Nadie podrá nunca
establecer
la diferencia exacta
entre el olvido y el abandono,
porque la cuestión
siempre es esta:
¿qué precede a qué?
Lo mejor de echar
de menos a alguien
es saber que no
volveremos a perder.
¿Puede un dolor sugerir otro?
Para que el éxito sea un triunfo,
¿tiene que haber antes
una derrota?
¿Qué hacemos
con la palabra dada?
Un mar entero
de significantes te vigila
una cierta tendencia
a la lógica y al mito.
Todo el mundo sabe
que la infancia es el país
que ha visto nacer
a las grandes estrellas del rock.
Continente y contenido
ahora se mezclan
como una bella mentira
y nadie puede
establecer la diferencia,
determinar exactamente
qué fue primero,
si el sabor de la carne
o el anzuelo empleado
para matar al animal,
aunque todo el mundo
está de acuerdo
en que las palabras
son monedas
y en que se tiene que conocer
el género de las cosas.

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