¿Qué parte de lo que somos nos corresponde a nosotros mismos, y qué parte ha surgido a consecuencia de las exigencias que nos plantea la vida en sociedad? ¿Cómo conjugar esa dualidad, esa lucha constante entre lo que querríamos ser, y a lo que nos vemos obligados como entes de una colectividad? En realidad todos somos relativos. Aunque presumamos de ser independientes, y que actuamos sin importarnos lo que piensen los demás, resulta asombroso las maneras tan diferentes (y contradictorias) en que una persona puede actuar a lo largo de un sólo día. En el trabajo, con los amigos, con la pareja..., mutamos sin cambiar de apariencia y lo que se considera una acción normal en una determinada situación, podría cobrar un sentido completamente distinto en otra.
Es intolerable tener que forzar algunas formas de ser que de ninguna manera se podrían considerar como propias. Los principios son fundamentales y traicionarlos es traicionarnos también a nosotros mismos. Otra cosa es vernos obligados a adaptarnos a los distintos escenarios en que se desarrolla nuestra vida para no herir susceptibilidades de personas que nos importan. Porque algunas de ellas sólo necesitan conocernos a medias, y a nosotros nos debería bastar con ser consistentes en nuestra forma de pensar y actuar. Otra cosa sería (que ocurre más a menudo de lo que se piensa) inventar un personaje y llevar siempre ese disfraz sin que tenga nada que ver con nuestra alma. A eso se le llama actuar conforme a lo que la situación demanda, no como lo que uno realmente es.
Pero qué difícil es ser uno mismo todo el tiempo. ¿Se lo han planteado? Piensen un poco: Existen protocolos, costumbres arraigadas, la moral imperante, escalafones, normas de convivencia, entrevistas de trabajo, pequeñas cobardías... Es imposible no sentir al final de una jornada no haberse uno traicionado un poco. Con el tiempo se ha de aprender a relativizar esas pequeñas deserciones, porque empuñar en todo momento la espada de la verdad y la sinceridad, al contrario de lo que comúnmente se piensa no es bueno: Terminamos hiriendo a demasiadas personas sin ninguna necesidad.
Asumido lo anterior, la siguiente pregunta es obvia: ¿Cual es el límite, donde está la frontera que nunca se debe traspasar para no caer en la traición de la que hablaba antes? Difícil cuestión, ¿verdad? Porque son muchas las decisiones que nos vemos obligados a tomar, y en ellas intervienen también los sentimientos. Eso lo complica todo. Sin embargo, en el lado de la línea donde se encuentra la sinrazón hay algunas cuestiones que nunca deberían plantearse. A bote pronto, se me ocurren algunas:
* Tratar a una persona de manera más respetuosa que a otra por razón de su cargo. En todo caso, habría de hacerse en razón a su edad o por la admiración que nos despierte a causa de sus méritos morales.
* Emplear la burla como un arma para herir socialmente a alguien.
* Decir lo que los demás quieran escuchar para conseguir lo que pretendemos.
* Aparentar lo que no se es por idéntica razón.
* Sentirse importante por el poder que otorgue un cargo.
* Identificar el poder con la verdad.
* Equiparar títulos con importancia social.
* Emparejar dinero y calidad como persona.
* Perder el respeto, porque se pierde la razón.
* Herir cuando no es necesario.
* Negarse a rectificar, aunque uno se sepa equivocado.
* Creerse perfecto, y actuar como si fuera cierto.
¿Y qué ocurre cuando nos traicionamos? Sólo queda reparar el daño, pedir disculpas si ese error ha afectado a otros, asumir que de cerca nadie es perfecto y que por lo tanto tampoco lo somos nosotros. Nuestras contradicciones también nos identifican, y nos vuelven humanos. La sobreexigencia nunca ha sido una receta demasiado aconsejable: Nos llena de aristas y es el camino más corto hacia el extremismo y el blindaje en el corazón.
Por último, y no por ello menos importante, hay que hacer mención al respeto. Alguien lo ha definido como la gran base que sustenta la ética y la moral. Estoy de acuerdo. Porque nos impele a aceptar y comprender a los demás, sean cuales sean su condición o manera de pensar. Respetar es no humillar, no hacer daño, es entender, es no despreciar, es la llave de la concordia. Asumiendo esa premisa, izando esa bandera en nuestras relaciones con los demás, habremos recorrido un buen tramo del camino que nos llevará a ser considerados como buenas personas. Y eso, al fin y al cabo, es lo que importa.
martes, 30 de septiembre de 2008
¿YO O NOSOTROS?
lunes, 29 de septiembre de 2008

por medio de la calle
bajo el sol del mediodía.
Llevabas la lengua fuera,
la cola escondida
y las orejas mostrando
la timidez y el miedo.
Te movías despacio,
flaco y descolorido,
ahuesado de hambre,
como el espectro abandonado
de lo que hubieses podido ser ser.
No intenté acercarme,
porque sabía
que huirías espantado,
en tu memoria perruna
no habías tenido tiempo
para aprender de caricias;
sólo sabías de desdichas
y estómagos vacíos.
Alguien te puso al alcance
con sumo cuidado
un balde con agua:
tú mirabas desde la profundidad
de tus ojos pintados
con todos los temores.
Poco a poco,
con infinita desconfianza,
te acercaste y bebiste.
Quizás por vez primera
supiste de algo que llaman generosidad,
y siempre desde lejos
decidiste seguir
al extraño ser que se apiadó
de tu sufrimiento.
Fue el primer paso,
querido amigo.
Luego vino una caricia,
y te quedaste en mi corazón para siempre.
Hoy, no se por qué,
después de tantos años
de haber pasado la angustia
de cerrarte los ojos,
lo he recordado...
Quizás porque desde tu fealdad de chucho
tuviste un corazón tan grande
que hubo en él sitio
para querer a todo el mundo.
domingo, 28 de septiembre de 2008
EL MAR Y TÚ
Con la paz que nos embargue
miraremos el horizonte,
y con el movimiento de las olas
aprenderemos que la vida es un vaivén
que se disfruta mejor en compañía.
Aquí, frente al océano que tanto amamos,
quiero decirte que el tren de la vida
asoma a veces cargado
de posibilidades de futuro,
y si permitimos que pase de largo
puede que jamás regrese,
dejándonos el trago amargo
de las oportunidades perdidas.
Estréchame la mano,
enlacemos los dedos y el destino
para gozar juntos un tiempo
en el que habrá ternura,
dificultades y pasiones,
argumentos, contrariedades y querencias.
Pero sin levantar la voz, con suavidad,
cuidando con sumo esmero
lo que nos ofrezcamos
el uno al otro.
Podríamos querernos pausadamente,
convencidos de que somos capaces
de intercambiar sentimientos,
sabiendo que estamos mejor juntos
que cada uno por separado,
pero respetando siempre la libertad del otro
como un tesoro que nunca ha de perderse.
Ven, acércate y deja que te estreche,
acurrúcate entre mis brazos
como sólo tú sabes hacerlo.
Deja que tu perfume me acompañe
en este preciso momento,
cuando ya no somos culpables,
porque el amor es el gran éxito de la vida,
y lo redime todo.
Aquí, frente al mar que nos observa,
quiero estar vestido con tus ojos,
porque ya te he dicho alguna vez
que contigo me convierto
en la mejor versión de mi mismo.
Tú y el mar: Con eso tengo
la hermosura bravía de una ola
y la riqueza que deja tu presencia.
sábado, 27 de septiembre de 2008
FALLECE PAUL NEWMAN
Hasta siempre, amigo. Y gracias por tu generosidad. Nos diste interpretaciones magistrales, películas maravillosas, pero también tu ejemplo como persona. Eso es impagable, querido 'Blue Eyes'
INTERROGANTES Y RESPUESTAS
Por un lado es lo que más sentido le da a la vida, el motor de la existencia. Los hombres siempre buscamos algo y necesitamos encontrar respuestas. La cadena puede llegar a ser infinita, porque una respuesta (aunque sea inventada) genera nuevas preguntas, y se reanuda la búsqueda. Si no fuese así, si todo fuera claro y diáfano, tanto la vida de una sociedad en el plano colectivo como la de los individuos que la componen a título personal, sería bastante aburrida, monótona, estereotipada y carente de sentido.
Resumiendo: Sin interrogantes, la vida sería una tortura. Pero el problema (y aquí aparece la segunda vía), es que las incertidumbres le impiden al hombre vivir en paz. Son como un puzzle que es necesario acabar por encima de todo, nuestra tranquilidad exige encajar las piezas, es preciso buscar, fabricar, encontrar, descubrir, idear una respuesta, una solución válida para cada pregunta. Y así van apareciendo respuestas diferentes a idénticas preguntas, que han ido variando a lo largo de la historia, como es lógico que lo hagan también a lo largo de nuestra vida.
Como en tantas otras cosas que se refieren al espíritu y las inquietudes del ser humano, no hay recetas mágicas: Lo que sirve para unos, es una losa para otros, que necesitan avanzar mucho más. Pero si hay una cuestión importante a destacar: La de desconfiar de los que tienen explicaciones para todo, aquellos que responden con afirmaciones rotundas y reniegan de los matices. Son los excluyentes, los que verán a los demás como enemigos si piensan de forma diferente. Esos siempre han sido peligrosos, y responsables de todos los males que han asolado a la humanidad, cuando se han decidido a dar un paso adelante en su fanatismo.
viernes, 26 de septiembre de 2008
DERECHOS HUMANOS. Art. 9
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
COSECHA

aquél día prendió
un bello sentimiento
hasta mis campos:
Los encontraste listos
para la siembra
y cayó una semilla
que fecundó tu alma desnuda.
Y ahora espero
con infinita impaciencia
que pronto llegue el día
en que pueda hacer de tu sombra
mi espacio preferido.
De ese árbol de las delicias
desgranaré besos
dulcemente recurrentes,
limpiaré caricias
ferozmente embriagadoras;
tus suaves frutos
mostrarán sin falsos pudores
las pulpas del deseo,
y poblarán las tardes de mi alma
de aromas de otoño.
Quizás corramos el peligro
de que los fríos del invierno
llenen de escarcha
esta sorprendente siembra
y no haya seguro que la cubra;
pero nada podrá borrar
las huellas de la fecunda
cosecha recogida.
jueves, 25 de septiembre de 2008
SEPTIEMBRE

y le doy la bienvenida al otoño
con unas uvas en el plato.
Los niños ya realizan
sus tareas escolares,
en la radio hablan de nuevo
sobre planes de paz.
Hay matices de colores
en la ventana,
se anuncia un nuevo crepúsculo.
Me hago preguntas
y sé que sólo con el sueño
acabará el día.
Mañana, quién sabe...,
puede que ya no nos acordemos
los unos de los otros,
quizás dejemos de sernos fieles
a nosotros mismos
y no nos proteja
la oscuridad de la noche,
porque la blanca luz de la luna
lucirá sobre los campos:
Momentos en que tras las sombras
se esconde el aroma del silencio
y se desnudan los sentimientos...
Miro el papel en la mesa:
Por allí andan dispersas
palabras que durante el día
han recorrido los caminos de mi mente.
Quiero poner a su lado
unos puntitos como sello personal,
con la intención
de que tus ojos los encuentren,
y sepan que escribo tu huella
para que en la estación que comienza
permanezca latente
un sentir que está muy por encima
de cualquier indiferencia...
miércoles, 24 de septiembre de 2008
EL PREMIO (Diálogo de besugos)
-Hola, ¿que tal?
-¿Ha habido alguna novedad?
-Es que ante todo valoro el trabajo y la humildad
-Sí. Me he dado cuenta que la humildad es una de sus virtudes
- Oiga... Capto una ligera ironía en esa expresión, ¿eh?
martes, 23 de septiembre de 2008
SONETO

ni hay lugar para los resquemores.
un corazón que sabe de la vida
decidió quererte sin barreras,
para que jamás te sientas cautiva
lunes, 22 de septiembre de 2008
LIBERTAD PARA AMAR, AMAR EN LIBERTAD

La diversidad abarca las innumerables facetas que tiene a su disposición el ser humano para poder elegir. Sus sentimientos, sus creencias, sus ideales, sus inclinaciones emocionales y su forma de exteriorizarlas a través de la sexualidad han de ser absolutamente respetables, si de verdad se cree que el hombre está por encima de los dogmas e imposiciones de los que se niegan a compartir su manera de entender la vida. La tolerancia es un signo diferencial de la capacidad racional del ser humano. El anatema o la descalificación son el producto de los instintos más degradantes de la persona.
La homosexualidad, por ejemplo, ha sido desde la noche de los tiempos tan natural en el ser humano como su propia estructura corporal. En las sociedades antiguas, las tendencias sexuales y sobre todo los afectos personales se han depositado libremente en aquellos seres hacia los cuales se ha sentido amor, simpatía y deseos de compartir vivencias personales, independientemente de su sexo.
En el año 1929, uno de nuestros más ilustres juristas -Luis Jiménez de Asúa- escribió una pequeña obra que llevaba un título tan sugestivo como ‘Libertad de amar y derecho a morir’. Parece que, por desgracia, para ciertas cuestiones no pasa el tiempo: Las reacciones fueron en su momento tan desaforadas y virulentas en ciertos estamentos como lo serían en el presente. Mantenía el maestro que ‘La libertad de amar significa que los Estados no tienen por qué mezclarse en los sentimientos y emociones espirituales de los humanos’.
El Estado, por tanto, no es quién para calificar las amistades o los sentimientos, ni determina la perfección de un contrato para que dos personas hayan de sentirse unidos por simpatía recíproca. A lo que si ha de estar obligado es a utilizar los mecanismos democráticos de elaboración de las leyes para igualar a todos las ciudadanos ante una relación de pareja, sea esta cual sea.
No se entiende la oposición de determinados sectores a homologar jurídicamente el amor, independientemente del tipo de pareja que lo conforme, pues el amor es libre y esa es la base principal de la convivencia entre dos personas. Si el matrimonio, por ejemplo, es para los católicos un sacramento, nadie les discute esta creencia. Pero el matrimonio religioso, por sí mismo, no es admitido como relación jurídica sometida a las leyes de los hombres en un gran número de países. Los creyentes demuestran su coherencia respetándolo y contrayéndolo, pero no pueden imponer a un Estado aconfesional que limite la regulación jurídica de otras relaciones en las que la esencia de su origen y establecimiento está en el amor recíproco entre ambos contrayentes, iguales en derechos e igualmente libres.
Desde esta tribuna no se es especialmente favorable a una institución como el matrimonio. La libertad para amar a una persona y decidir convivir con ella siempre se verá limitada si se realiza desde un punto de vista contractual. Supone molestias innecesarias, y es el ejemplo más clarificador de un tipo de moral que interviene para poner condiciones al derecho de un individuo a ser feliz: Se crean normas para regular el matrimonio, por lo se han de crear otras para reglamentar las separaciones: Una pérdida lamentable de tiempo y de dinero, sólo para satisfacer las exigencias de una ética aburguesada. Pero si la institución existe, nadie debe quedar excluido de ella, sea por la razón que sea.
Según determinadas creencias, la razón última del matrimonio es la procreación, no la decisión de compartir una convivencia basada en el amor. Es por ello por lo que se oponen a que cualquier unión que no sea entre un hombre y una mujer lleve esa denominación. Independientemente de que se desconoce en base a qué autoridad se levanta esa bandera, desde un punto de vista tan particular también deberían ser condenadas las uniones heterosexuales que por el motivo que sea no tienen hijos, o habría de negársele la posibilidad de adoptar a una persona que ha decidido vivir sola. Afortunadamente, las cosas en la sociedad van por otro lado, y la institución familiar, contrariamente a los que piensan que está condenada a la desaparición, no hace más que enriquecerse al ampliar sus horizontes. El verdadero ataque al matrimonio, si decidimos denominar de esta manera a la unión de dos personas para convivir juntas, radica en la falta de lealtad entre los cónyuges o en el abuso de la posición dominante, ya sea ésta psíquica, física o económica; humillando y sometiendo a la parte más débil. Las consecuencias las estamos viviendo todos los días. No hay amor sin libertad, y una relación de pareja tampoco existe como tal si no se realiza desde la igualdad, pero eso a algunos parece no importarles demasiado.
domingo, 21 de septiembre de 2008
FUTURO IMPERFECTO
Cerrarás las puertas y ventanas,
mirarás hacia otro lado
y mi voz quedará esperando
en el quicio de la tristeza.
Las palabras se convertirán
en aire que te nombra,
mientras el tiempo pasa
y mi alma será parte de tu memoria,
como un hilo de sangre
que seguirá unido al pasado
donde, de vez en cuando,
aún respires.
Pero mientras tenga fuerzas
para pronunciar tu nombre
aunque sea en voz baja,
mis noches sabrán de ti,
como sabe de tantas cosas
aunque calle.
Puedes estar tranquila,
no permitiré términos falsos
que atenten contra lo que fuimos,
y en la penumbra
el olvido será un imposible,
que se adhiere
como el musgo húmedo a la piedra,
como la verdad a la vida.
