miércoles, 3 de junio de 2026
POESÍA: GRACIAS
martes, 2 de junio de 2026
POESÍA: REPRESIÓN
La policía no es neutral,
nunca lo ha sido.
Sus golpes tampoco.
La tragedia anida
en la huelga del padre
que acalla el hijo
disparando balas de goma,
en la revuelta disipada
de malos modos
golpeando a gente
que protesta pacíficamente,
en los botes de humo
disparados por el el joven
que olvidó quienes
eran sus vecinos,
aquellos que saludaba
cada tarde
con la mano tiznada
de chocolate
al salir de la escuela
para volver a casa.
Todos ellos aprendieron
que la violencia gratuita
solo tiene unos destinatarios,
porque hay una parte
de la población
que siempre será intocable.
REFLEXIÓN: MI BISABUELA
Estaba bastante satisfecha de la vida que había tenido, pese a haber vivido una guerra, una posguerra y una existencia infinitamente más austera que la nuestra y conocer muy bien lo que era la pobreza. Era una forma de vivir muy sencilla, sin tantos estímulos. Sin tanta exposición. Sin externalizar constantemente su estado de ánimo, más allá de charlar con algún vecino cuando coincidían por la calle. Ella nunca necesitó fotografiar una comida para disfrutarla, nunca fue al gimnasio para verse saludable y mucho menos pensó que aburrirse fuese un problema urgente que resolver. Y aun así, o quizá precisamente por eso, parecía estar bastante más en paz que muchos de nosotros.
No estoy diciendo que deberíamos volver atrás, porque la sociedad ha avanzado imparable en muchas cuestiones que mejoran nuestra existencia. Pero sí que se puede renunciar a muchos estímulos artificiales que existen para hacer negocio mientras se nos presentan como imprescindibles para tener una buena vida. Porque esto último reside en la sencillez y los valores, lo demás son fuegos de artificio. Mi bisabuela no tenía que meditar sobre ello porque ni siquiera podía elegir al respecto, pero yo prefiero tenerla como referencia porque me ayuda a mantener los pies en el suelo.
lunes, 1 de junio de 2026
PINTURA: MARC CHAGALL
El circo azul de Marc Chagall es un lienzo emblemático que refleja el profundo apego del artista por el tema circense, un motivo recurrente en su carrera desde los años 1920. Pintado en su etapa de madurez el cuadro captura el dinamismo y la magia del circo, con colores vibrantes que destacan en un fondo azul que otorga un carácter onírico y sobrenatural a la escena. La elección del azul como tono predominante es significativa, pues evoca no solo el misterio y la profundidad del cielo nocturno, sino también la idea de lo infinito y lo divino, temas centrales en la obra de Chagall.
Chagall pintó la obra en Francia, donde había vuelto a establecerse tras la Segunda Guerra Mundial. La obra refleja su fascinación con la vida itinerante de los artistas circenses, una metáfora recurrente de la libertad creativa y espiritual. El circo, para Chagall, simboliza la conexión entre el arte y lo sagrado, y su uso del color y la luz recuerda la influencia del fauvismo, en el que el color puro y brillante tenía un papel protagónico.
El cuadro es una celebración de la vida y la alegría, y un recordatorio de los desafíos que el artista y su entorno enfrentaron en un periodo de reconstrucción tras la guerra. El circo, con sus acróbatas y músicos, se convierte en un símbolo esperanza y alegría, para una generación impactada, desanimada y escandalizada por haber descubierto su enorme capacidad de hacer el mal. Pertenece al movimiento surrealista, en el que Chagall fusiona elementos reales con imágenes del subconsciente, creando una narrativa visual en la que los personajes circenses se transforman en figuras casi mitológicas. A través de líneas curvas y composiciones flotantes, Chagall consigue transmitir el movimiento fluido de los acróbatas y la atmósfera mágica del circo, un espacio donde lo extraordinario y lo cotidiano se entrelazan.
domingo, 31 de mayo de 2026
POESÍA: RÉQUIEM
No me preguntes
por qué ha sucedido,
yo tan solo miraba
el árbol sin mirar.
Era un naranjo silvestre
que en pocos días
se había cuajado de flores,
tan delicadas,
que se despeñaban al aire
con cualquiera
de mis más leves pestañeos.
Sin embargo los mirlos
iban y venían
en travieso alboroto
por sus ramas,
sin destrabar siquiera,
alguno de aquellos
pequeños pétalos
suspendidos
en tan frágil hermosura.
La lluvia de la tarde
tampoco pudo arrumbar
una sola flor
a las ramblas que reptaron,
poco después,
la gravedad sur del jardín.
No me consuela saber
que la naturaleza
y los hombres
hace siglos que no hablan
el mismo lenguaje.
Lo único que me perturba
es llegar a creer que mis ojos
ya solo tienen mirada
para el sacrificio de las flores.
Lo único que me inquieta
es regresar de esta guerra
a un réquiem vacío
de ángeles en los jardines.
