El silencio espeso
domingo, 14 de junio de 2026
POESÍA: OCASO
El silencio espeso
OPINIÓN: CORRUPTOS EN ESPAÑA
El cine y la literatura de espionaje, de tramas subterráneas y pérfidas dentro del Estado, nos han acostumbrado mal. A seguir con fascinación personajes y situaciones con anverso y reverso, a virtuosos que operan en el lado oscuro, a veces planteándose dilemas morales, en posesión de estilo y cerebro, llenos de misterio y turbiedad, descritos con un nivel expresivo que posee imán para los receptores. Resulta apasionante la red de espías británicos, señores refinados, cultos y sofisticados, educados en Oxford y Cambridge que trabajaron durante una larga época para el KGB moscovita, traidores concienciados y que sobrevivieron durante mucho tiempo. El extraordinario John le Carré escribió profundamente sobre este fascinante mundo.
Pero el glamour de personajes literarios y cinematográficos es inexistente en los individuos enfangados en las cloacas del Estado español. Provoca bochorno y vergüenza ajena constatar la expresividad, los modales, el lenguaje de tantos individuos acusados por los tribunales de justicia. Parecen sacados de un cómic costroso. Puedes enrojecer de asco escuchando las conversaciones orales y escritas de tipos como el comisario Villarejo, fulano que grababa todo y a todos, o las explicaciones del indescriptible Koldo. Ábalos se expresa como un chulo de provincias, de los que podrían expresar continuamente esta pregunta tragicómica: ¿pero usted sabe con quién está hablando? Cerdán parece un tendero aplicado y la infinita vulgaridad de Leire Díez conseguiría la protesta de las Mata-Hari de ese submundo.
Las voces, la entonación, lo que trasmiten acostumbran a funcionar como el espejo de alma. No importa lo que dicen los políticos, que acostumbra a ser la nada, sino cómo lo expresan. Y los actores privilegiados en esa profesión son mínimos. Es infame la oratoria y la gestualidad de Trump. Putin habla lo justo. Pasa de dar explicaciones, no lo necesita. Xi Jinping exhibe continuamente la media sonrisa del que te va a apuñalar por la espalda. Si así se expresan los miserables que dominan el planeta, ¿qué vamos a esperar de la dialéctica que utilizan nuestros golfos patrios? Pero habría que exigirles un mínimo de encanto oral a los que se mueven en las tinieblas cutres, quizá así dieran un pelín menos de asco.
sábado, 13 de junio de 2026
POESÍA: MUJERES
Hay mujeres
que tienen la mirada
repleta de caricias,
que siembran la ternura
con sus manos
y bordan en espejos de cristal,
mujeres cuyos nombres
derrotará el olvido.
Hay mujeres
de arena que pregonan
su voz en los desiertos,
que sueñan
con oasis diferentes
y dejan su palabra florecida
en las playas del tiempo
sin que nadie
comprenda su razón.
Hay mujeres
que sufren el desgarro
de sensaciones rotas,
que pagan la osadía
de ser libres,
que mueren defendiendo
su verdad
sin entender por qué
nadie ha escuchado
sus gritos en la noche.
Hay mujeres anónimas:
poetas, escritoras,
esposas maltratadas,
amigas arco iris,
hermanas, madres, novias,
doctoras, alpinistas,
amantes del amor,
presas de un sueño
o simples compañeras.
Mujeres que perdieron
la sonrisa,
mujeres que han ganado
la licencia
de seguir siendo
siempre
ellas.
Y sabemos
que hay mujeres
que están buscando
poder nacer personas
simplemente.
viernes, 12 de junio de 2026
CINE CANARIO: LOS HERMANOS RÍOS
La trilogía de los hermanos Ríos es una aclamada colección de películas de ficción dirigidas por los cineastas canarios Teodoro y Santiago Ríos. A través de sus obras, exploran la memoria histórica, la identidad insular y el fenómeno de la emigración canaria hacia el continente americano.
Las tres películas que componen esta trilogía cinematográfica son:
- Guarapo (1988): Ambientada en la década de 1920, narra la historia de un joven jornalero que se ve obligado a emigrar de forma clandestina a Venezuela debido a las duras condiciones de vida, normas sociales y leyes insulares de la época.
- Mambí (1998): Traslada la narrativa a la Cuba de finales del siglo XIX, durante la Guerra de Independencia, mostrando la participación de emigrantes y campesinos canarios (conocidos como isleños) en el conflicto.
- El vuelo del guirre (2007): Cierra el ciclo de la emigración centrándose en el regreso a las islas de algunos de los que marcharon, utilizando al ave endémica (el guirre) como una profunda metáfora de la identidad, la lejanía y el retorno a Canarias.
Después de años en el cine amateur, en los 80 los Ríos crearon su propia productora y se lanzaron a hacer cine, siempre con la temática social de las islas de fondo. Con esta trilogía se considera que sentaron las bases del "cine canario". Quizás la razón de ser de esta distinción se deba a que con ella ahondaron en la cultura, costumbres e identidades canarias desde un punto de vista realista y social. Hubo un cuarto guión con estas temáticas que no ha logrado la financiación necesaria para llevarlo a la gran pantalla. Los Ríos lo consideran su proyecto más querido, pero no han podido sacarlo adelante. Se trataba de una producción que continuaba la temática migratoria y a la cual denominaron San Antonio de Texas y en la que se narra la epopeya que vivieron los canarios que fundaron aquella ciudad estadounidense.
Para quienes estén interesados en ver las películas, las tiene en su catálogo la plataforma televisiva gratuita Canarias Play, de la televisión canaria.
jueves, 11 de junio de 2026
POESÍA: MORIR
¿Cuántas veces morimos?
¿Cuántas veces,
desde que caímos
del precipicio de la eternidad,
hemos muerto?
Muerte tierna y florida
fue nacer, ser engendrados
por el tiempo.
Como una exhalación
entramos a otra muerte,
dulce y punzante,
con el primer amor,
nunca olvidado.
Y el valle de la juventud
pronto marchito
por borbotones
de deseos y sombras,
y el exterminio tibio
de los días:
un río que se cumple
al no cumplirse
por todas las edades,
arrasando y menguando,
añadiendo más muertes
a la muerte.
No, no es verdad:
en el último día
no morimos.
La muerte encuentra solo
los brazos del vacío,
la sombra de una ausencia.
REFLEXIÓN: ATEO
No necesito encuestas para saber que pertenezco a una minoría. Me basta salir de casa y cruzar tres palabras con un semejante para sentirme muy poco semejante a él. La mayoría de los días ni siquiera tengo que hacer tal esfuerzo: con solo acercarme a un medio informativo, los sentimientos de forastería, extrañamiento, soledad, incomprensión y alucine me borran la ilusión de pertenencia que he soñado alguna vez. Pero está bien que los barómetros me confirmen la intuición. El último que he leído sobre asuntos religiosos determina que los ateos somos en España una minoría formada por el 16,6% de la población. No contamos ahí a los agnósticos, esos moderaditos. Los ateos somos rotundos, apostamos todo a la negación, no tenemos nada que ver con los que se encogen de hombros y se santiguan por si acaso. Más en mi caso, que también soy un apóstata reconocido oficialmente por la Iglesia.
Dos pequeñas catástrofes se nos acumulan en estos días de papamanía: a la ya inevitable resignación de sufrir en penitencia la pompa vaticana se añade la deserción de algunos que, sin renegar nominalmente de su ateísmo, celebran a León XIV como si fuera la reencarnación simultánea de Immanuel Kant y de Karl Marx. Si ya les gustaba Francisco porque les recordaba a un guerrillero retirado, ahora han descubierto la grandeza intelectual de Prevost, y están en un tris de doctorarse como teólogos. De ese 16,6% de ateos, muy poquitos persistimos en nuestra resistencia a aceptar como guía al líder de una institución autoritaria que considera a las mujeres personas de segunda categoría, que sigue condenando a los homosexuales y que abusa de su influencia política para entorpecer avances sociales en materia de aborto y eutanasia. Por mucho que yo concuerde con el discurso sobre los inmigrantes, un demócrata no puede aceptar el mensaje papal de que la polarización se apaña invocando a una autoridad religiosa que habla de la democracia sin aplicársela a sí misma.
El ateísmo así concebido pronto será cosa de viejos gruñones, gente de otro siglo. “Ok boomer”, nos responderán, mientras León XIV aparece en la casita de Bad Bunny diciendo “six-seven”. ¿Qué podemos ofrecer ante tanta certeza y tanta elocuencia? Apenas nada: la vida sin propósito, vivida por el mero gusto de vivirla, vadeando sus amarguras y disfrutando de sus alegrías sin maldecir ni agradecer nada a Dios. El aquí y el ahora, el placer sin culpa y la moral basada en el respeto, sin la vigilancia ni el castigo divinos. Son cosas viejunas, saldos que nadie quiere. Reconozcamos, pues, nuestra derrota frente al Papa y retirémonos a pecar en paz y en silencio.
miércoles, 10 de junio de 2026
PINTURA: HANA CHOI
La obra de Hana Choi destaca por su calidad y originalidad, consolidándose como una propuesta relevante dentro del panorama artístico actual. Es una artista cuyo trabajo refleja una profunda sensibilidad y dominio técnico, expresando a través de sus obras un lenguaje visual único. Sus creaciones combinan forma y color para transmitir emociones y conceptos que invitan a la reflexión y apreciación del arte contemporáneo.
Sus obras enfrentan la condición fracturada de nuestra época, capturando tensiones entre lo consciente y lo inconsciente, entre el individuo y lo colectivo. Para Choi, la fractura no es algo que deba resolverse, sino algo que debe sostenerse, examinarse y hacerse visible. Su trabajo desafía la noción de la pintura como simple representación, y la propone como una herramienta de reflexión ética y ontológica.
Los cautivadores lienzos de Choi Hana invitan al espectador a una profunda exploración de las emociones y la autorreflexión. Como ella misma afirma: «El mundo de la conciencia ofrece consuelo, pero permanecer en él es estancarse. El inconsciente es caótico, pero alberga la esencia de la energía creativa. Dado que no podemos existir únicamente en uno u otro, debemos buscar constantemente el equilibrio entre ambos». Esta tensión artística perpetua —entre emociones contradictorias, realidades ambiguas y narrativas complejas— es la esencia misma y el atractivo de su obra, marcada por un profundo diálogo entre filosofía, psicoanálisis y estética, busca revelar lo invisible: aquello que ocurre en los pliegues del pensamiento, en los márgenes del lenguaje y de la forma.
En la serie Alicia en el País del Hormigón refleja una era donde los ideales se comercializan y las fantasías se mercantilizan; Alicia ya no persigue sueños, y el conejo ahora es un oficinista en una carrera contrarreloj. El hormigón, en nombre del progreso, ha enterrado todos los paisajes de la infancia, y el País de las Maravillas ha sido absorbido por el vasto circuito del capital. Así que la pregunta persiste: ¿Es este mundo en el que hemos caído una verdadera realidad o simplemente una invención más sofisticada?
martes, 9 de junio de 2026
HISTORIAS: REGULARIZACIÓN
Mi amigo llegó a España ilusionado. Con los ojos de un niño al que le resultaba extraño ser ahora el otro, la alteridad. Esa ilusión, con el paso de los años y la toma de conciencia de su negritud, se fue perdiendo; reconoció el odio y el asco, se sentó atrapado por ellos. El entorno cada vez más hostil le obligó a encerrarme en sí mismo. Ahora, y a la espera de una regularización que no llega, se pregunta qué hacer. ¿Acaso tiene sentido seguir ofreciendo una parte de él, de ellos, a un Occidente que los repudia?
Habló mucho con mi amigo de eso. Y aprendemos, nos aclaramos las ideas, construimos mentalmente el proceso: Vinieron a ensancharse, crecer, aprender, estudiar, trabajar, salir a delante; pero el resultado es otro, repliegue forzado de un caracol en medio de la tormenta. No pretendo ser especialmente sádico, aunque tampoco puedo negar el placer que experimentaría si algún dirigente sintiera, solo por un rato, la ansiedad de mirar el buzón cada día, a todas horas, cada media hora, cada cuarto de hora hasta llegar a un punto en el que, tumbado en el sofá y derrotado en la lucha por la vida, desista. Le deseo a mi amigo y a muchos y muchas como él, que pueda salir del paréntesis, vivir y dejar de sobrevivir. Si para mi mismo el silencio administrativo es una aberración, no dejo de pensar en lo que significará para mi amigo.














