Alguien muere en ti
cuando lo hace de forma
injusta y violenta
y tú de alguna manera
mueres también
en ese alguien.
Se agita locamente
la serpiente de trapo
que se ha tragado
entero el corazón.
Porque sabes
que es un proceso
interminable
en el que hoy y siempre
es como ayer
y hoy y siempre
debería ser nunca.
Hablamos con palabras
que conocen la muerte
como heredan los peces
la asfixia y el dolor.
Todo para decir
que alguna vez vivimos.
Yo te pregunto, vida,
¿en qué lugar
de Gaza estás viviendo?
Porque los gazatíes mueren
de disparos y bombas,
entre el ruido ensordecedor
de drones y explosiones.
Pero también silenciosamente
consumidos por el hambre.

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