viernes, 10 de abril de 2026

POESÍA: HAMELÍN


Vivimos en una 

constante injusticia.

Abro los ojos.

Despierto.

Sigue durmiendo mi risa.

Lleva dormida tanto tiempo 

que ya hiberna.

Mi boca 

es incertidumbre incierta.

La que tiñe mis minutos

cada día

viendo en cada ojo, 

la impotencia hecha desidia

escuchando en las noticias,

una y otra vez cada dia:

“¡Ha vuelto a hundirse el Titanic!”

“¡Ha vuelto a hundirse el Titanic!”


Y la gente es el náufrago 

que vive abandonado.

Al que solo han dejado, 

a la suerte de su nado,

esperando

un rescate que no llega,

pues rescatan al que hizo 

que el barco se hundiera.

El Titanic se sigue inundando,

¡y los músicos siguen tocando!,

y así nos tienen encantados,

distraídos,

controlados,

como ratas de un flautista,

camino de Hamelín.

Y tú, nos miras desde arriba,

con el hueco destinado 

a la empatía,

ocupado a rebosar por la codicia.


Y nos apilas, sin dudar, 

en la popa del Titanic,

mientras intentamos 

ganar tiempo,

a la espera de que 

a nuestro cuerpo,

le muten branqueas,

y podamos reinventarnos 

bajo el agua.

Intentar sobrevivir 

cuando ésa popa 

se haya hundido.

Mientras tus músicos 

siguen tocando

más y más alto,

más y más alto,

para volver a desorientarnos,

como ratas de un flautista,

camino de Hamelín.


Mientras te ríes, sin piedad, 

de nuestro llanto,

sabiendo que a alguien 

sin esperanza, 

es más fácil controlarlo,

haciendo que en vez de pez, 

seamos plancton.

Microorganismos 

aún más desamparados.

Ríe mientras puedas,

porque, cuando a pesar 

de tu dinero y tu poder, 

sí que envejezcas,

el flautista de Hamelín, 

regresará a cobrar tu deuda.

Y será ya tan extensa, 

que no podrás pagar,

y entonces, el flautista, 

volverá a tocar, volverá a tocar…

Y también te llevará.


Intentarás huir de él

y no podrás.

Huir de tu pasado,

y no podrás. 

Intentarás morir en paz

y no podrás,

No podrás con cada llanto 

que has causado,

no podrás con cada 

suicidio provocado,

No podrás con la mirada 

limpia de tus nietos,

no entendiendo el legado 

de mierda que les has hecho.

No podrás con la vergüenza.

No podrás con tanta culpa. 

No podrás con tu conciencia. 

No hay comentarios: