sábado, 29 de agosto de 2026

POESÍA: RESURRECCIÓN


La flor huye del muerto 

que la nutre.

La vida, de la muerte 

que la alienta.

Del cieno descompuesto, 

fermentado,

se eleva, 

como arcángeles nutridos,

todo lo que en la boda 

del estiércol con la semilla 

pura se origina,

y bastante antes, 

cuando el camión

confía a la basura 

en un destino,

cierto contento vasto

quiere alzarse.


¡Es la resurrección 

en nuestra vida!

¡Es como si muriendo 

se mintiese!

Un carro de cadáveres 

no es siempre

motivo de tristeza, 

ni el desprecio

sudario suficiente 

para nada.

Es preciso morir 

para dar fruto.

Es necesario ser así

para recompensar 

lo descompuesto,

y amar, amar 

para que nada acabe.


No hay comentarios: