domingo, 27 de junio de 2021
OPINIÓN :PATRIOTISMOS
El carné de identidad y el pasaporte certifican que soy español, pero lo veo y lo siento como una simple cuestión de tipo administrativo. No tengo claro si eso me convierte en un español de bien, un español de regular o un español de mal. Tampoco me preocupa ¿Hay que hacer oposiciones o es algo que resulta transparente? ¿Se percibe en la apariencia física o es necesario realizar un examen mental? ¿Y qué recompensa o castigo se obtiene? En el interminable imperio de aquel dictador con bigotito la inmensa mayoría de los españoles eran de bien. O sea, de los suyos. Al resto ya se sabe lo que les ocurrió. Luego, milagrosamente casi todos se hicieron demócratas cuando el jefe la palmó. El antiguo concepto vuelve a recobrar esplendor. Hay patriotas españoles, patriotas catalanes, patriotas vascos... Entiendo muy bien el amor por la tierra donde vives, la identificación con una cierta forma de ser y de reaccionar, unos recuerdos colectivos, unas raíces etnográficas y culturales. Soy canario y también me ocurre. Pero esos no deberían ser unos valores excluyentes, sino que suman y se proyectan a los valores universales de respeto, igualdad, tolerancia, solidaridad y democracia. Nadie es mejor, ni ha de ser mejor considerado por haber nacido en uno u otro lugar. Nadie es más canario por haber nacido en las islas o fuera de ellas, no hay patente de corso por haber venido al mundo a un lado u otro de una frontera. Nadie es mejor persona por hablar con un determinado acento o idioma,y es que desprecio profundamente todo lo que huela a exclusión, tanto a nivel individual como colectiva. Ya se ha hecho demasiado daño a lo largo de la historia con este tema, es cierto. Pero igual de despreciable es la imposición de un dominio porque sí. Cuando esas dos fuerzas chocan, ha de imponerse el diálogo, porque es la única manera de que no se resienta la convivencia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario