Llegó con tiempo de sobra a la cafetería. Pidió un refresco y se puso a esperar, con los nervios atenazándole el estómago. Se quedó muda cuando poco después vio entrar a su novio con un portátil colgado del hombro y un ejemplar del “Justine”, del Marqués de Sade, en la mano
viernes, 31 de agosto de 2007
CITA A CIEGAS
Llegó con tiempo de sobra a la cafetería. Pidió un refresco y se puso a esperar, con los nervios atenazándole el estómago. Se quedó muda cuando poco después vio entrar a su novio con un portátil colgado del hombro y un ejemplar del “Justine”, del Marqués de Sade, en la mano
jueves, 30 de agosto de 2007
OCASO Y PRELUDIO
Epílogo y principio:
Sobre el silencio
que atenaza el corazón,
se sobrepone
el sonido del mar,
cual banda sonora
que acompaña
a una lágrima rezagada.
Es la despedida
de aquel tiempo,
que queriendo
ser presente y futuro,
se descubrió de cristal,
y en mil fragmentos roto,
ha dejado solamente
los recuerdos del olvido.
Intuyo que los finales
son embriones
de nuevos brotes,
llegarán otros destellos
que alumbrarán la vida
con momentos y colores.
Sombras y luces,
emociones contrapuestas
que llegan y se van
como la espuma de este mar
que acaricia suavemente.
Es el último lamento,
llega la hora de dar la bienvenida
a nuevos ánimos,
a un incierto,
pero a la vez deseado futuro...
miércoles, 29 de agosto de 2007
CARICIAS
Son una lluvia
de deseos.
Se agarrotan
en reposo.
Una irresistible
agitación
las desborda.
Ansían curvarse,
ubicarse en ti,
ajustar su estructura
para ungir de caricias
el desafío sensual
de tus senos,
dejar en ellos
un rastro de goces
y descender despacio
el sendero que las lleve
más allá de los contornos
de tu ombligo.
martes, 28 de agosto de 2007
LIBROS Y BIBLIOTECAS
Una de las tareas de este Agosto ha sido trasladar de sitio mi biblioteca, lo que ha supuesto reordenarla y limpiar uno por uno cada ejemplar que ocupa sus estanterías. Que cantidad de emociones supone reencontrarse con libros que han pasado hace años por nuestras manos y llegaron a ser en su momento un hito en nuestra propia formación como personas. Ese pequeño universo es una metáfora de nuestro propio existir, de nuestra manera de ver la historia, el mundo de las ideas y el vivir de las gentes. La biblioteca es el cuerpo, pero los libros son el espíritu y las células que le dan vida. Da lo mismo que compartas o no los contenidos, porque cada ejemplar te ha aportado una experiencia única y singular: Te ha hecho pensar para mostrarte de acuerdo o disentir de sus mensajes.
Mi imaginación siempre me ha jugado malas pasadas cuando me encuentro cerca de la biblioteca y las puertas están cerradas. Porque pienso que allí dentro hay una comunidad de seres vivos en estado de hibernación. Los libros cobran vida cuando los tenemos en las manos y abrimos sus páginas, les transmitimos nuestro aliento vital, al igual que ellos consienten en cedernos la sabiduría que contienen. Mientras tanto, procuran darse calor, bien juntos en esa especie de caverna que en nada tiene que envidiar a la Cueva de los Tesoros de Alí Babá.
En las estanterías se reúne una muy humilde y particular Historia de la Literatura, organizada la mayoría de las veces al tuntún de los recuerdos. El corazón y la capacidad de amar se hacen sentir al elegir los estantes donde irá cada volumen, la manera de colocarlos, el nivel y la mayor o menor accesibilidad que les otorguemos. Al fin y al cabo, vivir es una elección continua: Aquí quedará cerca lo que nos apetece repetir, lo que supimos que siempre llegará a emocionarnos y podemos confirmar cada vez que nos regalamos esa oportunidad.
Lo que mi biblioteca me ha confirmado este verano es que sigo amando la poesía, me apasiona la novela negra, me emocionan como antes los clásicos juveniles y de aventura, mi alma no ha perdido una cierta tonalidad roja y que en el fondo soy un sentimental incorregible.
lunes, 27 de agosto de 2007
LA SESIÓN GOLFA
Compró rápidamente su entrada, esperó a que se apagasen las luces de la sala y accedió a su asiento cuando comenzaba a iluminarse la pantalla. Estaba sentada donde siempre. La miró tan intensamente que temió que llegase a notar la huella de sus ojos en la piel. Disfrutaba contemplando su perfil y estaba atento a cualquier movimiento que hiciera, como cuando enredaba tan graciosamente un dedo en su cabello cuando se encontraba ensimismada. Una luz tenue iluminaba su rostro y cuando abría alguna vez los labios, parecía que todas las pasiones se concentrasen en ellos...
