viernes, 6 de noviembre de 2026

POESÍA: IMPRODUCTIVO


Cuando supe 
a ciencia cierta
que estar tirado 
en el sillón
toda la tarde
sin hacer nada 
de lo que manda la culpa
no conlleva 
pena de prisión 
ni multa ejemplar,
empecé a atreverme
a caminar delante 
de esos hombres
que saben de todo 
más que nadie
sin que importe
lo más mínimo
su opinión y sus consejos.

Cuando llegué 
a la certeza
de que cuidar 
y ser cuidado
es parte de lo que 
nos hurtan,
de que lo nuevo 
no vale un duro
si solo nace 
para esquilmarte,
para depredar tu atención
y que no la pongamos 
en los regazos,
pude dejar de hacer 
para ser visto,
cortocircuitar el ansia,
permitir a los vientos
su discurso,
y a las vidas 
sus dignidades.

Aprendí a desembocar 
en la ignorancia.

Algo sospeché
de que no eran necesarias
tantas epopeyas,
que ya es hora
de ánforas y de renuncias,
que ya no tiene sentido 
adorar la cultura 
del mordisco y la lanza.

Cuando vi que es posible
dar de lado
a toda esa inercia 
de polígonos
y sueños en salmuera, 
cuando no caí apuñalado 
por el enemigo fantasmal,
cuando no se cumplió 
la amenaza
y la doctrina siguió 
su curso bala
imposible de doblegar, 
respiré y me dispuse 
a ser tachado
de persona improductiva.

No hay comentarios: