Nos preguntamos
y seguramente otros,
en innumerables universos
paralelos y sucesivos,
se preguntarán también
por qué existe algo
y no la nada,
por qué de lo que sea
nace la luz
y esas palabras que le aluden
y desvela tal condición
excéntrica y fecunda,
eternidad en curso
en vez de la nada.
Y también la sorpresa
de que exista la vida
y nosotros con ella,
y que este sea
el único propósito,
todo el significado
que atañe a la existencia,
criaturas de un planeta
de una galaxia
de un universo
innominado
sin más fin ni propuesta
que esta eventual
tarea de vivirse.
Pero cuidado:
Adaptamos el discurso
para darnos importancia,
cuando solo somos simios
inteligentes y arrogantes
en marcha hacia un lugar
donde posiblemente
perdamos todo lo ganado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario