Seré nadie
y seré olvido.
La fría lluvia del invierno
limpiará, suave,
los restos del tiempo
atado a otras vidas
con eslabones,
que se irán rompiendo.
Seré nadie
y seré olvido.
Mi presencia se irá
desvaneciendo.
El viento borrará
la huella de mis pisadas,
los besos de mis recuerdos.
Arrebatarán las olas
a la arena
los dibujos de mi cuerpo.
Seré nadie
y seré olvido.
Supongo que quedará
en el aire
suspendido el sentimiento
que no muere,
se impregna en todo,
e incluso fundido vive
en la propia naturaleza.
Seré nadie
y seré olvido,
pero que mi cariño
permanezca,
salte generaciones,
rezume por la tierra.
Y esta ilusión de infinitud
ojala que pueda
ser mi humilde legado.

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