Mientras los actores se movían en la pantalla, él se imaginaba sentado a su lado acariciando ligeramente su brazo y la veía con un botón de la delicada blusa estratégicamente desabrochado y parte de sus muslos asomando por debajo de la corta falda. Después de tanto tiempo acompañándola en aquellas proyecciones de los viernes, había tomado cuerpo en su mente y la imaginaba mujer hambrienta de caricias, una delicia sensual que lograría colmar los deseos más ocultos de cualquier hombre.
Al acabar la sesión nunca la seguía. Acababa también allí su hora y media de locura y se dirigía caminando directamente a casa. Tenía prisa y sabía que lo esperaban.
-Por fin has llegado- le recibió su mujer. -¿Todo bien?, preguntó con una sonrisa impaciente en los ojos.
-Como siempre. Ya sabes lo que disfruto en el cine- contestó, mientras se acercaba lentamente. -Lástima que no esté más cerca para llegar enseguida a casa. Pero da igual, ya estoy aquí-
Se besaron con ansia y fue en esos justos momentos cuando dio comienzo la verdadera, auténtica y genuina sesión golfa de los viernes...
domingo, 26 de agosto de 2007
WEB SOBRE CANARIAS
http://www.residentecanario.com/
sábado, 25 de agosto de 2007
UN ANTIGUO POEMA DE MI HIJA
Deseo, amor, seducción
dicen tus ojos, cual rayos de luz
que al amor tú miras, sueños.
Roce, caricias, calor
dicen tus manos, cual seda
que desean conocerme por fuera.
Palabras, sonrisas, lágrimas
es el exterior tan firme, fuerza
que en el interior es delicada, cual cisne.
Llanto, dolor, sufrimiento
siento en mi interior, gris
que te veo y no te veo, ¡Oh amor!
Muerte, oscuridad, secretos
que en mis pensamientos me miras
y en tu mente me olvidas.
Abandonos, recuerdos, ayer,
amarga transparencia en tu ánimo
y... ¡ácida traición!
CORTOMETRAJE: NASIJA
viernes, 24 de agosto de 2007
ESCRIBIR POESÍA

o te convences de que tienes algo que decir.
Es posible que se escriba para no estar solo,
no olvidar, participar como serena reflexión,
plasmar memoria y conciencia en el papel,
no amordazarse, ni mirar hacia otro lado.
Puede que el respeto por la figura del poeta,
despierte la pretensión de imitar su arte.
Escribir también es exorcizar los demonios,
obtener respuestas a las grandes preguntas,
quedarse absorto frente a una hoja en blanco,
intentar que la poesía le de sentido a la vida.
Desde luego, es trocar las emociones en palabras,
denunciar lo que destruye, alabar lo que enaltece,
compartir lo que guardamos escondido en el alma,
maravillarse del misterio de emocionar a un lector.
La poesía es una manera de explicar el universo
y cualquier cosa puede suceder cuando escribes:
y desatar el aroma que trenzan los dioses del amor.
jueves, 23 de agosto de 2007
RUIDOS
como un puñal en mis oídos.
Gritos que laceran
el aire que respiramos.
Algarabía sonora
siempre mal dimensionada.
Música que no respeta
ni da tregua a los descansos.
Enloquecedor volumen
que se apodera de las sienes.
Vocerío insoportable
que chirría en la noche.
Contaminación acústica:
humo insufrible que envuelve
nuestras estridentes vidas,
innoble profanación diaria
que corrompe la armonía
de los silencios.
miércoles, 22 de agosto de 2007
DESEOS
cuando camina.
El aire suspira por besarla
cuando respira.
El sol envidia sus ojos
cuando la mira.
El cielo se llena de estrellas
cuando se duerme.
El mar desea abrazarla
cuando la huele.
El camino celebra
que sus pies le acaricien.
El silencio se enamora
del sonido de sus pasos.
El movimiento envidia
el saber de sus caderas.
el horizonte se acerca
para estar a su lado.
Y para mí, simple mortal,
es todo eso y mucho más.
martes, 21 de agosto de 2007
LA MEMORIA DEL OLVIDO
la memoria del más sangrante olvido,
hipocresía al servicio del poder de turno:
Imperios fraguados en senderos
de barbarie y explotación sin límite,
de esclavitud, muerte y despotismo.
Reyes que han fundado dinastías
sobre supuestos derechos divinos
y un absoluto desprecio a sus súbditos.
Violencia, sometimiento y fanatismo
que han sido bendecidos por los dioses,
siempre al servicio de poderes terrenales.
Catedrales elevadas a la gloria divina,
sostenidas por columnas poderosas
levantadas sobre huesos calcinados.
Oropeles, esplendores y celebraciones
han crecido sobre bosques de cipreses,
forjando la terrible paz de los cementerios.
Victorias a mayor gloria de un personaje,
se han aderezado con miles de víctimas
sobre el paisaje desolado de la muerte.
Clamores que se han alzado en el aire
para escribir rebeldías anegadas,
por océanos de represión y llanto.
¿Vergel o desierto? ¿Luces o tinieblas?
La respuesta no debería estar en el viento,
sino explicada en los libros de historia.
lunes, 20 de agosto de 2007
SEISMOS
La esencia de lo que está ocurriendo en el sistema bursátil se debe a lo que empieza a conocerse como “las hipotecas basura”. Una vez que captas el hilo de la cuestión, es muy sencillo: Los bancos deciden en un determinado momento prestar dinero a muy bajo interés para hacer caer a una gran cantidad de población en la trampa de las hipotecas, lo que hace que entren en el mercado de la compra-venta de viviendas. La mayor demanda ocasiona una subida artificial de los precios y las consiguientes ganancias desmedidas de constructoras y los propios bancos. Pequeños inversores acuden también como moscas a la miel de adquirir segundas y terceras viviendas buscando aprovecharse del boom, pero nadie habla del previsible final de la historia.
Todo ha sido posible por los bajos intereses del momento. De repente empiezan a subir y las familias que han puesto sus esperanzas en adquirir una casa a precio razonable se encuentran con que la hipoteca engorda sin parar el capítulo de gastos mensuales, acabando por ahogar sus bolsillos. El mercado inmobiliario se resiente y termina afectando al pequeño inversor, que ve como se evaporan las expectativas de obtener una aceptable rentabilidad a su segunda o tercera vivienda. Ya sé que algún economista sonreirá ante los razonamientos de un neófito en estas cuestiones, pero terminologías aparte, la esencia de lo que está ocurriendo es esa. Bueno, en realidad falta una última cuestión: La de los que nunca pierden, porque el capitalismo ha perfeccionado mucho la usura. Hablar de crisis refiriéndose a los bancos no deja de ser una cuestión en los límites de la decencia cuando se leen estadísticas que nos informan de que en los últimos años han obtenido un 300% de beneficios mientras que nuestro poder adquisitivo va directo a ultratumba. Pero como esa cuestión queda oscurecida ante “la dimensión de la crisis”, los Bancos Centrales inyectan miles de millones en el sistema para que no se derrumbe. Y que siga la fiesta. Por cierto, ¿ese dinero es privado o público? Pregunta capciosa, que dirían algunos.
De estas cosas o se habla muy poco, o se hace en términos que al común de los mortales le suenan a chino. No interesa que el ciudadano conozca los mecanismos e intereses que acaban por afectarle seriamente al bolsillo. Y si a eso le sumamos que los mecanismos anestesiantes se han perfeccionado muchísimo últimamente en los medios de manipulación informativa, podemos hacernos una idea bastante cercana a la realidad de lo que nos acontece.
Lo fundamental en determinadas esferas es esconder la lógica malvada del sistema. Que el gran público quede al margen del precio a pagar por los logros maravillosos del capitalismo, de las reglas de su maligno juego. Nos tapan la mente y la boca con palabras como democracia, derechos, elecciones... Claro que decidimos quiénes nos gobiernan, pero ocultas entre organismos como el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial se encuentran las manos que aprietan sin piedad el nudo de la soga que la humanidad tiene en torno al cuello. Y a ellos no los elegimos nosotros.
domingo, 19 de agosto de 2007
CONTRADICCIONES
fluctuamos entre lo que éramos ayer
o la incógnita que nos presenta
lo que llegaremos a ser mañana.
De nuestra antigua existencia
siempre quedan algunos puentes,
pero ya nos separa un abismo,
que también es parte del futuro.
Seres sorprendentes los humanos,
permitimos que nuestra vida
se desarrolle entre polvo y luz,
consumando delicados equilibrios
en una espiral de encrucijadas.
Armonía y belleza nos acompañan,
pero también tinieblas y miseria,
en una de las alforjas llevamos
sol, grandezas, amistad y flores,
en la otra nos sobra oscuridad.
Mantenemos un precario equilibrio
entre los ideales que nos hacen grandes
y las ambiciones que nos conducen
al escalón más bajo de la miseria moral.
Nos soñamos como seres racionales,
pero ideamos las peores pesadillas.
Lo que nos define como especie
es la incoherencia y lo incomprensible:
deberíamos llamarnos Contradicción.
viernes, 17 de agosto de 2007
RESPONSABILIDADES E INDIFERENCIAS
Lo cierto es que los males de la humanidad dependen en gran medida del hombre mismo. Por ello es necesario una seria reflexión sobre la culpabilidad, no podemos esconder la cabeza como los avestruces, o lavarnos las manos de nuestra responsabilidad mirando hacia otro lado. Hay culpables directos, eso es más que evidente, pero también es cierto que existe una escala en estas cuestiones que llega hasta cada uno de nosotros. El riesgo no está solamente en los destructores de vida, también existe a causa de los indiferentes, de los que no alzan su voz para que el viento no sople a favor de los malvados.
Siempre han existido monstruos que tratan de devorarnos y la historia nos enseña que se alimentan principalmente de la indiferencia general. Miremos el presente: El horizonte está lleno de insensatez, violencia, mal gusto y falsedad que nos están trasformando en una sociedad de zombis. Quizás por eso tiene tanta aceptación ese tipo de cine en esta época. A nuestros jóvenes, más que miedo le produce risa: Están curados por tanto espanto.
Más que nunca, es preciso identificarnos con los que se oponen. Con los que se convierten en parte de la conciencia colectiva que precisamos. Será nuestra única fuente de salvación. Por eso duele la inquina que se vierte a la menor oportunidad contra las ONGs o los que consideramos diferentes por su opción de vida. Los convertimos en sospechosos de algo porque suponen un peligro para la postura cómoda que adopta la mayoría, adormecida por la utilización obsesiva de la tarjeta de crédito y la banalidad de la Caja Tonta. Curiosamente, las únicas discrepancias que nos llaman la atención son las de unos personajes que se ponen a si mismos el cartel de famosos para restregarnos su banalidad, sus estúpidos escándalos en las revistas y los programas amarillos. Que curioso que haya todavía quienes acusan al fútbol de ser el opio del pueblo... Es como si viviesen aún en la prehistoria.
Menos mal que nos quedan los libros, que seguimos teniendo la lectura en nuestras manos para crecer como personas. El deporte de leer iza la bandera de los sueños, nos abona por dentro y hace crecer la semilla de la razón. Empecemos por ahí, lo demás vendrá por añadidura.
jueves, 16 de agosto de 2007
EMBARAZADA

o lo que seas normalmente;
ahora llevas
la belleza en tu interior,
te atraviesa la piel,
y se ofrece al mundo
para regocijo
de los que te miramos.
En tu vientre late la vida,
en tus ojos esperanzas
y probablemente
algún temor oculto,
que aflora inevitable
en toda futura madre.
De vez en cuando te veo
y nunca hemos cruzado
ni siquiera una palabra,
pero hoy, desconocida amiga,
quiero darte mi aliento
y decirte que ahora mismo
no conozco mayor gloria
que el brillo que desprendes
por donde quiera que vas.
Mujer y embarazada:
El concepto mismo de lo bello
lo llevas impreso en ti.
miércoles, 15 de agosto de 2007
PÉRDIDAS

dolorosamente aprendemos
lo inevitable de abandonar
personas, sentimientos, ideales,
bagajes que se nos van quedando
al borde de los caminos recorridos.
Cada pérdida será un fantasma
aturdido, torpe y abatido
que camina por el otro lado,
el oscuro y sombrío del espejo.
Cada pérdida era una ilusión
calcinada en la hoguera cruel
de los grandes sueños imposibles
o los pequeños fracasos cotidianos.
Cada pérdida es una fractura
una herida siempre diferente,
la escenificación de un fracaso:
la certeza de que somos hijos
de nuestra propia imperfección.
Y las almas, desamparadas,
transmutan en vagabundos
arrastrando su dolor silencioso,
el tiempo sabiéndoles a ausencia,
la dignidad roída por la tristeza.
Nadie puede ser cauce de vida,
porque puede convertirse algún día
en agua estancada y desamparo.
Es duro asumir que a menudo
no hay culpables a los que señalar,
todos acaban siendo víctimas
de su imposibilidad de ofrecer,
de sus limitaciones y temores
o las fatalidades del destino.
Pero, aunque pueda llegar a parecerlo,
nada muere en nuestro interior,
las llagas serán viejas cicatrices
con el paso inapelable del tiempo.
