sábado, 5 de marzo de 2011

CONCORDIA


Primero con precaución
y luego con la seguridad
que da la confianza
serpentean dos lagartos
que desde el color del médano
me observan imperturbables
mientras las gaviotas planean
sobre el rizo de las olas
y la arena cae suavemente
desde los soplos del aire
hasta mis revividos ojos.
Estamos solos ellos y yo
ningún ruido inquieta por ahora
la serenidad de la mañana
en este día luminoso
de invierno primaveral.
El efecto del sol y el salitre
ha creado su propio entorno
y sembró de belleza el arenal
de la tranquila cala
donde los minutos transcurren
en completa armonía.
Les hablo. Me miran curiosos.
Como. Vienen. Comen
casi al albur de mi mano…
Y nos tumbamos satisfechos
a la luz de la exquisitez
como viejos amigos
que conocen los secretos
de la paz y la concordia…

3 comentarios:

Montserrat. dijo...

Guarda una gran intimidad...

Montserrat dijo...

Precioso video, Patty...

Pacogor y Patty dijo...

Siempre resulta maravillosamente sorprendente la magia que entraña lo sencillo, Montse.