sábado, 30 de mayo de 2026

POESÍA: OCEÁNICO


Sostengo ocho islas

entre las manos

y las acerco a mi pecho.

Una espuma

araña incesante

la costa con su plato.

El agua está dentro 

de mis ojos,

mis pies

en la arena húmeda

amaestran

una fuerza telúrica.

El estruendo animal

se convierte

en silencio identitario,

la oceanidad continente.

Mi cuerpo

unido por algas,

se abre al mundo que existe

tras el horizonte marino

creando una emoción

que atrapa en su boca.

Por instinto y convicción

es la profunda raíz 

que alimenta un sentimiento:

ser canario y sentirlo

en cada poro de la piel.


PD: FELIZ DÍA DE CANARIAS 🇮🇨


viernes, 29 de mayo de 2026

POESÍA: ASFALTO


Hay animales muertos 

pegados al asfalto.

Son seres despojados 

del latido y del hábitat,

seres ejecutados 

por la prisa de otros seres 

con alma de alquitrán.


Suena un claxon estridente,

lo ignoran los oídos saturados

de los hombres y las bestias.

Ya nadie escucha.

El claxon predica en el desierto.

Hubo arboleda 

donde hay autopista;

solo quedan carriles,

líneas continuas,

señales, prohibiciones

que recuerdan 

las reglas de un juego

donde matar de esa manera

no está prohibido.


Hay animales muertos 

pegados al asfalto.

Son seres transmutados

en trozos de carne inerte,

carne olvidada,

carne que a nadie preocupa,

carne que nadie retira

ni siquiera

hacia el arcén.


No queda tiempo 

para velatorios,

el botón de la pausa murió.

Hoy todo es estruendoso.

Ya nadie escucha

y todo se deja atrás

a la máxima

velocidad posible.

jueves, 28 de mayo de 2026

PINTURA: DANIEL SABATER SALABERT



Daniel Sabater Salabert (1888-1951) es conocido como “el pintor de las brujas” por su fascinación por lo macabro, lo misterioso y lo simbólico.

Exploró temas oscuros y alegóricos, con una maestría técnica que lo consolidó como una figura singular en la pintura española del siglo XX. Su obra refleja un interés constante por la condición humana, el simbolismo y los contrastes entre la vida y la muerte. Cada mañana iba al hospital de Sant Pau en Barcelona a utilizar como modelos los cadáveres de ahogados, ahorcados y muertos de hambre, estudiando en sucesivos lienzos el proceso de su descomposición.


Su arte es crítico, poseedor de una viveza moral, que siendo de índole práctica, emplea frecuentemente un lenguaje crudo y descarnado, al mismo tiempo que moralizador. A Sabater le gustó la sátira, la poesía sombría; ante todo, buscaba hacer reflexionar al contemplador de sus obras, mostrándole la hipocresía que acontecía en el mundo.

Se trata de un pintor mundialmente reconocido, un poco olvidado en su tierra y un tanto desconocido entre las nuevas generaciones. Su obra se encuentra repartida entre importantes pinacotecas y colecciones privadas de Europa y América.

miércoles, 27 de mayo de 2026

POESÍA: TRAS LA TORMENTA


Dibujé el contorno 

dorado de una sombra.

Caminé de puntillas

en el borde luminoso 

de una nube

tratando de guardar 

el equilibrio

para no caer 

definitivamente

en el interior de la lluvia.

Habité entre las briznas

de luz anaranjadas

que cada tarde 

nacen y mueren

en el eterno baile 

de los planetas.

Y logré abrir una ventana 

en mi pecho

para que el sol 

inundase el espacio

donde aún persistía 

la humedad,

ahora se trata

de evaporar por completo 

las huellas que dejó

la feroz tormenta

y no permitiré que nadie

se interponga en la tarea.


martes, 26 de mayo de 2026

POESÍA: CANARIAS


Algunos fantaseamos 

con conservar libre

de la especulación

alguna porción 

de Canarias

para poder disfrutarlo

teniendo también en cuenta

el derecho que también

les asiste de hacerlo

a las generaciones futuras.

Otros fantasean 

con privatizarlo todo

pagando precios

irrisorios para ellos

para poder exprimirle

el jugo económico

durante todo el tiempo

que sea posible

y ajenos a cualquier

otra circunstancia.

Unos muy pocos

ya compraron la mayoría

y nos han destrozado

la costa impidiendo

que sea un bien colectivo

que hemos de conservar 

entre todos.


