Hija, libro, árbol.
Y darse cuenta
del peligro
en que se encuentran
los avances sociales
que creíamos
haber asegurado
de cara al futuro
y que mi generación
no va a dejar
un mundo más seguro
como legado.
Pensar en la guerra
el odio, la pobreza,
el egoísmo
y la devastación.
Pensar en esos jóvenes
que dan vivas
orgullosos
a ideales asesinos.
Hijas, libros, árboles...
¿Pero...Y el mañana?
¿Cómo encontrarle
un sentido
al sinsentido
antes de la despedida
definitiva?

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