domingo, 19 de julio de 2026

POESÍA: MIGRANTES


Si la vida era en Canarias 

miseria y tristeza,

si un velamen 

de alas salvajes 

llevaba a la isla 

hacia los naufragios,

si el crepúsculo 

ahogaba el vuelo 

desgarrado 

de un último pañuelo

y si el grito hería al pájaro,

la gente partía

haciendo frente

con gofio y folías

a los peligros de un viaje

desde la terrible realidad

del océano y la ignorancia.



Abandonaban su pueblo

sus familias

y sus uveros amargos,

la huella de sus pasos 

sobre la arena

antes de subirse

a un barcucho

de mala muerte

para atravesar 

todo un océano,

dejando atrás el reflejo

de los sueños 

en el fondo de un pozo. 

Para los seres humanos 

no hay un acicate

más poderoso

que la esperanza,

deberíamos tener

todo esto en cuenta

ahora que las tornas

han cambiado

y nuestra tierra 

se ha reconvertido

en la meta y ya no es

el lugar de partida.

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