Lo sé, porque la soledad
es una fiel compañera
cuando viene a instalarse
entre las frías paredes
de los corazones rotos.
sábado, 20 de septiembre de 2008
UN POCO

un poco libre,
un poco generoso,
un poco frío,
un poco escéptico,
un poco noble,
un poco tierno,
un poco egoísta,
un poco vanidoso...
Entre tanta contradicción,
uno acaba por no saber
lo que en realidad es:
Yo, desde luego,
ahora mismo no lo sé.
Es como
si una bruma densa
impidiera ver la raíz.
¿Estaré en ella?
Me gustaría:
Un poco dentro,
un poco suyo,
un poco bajo
un poco con,
un poco entre
un poco sobre,
un poco tras.
Porque a veces
sólo un poco cuenta,
aunque en otras
me arrepienta de contar.
Y en algún momento,
aunque sea
solo un poco,
llego a pensar
que lo merezco.
¿Acaso me acusan
de desear demasiado...?
viernes, 19 de septiembre de 2008
MUTACIONES
Que lástima este dormir mío tan escaso. Porque dormir era morirse un poco, una muerte leve, de pocas horas, vuelto hacia el lado derecho de la cama. Y en esa muerte revivía al permitirme soñar que soñaba, antes de regresar la amenaza del despertar con ese frío del que antes te hablaba, calado en los huesos. Eso te acaba pudriendo sin darte cuenta. Porque los recuerdos siguen ahí, en contrapartida a las realidades. En la memoria perviven las bellas palabras, antes de que se volviesen silencios y las caricias que precedieron al no tocarnos. Nos abandonamos, estábamos perdiendo la batalla, aunque luchamos denodadamente por recuperar los cristales rotos de una convivencia larga y feliz. No advertíamos la pérdida, porque el reflejo de lo que fuimos es demasiado hermoso.
Viví demasiado tiempo en tierra de nadie, en un lugar donde el viento no para de soplar con violencia, y te arrastra a la soledad. Con el tiempo, hasta te convences de que todo va bien, que has pasado a otro estado donde las sensaciones ya se han amortiguado y se terminan apagando las emociones. Como si esa fuera la evolución normal de las cosas.
Todo salta por los aires cuando descubres que estabas en coma y vuelves a experimentar en toda su fuerza la conmoción de vivir. No puedo darte más razones que las que ya sabes. Lo siento, porque eso te hace daño y es lo último que hubiera deseado en este mundo. Pero necesito este intento de esbozar otro escenario y otra manera de interpretar la vida. Puede que lo pierda todo en el intento. Quizás sea la última oportunidad. No sé de qué, ni para qué. Pero tengo que descubrirlo. Aunque para ello haya que traicionar todas mis esencias, y el espejo me devuelva cada día las mutaciones que me hacen ser otro, y terminan por afectar también a lo que me rodea.
Ya no soy el mismo. Claro que te has dado cuenta. No me preguntes en qué me estoy convirtiendo, porque lo desconozco. Me he convertido en una incógnita hasta para mi mismo. El caso es que necesito espacio y tiempo para que esta transformación se complete. Aún he de morirme del todo..., aunque sea poquito a poco, durante las pocas horas en que el sueño repara las viejas cicatrices de toda una vida, y va dando forma a lo que podría llegar a ser. Es lo que siento, no puedo evitarlo. Y para ser sincero, tampoco lo deseo...
jueves, 18 de septiembre de 2008
DESEO
miércoles, 17 de septiembre de 2008
CORTOMETRAJE: 'Inevitable'
DERECHOS HUMANOS. Art. 8
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.
REINVENTARNOS
de los enigmas
de un misterio,
en los misterios
desconocida y sutil...
de la memoria,
en nuestra pequeña historia,
y nos perdemos en un futuro
en todos los instantes
donde nacemos juntos.
martes, 16 de septiembre de 2008
NADIE
ya Nadie nos moldea con arcilla,
ni con su hálito
despierta nuestro polvo.
Nadie.
ten cuidado:
siempre habrá una posibilidad
de que me levante contra ti.
olvidar los libros sagrados,
ni tramposos apóstoles.
y el trono vacío,
Nada: ni dioses, ni salvadores.
Nadie exigiendo razones,
como si fuese libre,
como si por fin
los Creadores Ficticios
nos hubiesen
dejado tranquilos.
lunes, 15 de septiembre de 2008
ÚLTIMO DÍA
Prefería no pensar en el futuro, aunque la idea del pequeño barco que por fin había decidido comprarse hacía mucho más llevadera la despedida. Ojalá eso pudiera ayudarle a limpiarse por dentro de tanta suciedad acumulada a lo largo de los años a causa de su trabajo. Quizás el contacto con el mar le salvase de sus propios demonios y suavizase las aristas que le habían crecido inevitablemente, de tanto estar en contacto con la maldad.
La puerta del despacho se abrió de forma abrupta. Agarrada al pomo de la puerta como si en ello le fuera la vida, apareció ella, casi como una visión de otro mundo... Una mujer que se movía con fiereza sobre sus tacones casi infinitos, regalo de un caso que le produjo en su momento innumerables quebraderos de cabeza y en el que, como tantas otras veces, la línea entre culpabilidad o inocencia resultó demasiado quebradiza. La melena ondulada le ocultaba parte de la cara, pero no era necesario verla para sentir su belleza.
-Necesito denunciar un crimen, aunque me han dicho que ya no podrá usted tomarme declaración - susurró con una voz que parecía llegar desde todos los abismos.
El inspector Padrón sonrió. Con aquella mujer no había lugar para el aburrimiento. Que le dieran a la burocracia, a los trámites de despacho, y a los informes. Que diablos. Ahora tenía cosas más importantes de qué ocuparse.
-De acuerdo, guapa. Sígueme, que te voy a llevar a mi particular Sala de Interrogatorios-
Salieron a la calle, y caminaron estrechamente abrazados, calle abajo, en dirección al puerto deportivo...
domingo, 14 de septiembre de 2008
¿TARDE?
Los libros se muestran afables
bajo el manto de la noche,
Pero el reloj me pregunta
si soy feliz.
sin una réplica plausible,
la vieja canción contesta
que la respuesta está en el viento,
el reloj insiste en si es veraz...
y las palabras trepan lentas
como para obtener una respuesta sencilla,
cuando el equilibrio es tan precario".
porque parecen estar fatigados
los libros y los versos,
y la mente necesita entrar
El agitado corazón se sosiega
del descanso y de la tregua:
dicta sentencia:
"La mañana no traerá consigo
alivio alguno".
viernes, 12 de septiembre de 2008
EN AQUÉL OTRO 11 DE SEPTIEMBRE...
La muerte del Presidente Salvador Allende es inevitable que se tornase en símbolo. Pocas oportunidades han habido, en la que un político toma una decisión de tal calibre: Defender la legalidad constitucional por sobre todas las cosas, y sabiendo que le iba la vida en ello. Su último discurso debería ser de obligado estudio en las escuelas. A mí nunca deja de emocionarme, a pesar de haberlo escuchado tantas veces. La dignidad de que hace gala le convierte en un héroe democrático. Y de esos no estamos sobrados precisamente en la historia.
Por Allende, por todas las víctimas de la represión militar en el Cono Sur americano... Por conceptos como democracia y libertad, a los que no solemos dar la importancia que poseen hasta que los perdemos.
En nuestra memoria, siempre...
Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar no acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.
PONERLES VOZ
a los que sobreviven,
aquellos que se juegan
el corazón y el alma,
los pensamientos, la ética
y el todo por nada.
A los que se quedaron
tan solos,
que no son capaces
de encontrar su propia sombra.
A los que apuestan la piel
y nunca conseguirán
un recambio, si lo necesitaran.
A los que son condenados
a alimentar con su carne
el voraz apetito del amor
en el vacío más insoportable.
A los que cargan
con toneladas de plomo
en los recuerdos.
A los que han tenido
que recoger los trozos esparcidos
de más de una esperanza
y aún siguen soñando
con la derrota de los injustos.
A los que apuestan por vivir,
aunque mueran en el intento.
A los que saldan sus deudas
soportando viejos dolores
y una tristeza que procuran
lo más ligera posible.
A los que sangran siempre
por la misma herida
y conocen de sobra el camino
de las salidas de emergencia.
A todos ellos ponerles voz
en cada palabra, en cada gesto,
en algún poema
que intente estar a su altura.
jueves, 11 de septiembre de 2008
SIRENA

de tierra adentro,
buscando estar en tu elemento.
Y en él te hallé un día,
fusionada con el agua
mientras te deslizabas
con armoniosa belleza,
resplandeciendo sobre la isla,
la misma luz, los espejos,
los espacios vacíos
y los días deprimentes.
Sorprendí algo parecido
a un ritmo de armonías,
un movimiento casi mágico
de señaladas afinidades
y brazadas de amistad,
que le dieron un aire festivo
a los minutos y los ojos.
Desde entonces
te imagino en el océano
jugando con las olas
empapada de sal,
designio para los sentidos
del hombre que te contemple
y sepa agradecer su suerte.
Tienes alma de sirena,
porque has de ser criatura
nacida en el seno de los mares,
y llevas en tu ser más íntimo
los sueños de marinos y poetas,
desencadenando por igual
pasiones y ternuras.
Por eso yo te acuso
de desbaratarle a la vida
sus instrumentos de tortura,
y te doy la bienvenida
a esta tierra que riegas
con tu hermosa presencia
y tu cualidad de criatura
mitad océano, mitad mar.
viernes, 5 de septiembre de 2008
A MODO DE REFLEXIÓN: PROHIBICIONES

Siempre me sentí heredero de las revoluciones sociales del 68. Quizás de ahí haya heredado una cierta propensión a sentir alergia contra determinadas normas y costumbres. Nunca me ha gustado el término ‘prohibido’. La mayoría de las veces las prohibiciones me parecen cuestiones absurdas, o que sirven para resguardar oscuros intereses que favorecen a unos pocos. La religión ha sido una losa histórica, creando una enorme cantidad de tabúes que ha impedido a la gente explorar libremente los límites de su felicidad: El sexo, las relaciones personales, la libertad individual y de determinados colectivos... Todo han sido imposiciones contra natura, como si para desarrollarnos como humanos y seres sociales estuviésemos obligados a crear normas que impidan la naturalidad en nuestras relaciones.
Pero me siento muy orgulloso de mis contradicciones y hoy me apetece por una vez ser mi propio abogado del diablo. Así que les dejo para la reflexión un catálogo de prohibiciones que, dicho sea de paso, son las únicas que intento poner en práctica en el devenir de mi vida. ¿Será que ahora me está dando por la filosofía barata y me convertiré en un Jorge Bucay cualquiera? Que horror: Espero no ser tan pelmazo.
En fin, que a mi humilde entender, debería estar prohibido:
*Sufrir sin aprender
*Tener miedo a los recuerdos
*No sonreírle a los problemas
*No luchar por lo que valga la pena
*Abandonar el futuro por miedo
*No intentar hacer realidad los sueños
*Descargar en un tercero las frustraciones propias
*No entender la debilidad de los demás
*No ser uno mismo ante la gente
*Fingir para sacar provecho
*Tenerle miedo a la vida y sus compromisos
*No vivir cada día como si fuera el último suspiro
*El humor a costa de la debilidad de los demás
*Olvidar la importancia que una persona tuvo en tu vida
*Pagar ese olvido con su presente
*No intentar comprender
*Pensar que nuestras opiniones valen más que las de los demás
*No entender que cada uno tiene su propio camino
*Negarle un momento al que lo necesite
*Negarse a buscar la felicidad
*Afrontar la vida sin una actitud positiva
*No asumir que podemos ser mejores de lo que somos
*Sentir que el mundo seria igual si no estamos.
*Confundir amar con poseer
*Hablar y no hacer
*Vegetar y no sentir
*Darnos una oportunidad para equivocarnos
*Procurarnos una ocasión para acertar.
jueves, 4 de septiembre de 2008
NAVEGANTE
mar de sensaciones
para el ajado marinero,
celebrando su arribada
al puerto que es tu cuerpo
mientras le guían
los faros de tus ojos,
para atracar dichoso
entre los salinos recodos
que te circunscriben.
Me pregunto cómo es posible
esa pócima mágica
que sale de tu boca
cuando se posa en la mía,
y de que magma interior
han nacido los pardos cráteres
que culminan de belleza
las cimas de tus senos.
Quisiera que las palabras
trasciendan
más allá de tus límites,
y se internen suavemente
en el proceloso mar
de ese sexo que me llama...
Navegarían hacia el paraíso
que custodian tus muslos dorados,
para dejar un ramillete de caricias
pulidas por el sol del verano.
Anclaría en las profundidades
de la carne palpitante
para loar tu dignidad marina,
mientras eslabones de viento
nos tenderían señales de deseo
y una corriente impetuosa
arrastraría nuestros cuerpos
sobre lechos empapados de arena.
Y cuando el aire estallase
en un horizonte de colores
sobre el blanco de las sábanas,
el universo encallaría
en nuestra cama despierta,
podría beberme las estrellas
que yacen en tu espalda
mientras el mar se hace sosiego
y las luciérnagas danzan
una sensual canción
que habla de entregas y ternuras.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
VACACIONES
¿Se han dado cuenta de las obsesiones que tiene el personal por viajar? Desde que los precios de los viajes se han abaratado hasta permitir que cualquier hijo de vecino pueda trasladarse hasta el último rincón del planeta con un coste económico razonable, nos hemos soltado el pelo y somos capaces de pegarnos panzadas de horas en un incómodo avión, de soportar inclemencias climatológicas y de infraestructura, agarrar colitis espantosas, y sudar estrés a gota gorda para poder contar a la vuelta al trabajo los maravillosos días de asueto que hemos pasado.
No me entiendan mal: No es que odie viajar, es que hacerlo no te convierte en un viajero, sino en turista: un espécimen que detesto. Ahora todo son prisas, se viaja para ‘ver cosas’, no para tener experiencias nuevas que te aporten cuestiones positivas en la vida. Pues no: La cuestión ir donde va todo el mundo para correr de aquí para allá rodeado de otros necios que han decidido hacer lo mismo y en la misma época del año. Ir armado con la cámara fotográfica para sacar cuantas más fotos mejor, alojarse en el mejor hotel posible, y pegarse panzadas enormes yendo de un lado para otro para cumplir con los consejos que algún sádico nos haya dejado en la correspondiente guía turística.
Total, que llegas a casa tan reventado que la sola idea de comenzar a trabajar de nuevo resulta agotadora. Pues que quieren que les diga: Prefiero la tranquilidad de no cumplir con planes que te esclavizan, permanecer en la cama siempre que me apetezca (y si es acompañado, mejor que mejor), dejar que el tiempo pase como le dé la real gana (y olvidarme de los relojes, evidentemente), estar cerca del mar para darme todos los chapuzones que me apetezcan, dar largos paseos al caer la tarde y tomar una cervecita fresca al anochecer para contribuir a restaurar la temperatura interior ideal.
No conozco mejor ocio que el de no hacer nada, o en su defecto, hacer lo menos posible. ¿Aburrido, dices? Pues bendito aburrimiento...
martes, 2 de septiembre de 2008
EROS INSULAR

de un íntimo vínculo establecido
entre el sol y la mar.
de sus espumas,
con las gaviotas de sus sueños,
de su mástil de volcán.
Lo esconde y lo custodia
en los horizontes de su viaje
y lo salpican los ecos de la nostalgia
en el más ruidoso batiente
que se yergue rebelde
en la costa atormentada
por siglos de volcán.
Y allí situado,
un triángulo hecho isla
asoma con la frescura norteña
y el sol implacable del sur,
para mecer suavemente
con un ligero oleaje
el foque de una esperanza.
lunes, 1 de septiembre de 2008
GUEPARDO
la mirada fija en el horizonte
de un reto cercano,
el corazón desprendiendo
belleza a raudales...
El caminar parsimonioso
sobre almohadillas de apetitos
da toques de líneas perfectas,
y una primorosa cabeza
que resbala sobre el aire
magnetiza a la presa
con un estallido de vida,
hermoso como el penúltimo ocaso
de un continente,
que fallece cada noche
para renacer con nuevos bríos
cuando la luz del sol regresa.
De nada vale la huida:
La futura víctima
afronta su destino,
al calor de esa criatura
hermosa y primigenia,
mientras los continentes desplazan
su gravedad y su historia,
negando un futuro a África.
Resulta un privilegio
contemplarte, guepardo,
marcar felina y sensualmente
un territorio de pasiones
con tu aire insolente,
que desafía a la muerte
su derecho a las sombras,
que exige a la vida ser vivida.
¿Hacia dónde correrás en el futuro
con esa gracia que desprendes?
¿Hallarás un refugio seguro
donde guarecer tu sonrisa felina
cada cinco de septiembre
bajo la luz de la luna?
Lo sé. Son preguntas mías,
pues no está en ti hacerlas:
Es mi fascinación humana
la que se interroga
por lo que podrías ser,
es el cansancio que dejó el vacío
sobre mis hombros sinceros.
Y también el contraste
entre lo que son mis palmas apagadas
y las garras llenas de ternura
con las que abrazas
la roja tierra en que un día
mis huesos y mi carne decidieron
admirar tu libertad.