OPINIÓN: EXPRESIDENTES
Sería injusto pedirles a nuestros expresidentes que se recluyeran en la chacra, volvieran a conducir su viejo Volkswagen escarabajo y se dedicaran a leer a Montaigne al atardecer. Se sabe que cuando dejan el cargo les espera un vacío enorme, ciertas prebendas y un enorme equipaje de influencias, aunque nadie sabe muy bien qué hacer con ellas. La imputación de Zapatero marca un hito, pero habíamos rozado la raya varias veces. Hace apenas unos meses, saltó a la luz una denuncia de abusos sexuales a una menor por parte del expresidente Adolfo Suárez. El testimonio parecía sólido y bien fundamentado. La prescripción judicial invitó a la prensa a dormir el asunto, en algo tendría que favorecerte estar muerto. Suárez también vivió en sus carnes las salpicaduras de la financiación de su partido CDS y aquella amistad con el banquero Mario Conde, definido por el rey emérito en sus memorias como una mala influencia. Ay, las influencias. Felipe González, el más relevante de nuestros presidentes democráticos, terminó su mandato rodeado de casos de corrupción, aunque fue la guerra sucia de los GAL la que le acercó más al zarpazo judicial. Aún pesa en la memoria aquella pregunta del periodista Iñaki Gabilondo en una entrevista televisiva: “¿Es usted el señor X?“ Porque ese era el apelativo con que se designaba al político de más rango en aquella trama. Su cúpula de Interior, policías y guardias civiles fueron condenados a penas de cárcel y posteriormente amnistiados.
Con José María Aznar la corrupción llevó a la cárcel a varios de sus más poderosos ministros: Rodrigo Rato, Jaume Matas o Eduardo Zaplana. Eludió cualquier imputación y ni los negocios de su círculo ni la financiación de su fundación Faes han generado conflicto con su enorme influencia política. Seguramente este precedente pudo llevar a su sucesor, Zapatero, a decidirse por mantener un perfil alto y explorar el mundo de la consultoría política y económica. Según el auto de imputación traficó con sus influencias, lo que es una frontera ilegal. Por lo que respecta a Mariano Rajoy, el caso Gürtel llevó a la cárcel a cercanos colaboradores y hasta quedó probado el pago de las reformas de la sede nacional con dinero obtenido de mordidas a constructoras. En la trama de los sobresueldos le eximió la duda sobre la anotación: “M.Rajoy”. La bala silbó cerca. Hoy, el caso Kitchen de destrucción de pruebas en poder del contable Bárcenas que implicaran al partido y la fabricación de mentiras mediáticas con sello policial para perjudicar a contendientes políticos se está juzgando, aunque tras una instrucción que liberó al expresidente de toda responsabilidad.
Este recuento no pretende deprimir a nadie. Tan sólo situarle en camino hacia la sobriedad. Ni abonarse al cinismo ni contribuir a esa desolación sobreactuada que tanto nos gusta. Zapatero tendrá oportunidad de explicar cómo manejaba sus influencias, esa mochila de contactos y filiaciones. Los tribunales también nos ayudarán a comprender dónde se marcan, a partir de ahora, las líneas entre lo que es delito y lo que es un bagaje, que es un término cuya etimología también proviene de mochila. Aquella fábula que presentaba a los expresidentes del Gobierno como un jarrón chino, valioso y delicado, pero que nadie sabe dónde poner, parece hacerse añicos cuando nos asomamos a la instrucción del caso Zapatero. A lo mejor, como cualquier persona vulgar, lo que un presidente del Gobierno se tendría que preguntar cuando deja el puesto es: ¿y yo, qué quiero ser de mayor?
sábado, 30 de mayo de 2026
POESÍA: OCEÁNICO
Sostengo ocho islas
entre las manos
y las acerco a mi pecho.
Una espuma
araña incesante
la costa con su plato.
El agua está dentro
de mis ojos,
mis pies
en la arena húmeda
amaestran
una fuerza telúrica.
El estruendo animal
se convierte
en silencio identitario,
la oceanidad continente.
Mi cuerpo
unido por algas,
se abre al mundo que existe
tras el horizonte marino
creando una emoción
que atrapa en su boca.
Por instinto y convicción
es la profunda raíz
que alimenta un sentimiento:
ser canario y sentirlo
en cada poro de la piel.
PD: FELIZ DÍA DE CANARIAS 🇮🇨
viernes, 29 de mayo de 2026
POESÍA: ASFALTO
Hay animales muertos
pegados al asfalto.
Son seres despojados
del latido y del hábitat,
seres ejecutados
por la prisa de otros seres
con alma de alquitrán.
Suena un claxon estridente,
lo ignoran los oídos saturados
de los hombres y las bestias.
Ya nadie escucha.
El claxon predica en el desierto.
Hubo arboleda
donde hay autopista;
solo quedan carriles,
líneas continuas,
señales, prohibiciones
que recuerdan
las reglas de un juego
donde matar de esa manera
no está prohibido.
Hay animales muertos
pegados al asfalto.
Son seres transmutados
en trozos de carne inerte,
carne olvidada,
carne que a nadie preocupa,
carne que nadie retira
ni siquiera
hacia el arcén.
No queda tiempo
para velatorios,
el botón de la pausa murió.
Hoy todo es estruendoso.
Ya nadie escucha
y todo se deja atrás
a la máxima
velocidad posible.







