miércoles, 29 de abril de 2026

POESÍA: TRILOGÍA GATOS (UNO)



No suplican alimento, 

lo exigen con la dignidad

de quien jamás ha aceptado 

sobras con sonrisa.

Se sientan frente al cuenco 

con la certeza

de que no están pidiendo: 

están recordando que existen.

Y comen sin premura, 

sin los modales del vencido,

con esa lentitud 

que no teme interrupciones.

Yo veo en sus gestos la pureza 

de una necesidad sin culpa.

Cazan sin odio, 

matan sin odio, 

muerden sin odio.

No hay guerra en su acecho, 

solo oficio.

No hay crueldad en sus dientes, 

solo técnica.

Y aun así, el mundo les teme 

como a lo que no necesita

adornar su violencia 

con discursos de justicia.

Yo, que he sangrado 

por causas que no eran mías,

los miro con envidia: 

ellos no se confunden de enemigo.

Su combate no es masacre, 

su victoria no es desfile.

Una vez vi como un gato

atrapaba un gorrión

y luego lo soltaba, no por piedad,

sino porque ese día 

no necesitaba matar para vivir.

Y entendí que la necesidad 

es mas limpia que el deseo.

Ellos no matan por arte, 

ni por fama, ni por venganza.

Solo porque el cuerpo 

lo pide con la precisión

con que el invierno pide 

abrigo y no discurso.

Yo, que he deseado 

venganza con el hambre

de quien fue traicionado

por confiar,

aprendo de su olfato 

a distinguir el instinto del rencor.

No se manchan con lo innecesario.

El mundo no necesita sentido,

solo orden.

Y en sus rutinas

de depredadores medidos,

ordenan el caos 

sin violencia gratuita.

Si los ves matar, no los acuses:

obsérvate a ti mismo, 

comiendo con las manos limpias

tras haber pedido a otros 

que hagan por ti la matanza.

Ellos, al menos, asumen 

el precio de su carne.

No hay comentarios: