domingo, 30 de septiembre de 2007

EL BERGANTÍN MALDITO

Esta es una historia que merecería figurar en los anales de las novelas de aventuras y misterio. Incluso escritores como Conan Doyle y H.C. Wells se interesaron en su momento por ella. Pero lo que a continuación se narra es real. Quizás aderezado por detalles que la acción conjunta del paso del tiempo y la imaginación popular hayan podido aportarle, así como alguna licencia para darle un cierto valor narrativo. Pero los hechos ocurrieron, aunque pueda parecer increíble. Y en su momento, tuvieron un eco mundial.
Todo comienza en la madrugada del 5 de diciembre de 1872, en pleno Océano Atlántico, a 650 Km. al este de las Azores. El bergantín Dei Gratia, al mando del capitán David Reed Morehouse, navega a buen ritmo camino de Gibraltar, aprovechando que el mal tiempo de los días anteriores había desaparecido, para dar paso a una jornada que se presumía tranquila, excepto por una ligera niebla matinal. Entre las brumas, el oficial de guardia avista otro barco, que surca el mar con las velas completamente desplegadas. Le sorprende comprobar que sigue una línea de navegación en zigzag, nada coherente. Decide dar aviso al capitán.
Por si se daba el caso de que hubiera algún problema a bordo, Morehouse da la orden de acercarse. Comprueban el nombre del barco: La Mary Celeste. Un bonito nombre para un buque en aparente perfecto estado. Sorprendentemente, no parece haber nadie a bordo. Ni siquiera al frente del timón. Un aura de misterio parece rodear a la sigilosa nave.
El capitán del Dei Gratia decide echar al mar un bote y enviar cinco hombres al mando de su primer oficial, Oliver Deveau, para investigar. El silencio les recibe. No encuentran ni un alma a bordo. Tampoco hay señales de violencia. La única excepción a la normalidad es que el único bote salvavidas ha desaparecido, como si algún suceso extraordinario hubiese obligado a la tripulación a abandonar el barco, aunque sin razón aparente. En la despensa hallaron víveres para otros seis meses. Hay restos de comida, colocados con orden en la mesa del comedor. Ningún objeto caído por los suelos. La ropa y el dinero están colocados en sus sitios correspondientes...
Dan las novedades al capitán, que solicita instrucciones por cable. Reciben la orden de llevarlo a Gibraltar. La sola idea de pasar varios días en aquél barco, estremecía a los tripulantes del Dei Gratia. Sólo el anzuelo del reparto de las ganancias que obtendrían por el rescate decide a unos cuantos a cambiar de navío y se forma una tripulación provisional, que pone rumbo al Peñón. Allí, se inicia la investigación del caso.
La Mary Celeste tenía una historia bastante agitada, y una bien ganada fama de mala suerte: Construida en 1861 en los astilleros de Spencer’s Island, Nueva Escocia, era el primer navío que sacaba adelante un consorcio de astilleros navales. Fue bautizada originalmente como la Amazon y las tragedias comenzaron incluso antes de iniciarse el viaje inaugural: El que iba a ser su primer capitán, el escocés Robert McLellan, cayó enfermo y murió antes de hacerse a la mar. Le sustituyó un tal John Nutting Parker, que tampoco tuvo mucha suerte, pues durante la primera singladura la nave se enredó en unos aparejos de pesca cerca de Maine, tuvo daños en el casco y hubo de volver a los astilleros para ser reparada. Allí mismo sufrió un incendio, que le costó el puesto al capitán. En su primera travesía del Atlántico, llegó a chocar con un pesquero. El 10 de Junio de 1864, otro de sus comandantes muere ahogado en el puerto de Boston. En 1856, el barco encalla cerca de Kay West...
A partir de entonces, la historia se vuelve confusa. Los marinos son gente supersticiosa, y el bergantín empieza a tener mala fama. Pasa de armador en armador, sin que ninguno logre recuperar la inversión que supone su compra, hasta que en 1867, a la vuelta de un viaje a Inglaterra, vuelve a naufragar a la altura de la isla de Cap Breton: Choca contra una goleta, a la que acaba por hundir. Finalmente llegó a las manos de J. H. Winchester & Co., consorcio de armadores de Nueva York. A esas alturas, el Amazon ya no se parecía en nada al barco original. Había sido agrandado, llevaba los colores norteamericanos y se llamaba Mary Celeste: Se había convertido en un bergantín goleta de 30 m de eslora por 7,6 de manga y desplazaba 286 toneladas.
Finalmente, en 1872 sobreviene el drama que acabaría por hacerle célebre el todo el mundo...
Los periódicos habían tenido ya noticias de lo sucedido. Las primeras planas de los diarios se llenan de referencias sobre el tema. Mientras tanto, se van conociendo los detalles de la investigación que llevan adelante las autoridades judiciales. Se sabe que, además de haber desaparecido los botes salvavidas, tampoco se encontraron a bordo el sextante, el cronómetro y los libros de navegación. Había una cierta cantidad de agua acumulada en las cubiertas inferiores, pero sólo se encontró una tajadura reciente, como de dos metros de largo a la altura de la línea de flotación, que no suponía ningún peligro para navegar normalmente. Otro misterio era el hecho de que seis ventanas de los camarotes de popa habían sido clausuradas con tela y tablas de madera. Las anotaciones del cuaderno de bitácora se detienen el 25 de noviembre, lo que indica que el barco anduvo a la deriva durante diez días, recorriendo 500 millas. Se encontraron también rastros rojizos en la borda, pero se comprobó que se trataba de óxido.
En otro ámbito, se intentaron reconstruir en lo posible los hechos: El bergantín Mary Celeste había partido de Nueva York el 7 de noviembre de 1872 rumbo a Génova, con una carga de alcohol industrial, destinada a agrandar la graduación alcohólica del vino, repartida en 1700 toneles. Viajan con el capitán Benjamín S. Briggs su mujer y su hijo, que han decidido acompañarlo. La tripulación la componen 7 marineros. El diario de a bordo no indica nada anormal. La última anotación del diario de a bordo, el 24 de noviembre, indica la llegada a las Azores y que la noche posterior había tenido mal tiempo... En una pizarra del puente donde se anotaban las posiciones del barco, se indicaba que el día 25 se encontraba al nordeste de la Isla de Santa María. Ninguna noticia más, hasta que es avistado desde el Dei Gratia.


Se realizaron numerosas hipótesis para explicar lo ocurrido: La Oficial, del procurador que llevó el caso, habló de una sublevación de los tripulantes, que supuestamente habrían asesinado al capitán y su familia, rozado con unos arrecifes para simular un accidente, y abandonado el barco en los botes salvavidas. Pero al no haber señales de violencia, pocos hicieron caso.
Por los mismos motivos, tampoco convenció la historia de un ataque de piratas. Otras explicaciones más pintorescas surgieron de las mentes de los periodistas: Enfrentamiento con un calamar gigante, una posible epidemia a bordo, un envenenamiento masivo, un episodio de locura colectiva... Incluso se llegó a sospechar de una conspiración de los comandantes de los dos barcos para hacerse con el premio del salvamento: En realidad, la tripulación del Dei Gratia sólo recibió 8528 dólares, la quinta parte del valor del cargamento.
El tiempo fue pasando, y la historia se convirtió en leyenda. Una de las más conocidas entre la gente del mar. Leyendas que hablan de barcos fantasmas que surcan el océano, de tripulaciones que desaparecen sin motivo aparente...
La Mary Celeste, una vez reparada se hace de nuevo a la mar. Pero ahora ya no le abandona la aureola de barco maldito. Cambia de dueño 17 veces intentando escapar a su reputación. Su desaparición definitiva no desmerece del resto de la historia: En enero de 1885, el último capitán, G.C. Parker, la arroja contra unos arrecifes en Haití, buscando cobrar el seguro. Acusado de “Crimen de Baratería”, es arrestado, pero fallece antes de comparecer ante la justicia. Y mientras los restos del buque desaparecían, la Leyenda del Bergantín Maldito no había hecho más que empezar...

sábado, 29 de septiembre de 2007

HENRI CARTIER BRESSON y SEBASTIAO SALGADO




Hoy la palabra le cede su lugar a las imágenes. En los enlaces que figuran a la derecha de la página hay uno sobre fotografía. Se corresponde a una dirección de internet donde almaceno una colección de álbumes con imágenes que voy recolectando de la obra de grandes fotógrafos. Hoy es un día especial en ese sentido, porque dos nombres ilustres se suman a la mencionada colección. Se trata de Henri Cartier-Bresson (para muchos, el mejor fotógrafo del siglo XX), y Sebastiao Salgado (el fotógrafo de los olvidados y oprimidos del mundo). Ha sido una labor paciente, recogiendo de aquí y allá. Pero creo que ha valido la pena. La fecundidad de ámbos ha sido tanta, que es sólo una pequeña muestra, pero es un auténtico placer poder contemplarla.
Si te interesa, puedes acceder desde el enlace de imágenes, o en los siguientes:

http://picasaweb.google.com/pacogorrin/SebastiaoSalgado
http://picasaweb.google.com/pacogorrin/HenriCartierBresson

Seguro que no defraudarán

viernes, 28 de septiembre de 2007

ESE CUERPO

Imagen: Grabado de Miguel Parra
Ese cuerpo lleno de conexiones,
que cierra todos los caminos
al ardiente dolor de la soledad.
Ese cuerpo que es la entrada
a la alegría y el placer de vivir,
donde apagamos el fuego del deseo
y prevalece sobre los escombros.
Ese cuerpo que nos protege
de ser lo que podríamos ser,
de la personalidad más secreta,
la cara oscura que ocultamos,
y nos salva con su presencia.
Ese cuerpo que nos envuelve
en la llama de su propia pureza,
que hace olvidar los epígrafes
de los pasajes más sagrados.
Ese cuerpo que, probablemente,
no sea la perfección de otros,
pero para nosotros es el arte
que necesitamos para respirar.

jueves, 27 de septiembre de 2007

INVOCACIÓN


Aunque la tentación
de dogmas y doctrinas
nos tiente a cada paso,
ojalá que tenga fuerzas
para seguir convencido
de que la única verdad
reside en la duda.
Que la susceptibilidad
sea el credo que me guíe
para mantenerme a salvo,
libre del terrible pecado
de la certidumbre total.
La fe en lo infalible
ha causado mucho mal
a lo largo de la historia.
Y ya puestos,
nunca los descreídos
causaron daño alguno,
y han sido perseguidos
desde todos los ángulos
y por todas las esquinas.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

LA CANCIÓN DE LA BALLENA

Imagen: "Puerto pesquero". Óleo de Manuel Domínguez
El paso del tiempo le daba la razón. David había acertado al cambiar la ciudad por aquél pueblo costero. Un par de libros publicados le aportaron la estabilidad económica necesaria para dedicarse por entero a escribir, y le gustaba la tranquilidad que allí se respiraba. Le resultaba estimulante. Se había construido su pequeña rutina: Disfrutaba levantándose poco antes del amanecer para ponerse a trabajar mientras afuera, los ruidos de fondo le indicaban que el resto de la gente se preparaba para una nueva jornada. El pueblo aún vivía de la pesca y estaba en plena actividad bastante antes de que el sol hiciera su aparición. Pasadas unas horas de total concentración, le llegaba el aroma a pan recién hecho, se acercaba a la panadería y compraba lo necesario para un buen desayuno. Luego se ponía al bañador, cogía una toalla, unos prismáticos que casi siempre le acompañaban y se alejaba por un viejo camino que transcurría paralelo a una costa abrupta y con abundantes charcos, que hacían las delicias de los chiquillos, con sus juegos y chapoteos.
Quinientos metros hacia el sur, un enorme promontorio se adentraba en el mar en forma de cuña, dando entrada a la bahía que resguardaba el puerto. A sus pies, a cubierto de los vientos y de miradas indiscretas, había una cala diminuta. El único sitio donde las aguas siempre estaban en calma. Los jóvenes la utilizaban mucho para sus correrías, y era conocida como la “Cala del Amor”. No había que ser muy listo para imaginar las razones de ese nombre. Era su lugar preferido para el baño. Se metía en el mar desnudo, nadaba hasta que le dolían los músculos de los brazos y luego se tendía un rato a descansar, sintiéndose en paz con el mundo.
El ejercicio le servía para meditar. Se sentía contento. Una vez superadas las iniciales reticencias que despertó en los lugareños su llegada, le fueron aceptando poco a poco, y empezaba a sentirse a gusto. Disfrutaba enormemente los ratos de charla amigable en la taberna, cuando las tardes de invierno invitaban al recogimiento y la conversación. Los más viejos tenían una abundante cosecha de historias y leyendas relacionadas con el mar. La mar, como ellos decían. Les encantaba tener a alguien que no ponía reparos en escuchar atentamente y encima pagaba con buen talante un par de vasos de vino.
Afortunadamente aquella parte de la costa se había librado de la especulación urbanística. Muy pocos turistas se presentaban, acaso en la época veraniega, pero allí el mar era rudo y a veces bastante violento, así que los que aparecían lo hacían de paso y movidos por el pintoresquismo del lugar. Mejor. No sabía que eso fuera motivo de queja para sus vecinos, y desde luego, para él tampoco.
Ya estaba llegando a su destino. Sólo quedaba un pequeño desvío que conducía al mar y evitaba tener que pasar por un enorme caserón que se levantaba sobre el promontorio, y donde al parecer vivía una pareja de ancianos que no se relacionaba mucho con el resto del pueblo. Aún no los conocía, y le resultaba curioso que cuando se hablaba de ellos, un aura de misterio flotara siempre en el ambiente...
Le sorprendió una especie de quejido que parecía venir desde la orilla. Era un sonido extraño que despertó su curiosidad. Aceleró el paso y cuando dobló la última roca, lo que vio lo dejó paralizado: Una enorme ballena se retorcía sobre los guijarros, varada en la playa. Durante unos instantes no supo qué hacer. Decidió acercarse lentamente mientras le hablaba con voz muy queda, para no asustarla. Cuando estuvo a su lado, sintió uno de aquellos grandes ojos fijos en él y fue como si le transmitiese toda la angustia que debería embargar al animal en aquellos momentos. Absurdamente, le dijo que aguantase, que no desesperara, porque iba a pedir ayuda. Como si fuese a entenderle...
Echó a correr de vuelta y los pies parecían tener alas. Llegó al pueblo pegando gritos, y asustando a todo el mundo. Una vez hubo tomado resuello, explicó lo que pasaba y la gente se movilizó al momento. Afortunadamente, el mar estaba revuelto y pocas barcas se arriesgaron a hacerle frente ese día, por lo que se podía contar con el pueblo casi al completo. Una pequeña procesión se formó con destino a la cala. Una vez allí, esperaron a que subiera de nuevo la marea. Con gran esfuerzo y cuidado lograron que la ballena, que mostraba evidentes signos de cansancio, se hiciera de nuevo a la mar. Fueron unas horas de tensión y duro trabajo, pero el resultado valió la pena. Se sentían satisfechos y el regreso se hizo con gran contento de todos.
Al día siguiente pudieron comprobar que el animal se encontraba mucho mejor de ánimos..., porque no se había ido. Permanecía en los alrededores del puerto y daba grandes brincos en el agua, como agradeciendo lo que habían hecho por ella. Los más pequeños se lo pasaron en grande, y casi hubo que arrastrarlos para que se decidieran a entrar en la escuela. También se había alterado la rutina de David. No dejaba de pensar en la mirada que descubrió en la ballena. Allí había visto inteligencia y una conexión sorprendente.
Y a eso se le sumaba el espectáculo que les había obsequiado...
Pasaron las jornadas, y la ballena no daba muestras de querer irse. Algunos pescadores mostraban sus reservas, porque pensaban que estando en aquellas aguas, sería una competencia que repercutiría en la captura de peces. Desaparecieron cuando una mañana, al hacerse a la mar, el animal se acercó a las barcas, haciendo todo tipo de movimientos, como pidiendo que la siguieran. Les condujo a un gran banco de peces, que llenó a rebosar las barcas como hacía mucho tiempo no había sucedido.
Al volver a tierra, todos comentaban aquello como un milagro, y la ballena pasó definitivamente a ser aceptada como la Mascota Oficial del Pueblo. Que se lo dijesen si no a los niños, que superadas las reticencias de los adultos, acabaron por lanzarse habitualmente al agua a la menor oportunidad, para juguetear con ella...
Así fueron transcurriendo las semanas. Una tarde, la ballena se acercó más que nunca a la orilla... Y comenzó a entonar una melodía. El sonido se fue extendiendo por las callejuelas, penetrando en las humildes casas y las tareas que ocupaban a los vecinos en aquellas horas se fueron deteniendo, mientras una pequeña multitud se concentraba en el puerto, atraída por lo que escuchaban. No había duda. Era música. El enorme animal estaba cantando para ellos. Se hizo un silencio emocionado. De pronto, una niña se adentró en el agua y cantó a su vez... Se le unieron más y pronto hubo un coro de voces blancas siguiendo la pauta de un extraño canto que parecía llegar de lo más profundo del océano.
En la gran casona del promontorio, dos figuras, una de ellas sentada en una silla de ruedas, contemplaban lo que sucedía. David pudo ver con sus prismáticos como una anciana se izaba por encima de la barandilla del balcón y se arrojaba al abismo. Mientras caía, una brillante cola de pescado relucía en el sol de la tarde. Le vino a la mente entonces una leyenda que hablaba de una vieja sirena, exiliada voluntariamente en aquellos parajes a causa de un amor imposible con un marino...
Una vez en el mar, ejecutó una maravillosa danza sobre las olas, siguiendo el ritmo que marcaba la música. Mientras, David, absolutamente fascinado, enfocó de nuevo sus prismáticos al balcón. Junto a una silla de ruedas vacía, estaba la figura de un hombre ya encorvado. Recordó que le habían comentado que su nombre era Ulises...
Todo era tan extraordinario que comprendió que tenía un inigualable material para una historia. Pero después de meditarlo unos instantes, se preguntó si tenía derecho a hacer público lo ocurrido. Con ligero encogimiento de hombros, se contestó a si mismo que las cosas estaban bien como estaban...




martes, 25 de septiembre de 2007

SECRETO

Tengo un secreto
que vive del misterio,
sueña despierto,
se mueve despacio,
es algo teatrero
y un poco arisco.
Tengo un secreto
que pasa de corsés,
gana en los silencios,
fantasea historias
y es algo tramposo.
Tengo un secreto
un poquito rebelde,
cubierto de sombras,
a ratos contradictorio,
con pinta de melancólico
y bastante insociable.
Tengo un secreto
que un día descubrí
oculto tras los espejos.
Me recuerda a alguien,
pero aún no he podido
averiguar quién es.

lunes, 24 de septiembre de 2007

UN SOL Y MUCHAS SOMBRAS


Durante tres días de espanto y angustia,
el sol buscó en la negrura de la noche
un lugar para el llanto y la desesperación.
Se vió obligado a iluminar los horrores
que el odio de los hombres puede alumbrar.
Contempló la tierra empapada en sangre,
las calles de Sabra y Chatila teñidas de rojo,
cómo en ese mundo que ya era todo ruinas,
las familias buscaban a sus desaparecidos.
El caso es que serían una página en blanco,
restos que se lleva el viento de la historia
sin permitir el castigo a los culpables.
Alcanzados de lleno por la miseria y el dolor,
lo que un día fueron los sueños palestinos
desaparecieron con el resto de los escombros.

Y el astro rey se pregunta por los amaneceres
que pueden repetir la misma historia.
Sufre por verse obligado a iluminar los gritos,
el terror en las miradas, la ira incontrolada,
las explosiones, los hogares destrozados,
los hombres perseguidos y el futuro cercenado.
De nuevo se verá obligado a interrogarse
por las razones de este padecer sin tregua,
el crecimiento de la gigantesca ignominia
sin que nadie pueda poner freno a la barbarie.
Ve como la impotencia se apodera del ánimo
de la gente de bien en todos los bandos
,

harta de tanto sacrificio sin sentido,
de intentar encontrar una mínima alegría
mientras están perdiendo la batalla diaria
por conservar viva la llama de la esperanza,
de un poco de justicia para el pueblo palestino.



Este mes de septiembre se cumplen 25 años de la matanza de refugiados palestinos en los Campos de Sabra y Chatila. Situados en las afueras de Beirut, eran un conglomerado de construcciones sin orden ni concierto, separadas por callejuelas tan estrechas que dos personas casi no podían caminar juntas. Hacía semanas que los barrios musulmanes del sector este de la capital del Líbano se encontraban asediados por fuerzas israelíes y sus aliados, cristianos maronitas dirigidos por Bashir Gemayel. La intención era cambiar el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio, para lo que era imprescindible la expulsión del Líbano de los soldados sirios, la destrucción de la OLP para incorporar Cisjordania al estado israelí y expulsar definitivamente a los palestinos a Jordania.
Para minar la resistencia palestina, el general Ariel Sharon, Ministro de Defensa y planificador de la invasión del Líbano, proyectó una operación de castigo que centralizó en los Campos de Sabra y Chatila. La noche del 17 de septiembre de 1982, los asesinos penetraron por en los campos, armados con pistolas con silenciador, hachas y cuchillos. Cuadrillas de carniceros cercenaron cuerpos, violaron y masacraron a hombres y mujeres de todas las edades, sin respetar ni a niños ni a ancianos, mientras reducían la zona a un montón de escombros y los carros de combate del ejercito israelí cerraban todas las salidas de los campos. Las investigaciones posteriores no pudieron averiguar con exactitud el número de víctimas, pero los cálculos estipulan una cifra entre 2000 y 3000. Fueron enterrados a toda prisa en una gigantesca fosa común, luego convertida en vertedero de basuras donde se ha formado un lago de aguas fecales, pues allí desemboca parte del alcantarillado. La crueldad puede llegar a veces mucho más allá de la muerte.
El escándalo internacional obligó a las autoridades israelíes a abrir una investigación. Nunca ha habido procesado alguno y el principal instigador de la matanza, Ariel Sharon, prosiguió con su carrera política, llegando a ser Primer Ministro de Israel. Mientras, algunos lo llegaron a considerar un aliado en la batalla internacional contra el terrorismo. De esta manera se escribe la historia.

domingo, 23 de septiembre de 2007

EXTRAÑO

Faro de Orchilla (El Hierro). Durante muchos años pasó por aquí el meridiano cero, ya que es el extremo más occidental de Europa. En la isla lo llamaban La Raya. Hasta que los ingleses se lo llevaron a Greenwich. Una afrenta que nunca han podido perdonar los herreños.
Rumor de olas.
Bella música
para reconfortar
las incertidumbres
de un alma perdida.

Armonías frustradas,
mares que rompen
contra las partículas
de una memoria incierta.
Olores salinos,
embates que sacuden
los restos que ha dejado
la inocencia perdida.
Y al fondo,
la luz del faro ilumina
un dolor extraño
que asoma en la noche.

sábado, 22 de septiembre de 2007

EL LENGUAJE Y LA COMUNICACIÓN


Las palabras surgieron como puente de vertebración entre las personas. Cuando la comunicación hace un ligero esfuerzo por ir un poco más allá de la superficialidad y alcanzar la esfera de lo substancial, el lenguaje es un magnífico conjuro contra males como el ostracismo y la exclusión. Pero se ha de reconocer su lado negativo, pues puede llegar a intoxicar el clima que nos rodea, provocando confusión y caos, cuando no convertirse directamente en un instrumento para el daño. Nos equivocamos si pensamos que lo verdaderamente importante es el contenido del mensaje, pues dependiendo del tono y la forma, aquél tomará uno u otro sentido. Como en tantas otras cuestiones, la atención a los matices nos enriquece.
Por otro lado demasiadas veces nos empeñamos en hablar cuando no se tiene nada que decir. Suele olvidarse que también es necesario callar para decir algo, al igual que la pausa también forma parte de nuestra manera de comunicarnos. El silencio puede ser una hermosa ofrenda para los demás. Y para uno mismo, porque el primer paso para comunicarnos es pensar, meditar lo que vamos a decir. El segundo ha de ser saber escuchar.
En las sociedades urbanas, el ruido ha ganado la batalla. Esa estridencia de fondo, parece que nos ha llevado a asumir que gana el que más alto habla, no el que argumenta mejor sus razones. En las conversaciones se dejan a un lado virtudes como la serenidad y la ecuanimidad. De esa manera se convierten en monólogos, que se superponen unos a otros ocupando planos distintos, de los que difícilmente se saca una conclusión provechosa. Peor aún son las cosas si hay discrepancias, porque el diálogo se trastoca en bronca, y por consiguiente tampoco se llegará a entendimiento alguno. Obligamos a la razón a tomar partido, obviando quién la tiene realmente y olvidando que intercambiar pareceres nos invita a convencer a los demás, pero también a admitir que nos persuadan si los argumentos que nos presentan así lo requieren.
Con la que nos está cayendo desde ciertos medios, sería bueno aclarar las ideas sobre lo que significa verdaderamente la comunicación para alejarnos de la contaminación de la charlatanería fácil que tanto hemos de soportar en los últimos tiempos. La magia de las palabras parece estar en peligro de extinción. Quizás sólo sea un síntoma más de la mediocridad que lamentablemente se ha instalado entre nosotros, acabando por formar parte del pan nuestro de cada día. Un pan muy duro de digerir para algunos, por cierto.

viernes, 21 de septiembre de 2007

ENCUENTRO FUGAZ


Nos cruzamos
por la calle.
Te vi y recordé
el último poema
que llevaba tu nombre.
Hasta que agoté
el manantial.
Hice bien.
Me salvé por los pelos.
Siempre fuiste un fantasma,
me cansé de alimentar
sueños vanos
y de ahorcar amaneceres.
Ahora pasaste,
hermosa como siempre,
con esa sonrisa maquillada
sobre tus ojos tristes.
Me pregunté
si el nuevo propietario
de tus besos,
comprenderá a tiempo
que eres una especie
de Ángel Caído del Amor.
Porque siembre te vas
cuando más te aman.
En realidad no existes,
excepto para alimentarte
de corazones deshechos.

jueves, 20 de septiembre de 2007

EL PUERTO-LOS BARCOS


Me gustan los muelles.
Cuando era niño,
paseaba absorto
contemplando los barcos,
preguntándome
en qué remotos países
habrían estado.
Me mezclaba con marinos,
que en mi mente infantil
eran personajes míticos,
una promesa viviente
de lejanas aventuras,
amores en cada puerto
y ebrias madrugadas
al calor de una taberna.
Ahora sigue siendo
una fuente de placer
ver como el mar
duerme tranquilo entre los diques,
mientras los navíos se mecen
anclados a un leve descanso
y aguardan la siguiente travesía.
Paseando por el Puerto,
de alguna manera recupero
en la boca y en el alma,
el sabor de aquellos sueños infantiles
que las mareas traían generosas
hasta los pies de la marquesina,

a la luz de la mirada vigilante
de nuestra vieja Farola del Mar.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

MEMORIA HISTÓRICA


Aquí, donde tanto presumimos
de demócratas,
hemos aprendido bien
a llenar la conciencia
de falsas miradas a la historia,
decidimos olvidarnos,
no mirar al inmediato pasado,
pretendiendo un futuro
de reconciliación.
No tuvimos en cuenta
las tumbas anónimas,
los huesos esparcidos,
los fusilados a la vera
de cualquier remoto camino.
No cuantificamos las balas,
ni nos importaron
el dolor y el ultraje
que las familias soportaron
durante años.
Borramos su memoria
de las calles y las plazas,
y en su lugar figuran
los nombres de los asesinos.
Cómo explicar a los jóvenes
las terribles consecuencias
y la crueldad del fascismo,
si el paso de los años
nos ha borrado
la memoria y la vergüenza.
La palabra democracia
seguirá rota y sin sentido,
hasta que tengamos la decencia
de recuperar esos restos,
y honrar a los que murieron
defendiendo lo que ella representa.

lunes, 17 de septiembre de 2007

PABLO NERUDA


Es uno de mis poetas preferidos. Quizás porque me unen a su figura muchas cosas: La poesía, la inquietud social y el amor por el mar son algunas de ellas. Su hogar de Isla Negra fue un recinto que siempre apareció con un aura de magia ante mis ojos, aunque los asesinos la acabasen convirtiendo en su propia prisión, donde dejaron que se consumiese. Pero fue su refugio, un recinto donde el poeta fue inmensamente feliz. Había visto algunas fotografías del interior, donde se acumulaban sin orden ni concierto todo tipo de cosas relacionadas con el mar. Hoy ha sido un día de suerte. Esta foto apareció por casualidad mientras navegaba por internet. Convirtió la jornada en un muy particular homenaje a Neruda, que se me ocurrió culminar en el blog. He aquí la foto, y un vídeo con imágenes de la casa en la actualidad, y la voz del propio Neruda recitando un poema acompañado de la música de Inti Ilimani de fondo. Que lo disfruten como yo mismo lo hice.








EL ÚLTIMO DE SU TRIBU


El anciano era el último ser humano vivo de su tribu. El mísero representante de una historia ancestral, que se consumía poco a poco entre las cuatro paredes en el centro de ayuda de una congregación religiosa. Se sabía el postrer depositario de una cultura al borde de la extinción. Había nacido libre, en lo más profundo de una selva que vivía de la generosidad del Gran Río. Hasta que llegaron aquellos seres extraños, hombres de piel blanca que hablaban de un dios de amor, pero que sólo trajeron violencia y un desprecio absoluto a cualquier vestigio de ser vivo. Con ellos llegó la muerte en todas sus formas. De una u otra forma, acabaron con sus hermanos y su manera de entender la vida. Cuando él no ya estuviese, desaparecerían la lengua, las leyendas, las costumbres, la música, la poesía, las artes y la artesanía.
Con el tiempo, hasta se esfumarían de la memoria de La Tierra, como humo que se pierde en el cielo. Esta idea atormentaba las largas noches de insomnio que se veía obligado a soportar y convertía en una tortura sus últimos años de existencia.
Hasta que llegó a trabajar al asilo aquél joven que tanto entusiasmo mostró al conocer su pequeña historia. Desde un primer momento tuvo un trato preferente hacia su persona, le mostró un sincero interés por todo lo que tenía relación con su pueblo, y con paciencia fue ganándose su confianza. Sin casi darse cuenta, el corazón se le fue abriendo y en el transcurso de largas conversaciones comenzó a compartir los conocimientos que había encerrado en su corazón.
Pacientemente le enseñó al muchacho blanco todo lo que aprendió en su larga vida. Cada vez con más entusiasmo, pues era una manera de que alguien heredara lo que ya había dado por perdido. Era un buen alumno. Anotaba en sus papeles todo lo que el maestro contaba y le dijo que los iba guardando con mucho cuidado en una caja especial que tenía en la maleta de su coche... Le dijo que tenía la idea de escribir un libro. Transcurrieron rápidos los días, las semanas, los meses. El anciano tenía prisa, porque sus fuerzas escaseaban y era señal de que estaba próxima la hora de la definitiva partida. Se daba cuenta de que para los pueblos como el suyo, el futuro estaba en conservar viva la memoria de algún modo, aunque la depositasen en alguien que les era extraño. Después de mucho tiempo, podía permitirse una sonrisa...
Esa mañana se despertó como siempre, dispuesto a hablar, que aún quedaban muchas cosas importantes que contar. Llegó la hora, pero el chico no apareció. Nunca había pasado, pero intentó no preocuparse. Habría muchos motivos que podrían haberle impedido asistir. Estuvo esperando pacientemente, pero nada. Cuando al día siguiente ocurrió lo mismo, preguntó a todo el mundo por él. Nadie le informaba, veía en la mirada de algunos que rehuían la suya. Hasta que, desesperado, se plantó. Se negó a comer hasta que alguien se dignase a informarle de lo que ocurría...
El sacerdote que dirigía el centro le hizo una visita. Cuando lo dejó sólo, era como si el tiempo y el espacio se hubieran detenido. Creyó entender algo sobre un accidente y un posterior incendio con esos malditos cacharros de metal que usaban los blancos para desplazarse. Y comprendió que la muerte volvía a jugarle una mala pasada, pues no hubo supervivientes. Era la última. Sintió como su corazón se rompía y con él, también se quebraba para siempre la esperanza de conservar viva la memoria de su pueblo...

Mientras tanto, en esos mismos momentos, en la misma selva bañada por el mismo río, otras tribus seguían pagando un espantoso tributo a lo que los blancos se atrevieron a llamar civilización.

domingo, 16 de septiembre de 2007

MARES


Mares del mundo,
que a visitarme vienen
a la orilla de mi playa.
Mares amigos,
añejos como el planeta,
más viejos que el más antiguo
de los hombres.
Mares consejeros,
que enseñaron a mi alma
a bucear en las profundidades
de todos los abismos.
Mares que bañaron
los juegos infantiles
y que inventaron las olas
para enseñarme a volar.
Mares que susurraron
en la serenidad de la noche
y que fueron el escenario
de luminosos amaneceres.
Mares del mundo
que se agitan con furia
o son el secreto
donde habitan las calmas.
Me han confiado su espíritu:
en realidad forman
un único y hermoso mar:
El lugar donde sus amigos
encuentran Paz y Serenidad






sábado, 15 de septiembre de 2007

MELANCOLÍA

Melancolía: Edvard Munch
Vuelvo a los viejos ecos,
he estado aquí tantas veces...
Este sol es idéntico al conocido,
el mismo mar me acompaña
dibujando una línea impecable
donde se pierden con agrado
la vista y el tiempo.
Incluso ese barco que pasa
puede que sea el mismo,
repitiendo su viaje eterno
por la superficie
de todos los océanos.
Estos son el cielo y la tierra
donde se desarrolla mi vida.
Aquí cerca, vuelan las hojas.
Un poco más allá,
la espuma descarga
su blanco rumor en las rocas.
Me pregunto que estoy haciendo,
por las razones de este paseo triste.
Todo lo que me rodea ha perdurado
y me produce la impresión
de haberlo ya vivido.
La diferencia está en mí:
Antes era más joven,
en las caminatas había frescura
y regocijo a raudales.
Ahora parece que transite
por ese lugar que llaman melancolía.
Así que he decidido
capturar la magia de un instante
sentado en este peñasco solitario
y tranquilizar mi ánimo:
Esperaré a que el sol se oculte
tras el horizonte que mi realidad
esboza para todos los futuros:
los posibles, los que nunca llegarán,
y el que pasará también
a tener su lugar en la nostalgia.



viernes, 14 de septiembre de 2007

COBARDÍAS


Lo conoce bien, sabe de sus pequeñas rutinas cuando el deseo se despierta, pero sólo puede contrarrestarlo con silencios. Está tumbada boca arriba, la mirada perdida en el cielo medio a oscuras de la habitación. Siente su mano rozándole el pecho desnudo... Intenta desesperadamente que él no note la nula reacción que le produce, que su cuerpo es lo más parecido a la fría indiferencia de un maniquí hecho de carne.
Las caricias siguen y se apoderan de sus labios. Siente el beso mientras mira el leve resplandor de la lámpara sobre la mesilla de noche, como si la viera por primera vez, como si fuera la única espectadora de aquella parodia de amor... Cuando él se coloca encima decide cerrar los ojos, porque pueden delatarla y nunca ha sido su intención cambiar la antigua pasión por crueldad.
Unas gotas de humedad le resbalan por el cuello cuando él inicia su danza. Desde las sombras del cuarto surgen sonidos que le parecen tan tristes como ellos mismos. Pero no están solos. En el espejo del armario aparece otra mujer tumbada en una cama parecida, también con un hombre tendido sobre ella. Las dos mujeres se miran, reconocen su parecido, pero saben que en realidad son muy distintas: La del espejo sonríe mientras en su cuerpo se dibujan sensaciones placenteras y leves jadeos circulan por el aire...
Pero aquí, en su realidad, las sonrisas se trastocan en muecas. Sólo desea que todo acabe pronto y que cese el serpenteo de las sombras proyectadas en la pared. Que él retorne a su lado de la cama, apague la luz y todo desaparezca. Luego llegará la vergüenza por no ser capaz de afrontar la verdad y alguna lágrima, siempre callada, siempre furtiva mientras se gira de cara a la pared...

Es entonces cuando él piensa en las pieles insensibles. Y en los manantiales agotados por la sequía. Tiene la esperanza de que la luz apagada amortigüe la frustración que le embarga. Ruega a los dioses escuchar pronto la respiración acompasada a su lado que indicará que ella se ha dormido, aunque sabe que aún tardará bastante en producirse. No sabe qué hacer con aquella amarga sensación de fracaso y sus dedos cansados le pesan como piedras. Porque sabe de sobra que la distancia que separa dos cuerpos puede medirse en kilómetros, pero también en silencios, en mentiras y en derrotas. Por la mañana se darán los buenos días como si todo fuese normal y continuarán igual que siempre, con la rutina diaria, como si nada ocurriese, temerosos de afrontar la verdad y sumergidos en un océano cada vez más profundo de silencios, mientras viven una vida de cobardías y apariencias.

jueves, 13 de septiembre de 2007

SEQUÍA

¿Cómo sentirse a gusto allí,
con aquella decoración
tan impersonal?
El caso es que tampoco
le importaba demasiado,
absorto como estaba
para fijarse en detalles
tan triviales...
Se reconocía perdido
en los recovecos del ayer,
contemplando con asombro
lo único que le quedaba:
recuerdos hechos añicos,
y esparcidos sin orden alguno
por su vida.
No hacía mucho,
eran un conjunto armonioso
en la memoria.
Venían de una época
en que compartía con Ella
deseos e ilusiones,
decididos a ser invencibles,
convencidos de que nada
podría detenerles.
Y ahora,
solo en aquella pensión,
miró por la ventana,
vio nubes cubriendo la luna,
y un aire frío le traspasó
el corazón.
Recordó lo mucho
que la había querido,
pero también supo de nuevo
que se le había secado
el manantial del amor.


miércoles, 12 de septiembre de 2007

ESCÁNDALOS Y DESVERGÜENZAS


A los que van por la vida utilizando el sarcasmo como arma se lo ponemos muy sencillo con casos como este. Pero primero habrá que poner en antecedentes de lo sucedido para que lo entiendan: Cada año, en el mes de septiembre, se celebran las fiestas en la ciudad de La Laguna, la segunda en importancia de Tenerife y sede universitaria. Dentro del programa de festejos, el grupo Los Sabandeños organiza desde hace 30 años un festival de música popular, en el que además de participar los mejores grupos y cantautores de las islas, la tradición ha impuesto que haya un representante de otra comunidad autónoma y otro de algún país del otro lado del Atlántico. Por el festival ha pasado lo mejorcito de la música popular latinoamericana, lo que lo ha convertido en un referente en este tipo de eventos. Este año, y debido a lo especial del aniversario, el país representado iba a ser Venezuela, por los especiales lazos que unen a Canarias con el país hermano. El grupo invitado era Ensamble Gurrufio, un formidable grupo que se ha convertido en el espejo donde se mira la música tradicional venezolana.

Hasta aquí, todo iba bien. El problema surgió en el aeropuerto, con la llegada de los miembros del grupo. No pudieron pasar el control de pasaportes y fueron deportados fulminantemente, enviándolos de vuelta en el mismo avión que los trajo. La razón que argumentó el probo funcionario que les atendió era que no disponían de contrato de trabajo, ante el asombro de los propios organizadores del festival que habían ido a recogerlos. Todo fue tan rápido, que cuando el propio Delegado del Gobierno se quiso interesar por el caso a requerimiento de las autoridades laguneras, el avión ya estaba en el aire con Ensamble Gurrufio dentro.

