domingo, 1 de febrero de 2026

POESÍA: DOS CARAS


Me enseñaron 

un dios todopoderoso,

pero nunca

me identifiqué con él, 

tuve claro que se puede

ser espiritual

y muy terrenal a la vez. 

Me ofrecieron 

la esperanza matemática,

la incógnita resuelta

pero siempre fui 

ciencia errónea

y un cero de izquierdas.

La única eternidad

llega de mano de la parca, 

una rotunda certeza

que no precisa de fe, 

ni existe misterio alguno 

a su alrededor:

Es tan simple

como que existes hasta 

que la hora te llega

y dejas de existir. 

Estamos abocados al reto 

de la incertidumbre

y de la muerte, 

siempre ha resultado

tentador encontrarle

un sentido a esa evidencia, 

pero no lo tiene:


es tan absurdo como eso. 


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