoció el odio y el asco, se sentó atrapado por ellos. El entorno cada vez más hostil le obligó a encerrarme en sí mismo. Ahora, y a la espera de una regularización que no llega, se pregunta qué hacer. ¿Acaso tiene sentido seguir ofreciendo una parte de él, de ellos, a un Occidente que los repudia?

Habló mucho con mi amigo de eso. Y aprendemos, nos aclaramos las ideas, construimos mentalmente el proceso: Vinieron a ensancharse, crecer, aprender, estudiar, trabajar, salir a delante; pero el resultado es otro, repliegue forzado de un caracol en medio de la tormenta. No pretendo ser especialmente sádico, aunque tampoco puedo negar el placer que experimentaría si algún dirigente sintiera, solo por un rato, la ansiedad de mirar el buzón cada día, a todas horas, cada media hora, cada cuarto de hora hasta llegar a un punto en el que, tumbado en el sofá y derrotado en la lucha por la vida, desista. Le deseo a mi amigo y a muchos y muchas como él, que pueda salir del paréntesis, vivir y dejar de sobrevivir. Si para mi mismo el silencio administrativo es una aberración, no dejo de pensar en lo que significará para mi amigo.

POESÍA: PALOMAS


Primero nos amaron 

como a santas

en los vaivenes del espíritu,

nos convirtieron

en un instrumento

de comunicación

en la distancia.

Símbolos de la paz, 

nos definieron.

Ahora, sin embargo, 

nos detestan,

nos llaman, con desdén, 

ratas aladas.

Nosotras solo somos 

las de siempre.

Y nunca, nunca 

hemos dejado

de tenerles miedo.

lunes, 8 de junio de 2026

MICRORRELATO: PAREJA


Y se vistieron para la misa de doce. Provocadoras. Como si no supieran que para incitar a los vecinos no necesitaban vaporosos vestidos veraniegos y de un blanco resplandeciente. Al pasar por la plaza central cogidas de la mano algunos chavales les silbaron despectivos. Ellas cruzaron impertérritas, sin hacer un guiño, como si atravesaran, sin saberlo, un campo de minas. Los viejos del bar murmuraban a sus espaldas, las mujeres ante sus caras sin maquillar porque no les hacía falta. Llegaron hasta la puerta de la iglesia que tenían prohibido pisar y ante la multitud de feligreses se besaron, como cada domingo. Después volvieron satisfechas y felices a su hogar.

HISTORIAS: EL FANTASMA DEL REINA SOFÍA


El Museo Nacional Reina Sofía ha cumplido 40 años. En 1986 se constituyó su germen, el Centro de Arte Reina Sofía. Sería dos años después, mediante el Real Decreto 535/1988, cuando adquiriría su condición de museo nacional, siendo inaugurado como tal en 1992 sobre la base de los fondos del antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo (MEAC). 

Como sede se eligió el edificio del antiguo Hospital General de Madrid. Y este hecho es fundamental para entender la  segunda razón por la que el museo es conocido: su fantasma. O al menos, la leyenda de su fantasma. Tiene hasta nombre: Ataúlfo. Y los rumores de su existencia recorren corredores sombríos, escaleras inquietantes, sótanos de bóveda infinita, ascensores para personas, montacargas para cosas y las terrazas donde descansaban al sol los enfermos del viejo hospital. Se intuyen sombras, se sospechan ruidos, se quiere creer en presencias... Por haber, hay hasta un informe exhaustivo expuesto en las vitrinas del museo. El Informe Ata, que evoca la investigación abierta entre 1992 y 1995 por los responsables del centro —güija incluida— para buscar al fantasma errante de Ataúlfo, aquel antiguo enfermo mental autor de cinco asesinatos, cuya presencia habría sido “constatada” por trabajadores del museo en modalidades diversas: ascensores que subían y bajaban pese a estar desconectados, teléfonos que sonaban pese a estar descolgados, inexplicables ruidos de pasos en la madrugada… Y la figura recurrente de un vagabundo de barba blanca en el patio del museo. El informe concluyó que el edificio tenía “una impregnación antigua debida a la intensidad emocional de las vivencias correspondientes a la función que como hospital había desempeñado durante muchos años”. Menos mal, yo me he quedado más tranquilo, pero habrá que preguntarles a los vigilantes nocturnos del centro si ellos también.

domingo, 7 de junio de 2026

POESÍA: LÁGRIMAS


Los peces 

son lágrimas 

que se mueven asustadas 

entre las paredes del agua 

buscando unos ojos 

en los que cobijarse.

Como los ojos,

los hay de todos los colores 

y de todos los tamaños. 

Cuando las lágrimas, 

o sea los peces, 

encuentran unos ojos 

que los pueden cobijar, 

se quedan quietos 

mirando bonitos 

hasta que viene un rayo 

de luz y se los lleva.

Entonces los ojos, 

enamorados, 

se llenan de peces.

sábado, 6 de junio de 2026

POESÍA: MUSGO


El musgo

abre

su mano

en la retícula

afilada

de lo real.

Nudo verde,

diéresis

que el agua

disemina:

espora de lenguaje

hacia lo vivo.

No urge

ningún modo

de sintaxis

o tallo

para crecer

sobre esta línea

vertical.

Turba tan obstinada

pegada

a la belleza

de la tierra.

viernes, 5 de junio de 2026

POESÍA: LA PIEDRA


No sabe del dolor 

la piedra que golpea. 

No la estremece el grito

ni acaricia la mano

que la lanza

contra alguien. 

Obedece a su peso,

al empuje del aire

y a un ansia insana

de hacer daño.

A veces también

hay piedras que se arrojan

en forma de palabras,

por eso yo de mineral

solo quiero mi garganta

no para gritar odios,

sino poner en susurros

lo bueno que mi corazón

sea capaz de dar.


jueves, 4 de junio de 2026

PINTURA: LUDWIG KNAUS


Ludwig Knaus (1829-1910) fue un pintor alemán reconocido por sus exquisitas representaciones de la vida cotidiana. Considerado uno de los máximos exponentes de la Escuela de Düsseldorf, Knaus supo capturar con gran sensibilidad y realismo los momentos más íntimos y cotidianos de la sociedad de su tiempo.

En su carrera como pintor completó una odisea artística que le llevó de Düsseldorf a París, entonces capital cultural de Europa, y finalmente de vuelta a Alemania. Sus obras recibieron numerosos premios y sus dotes como retratista fueron conocidas en todas partes. Su pintura tenía el aire de lo real, plasmado en el detalle de las pinceladas y la intensidad de los colores que dan vida a cada una de nuestras impresiones artísticas.

En Detrás del telón (1880) Ludwig Knaus nos sitúa en los bastidores del circo, donde la vida real de los artistas se revela sin adornos. En primer plano, un payaso aún con el rostro pintado alimenta a su hijo. Su expresión es distante, cansada, como si la energía que entrega en escena no le perteneciera fuera de ella. Transmite una sensación de realismo e intimidad que capta tanto la estética como el contexto social de la época.