domingo, 24 de mayo de 2026

POESÍA: PARAGUAS


Han sido unos meses

en que he podido

abrir mis brazos

a la felicidad,

doy gracias por ello

aunque los humanos

se quejen por tanta lluvia.

Al fin me he podido

sentir útil

y no he estado relegado

a la profundidad

de un paragüero.

Soy pequeño,

sin que eso

me reste hermosura,

al menos eso creo.

Mi piel irradia

luminosidad

cuando está empapada.

Sin embargo soy débil,

incluso una leve brisa

puede dejarme

destartalado.

Pero me da igual,

si eso ocurriese,

mi existencia

seguiría teniendo sentido

porque tengo

un alto sentido del deber.

Si tuvieran 

que desecharme

habría muerto satisfecho,

cuidando a mi compañero

de los efectos a veces

no tan sutiles del agua.

Y es que resulta

muy satisfactoria

la sensación 

de haber cumplido

bien con mi destino.

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