Y ahora viene lo que antes comentaba del sarcasmo. Porque muchos de los que se están rajando las vestiduras por el escándalo que se ha montado y la indignación que se respira en Venezuela por lo sucedido, participan usualmente en la campaña que critica la excesiva permisividad con la llegada de foráneos a través del medio aéreo y que exije más control en los aeropuertos, “convertidos en un coladero por donde entra todo el mundo”. Esas voces venidas desde tantos estamentos, incluyendo en primera a fila al mismo Gobierno de Canarias, han traído ahora estos lodos. Y lo más indigna es que parece que hablan del caso como un hecho aislado, cuando es una historia que se repite constantemente y que ha convertido a todo el que tiene acento sudamericano en sospechoso nada más pisar un aeropuerto isleño. Las humillaciones ya empiezan en los consulados españoles en los países de origen. Pero aunque se haya pasado ese primer filtro, no es la primera vez que se denuncia en la prensa latinoamericana el trato que recibe su gente al llegar aquí, aunque sea con la intención de pasar unos días de descanso. En todos los casos probablemente se haga aplicación estricta de la Ley, pero las justificaciones argumentadas se caen por su propio peso. Ya se sabe lo que pasa: Esas cuestiones de hermandad vienen bien cuando interesa al hermano rico. Para lo demás, apretamos las tuercas y miramos hacia otro lado. Una doble moral que criticamos en los demás, pero que practicamos sin problemas a diario. Todos. Aquí no se salva nadie. No hay más que escuchar alguna conversación en la calle referida al problema de la inmigración y la opinión que vierte cualquier persona sobre lo que ocurre en los pasillos de llegada de los aeropuertos.
No nos interesa la ignominia que sufren esos ciudadanos cuando pisan nuestro suelo. Hemos encerrado junto a los trastos inservibles la honestidad. Cuando la rescatemos, quizás los componentes de Ensamble Gurrufio puedan entrar sin problemas en Canarias, pero también los argentinos que vienen a ver al familiar instalado en Tenerife, la abuela senegalesa que aún no conoce a su nieto, el niño ecuatoriano que casi ni recuerda a la madre que tuvo que salir de su país para darle de comer, o lo más sangrante de todo: el abuelo que huyó de Canarias siendo un adolescente y que a punto de morir, no ha podido volver a ver sus islas por ni siquiera poder demostrar que es canario de origen al no disponer de la documentación necesaria. Esa es nuestra solidaridad. La que hemos decidido tener. La misma que nos moviliza para algún caso en concreto de ayuda, pero que esconde debajo de la alfombra la defensa sin tapujos del proteccionismo a ultranza de nuestros productos, impidiendo a otros poder exportar sus cosechas. Esos que condenamos a dejarse la vida por un mísero salario que nosotros gastamos de sobra sólo con una visita a unos grandes almacenes. Esos a los que no queremos ver llegar a nuestras costas. Para todos ellos hemos inventado leyes que hablan de normas y papeles, pero que son la plasmación de los prejuicios y la infamia en que vivimos. El sarcasmo es lo mínimo que podemos emplear para hablar de ello sin que se nos caiga la cara de vergüenza
.

martes, 11 de septiembre de 2007

11 DE SEPTIEMBRE: Chile

Mucho antes de los sucesos de Nueva York, esta ya era una fecha trágica en la historia: El 11 de septiembre de 1973 se produjo en Chile el golpe militar apoyado por Estados Unidos que llevó al poder a Pinochet. Durante el mismo, fue brutalmente atacado por el ejército el Palacio de la Moneda, sede del Gobierno chileno donde se encontraba en aquellos momentos el Presidente Salvador Allende, que se negó a entregarse a los golpistas y que falleció en el transcurso de los enfrentamientos.
Allende, había participado en la fundación del Partido Socialista, y fue uno de los valedores de la Unidad Popular, una coalición de partidos de izquierda (socialistas y comunistas), más otros grupos menores socialdemócratas y cristianos. En 1970 fue elegido Presidente, a pesar de que las encuestas (incluyendo los pronósticos de la CIA), daban ganador al canditado de la derecha. La intención era conseguir una nueva vía hacia un socialismo democrático, que fuera la esperanza para los pueblos de América Latina.
La esperanza se frustró porque comenzaba un período de convulsiones sociales alentadas desde Washington, que culminaron en el Golpe Militar de septiembre de 1973, inaugurando un periodo de represión, muertes y exilio nunca antes visto en un país que siempre había sido un ejemplo de respeto a las reglas del sistema democrático.
La lucha de Allende, y la manera en que se produjo su muerte, poniendo sus convicciones y el respeto hacia lo que representaba por encima incluso de su propia vida, es un ejemplo que sigue conmoviendo tras el paso de los años. Su figura se engrandece, mientras que el culpable de su muerte, Augusto Pinochet, ha terminado siendo un ejemplo de villanía, cobardía y traición.
Entre las miles de víctimas del golpe estuvo el cantautor Víctor Jara, salvajemente torturado y muerto en los sótanos del Estadio Nacional de Santiago, convertido en gigantesca prisión. Antes de ser capturado, aún tuvo la oportunidad de dedicar unos versos al Presidente, verdaderamente estremecedores teniendo en cuenta lo que a él mismo le ocurriría pocos días después. Son estos:
"Ahí debajo de la tierra,
no estas dormido, hermano, compañero.
Tu corazón oye brotar la primavera
que como tu soplando iran los vientos.
Ahí enterrado cara al sol,
la nueva tierra cubre tu semilla,
la raiz profunda se hundirá
y nacerá la flor del nuevo día....
Tu muerte muchas vidas traerá,
y hacia donde tu ibas,
marcharán cantando con alegría"...
Su último discurso público, pronunciado en los instantes previos al asalto definitivo al palacio, es un monumento al amor por su pueblo, y a la lucha en favor de la democracia. La calidad del sonido no es demasiado buena, pero se comprende dadas las circunstancias. El estruendo final, indica también el comienzo de la barbarie. Pero Allende tuvo razón: Al final aires de libertad recorren de nuevo las grandes avenidas de lo que una vez fue una Santiago de Chile ensangrentada.´
Nunca este blog se ha sentido más honrado que reproduciendo sus palabras, Presidente. Y si de algo le vale, quiero que sepa de mi admiración más profunda y sincera. Tenemos tan poco ejemplos a seguir, que el suyo es un tesoro para la humanidad. Salvador Allende: ¡Siempre presente!


11 DE SEPTIEMBRE: Nueva York

Hace unos días nos dejó Luciano Pavarotti. Ya sé que a los puristas de la ópera nos les agradará, pero hay demasiados puristas diseminados por el mundo y empiezan a cansar un poco. Así que, como tributo a su persona y aprovechando también que es 11 de septiembre, una fecha casi maldita en la historia reciente de este dolorido mundo, un pequeño homenaje a esa hermosa ciudad que es Nueva York.

Nota: Gracias por el vídeo a mi Pepito Grillo particular




TERCER LIBRO: Corazones y Epidermis


Ya está aquí. Un nuevo libro de poemas ha visto la luz. Como pasa el tiempo. Es el tercero en tres años. Aún recuerdo la alegría incontenible que supuso el primero: Era la constatación de que se había hecho realidad algo largamente soñado, pero que parecía inalcanzable para alguien que se reconocía a si mismo sólo como un lector, que ocasionalmente escribía con la única intención de satisfacer una íntima inquietud personal. Pasó mucho tiempo antes de que permitiera a mis poemas independizarse, alejarse para vivir otras vidas, que entrasen a formar parte de los sentimientos de gente a la que ni siquiera yo conocía. No es sencillo dar ese paso, al menos no en mi caso. En parte porque cuando relees lo escrito, te das de bruces contra tus propias limitaciones, difícilmente te das por satisfecho con lo conseguido y encuentras tal cantidad de fallos, que la mayoría de las veces la sensación es muy parecida a la derrota.
Así que nunca deja de sorprender, y esto no es la primera vez que lo digo, que alguien pueda sentir cuando te lee algo parecido a lo que sientes cuando lees la obra de otro. Si pretendo ser sincero, esa es la mejor recompensa: La poesía puede ser muchas cosas, pero por encima de todo ha de ser capaz de emocionar. Sólo puedo dar las gracias a los lectores por gratificarme de esa manera.
Me ha nacido un nuevo hijo. Es una recopilación de poemas de amor que han ido cobrando vida en el último año. Curiosamente no estaba previsto, este no era el libro que pensaba editar. Pero en el proceso de recopilar los poemas y catalogarlos por categorías (siempre procuro hacerlo para darles un sentido), aparecieron los suficientes como para sacar un monográfico sobre el tema.
Imagino que leerlos todos juntos puede dar una idea de lo que significa ese sentimiento para el autor. Porque amar es la felicidad de sentir algo tan especial por otra persona, pero también dolor por no ser correspondido, o por ver como ese sentimiento se evapora en el aire. Y no podemos aparcar a un lado la cantidad de sufrimiento (moral o físico) que en nombre del amor se ha provocado a nivel individual -el amor posesivo-, o a determinados colectivos –los amores que la sociedad ha considerado prohibidos-.
Asimismo, el amor es mucho más que un mero sentimiento platónico. Se lleva en el corazón, en el alma, pero también en la piel. Trasciende del interior, transpira por los poros y se convierte en una ceremonia que llena de colores los sentidos. Porque se ama también con el sexo, siendo generoso y proporcionando placer a la persona amada. Querer y desear son sinónimos. Cuantas amarguras y sentimientos de culpa se hubieran evitado si la moral religiosa no se hubiera interpuesto, inventando reglas para algo que pertenece a la esfera más íntima de las personas.
Estos son los ingredientes. Si el resultado final ha valido la pena, ya no depende más que de los lectores, que son los que dicen la última palabra. Sólo aclarar que todos los poemas están aquí, en el blog, que es la primera vía que utilizo para abrirles la puerta al exterior. Si por un casual, te interesa el libro, lo puedes bajar de la misma dirección que los otros.

Títulos:
  1. Poemas y un cuento
  2. Antología de la esencia de las cosas
  3. Corazones y Epidermis

Dirección web:

http://www.infonortedigital.com/index.php?target=publicaciones/index.php&seccion=29


Y que lo disfrutes.

lunes, 10 de septiembre de 2007

LA ASIGNATURA


Pobrecilla. Me da tanta lástima... En su inocencia, ella pensaba que en España iba a tener idéntica consideración que sus hermanas mayores, que desde hace tanto tiempo, han venido desarrollando su labor cívica en los centros de enseñanza de los países europeos más avanzados, como dicen que es España. Le habían contado historias maravillosas de cómo en esos países todo el espectro político defiende su existencia como asignatura y la consideran uno de los pilares del sistema democrático, pues ayuda a formar a los futuros ciudadanos en materias tan imprescindibles como convivencia, solidaridad, respeto, pluralismo... y al mismo tiempo aprenden a valorar distintas opciones de vida y un amplio abanico de creencias, todas ellas igual de aceptables mientras no atenten contra esos mismos valores que se han de defender a toda costa si hablamos de democracia.
Le habían hablado antes de su llegada de que a los españoles se les llena la boca cuando hablan de los conceptos que ella defiende, porque en su historia como pueblo no han tenido demasiadas oportunidades para degustar el sabor de lo que significa la libertad. Y que por ello mismo, están convencidos de ser un ejemplo para otros pueblos. Pero lo que no sabía es que aún existen reductos donde la libertad es un enemigo, o al menos una noción a matizar porque puede resultar muy peligrosa cuando se trata de los intereses de determinados colectivos. Esos mismos que colaboraron activamente con el poder dictatorial durante el régimen anterior, el que duró 40 años y que ellos defendieron a capa y espada.
Le ha dolido que la iglesia y alguna derecha mucho menos civilizada que sus homólogos europeos, hayan levantado una especie de cruzada contra lo que significa la asignatura que ella representa. No lo entiende. Esos mismos sectores son firmes valedores en otros lugares de su importancia como asignatura. Y le asombra la violencia verbal que emplean contra ella. Que aún no sepan lo que significa verdaderamente el liberalismo, a pesar de que se les llena la boca con esa palabra, mientras siguen inmersos en un vetusto clericalismo que tanto mal trajo a este país. Piensa que padecen de miopía democrática, que les impide entender que educar en valores es apostar para que la mayoría de esos futuros ciudadanos las pongan en práctica llegado el momento. Quizás esos mismos que con tanta radicalidad la critican, lo hacen porque consideran que la democracia es un bien moldeable, para ponerlo en práctica cuando interese. Resulta asombroso que en determinados círculos se argumente con tanta naturalidad que las leyes se aceptan y se cumplen si se está de acuerdo con ellas. Si no, pues... a otra cosa. Parecen no darse cuenta de que con actitudes como estas, se califican a si mismos. Han llegado a plantear semejanzas entre los contenidos de esta asignatura con los de aquél engendro franquista que llamaron Formación del Espíritu Nacional. Cuando el debate se plantea con semejante nivel de bajeza moral e intelectual, llega el momento de plantearse si tales rebaños no deberían ser los primeros alumnos que asistan a las clases de Educación para la Ciudadanía, y obligarlos a estudiar los derechos y deberes de las personas dentro de una comunidad, o el conocimiento de los principios de convivencia que emanan de la Constitución que sospechosamente defienden con tanto ímpetu en algunas ocasiones.

domingo, 9 de septiembre de 2007

HISTORIA EN NEGRO


La puerta se vino abajo con un formidable estruendo y tres hombres, con aire de tipos duros y sin ningún tipo de contemplaciones, entraron en la habitación amenazando con sus armas en la mano. La sorpresa por lo que encontraron los paralizó durante unos instantes. Después llegaron las muestras de frustración. Resultaba más que evidente de que las cosas, cualquiera que fuesen, no habían salido conforme a lo que hubieran podido prever. Ese no era el final previsto.
Los encontraron tendidos sin ropa en la cama: Estaban abrazados y la sangre que manaba de sendos impactos de bala en la cabeza lo había empapado todo alrededor. Sobre la almohada había una nota manuscrita. Dadas las circunstancias les pudo la curiosidad y leyeron:

“Esta es la consecuencia de los errores cometidos en los últimos tiempos. La fatalidad nos atrajo con la fuerza de un imán, y por ello no culpamos a nadie más que a nosotros mismos por lo que nos ha ocurrido. Nuestra mayor culpa es no haber sabido ver que lo verdaderamente importante ya lo teníamos: El uno al otro. Pero no bastaba con eso. Hubo ambición y amor al riesgo, lo que nos condujo de forma inexorable hacia lo que acabó siendo nuestra perdición. Al principio todo iba viento en popa. Hasta que llegó el momento culminante, el punto sin retorno de lo que creímos la jugada maestra, pero tras la cual comenzó la caída: El final del precipicio es lo que tienen ante sus ojos.
Esta última noche ha sido extraña e intensa. En un rincón podrán ver los restos de la fogata que prendimos con los billetes. Ahí se han consumido con rapidez los diez millones que iban a brindarnos una vida de lujos, pero que sólo sirvieron para iluminar la belleza cruel de nuestra despedida. La sentencia ya estaba dictada, así que decidimos elegir la manera de irnos. De paso, y conociendo los métodos que suelen emplear, pensamos que sería mejor privarles del placer de ciertas atrocidades que imaginamos tenían mente antes de proceder a la ejecución. Esperamos que sepan disculpar las molestias y que esto no añada un plus de frustración a sus sentimientos para con nosotros.
En fin. Que podríamos acabar con alguna frase que diera un aire heroico a estos momentos. Ni por esas. Porque el miedo a morir es un síntoma de inteligencia, y no nos tenemos por tontos. Pero no ha estado mal. Nos hemos divertido, hemos conocido la pasión, el riesgo, la aventura y la increíble sensación de lo que es vivir intensamente. Quizás por eso llega ahora el premio o el castigo de este final, aunque la verdad es que no nos hubiera importado cambiar el último capítulo del guión.
No estaría mal que nos enterrasen juntos, pero cualquiera se atreve encima a pedirles ese favor. Es la hora...Tal vez nos volvamos a ver en otro sitio que preferimos no nombrar. Si fuera así, la despedida es solamente un hasta pronto...”

Los tres hombres se miraron. De pronto, el que parecía el jefe sonrió:
- Nos la han jugado bien- dijo. – Pero hemos de reconocer que al menos tenían clase-.

viernes, 7 de septiembre de 2007

ME TOCASTE


Me tocaste.
No con las manos
que todo el mundo ve,
sino con las extensiones
de los brazos
que utilizas para volar
tan alto
que te envidian las estrellas.
Y tampoco fue
mera parte carnal
lo que en mí estaba dispuesto
a ser tocado.
En realidad
era un lugar
donde ya existías
mucho antes de tu llegada,
antes de que tus caricias
abriesen los cauces
que regaron la semilla
e impidieron
que fuese desierto.
Desde aquél día,
me late un alma nueva,
a partir del corazón
que rozaste con tus dedos.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

UN POCO DE CIENCIA-FICCIÓN


Me gustaba dar largos paseos aprovechando el frescor de la tarde. Caminaba ensimismado, siempre paralelo a la orilla del mar, y enfrascado en mis pensamientos. Después me sentaba en mi roca favorita, esperando el espectáculo gratuito que la madre naturaleza nos ofrecía en forma de encendidas puestas de sol. Aquella vez, me entretuve imaginando cómo sería el hombre del futuro, meditando sobre sus diferencias con los que seremos sus antepasados remotos.
Seguro que serán muchas. Posiblemente tendrá bastantes más certezas, porque las preguntas que ahora nos parecen eternas llegará el momento en que dejarán de tener sentido. Quizás lo de vivir en pareja ya le parecerá un anacronismo, porque el amor podrá estar libre al fin de las rejas de los celos y las normas morales impuestas por la religión. Me parece difícil siendo como somos, pero puede que no conozca guerras ni enfermedades. Acaso exista una ONU interplanetaria, porque las fronteras se referirán a planetas, no a países. No vestirá como nosotros, ni comerá los mismos alimentos. La humanidad habrá olvidado el concepto de raza al haber entrado en contacto con otras especies inteligentes que pueblan el cosmos.
Lo que me planteó algunas dudas, es si se habrá podido liberar del yugo de los bancos. Seguro que no. Los usureros existieron siempre, y tienen una capacidad innata para amoldarse a los nuevos tiempos. Algo nuevo habrían inventado para seguir castigándonos con la tortura de las hipotecas: La familiar, por ejemplo -como las pizzas-, que será heredada de padres a hijos, de hijos a nietos y así durante generaciones... Por fin la eternidad tendrá sentido en economía.
¿Y los dioses? ¿Seguirán existiendo, o la humanidad los habrá jubilado? Espero que por su bien, al menos los hayamos liberado del yugo de las religiones, que los esclavizan tanto a ellos como a los propios humanos.
Al final me di cuenta de que el futuro que proyectamos cuando nos aventuramos a imaginarlo, es una proyección de nuestros deseos y temores. Esa siempre ha sido la baza que ha jugado a su favor la ciencia ficción para hacer sus historias tan atrayentes...

Traje de nuevo mis pensamientos a la realidad. El sol se despedía sobre el horizonte y merecía todas las atenciones. Pero tuve una última imagen de ese hombre del futuro contemplando los dos soles que alumbrarán y darán calor a su mundo, situado en algún remoto rincón del universo. Igual de difícil le sería imaginar cómo habría sido la vida de sus lejanos antepasados, en aquél planeta donde se produjo el nacimiento de la raza humana al que llamaron Tierra. Se asombraría de lo que cuenta la historia: Sería un enigma la razón de que hubiéramos podido salir adelante y logrado redimirnos de lo que una vez fuimos... De lo que ahora mismo somos.

martes, 4 de septiembre de 2007

SIETE PUÑADOS DE TIERRA


Guardo de ti lo que me diste:
siete puñados de tierra
y un trocito de mar,
que se han esparcido
por los rincones del corazón
cual tesoro arrancado
a las entrañas mismas
de arcanos misterios.
Estás en mí
con tus horizontes limpios,
la melancolía marina
y los incesantes contrastes:
Respiras en mis sueños,
camino con tus pasos,
te yergues en mi alegría
y muero cuando decaen
tus esperanzas.

Te recobro cada día
cuando asoma el frescor
de la brisa húmeda
y muestras con orgullo
los firmes símbolos
de mar y volcán
que llevas en la sangre:
Son siete puñados de tierra
con delicias de sal
y raíces de dulzura.
Transportas en los labios
el verdor que florece
escalando montañas,
arboleda que custodia
mis párpados de sueño.
Sobre la piel llevo
el sello de tus playas
y el sudor implacable
de la lucha constante
del hombre y los elementos.

Me anidas y te pueblo
en esa fusión de tierra y mar
en la que un día te convertiste,
y a la que llamaron Paraíso
sin saber de las llagas
que cegaron nuestra historia.
Contigo sé que el amor existe,
como el de un hijo agradecido
por la ternura materna:
Siete miradas llenan mis ojos,
siete piezas del puzzle
que encajan en un alma
de sur reseco y frescor norteño,
ya para siempre Archipiélago,
con acento y cadencia
eterna, gozosamente isleñas...


lunes, 3 de septiembre de 2007

FOTOMONTAJES: STEVEN MEISEL


El norteamericano Steven Meisel es uno de los fotógrafos de moda más importantes de todos los tiempos. Nacido en 1954 en Nueva York, se ha caracterizado por un estilo innovador que ha marcado tendencias durante más de veinte años para Prada, Dolce y Gabbana, Valentino y Versace, entre otros. Desde 1988 las portadas de la revista Vogue para Italia y USA llevan su sello y su estética se ha convertido en una característica para las mismas. No es de extrañar que algunos lo consideren como el mejor fotógrafo de la actualidad a la hora de reflejar la figura de la mujer.
Por otro lado, todos conocemos los problemas con las drogas que algunas celebridades jóvenes y con cerebros no demasiado centrados (por decirlo suavemente), están teniendo con el alcohol y las drogas, que acaban por llevarlas a visitar asiduamente centros de rehabilitación. Ejemplos hay unos cuantos. A bote pronto se me ocurren: Lindsay Lohan, Britney Spears y Nicole Richie. También el mundo de la moda se ha visto salpicado: Ahí está el asunto de Kate Moss con la coca y a Marc Jacobs reconociendo su adicción a la bebida. En realidad tampoco es ese un tema que me interese demasiado, más allá del matiz sociológico sobre una persona joven que se introduce en un mundo donde tiene todo a su disposición en un momento en que aún se está formando como persona y pierde el control sobre su vida, con las consecuencias que vemos.
A lo que iba es que el tema de los centros de desintoxicación y el arte del fotógrafo se han unido en un magnífico reportaje publicado en el número de Julio de Vogue Italia: Con los decorados de fondo en que se reproduce un supuesto centro de este tipo, se muestra, siempre desde la óptica artística y los toques de glamour del autor, la rutina de la vida diaria de un grupo de internas provenientes del mundo de la moda.
Puedes echarle un vistazo en:

http://community.livejournal.com/foto_decadent/1553664.html

Para no perdérselo.

domingo, 2 de septiembre de 2007

FILOSOFANDO


Dormimos
una buena parte
de nuestra vida.
Es un ensayo,
puesto que
mientras lo hacemos,
nos preparamos
para la muerte.
Consecuentemente,
pasamos
buena parte
de la existencia
perfeccionando
el momento,
aunque nos hagamos
los locos
y procuremos mirar
hacia otro lado,
hasta que
llega la ocasión
en que la cosa
nos sale bien.
El problema
es que no estaremos
en situación
de celebrarlo.

sábado, 1 de septiembre de 2007

A PESAR DE TODO, ESTÁ LA ESPERANZA


Cuantas veces nos empeñamos sin remedio
en malgastar nuestro tiempo con relojes parados.
Deseamos regalos que nos llegarán del absurdo,
o caricias que vendrán con un interés envenenado.
Hay cosas que, simplemente, nunca serán nuestras,
y cuando parece que nos vienen bien dadas
olvidamos la vulnerabilidad de un corazón entregado.
La esperanza suele jugarnos malas pasadas,
se superpone a los futuros de ida y vuelta,
que acabaron siendo un enrevesado revoltijo
de ilusiones desechas en nuestro propio pasado.
Todo eso me decías cuando el mar eran lágrimas:
te contestaba que es mejor olvidar lo que nos lastra,
las cargas que ralentizan el impulso hacia delante.
Intenté que te desprendieras de los viejos mapas,
pero también que desoyeras los consejos cobardes
sobre ponerse a salvo con prudencia y sensatez.
Hemos de convertir los finales en principios,
porque a tu puerta tocarán otras oportunidades
para regalarte palabras con nuevas fragancias,
limar las aristas y limpiar las viejas cicatrices
que las heridas dejaron en los recovecos de tu alma.
Y mientras llegan las piezas para el nuevo puzzle,
la prioridad es mantener encendida una sonrisa.