lunes, 8 de junio de 2026

MICRORRELATO: PAREJA


Y se vistieron para la misa de doce. Provocadoras. Como si no supieran que para incitar a los vecinos no necesitaban vaporosos vestidos veraniegos y de un blanco resplandeciente. Al pasar por la plaza central cogidas de la mano algunos chavales les silbaron despectivos. Ellas cruzaron impertérritas, sin hacer un guiño, como si atravesaran, sin saberlo, un campo de minas. Los viejos del bar murmuraban a sus espaldas, las mujeres ante sus caras sin maquillar porque no les hacía falta. Llegaron hasta la puerta de la iglesia que tenían prohibido pisar y ante la multitud de feligreses se besaron, como cada domingo. Después volvieron satisfechas y felices a su hogar.

HISTORIAS: EL FANTASMA DEL REINA SOFÍA


El Museo Nacional Reina Sofía ha cumplido 40 años. En 1986 se constituyó su germen, el Centro de Arte Reina Sofía. Sería dos años después, mediante el Real Decreto 535/1988, cuando adquiriría su condición de museo nacional, siendo inaugurado como tal en 1992 sobre la base de los fondos del antiguo Museo Español de Arte Contemporáneo (MEAC). 

Como sede se eligió el edificio del antiguo Hospital General de Madrid. Y este hecho es fundamental para entender la  segunda razón por la que el museo es conocido: su fantasma. O al menos, la leyenda de su fantasma. Tiene hasta nombre: Ataúlfo. Y los rumores de su existencia recorren corredores sombríos, escaleras inquietantes, sótanos de bóveda infinita, ascensores para personas, montacargas para cosas y las terrazas donde descansaban al sol los enfermos del viejo hospital. Se intuyen sombras, se sospechan ruidos, se quiere creer en presencias... Por haber, hay hasta un informe exhaustivo expuesto en las vitrinas del museo. El Informe Ata, que evoca la investigación abierta entre 1992 y 1995 por los responsables del centro —güija incluida— para buscar al fantasma errante de Ataúlfo, aquel antiguo enfermo mental autor de cinco asesinatos, cuya presencia habría sido “constatada” por trabajadores del museo en modalidades diversas: ascensores que subían y bajaban pese a estar desconectados, teléfonos que sonaban pese a estar descolgados, inexplicables ruidos de pasos en la madrugada… Y la figura recurrente de un vagabundo de barba blanca en el patio del museo. El informe concluyó que el edificio tenía “una impregnación antigua debida a la intensidad emocional de las vivencias correspondientes a la función que como hospital había desempeñado durante muchos años”. Menos mal, yo me he quedado más tranquilo, pero habrá que preguntarles a los vigilantes nocturnos del centro si ellos también.

domingo, 7 de junio de 2026

POESÍA: LÁGRIMAS


Los peces 

son lágrimas 

que se mueven asustadas 

entre las paredes del agua 

buscando unos ojos 

en los que cobijarse.

Como los ojos,

los hay de todos los colores 

y de todos los tamaños. 

Cuando las lágrimas, 

o sea los peces, 

encuentran unos ojos 

que los pueden cobijar, 

se quedan quietos 

mirando bonitos 

hasta que viene un rayo 

de luz y se los lleva.

Entonces los ojos, 

enamorados, 

se llenan de peces.

sábado, 6 de junio de 2026

POESÍA: MUSGO


El musgo

abre

su mano

en la retícula

afilada

de lo real.

Nudo verde,

diéresis

que el agua

disemina:

espora de lenguaje

hacia lo vivo.

No urge

ningún modo

de sintaxis

o tallo

para crecer

sobre esta línea

vertical.

Turba tan obstinada

pegada

a la belleza

de la tierra.

viernes, 5 de junio de 2026

POESÍA: LA PIEDRA


No sabe del dolor 

la piedra que golpea. 

No la estremece el grito

ni acaricia la mano

que la lanza

contra alguien. 

Obedece a su peso,

al empuje del aire

y a un ansia insana

de hacer daño.

A veces también

hay piedras que se arrojan

en forma de palabras,

por eso yo de mineral

solo quiero mi garganta

no para gritar odios,

sino poner en susurros

lo bueno que mi corazón

sea capaz de dar.


jueves, 4 de junio de 2026

PINTURA: LUDWIG KNAUS


Ludwig Knaus (1829-1910) fue un pintor alemán reconocido por sus exquisitas representaciones de la vida cotidiana. Considerado uno de los máximos exponentes de la Escuela de Düsseldorf, Knaus supo capturar con gran sensibilidad y realismo los momentos más íntimos y cotidianos de la sociedad de su tiempo.

En su carrera como pintor completó una odisea artística que le llevó de Düsseldorf a París, entonces capital cultural de Europa, y finalmente de vuelta a Alemania. Sus obras recibieron numerosos premios y sus dotes como retratista fueron conocidas en todas partes. Su pintura tenía el aire de lo real, plasmado en el detalle de las pinceladas y la intensidad de los colores que dan vida a cada una de nuestras impresiones artísticas.

En Detrás del telón (1880) Ludwig Knaus nos sitúa en los bastidores del circo, donde la vida real de los artistas se revela sin adornos. En primer plano, un payaso aún con el rostro pintado alimenta a su hijo. Su expresión es distante, cansada, como si la energía que entrega en escena no le perteneciera fuera de ella. Transmite una sensación de realismo e intimidad que capta tanto la estética como el contexto social de la época. 


miércoles, 3 de junio de 2026

POESÍA: GRACIAS



Descubrí el Paraíso
besando tus labios
en una madrugada
en la que no se daba
la bienvenida
a un nuevo año
sino a una vida nueva, 
tiempo de emociones
donde se abrazan dos jóvenes
como si cachearan al amor.
Tenías un temblor en el cuerpo
de tímidas palomas,
que conste que yo también
tiritaba con el seismo.
Nos acostumbramos pronto
a probar la tersura 
de nuestras manos, 
era asombrosa la ternura
que desprendía tu mirada. 
El escenario donde vivíamos
desprendía violencia,
hombres de gris
saqueaban las aulas
porra en mano 
en busca de octavillas,
de libros prohibidos
y asesinaban a estudiantes:
no comprendieron nunca 
que en una plaza de enero,
cogidos de la mano,
fuimos más inquietantes, 
mucho más peligrosos
que gritando en las calles 
mientras nos perseguían.

Eras dulce y guapa, 
siempre lo habías sido. 
Pero yo, bajo la rabia
hirviente de unas ganas
de hacer algo productivo
con mi inconsciente adolescencia,
no me daba cuenta
de cómo me mirabas, 
cuestión que todos los amigos
de sobra ya sabían.
Hasta que un día 
se despejaron
de dudas mis ojos
y me descubrí mirándote
como nunca lo había
antes hecho con nadie.
De pronto ya no eras
solamente esa amiga 
a la que tanto apreciaba,
algo nuevo nacía.
¿Pero qué hacer
con aquella tormenta interior
cuando era tanta
la inexperiencia,
cómo conseguir
que se manifestara
si no podía soportar
la idea de ofenderte?

Te miraba y notaba arder
cada una de mis células,
supongo que solo sabía
poner cara de tonto.
Luego, al darse la ocasión
y juntarse nuestros labios,
descubrí que en aquél país
en el que vivíamos,
aún tan injusto y triste, 
eras el arco iris 
que mi alma necesitaba.
Luego hubo mucho más,
pero aquél instante
tiene un sitio de honor
en el altar de mis recuerdos.

Y ahora que comienza
la última etapa de mi existencia
pienso mucho en el cúmulo
de errores que he cometido.
Pero la parcela de existencia
que sellamos aquella noche
para compartirla juntos
es todo lo contrario,
contribuye decisivamente
a sentirme limpio por dentro
y lo menos que puedo hacer
es darte las gracias por ello.
También creo que te debo
unas disculpas
porque quizás no supe poner
todo de mi parte 
para conservarlo.
Es algo que me viene 
a la mente cada vez
que veo un hermoso 
amanecer entre las nubes.

martes, 2 de junio de 2026

POESÍA: REPRESIÓN


La policía no es neutral,

nunca lo ha sido.

Sus golpes tampoco.

La tragedia anida

en la huelga del padre 

que acalla el hijo

disparando balas de goma,

en la revuelta disipada 

de malos modos

golpeando a gente

que protesta pacíficamente,

en los botes de humo

disparados por el el joven 

que olvidó quienes

eran sus vecinos,

aquellos que saludaba 

cada tarde

con la mano tiznada

de chocolate

al salir de la escuela

para volver a casa.

Todos ellos aprendieron

que la violencia gratuita

solo tiene unos destinatarios,

porque hay una parte

de la población

que siempre será intocable.