martes, 5 de julio de 2022

POESÍA: MÁSCARAS

 


Los monstruos pueden dormir,

pero jamás

apagarán su hambre. 

Las máscaras

pueden inventarse,

pero no durarán

para siempre. 

La verdad que te libera

o te condena

definitivamente,

es indeclinable.

A mi me da igual

si tu caos dura

lo que dura tu dosis,

si tu mundo duerme

en el regazo

de un dios perfecto,

si tu sangre tiene patria

y late tradición

y buenos modos.

Serás lo que eres

y has sido para siempre,

tus palabras serán tu ataúd

y tu llave maestra,

tu amor real y tus fantasmas,

tu abrazo cordial

y tu puñal siniestro.

Si vas a mirarme a los ojos,

será mejor

que seas solemne,

que digas

lo que tengas que decir

y que claves tus alfileres. 

No tengas dudas

de que si mi odio

lleva tu nombre en la frente,

lo tendrás pegado

a tu pensamiento

y será imborrable;

quiero oir tu maldito veneno,

ese que guardaste

cuando masticaste

rabia cínica

y silencio trémulo,

yo se muy bien

de tu hiel, tu control,

tu desprecio insoslayable,

tus muelles que crujen

cuando pretendes

que nadie los oiga,

tu espectro marchito

que germina solo

en tu oscuridad infecta,

tengo bien clara tu niebla,

tu ala reluciente

y tu luz bandida,

tus rincones inconsolables

y tu mórbida felicidad,

ya sé  que no te sirvo de nada,

soy innecesario

en tus protocolos

y mi rumor es sólo

viento hueco

que apenas roza tu cabeza,

pero no tendrás la paz

que ahora mismo enciendo,

conocerás que significa,

pero no entenderás nunca

este espacio ensombrecido

donde el mundo

se desvanece

y tu alma se ve diáfana

aunque la tiñas con colorines,

carnavales o absurdos cuentos

que nunca jamás te creíste.

No hay comentarios: