domingo, 25 de enero de 2026

POESÍA: FÍJATE EN ELLOS


Fíjate bien en ellos

porque no cejan.

Parecen como nosotros, 

pero chupan sangre. 

Los espantas

y vuelven a posarse 

en tu cabeza.

Cruzas el océano 

por huirlos

y al llegar los encuentras, 

esperándote.

Son crueles. 

Sin prisas. 

Se saben inmortales.

No temen plegarias 

ni conjuros.

Nunca faltan 

a ninguna fiesta.

Vienen a recordarte 

que te esperan,

a ensuciarte la dicha 

que disfrutar no saben.

Da igual que nunca

les hayas hecho daño,

vomitan su veneno 

en tu solapa.

No les tengas piedad. 

Ellos nunca perdonan, 

carecen de sentimientos. 

Míralos cómo ríen. 

Parece que están vivos.

PINTURA: RENE MAGRITTE


El nombre “El Dominio de Arnheim” proviene de uno de los cuentos del famoso poeta y escritor estadounidense Edgar Allan Poe. En la historia se habla de un hombre próspero llamado Ellison, quien, además de su fortuna, hereda una cantidad exorbitante de dinero de su tío lejano y, en lugar de gastarlo en sí mismo o en obras de caridad, se propone encontrar el lugar perfecto y mejorarlo mediante la jardinería y la construcción, para convertirlo en el paisaje más hermoso de la Tierra. Encontró dicho lugar en el ficticio Arnheim. Gran parte de la historia se dedica simplemente a describir el paisaje e intentar transmitir su suprema belleza. Poe parece sugerir que el paisaje refleja una sensación interior de serenidad y equilibrio, que cualquier ser humano puede alcanzar con la guía adecuada. Si bien la historia está abierta a la interpretación, probablemente sea mejor hacerlo en términos simbólicos.

Rene Magritte pintó varias versiones de esta pintura, nueve en total, como era habitual en él. Se presenta aquí la última, de 1962. Todas representan el motivo de una cordillera con la distintiva cabeza de águila y huevos de pájaro en yuxtaposición. La obra exhibe un sereno paisaje montañoso dominado por escarpados picos nevados que se alzan hacia un cielo con luna creciente. Sin embargo, lo que capta la atención es el tratamiento humanizador de uno de los picos, con forma de cabeza de águila, que se integra orgánica y sorprendentemente con el terreno circundante. En primer plano, sobre un muro o barrera de piedra, se encuentra un sencillo nido de pájaro sin adornos que contiene dos huevos esféricos y blancos. La yuxtaposición de la colosal montaña animada y el diminuto nido, lleno de vida, introduce un diálogo de escala y una personificación surrealista de la naturaleza, característico de las narrativas artísticas oníricas y sugerentes de Magritte. Esta obra puede interpretarse como una exploración de los temas de la protección, la creación y la trascendencia de la naturaleza, evocando una sensación de misterio y contemplación.

sábado, 24 de enero de 2026

PINTURA: GERTRUDE ABERCROMBIE


Con sus enigmáticos retratos, paisajes y pinturas de interiores, Gertrude Abercrombie (1909-1977) añadió una voz distintivamente estadounidense y femenina al movimiento surrealista, predominantemente europeo y masculino. Sondeó la geografía psíquica de su Medio Oeste natal, combinando las tendencias estéticas de artistas como Salvador Dalí y René Magritte con un enfoque en los espacios rurales. Abercrombie nació en Texas, creció en Illinois y estudió brevemente en la Escuela del Instituto de Arte de Chicago. 


Desplegó un léxico visual conciso de símbolos personales y una paleta sobria y sobria en sus pinturas de interiores, paisajes y naturalezas muertas, repletas de objetos y escenas cotidianas: conchas, huevos, gatos negros, búhos, caracoles, puertas, fruteros, muebles victorianos, árboles desnudos y paisajes iluminados por la luna, entre otros. Realizó muchas variaciones de sus temas favoritos: interiores escasamente amueblados, paisajes áridos, autorretratos y bodegones. Muchas composiciones presentan a una mujer solitaria con un vestido fluido, a menudo representado con atributos de brujería: un búho, un gato negro, una bola de cristal o un palo de escoba.​ Estas obras a menudo eran autorretratos.


Abercrombie creó un repertorio encantador de llanuras, la luna llena, árboles desnudos, rocas blancas, casitas cuadradas, senderos, torres, ventanas, habitaciones casi vacías, pinturas dentro de pinturas, cartas, guantes, teléfonos, conchas marinas, sillas, una tumbona victoriana, jarrones, flores, un pedestal, gatos, búhos y caballos. Sus austeros paisajes están ocupados por figuras femeninas altas, esbeltas y, sí, majestuosas, vestidas con túnicas largas, sencillas, incluso penitenciales. Estas mujeres tienen ojos grandes, oscuros y hundidos, de felino. Sus posturas y gestos son formales, como si estuvieran en un escenario, realizando un ritual, lanzando un hechizo o sirviendo de testigos o guías. Estos cuadros estilizados, con sus símbolos repetidos y motivos mágicos, confieren a las pinturas de Abercrombie la apariencia y el aura de jeroglíficos o cartas del tarot.


Su paleta melancólica estaba tan cuidadosamente definida como sus imágenes. Y aunque sus distintivos colores crepusculares expresan sus estados de ánimo y sentimientos, también reflejan la luz de los Grandes Lagos que hace que los cielos vespertinos del norte de Illinois y Chicago sean tan inesperadamente luminosos, un espectro redentor de grises oscuros, rosas coral y turquesas preciosas que adornan la crudeza de la ciudad y la monotonía de la tierra monótona. Pero el foco de las pinturas de Abercrombie son los anhelos y temores que despiertan complejos dilemas psicológicos. Su misión autoimpuesta era emitir informes meteorológicos desde una mente tormentosa.

viernes, 23 de enero de 2026

POESÍA: NAUFRAGIO

 


Al final,

aquí estamos 

reuniendo los ritmos:

el eco resonante,

la sucesión 

de las sombras,

el crujir de las ilusiones. 

Volteamos la bola 

de cristal, y nos vemos

tratando de empujar

un barco de papel 

hacia su idea, 

pero la tormenta

siempre termina

por provocar el naufragio. 

Al final,

apagamos el lugar,

apagamos el poema

y si no tenemos

un mínimo de cuidado, 

nos apagamos nosotros. 

HISTORIAS MÍNIMAS: EL JUEGO


Unos cuantos monigotes de plástico danzan en el tablero. De vez en cuando, un movimiento inesperado y brusco los lleva de una punta a otra, alejándolos del objetivo. El jugador, erigido como un poderoso contrincante, ha esparcido ya clones de su feo monigote por gran parte de la superficie. Despliega su ejército de figurines de colores con forma de misil, sabedor de que le colocará en una situación aventajada con respecto al resto de  competidores. 

Se ha encaprichado de un blanco nuevo que no debería ser objeto del juego, pero él se inventa sus propias reglas y nadie se las discute. 

Impredecible. Humillante, amenaza a los adversarios. Tiene un juguete para desgastar hasta fundirlo. La figurita del misil rojo es la primera en llegar hasta la Gran Isla de Hielo, el resto observa. De fondo, alguna protesta ahogada. Tras ella, otras tantas fichas azules y blancas y un puño que se alza en el aire. La partida no ha terminado. 

jueves, 22 de enero de 2026

POESÍA: CONFESIÓN


Escribir es

mi manera viva de suicidio.

Escribir es

mi manera sagrada de rebelión.

Escribir es

mi manera íntima de pornografía.

Escribir es

mi manera profana de martirio.

Escribir es

mi manera vestida de desnudo.

Escribir es

mi manera carnal de armadura.

Escribir es

mi manera ruidosa de silencio.

Escribir es

mi manera cicatriz de la herida.



Si está de acuerdo

estampe su firma abajo. 

 

         _______𝑃𝑎𝑐𝑜𝑔𝑜𝑟_____




miércoles, 21 de enero de 2026

PINTURA: BERNARD BUFFET


Bernard Buffet (1928-1999) es un pintor francés personalísimo al que le suelen encuadrar dentro del movimiento filosófico del Miserabilismo. Nacido en París, entre las dos Guerras Mundiales, estudió arte en la École Nationale Supérieure des Beaux-Arts y terminó de formarse en la Academia/estudio del pintor Eugène Narbonne que había sido anteriormente su profesor en la École Nationale.

Allí tuvo como compañeros otros muchos pintores, como Maurice Boitel y Louis Vuillermoz, con los que mantuvo amistad durante toda su vida y con los que se encuentran ciertas características de estilo, sobre todo en los paisajes- Sin embargo Buffet desarrollo un estilo pictórico absolutamente personal y reconocible..


El movimiento del miserabilismo, al que se le suele adscribir, es un movimiento filosófico, que rechaza tanto las promesas de felicidad socialista, que se gestaron en el siglo XIX. que anunciaban próximo el “paraíso socialista”, pero que nunca terminaba de llegar, como la felicidad en el “más allá”, de los cristianos. Es por tanto un movimiento en la onda del existencialismo pilotado por Sartre y Camus. Los miserabilistas pensaban que la felicidad no es alcanzable y que por tanto cualquier esfuerzo que se haga por alcanzarla es baldío. Todo se reduce simplemente a la búsqueda de la comodidad y en el fondo, a resolver un aspecto meramente económico. Es un materialismo vulgarizado, en el que lo único que cuenta es la satisfacción de las necesidades más básicas, pues una vez estas están cubiertas, el dinero no consigue dar la buscada felicidad.


La vida pues, se reduce a la expresión más simple de la existencia, el mero hecho de vivir, sin tratar de alcanzar otras metas, salvo las meramente biológicas. El miserabilismo presenta un mundo negro y torvo que se contrapone al mundo rosa y bobo de los «idealistas». En la pintura ese movimiento se traduce, en la esquematización de las figuras, contentándose en economizar los trazos y la paleta a lo imprescindible para “dar vida” a las imágenes, pero dejando el lienzo exento de cualquier pasión, emoción o sentimiento.

Se dice que su estilo lo encontró después de la Segunda Guerra, cuando se iniciaba como pintor y la pintura le resultaba cara, por lo que la economizaba utilizando poco material y pocos colores, sólo el gris, negro, verde y sepia. Su pintura era por ello una obra áspera, punzante, de diseño picudo que conformó un estilo personal muy reconocible. Líneas rectas y secas. rostros grises, frentes arrugadas, el pelo liso o fino, las manos apretadas, sus personajes parecen crucificados.


martes, 20 de enero de 2026

POESÍA: ALARIDOS


Primero se oyeron las voces

en formas diversas salieron

hasta ser estruendo. 

Algunas decían 

plegarias a gritos

furias de palabras

a los viejos dioses

que ya antes habían 

oído plegarias tan iguales

a estas plegarias. 

La voz de la furia 

creció hasta ser grito

anunció la llegada 

del rito del odio

de los rezos de amor 

a los rezos del odio. 

Se conoce muy bien

el camino

el camino del odio

la sangre no lo borra

la sangre no llega 

a borrar el camino 

de los viejos odios. 

Entre una guerra 

y la siguiente guerra

la sangre y el odio y la pena

son caminos hondos

no se llenan nunca 

de perdón ni de tierra. 

La voz que era rezo

fue de repente voz de odio

y encontró muchas voces 

del color del odio. 

Se escucharon las voces 

antiguas del tiempo

sus ecos lejanos. 

En los calendarios

de cenizas de tiempo

guardan las voces antiguas

todas llaman a la sangre nueva

a la rabia nueva

a la nueva furia 

y a la nueva venganza. 

La misma salmodia

sin música

solo el latir de la pena 

acompaña el lamento 

de la letanía. 

Y así cubre el manto 

de sangre la tierra. 

Y así cubre el manto 

de dolor la tierra.

Y así cubre el manto 

de pena la tierra. 

Y así cubre el manto 

de estruendo la tierra. 

Y así cubre el manto 

de gritos la tierra. 

Y así cubre el manto 

de muerte la tierra. 

Y así cubre el manto 

de traición la tierra. 

Y así cubre el manto 

de terror la tierra. 

Y así cubre el manto

de horrores la tierra. 

Y así cubre el manto 

de espanto la tierra. 

Y así cubre el manto 

de luto la tierra. 

Y así cubre el manto 

de crimen la tierra. 

Y así cubre el manto 

de impiedad la tierra. 

Y así cubre el manto 

de infamias la tierra. 

La tierra del hombre

la tierra del fracaso del hombre.