Permítaseme opinar

sobre la cuestión

afirmando que la mejor

idea de negocio

para estas Islas

y los que la habitamos

es la nuestra.

lunes, 25 de mayo de 2026

PINTURA: MAURICE DENIS


La pintura “Procesión Nupcial” de Maurice Denis, creada en 1892, se erige como una obra emblemática dentro del movimiento simbolista, del cual Denis es considerado uno de sus representantes más singulares. Este artista, miembro destacado de los Nabis, un grupo de pintores que buscaban una nueva expresión visual, logra, a través de esta obra, transmitir una profunda sensación de ritos y tradiciones en un contexto contemporáneo.

Al observar la composición se evidencia un cuidado meticuloso por la organizacion de las figuras y el espacio. La escena está marcada por una neoclásica separación entre el primer plano y el fondo, en donde un grupo de figuras visten trajes tradicionales que sugieren un ambiente festivo y solemne al mismo tiempo. La presencia central de la novia, cargando un ramo de flores y ataviada con un vestido que irradia pureza, se juxtapone con la paleta vibrante y tonal que emplea Denis en todo el cuadro. Los colores, predominantemente cálidos y terrosos, como ocres y amarillos, conviven con matices de azul y verde, creando una atmósfera que amalgama celebración y serenidad. Esta combinación cromática no solo atrapa la mirada, sino que también establece un diálogo emocional que invita al espectador a conectar con los sentimientos de los personajes retratados.

A lo largo del lienzo, las figuras, tanto las que componen la procesión como la multitud que observa, están dispuestas de manera tal que guían la mirada hacia el fondo, donde el paisaje se extiende hacia un horizonte vago.

domingo, 24 de mayo de 2026

POESÍA: PARAGUAS


Han sido unos meses

en que he podido

abrir mis brazos

a la felicidad,

doy gracias por ello

aunque los humanos

se quejen por tanta lluvia.

Al fin me he podido

sentir útil

y no he estado relegado

a la profundidad

de un paragüero.

Soy pequeño,

sin que eso

me reste hermosura,

al menos eso creo.

Mi piel irradia

luminosidad

cuando está empapada.

Sin embargo soy débil,

incluso una leve brisa

puede dejarme

destartalado.

Pero me da igual,

si eso ocurriese,

mi existencia

seguiría teniendo sentido

porque tengo

un alto sentido del deber.

Si tuvieran 

que desecharme

habría muerto satisfecho,

cuidando a mi compañero

de los efectos a veces

no tan sutiles del agua.

Y es que resulta

muy satisfactoria

la sensación 

de haber cumplido

bien con mi destino.

REFLEXIÓN: ALTURA MORAL


La foto es de un edificio en Teherán, destruido por un bombardeo de Estados Unidos, pero se trata de una imagen repetida en los escenarios de guerra habituales. Podía ser en la ciudad de Gaza o el sur de Líbano tras un bombardeo de Israel, o en Kiev después de caer un misil ruso. Los fotoperiodistas incurren en ella porque algo les dice, y quienes la miramos porque algo nos oculta. Como si cada habitación fuera una frase a medio escribir y nosotros intentáramos completarla sin conocer el idioma. Ese cuarto sin pared, por ejemplo, ¿era dormitorio o sala de estar? ¿La silla caída ha interrumpido un gesto, una conversación o un acto tan banal como el de colocarse un calcetín? Ni idea. Y nos interesa. Nos gustaría averiguar por dónde se quebraron las vidas de quienes ocupaban esos edificios cuya piel ha sido arrancada por medio de un mando a distancia con una crueldad inaudita, como el que cambia de canal, de película, de programa de entretenimiento. ¿Había algún niño haciendo una multiplicación? ¿Algún adulto friendo un huevo?

La guerra reduce a borradores existencias que quizá alguien estaba pasando a limpio. Ahí, en fin, se ha roto una continuidad que no nos importaba porque no era nuestra. De la destrucción, sin embargo, somos partícipes porque, como decía no me acuerdo quién (Pessoa, quizá), uno es del tamaño de lo que mira. Y lo que miramos, de un tiempo a esta parte, nos coloca por debajo de un hongo (que a su vez nos sirve de paraguas). Creemos estar mirando el horror, pero es el horror el que nos mira a nosotros. Nos toma la altura moral como esas marcas de la pared que dejan constancia del crecimiento de los niños, solo que aquí la marca siempre desciende. A veces hasta los infiernos.