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jueves, 17 de marzo de 2016

CARTA A UN NIÑO SIRIO








Hola, sólo soy
alguien que pretende
escribir poesía
y aunque probablemente
no te sirva de consuelo,
quiero decirte
desde estos versos
que no todos somos
como ellos.
Aquí hay muchos
a los que nos desgarran
el corazón tus lágrimas
y desearíamos
que pudieras venir a casa
para abrazarte como mereces,
llenarte del calor
de nuestros besos
y hacerte saber de esa manera
que eres bienvenido.
Sabemos que esas lágrimas
que viertes y se secan
sin dejar huella en el alma
de los que carecen
de sentimientos,
no son sino afluentes
del pequeño caudal
con el que baja ya tu vida.
Eres como un río
que aún no ha crecido
y ya desembocas
en el mundo adulto,
ni tiempo tus recuerdos
han tenido de ir rodando
y haciéndose guijarros.
Vemos cómo nos miras
desde tu memoria
casi sin estrenar
y llenas de desolación
el embalse de la nuestra
por lo que te han hecho,
por lo que aún siguen
haciéndote,
por lo que pretenden
seguir haciendo
si nosotros no lo evitamos.
Porque por encima
de las leyes, las fronteras,
los acuerdos y las instituciones,
está el amor
que queremos darte.






martes, 15 de marzo de 2016

VIEJAS IMÁGENES







A veces paso
el dedo pulgar 
por encima de alguna
de las viejas imágenes
en las que aparece
alguien a quien quise,
pero que ya se ha ido
para siempre...
Y siento que así
le transmito
algo cercano a la vida,
pareciera como si
las fotografías guardasen
un rescoldo del calor
tanto tiempo atrás perdido.
Paso el pulgar sobre ellas,
las rozo suavemente,
y es como sentir
que aún están ahí 
los que ya no están,
ese contacto me proporciona 
un consuelo extraño
muy difícil de explicar.
Y alguna vez
asoma una lágrima,
sobre todo por ti, madre.
Por ti, abuelo.
Y por ti, amigo,
tan pronto que te fuiste,
tan de improviso
nos sobrevino de repente
ese acto, tan injusto...





lunes, 14 de marzo de 2016

EUROPA HA MUERTO






Abrazas a tu bebé
intentando dar consuelo
a su angustia
porque la tos y la flema
no la dejan dormir.
Y mientras lo haces,
te golpean sin piedad
esas imágenes
de cuatro mil niños
sirios, libios o afganos
malviviendo entre el frío,
la lluvia y el barro
en improvisadas
tiendas de campaña
que no les protegerán
de los mocos, la fiebre,
o la inocencia perdida
que difícilmente volverán
a recuperar algún día.
Y te maldigo, Europa,
ojalá te pudras
detrás del gran muro
que construye
tu asepsia insolidaria,
de esas vallas
erizadas de espinos
que levantas
como un siniestro homenaje
a lo peor de tu pasado.
Escupo en tu bandera
y desde aquí te digo
que sólo mereces desprecio
y te doy por muerta.









jueves, 3 de septiembre de 2015

AYLAN







Entre la luz y la sombra
hay una parca encorvada
que atrapa pájaros inocentes
a nado entre dos orillas
donde mueren las sonrisas
al desnudarse el alma
en una desesperada huida.

Y un niño de tres años
que jamás volverá
a cumplir ningún otro
asoma entre la espuma
que suave y dulcemente
deposita el mar
sobre la húmeda arena:
Su nombre era Aylan.

A las olas ya le pesan
las cifras, las realidades
de mecer tanta infamia
y al cielo se alza la soledad
que abre y cierra una mano
tratando de alcanzar gaviotas.

Un niño duerme o muere,
no podemos estar seguros
hasta comprobar
con cuanta hipocresía
se mueve el mundo.

Y entonces, en cada letra
de un poema desconsolado
hay un niño exánime
y un cuerpo diminuto
con los pulmones
repletos de agua insolidaria.

Es aquí, en estas orillas
casi penetrando
en nuestras conciencias,
donde se están plegando vidas
inocentes y diminutas
que hemos muerto otros.