ha asesinado a 19 alumnos
y al menos a dos adultos
en un centro educativo
de Texas.
Les disparó fríamente
con al menos una pistola,
aunque es muy posible
que también
haya usado un rifle,
antes de ser abatido por la policía.
Las estadísticas indican
que el año pasado
se registraron 61
episodios de este tipo.
Los diversos tiroteos dejaron
103 personas fallecidas
y otro centenar más de heridos.
En los días posteriores
a una pesadilla de este tipo,
todo son lamentos.
Pero, sin embargo,
nada cambiará
porque sigue habiendo
una mayoría
que considera que las armas
son la máxima expresión
de la libertad individual
del ser humano, supongo
que desde esta perspectiva
las víctimas son consideradas
tan solo efectos colaterales
que pueden asumirse
como inevitables.
Supongo que tipos
como Charlton Heston
y su lobby de las armas
ni siquiera se preocuparán
de pensar cuándo y dónde
en su trayectoria vital
dejaron tirada a su conciencia
en algún recodo del camino.
¡Dios salve al American Way of Life!

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