El musgo
abre
su mano
en la retícula
afilada
de lo real.
Nudo verde,
diéresis
que el agua
disemina:
espora de lenguaje
hacia lo vivo.
No urge
ningún modo
de sintaxis
o tallo
para crecer
sobre esta línea
vertical.
Turba tan obstinada
pegada
a la belleza
de la tierra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario