Quise ser animal casero
con vistas a la playa
pero soy lagarto
y habito entre las grietas
de una roca volcánica
en medio del Atlántico.
A veces alguien corta
el final de mi cola
y allí quedan mis sueños
moviéndose nerviosos
creyendo que están vivos.
Soy como las horas
que pierden los domingos
acaricio el descanso
metido entre las sábanas
y espero a que amanezcan
los días de diario.
La vida es un enigma
del que solo descifro
un trozo de esperanza,
lo miro de reojo
y nunca me detengo
porque temo el acecho
de los tirachinas
o la sombra de un gato.

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