Al final, lo que nos queda es intentar
hacer las cosas lo mejor que podamos,
porque es aceptable la pena en el rostro
pero no la vergüenza en el corazón.
lunes, 13 de agosto de 2007
PALABRAS ASESINAS
me niego a leer esos mensajes:
son palabras asesinas,
pronunciadas por verdugos,
que inmolan sin piedad alguna
la verdad y la inteligencia.
Palabras que son estigmas,
llagas que hacen sangrar
los diccionarios y las emociones.
Siento hastío de esos sonidos
y las señales que trasmiten.
Palabras escritas con indiferencia
en la frialdad de un despacho
la enajenación de una mezquita
o el absurdo del supuesto libertador,
individuos que para nuestro bien,
deberían olvidar el alfabeto.
Palabras llenas de peligros,
que pretenden incitar los miedos,
encumbrar los bajos instintos
y reprimir cualquier atisbo de cordura:
Son el primer paso para la indignidad.
Palabras que encarnan sufrimiento,
esparcen sus espinas por el aire
hasta clavarse en los sueños
de los inocentes del mundo.
Palabras para alentar diferencias,
entumecer conciencias y escrúpulos
justificar injusticias e inmoralidades.
Palabras que significan perfidia,
una alevosa traición al humanismo,
que son lanzadas a los vientos
como bombas de efecto retardado
para satisfacer oscuros intereses,
esos de los que nunca, jamás, hablan.
domingo, 12 de agosto de 2007
SONREIRLE A LA VIDA
A veces se da cuenta de que esos sentimientos existen, ahora mismo lo acaba de captar en la mirada reprobadora de algunas “señoras de bien”, que no entienden qué hacen ellos allí, disfrutando de un domingo de playa como cualquier hijo de vecino. Pero le da igual. Hoy se siente feliz, chapoteando en la orilla con los demás compañeros del internado donde los han enviado. Adora a los monitores, que se desviven por cuidarles. Les están enseñando muchas cosas, incluso a nadar. Como pueden cambiar todo, dependiendo de donde estés. Durante días sintieron en carne propia el terror de cruzar un océano que desconocían y que trató de apoderarse por la fuerza de sus jóvenes cuerpos, y ahora se ha convertido en lugar de juegos y regocijo. Entre chapuzones disfruta de su felicidad, aunque sabe que a la noche llegará la hora de la llamada a casa y habrá que aguantar la bronca, intentar explicar a la familia por qué aún no puede enviarles dinero, que era la razón por la que todos se sacrificaron para reunir el importe de la plaza en el cayuco.
Pero la noche queda lejos. Él si ha entendido que es necesario pasar esta etapa: Está aprendiendo español rápidamente, incluso ya conoce alguna expresión en canario y al decirla, enseña la blancura de sus dientes con picardía. Le encanta la ducha de agua caliente –estaría allí durante horas-, meterse en la cocina y ayudar en la preparación de las comidas, ver la televisión, comerse esos yogures con trocitos de frutas, atragantarse de galletas y lucir el chándal y las zapatillas de deporte que le han regalado. Le gusta también dar largos paseos por el pequeño bosquecillo que rodea el centro con su compañero de habitación, un amigo que está seguro será para toda la vida. Son motivos más que suficientes para sentirse agraciado.
Ya no se pregunta tan a menudo cómo es posible que aquí haya tanta abundancia: En coches, casas, supermercados, ropas, aparatos... Van quedando atrás la trágica fragilidad, el hambre, el miedo, el hacinamiento y la miseria. Cuando llegó, apenas sabía nada de este sitio, pero le entusiasma lo cerca que está siempre el mar y está ansioso por aprender a nadar. Su ilusión más grande sería subirse a una tabla de surf y volar con el impulso de las olas. Quién sabe si en un futuro... Eso sí: nadie va a quitarle ya el frescor de la playa, los hermosos atardeceres, el éxtasis de su primera paella, el helado de chocolate chorreando, el estremecimiento cuando aquella pibita se fijó en él y le dedicó una sonrisa que lo dejó mareado. Lleva toda la semana deseando volver a verla y hoy se armará de valor para saludarla. A ver qué pasa...
Siente que tiene encendido el fuego de los sueños. Al final, quizás la vida hasta se ha decidido a sonreírle. Ya era hora, aunque en el fondo da igual: Él nunca ha dejado de sonreírle a ella.
sábado, 11 de agosto de 2007
DE DIOSAS Y DICHAS
los secretos del Olimpo.
con las caricias de la tuya,
vísteme el cuerpo de llamas
del deseo que exhalan tus ojos.
por la fiebre de remontar tu cuerpo.
Me abandono en tu piel de mujer,
en el aliento de hembra que transpiras,
racional y humana, diosa y soñadora,
dueña de ternuras y generosidades,
sensible y fuerte, compañera y amante,
pero sobre todas las cosas, amiga.
Te crearon suave y apacible,
pero en el amor te transmutas,
cual mariposa que vuela libre
regalando belleza a la floresta.
Me gusta que entre mis manos
palpiten los suspiros de la tarde,
se abracen tus silencios a los míos.
Y cuando mi nombre se despierta,
es para tatuar espasmos en tus alas,
imprimirte de amarillo el corazón,
ocultos entre las sábanas que engalanan
las entrañas de la guarida que nos acoge.
viernes, 10 de agosto de 2007
EL DESEO
Puede aparecer de improviso
o anunciarse sobre el horizonte,
pero siempre acaba mojando
porque está en su naturaleza.
El deseo es a la vida
lo que el latido al corazón:
es lo contrarío del vacío,
un grito que libera
los silencios de la noche,
la luz que ilumina
las oscuridades del alma.
Se desea de verdad
hasta que pasa la tormenta,
y nos sentimos saciados.
Los colores entonces
vuelven a tener matices
y las sensaciones recobran
la intensidad de lo normal.
El deseo elude las reglas,
es travieso, informal e insaciable.
Inventamos ritos complicados
para acompañar al amor,
pero lo real es el apetito del otro,
que se impone con la fuerza
de un volcán en erupción
y entra en contacto,
como una marea imparable
con el nuestro propio.
Y al final del camino,
dos seres extenuados
sentirán lo insondable
del espacio profundo,
aunque pronto descubran
que en realidad el apetito
sigue bien vivo y esperando
la siguiente oportunidad
para el placer compartido.
martes, 7 de agosto de 2007
LIBERTAD

hace ya muchos años,
en el ardor de las luchas
que marcaron la adolescencia,
hasta hacerme comprender
su verdadero significado.
Aprendí a amar esa palabra
mientras avanzaba en lo profundo
del compromiso social:
el viejo tirano agonizaba,
un aliento de esperanza
recorría las calles oscuras
y matices rojos ondeaban
sobre el horizonte que despuntaba.
Los ideales se fueron modelando
en la realidad del día a día,
en ejemplos que expresaban
la necesidad de la lucha
porque el infierno existe
y está aquí, entre nosotros:
en la miseria, la explotación
y la falta de derechos que padecen
millones de seres humanos.
Se tambalearon en Latinoamérica,
se convirtieron en lágrimas
por la agonizante África
y las discrepancias se hicieron
para siempre irreconciliables
con las revoluciones que un día
habían sido la luz que ilusionaba.
Pero siguieron echando raíces,
con la imperturbable convicción
del derecho que tienen los pueblos
a encontrar caminos de igualdad
y levantar la mirada esperanzados
con la perspectiva de ser libres.
Ahora, en que numerosos valores
parecen haber sido devaluados,
sigue haciéndose presente
la emoción de aquellos tiempos
en un vocablo que aún conserva
todo su hermoso simbolismo.
Solidaridad, justicia y firmeza
se entremezclan todavía
cuando mis labios la pronuncian
en homenaje a los que cayeron,
en el derecho de todos a disfrutarla.
domingo, 5 de agosto de 2007
HOMBRE
que la vida le ha estafado.
Hubiera querido romper
hace mucho tiempo
el corsé que lo aprisiona,
los clichés de varón
que lo tienen atrapado,
despojarse de su piel gastada
para dar a luz un nuevo ser,
porque el que ahora tiene
está harto de soportar
el peso de su espalda,
que le crujan los huesos
y el aire le falte en ocasiones.
Le gustaría poder parir
sentimientos nuevos
y ser cómplice de ella,
abandonando los roles
que desde su posición
de aparente dominio
también lo convierten
en un ser esclavizado.
Se ha propuesto
extraviar el espejo
donde han de mirarse
todos los hombres,
y cada día que pasa
aborrece con más fuerza
ese estado en el que el tiempo
es masculino y singular.
Lograr así regresar de sí mismo
hasta encontrar un horizonte
donde descubrir la verdad,
entre tantas mentiras
que ha contado la historia.
Puede que ahí esté el comienzo:
En reconocer las cicatrices
y ser capaces de construir juntos
un acceso directo al corazón,
a la raíz de lo que ha de ser sin más
la condición humana.
sábado, 4 de agosto de 2007
LÁGRIMAS NEGRAS

de la alegría verde
que brotaba en los montes,
de la humedad del alisio
y su bondad infinita,
del sol resplandeciendo entre los pinos,
estallando en colores de vida
mil veces gozados.
Sabíamos
de la lluvia horizontal
cayendo paciente y sempiterna
sobre un hermoso tejido forestal,
una corona de frescura
que envolvía nuestros montes,
atravesando barrancos,
escalando laderas,
atrapando sutiles aromas,
que florecían cada día jubilosos
derrotando el poder de la noche,
tal como depone la desdicha
su arma entre las arboledas.
Sabíamos
que alegres luciérnagas
subían a encender las estrellas
y el canto del pinzón,
unido a la febril actividad
de millones de insectos,
ponían la banda sonora
al arco iris vespertino.
Ahora sabemos
que eso era antes de que el fuego
se enseñoreara con todo,
tiñendo de oscuro los troncos,
desesperando el aire,
ahogando en la amargura
cualquier atisbo de vida.
Sabemos también
que si se lo propone,
un miserable puede conseguir
ponernos un nudo en la garganta
y llenar de humo y pena nuestro cielo.
Que alegres éramos antes
de que nos arrancasen de raíz
la placidez del verano
y nos dejasen sangrando
lágrimas negras por los poros.
viernes, 3 de agosto de 2007
SINIESTRO VERANO
Ahora sabemos que basta con que haya una persona motivada para desgarrarnos los ánimos. Con que la estupidez o la maldad de alguien se hagan presentes en nuestra realidad. Con eso es suficiente. Que se lo pregunten a la familia o amigos de Fernanda, o a la gente que ha perdido sus casas y animales a causa del fuego. Lo hemos visto en la soberbia de alguien molesto porque no le renovaban un contrato, o en la increíble obsesión de un perturbado que no ha cejado en intentar prender fuego al monte hasta conseguirlo, o en la fatal atracción que la vitalidad de una niña de 15 años ha ejercido sobre una mente enferma...
Siempre ha sobrecogido al ser humano la fragilidad con que las cosas se nos rompen, cómo un mínimo detalle puede dar al traste con nuestra vida, con nuestros planes, con el futuro por muy bien planificado que lo tengamos. Ese lugar donde habita el absurdo nos asusta. Estamos todos ahora mismo con ganas de dar rienda suelta a la indignación, y eso puede ser también un peligro. Hasta cierto punto es aceptable, pero cuidado con los que intentan aprovechar las circunstancias para llevar las aguas a su molino. Las responsabilidades se piden en frío, no en caliente. Si ha habido dejadez o incompetencia en lo relacionado con los incendios, instancias hay donde pedir responsabilidades. Pero no es admisible que se de pábulo a la idea de que igual se habrían controlado más fácilmente si no se les hubiese impedido a los propios vecinos combatir el fuego. Si hubiese sido así, igual el balance estaría hablando también de víctimas mortales. Otra cosa es lo sucedido en Tenerife, donde se tenía identificado al sospechoso de prender el monte, que lo había intentado ya en numerosas ocasiones y a nadie se le ocurrió mantenerlo bajo estrecha vigilancia, teniendo en cuenta el efecto llamada de lo que ocurría en Gran Canaria... Ahí es donde debe incidirse, porque los que tienen la información han de tomar decisiones proporcionales a la gravedad de la misma. Los demás sólo lo hemos sabido después de la catástrofe...
Desviar la atención es la táctica que suele utilizarse. Con el fuego, hablando de la mala suerte, de las adversas condiciones climatológicas... Con el fallecimiento de Fernanda, levantando voces que hacen especial hincapié en el dato de que el detenido es colombiano... O denunciando que El Fraile, localidad del sur de Tenerife donde ha ocurrido el suceso, se ha convertido en lugar de residencia de numerosos inmigrantes. Como si eso lo explicase todo y nos diera un respiro ante nuestra propia capacidad para hacer daño. Incendiarios hay muchos y de muy variadas clases. Siempre están ahí. A la espera para salir a la luz. Aunque sea para amargarnos aún más este siniestro verano que estamos condenados a padecer...
EL JUEGO DEL AMOR
Que tengo envidia
de tus lágrimas,
cuando se deslizan lentamente,
se acercan a tus labios
y los besan...
Que me encanta
humedecerte los placeres
cuando tiene sed tu boca
y buscas ansiosa
saciarte en la mía...
Que sí...
Que la luz de esa vela
llena la noche
con el dorado de tu cuerpo
cuando me miras ardiente
desde la cama...
Que sí...
Que un susurro tuyo
puede prender el corazón,
encenderme el pecho
y perturbar irremediablemente
cualquier serenidad...
Que sí...
Que me encanta
tomar tu mano
y pasear por el tiempo,
fundidos en uno los vínculos
que nos llevan al futuro.
Que si te quiero,
que si te añoro,
que si te ansío,
que si te adoro,
que si te espero...
Madre mía,
muy farragoso
este juego del amor...
jueves, 2 de agosto de 2007
EFECTOS DEL FUEGO EN EL ECOSISTEMA DEL PINAR CANARIO
Gracias a "La Opinión de Tenerife" podemos contemplar este gráfico, donde se pueden comprobar los componentes vegetales y animales del Pinar Canario, y los posibles efectos que el incendio haya causado y pueda originar de cara al futuro. Por fin se ha dado por controlado, aunque aún no podrá ser extinguido hasta dentro de una semana, cuando desciendan las altas temperaturas causadas en la zona afectada por el fuego. Los trabajos se centran en apagar los rescoldos y la mayoría de los vecinos afectados han podido regresar ya a sus domicilios. Definitivamente, el fuego fue provocado. Las autoridades confirman que ha sido encontrado en el lugar donde se inició el desastre un dispositivo de ignición y parece que se tiene identificado a un vecino de la localidad de Los Realejos sobre el que recaen todas las sospechas y que lleva intentando prender el monte cada dos semanas desde febrero. Parece una historia surrealista, porque se argumenta que no se le ha podido detener por falta de pruebas. El argumento se puede entender, pero si se sospechaba de este invividuo, ¿cómo es posible que no se le tuviese perfectamente vigilado las 24 horas del día, máxime cuando a esos anteriores intentos suyos, se le añadía el efecto llamada en que podía convertirse el incendio de Gran Canaria? Una negligencia que ha acabado por calcinar el 25 por ciento de la masa forestal de Tenerife. Y, por lo que parece, nadie asumirá responsabilidades.
miércoles, 1 de agosto de 2007
ESPANTO
El primer dato para el análisis es sobre el lugar donde se inició el incendio. Fuentes bien informadas aseguran que en los últimos años se han producido en esa zona más de cien conatos de fuegos provocados, el último hacía no más de veinticuatro horas. A ese ritmo, sólo había que esperar para que la tragedia se hiciese realidad. ¿Cómo puede ser esto? ¿No hay manera de descubrir y poner fuera de la circulación al pirómano? Ya le hemos dado la satisfacción de convertirse en el causante de la mayor catástrofe forestal de Tenerife. Y sigue libre. ¿Hasta que llegue el próximo verano y comience de nuevo con sus actividades de todos los años?
Es evidente la directa culpabilidad de este personaje, ¿pero no hay más? ¿El resto queda solamente para la mala suerte y las condiciones climatológicas como razones para perder la batalla contra el fuego? Se dice que los incendios forestales del verano se ganan en invierno. No hay mayor verdad que esa.
Por un lado está la responsabilidad individual de cada uno. Es para echarse a temblar cuando se contempla como la gente se acerca alegremente al monte a pasar el día, precisamente cuando las condiciones ambientales son de máximo riesgo de incendio. Si cuando nieva se cortan las carreteras y se impide el acceso público a determinadas zonas para evitar riesgos personales, la pregunta es la razón por la que no puede hacerse algo similar en verano. Por muchas campañas de concienciación que se realicen, siempre habrá alguien con la tentación de asar la chuleta de turno. En esos días, el que quiera pasar una jornada festiva, que se vaya a la playa.
Por otro lado está el problema de la conservación de nuestros montes. Actividades antes tradicionales, como la recogida de la pinocha (hojas de pino secas) que se acumula en los suelos, ha sido prohibida para evitar gente incontrolada que pueda causar daño en el bosque. Pero la desidia hace que se acumule y quede convertida en el combustible que transformará el conato en tragedia.
Ante el espectáculo de las laderas calcinadas, los barrancos carbonizados, las casas a las que sus vecinos ya nunca podrán volver..., las responsabilidades no pueden hacerse humo. Apelar a la comprensión de ciudadanos aturdidos, desesperados, agotados por una lucha sin desmayo contra el fuego en estos tres días que se han hecho eternos no es suficiente. El valor que han demostrado los voluntarios, los especialistas de medio ambiente, los pilotos de helicópteros y aviones, bomberos, militares..., ha sido y está siendo excepcional. Descansar, dormir, no ha sido una opción durante muchas horas.
Ahora que parece que empiezan a ver los frutos, que están ganando la batalla a tan cruel enemigo, su esfuerzo no puede caer en saco roto. Llega el momento de tomar unas cuantas decisiones a nivel político, de dar respuesta a los verdaderos peligros que nos acechan. Nunca más algo así. No nos lo podemos permitir.