Si en el inmenso
bosque del dolor
naciese un árbol
sembrado en otra vida,
hace ya mucho,
por mí,
si el implacable ascenso
a la memoria
se truncara y volviesen
los fantasmas que he sido,
si me fuera algún día
sin las palabras puestas
y aunque me llamasen
no supiese contestar,
recuerden que hubo
un tiempo
en el que fui feliz
y en el que amé
como un niño
todas estas cosas
en su camino
hacia la destrucción.

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