domingo, 3 de mayo de 2026
PROSA POÉTICA: INVISIBLES
En cada ciudad, en cada pueblo, en cada rincón, los ciudadanos pueden encontrarse con pequeñas sorpresas. Sin que ellos se den cuenta, son observados por ojos invisibles que vigilan todos sus movimientos. De forma inconsciente, los ciudadanos notan su presencia pero no logran localizarlos. Silenciosos, omnipresentes, escondidos a plena vista, los ángeles neutrales son tan viejos como el universo, pero nadie sabe realmente de dónde vienen. Se les describe como las criaturas más solitarias del universo, ya que su reacción de encierro cuántico les impide socializar.
Escondidos bajo formas pétreas, estas criaturas nos vigilan. Su presencia nos reconforta, alivia los males de nuestro espíritu. Iglesias, parques, plazas, están en todas partes. Habitan entre nosotros sin que nadie les preste atención, más allá de una distraída mirada mientras caminamos a zancadas, inmersos en las pequeñeces de nuestras vidas. Piensa en una estatua de las que hay en cualquiera de los parques o plazas del lugar donde vives. Imagina que pudiera moverse siempre y cuando no estés mirando. Desde sus pedestales otean a los humanos que respiran a su sombra. Si algún día paseas por una plaza, sin nadie más a tu alrededor, no pierdas de vista la estatua que preside el lugar. Y si alguna vez, al cerrar los ojos, sientes a tu lado una presencia que no puedes explicar, ya sabes la razón. No estás solo porque el espíritu de los seres pétreos también te hace compañía.
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