domingo, 6 de junio de 2010

ELECCIONES


El adelanto de elecciones está en boca de todos: Unos porque se regodean al pedirlas y otros porque las temen como al diablo. Nadie le hace ascos a avivar fuegos de artificio: A la izquierda le encanta despellejar a los ídolos caídos y la derecha no tiene reparo alguno en recurrir a lo que sea con tal de recuperar el poder. Visto así, el destino parece marcado, sin reparar en que aún quedan dos años de legislatura por delante. Rajoy y sus escuderos piden elecciones. Exigen elecciones. Patalean berreando elecciones. Ellos y los que les siguen deben ser el único porcentaje de españoles que sonríen por los acontecimientos que se suceden ante nuestros ojos atónitos, debidos a los garrafales errores del gobierno. Las encuestas les dan como ganadores indiscutibles y no saben disimular su gozo. Lamentable que haya políticos que eyaculen de felicidad porque palpan con la yema de los dedos la poltrona, sin importarles el daño que causa su irresponsabilidad.
Los hay que piensan en serio que un cambio de nombres llevaría implícito la cura para nuestra particular crisis. Que ilusos: El PSOE está haciendo la política económica que ha venido exigiendo el PP desde hace tiempo. Lo asombroso es que para complementar la vuelta a la tortilla, ahora el PP es contrario a lo que antes exigía que debería hacerse desde el gobierno. Nuestra capacidad para el surrealismo es infinita... No nos queda nada: Dos años. ¡Veinticuatro meses! soportando semejante neurastenia y teniendo claro que en realidad gane quien gane no significará grandes cambios en nuestra vida. A estas alturas, creer semejante patraña no es más que fantasía.
En realidad las grandes transformaciones de nuestra realidad dependen de otras elecciones: Son las que debemos tomar cada día y que afectan a nuestro entorno. No siempre nosotros mismos y los que nos rodean hacemos las cosas bien: En las relaciones de pareja, con los amigos, el trabajo, los vecinos... Así que no estaría mal promover esa votación individual y colectiva que significase modificar nuestras amistades habituales, una mala gestión en el amor o el puteo que sufrimos en el trabajo.
Yo daría mi voto a una sonrisa inacabable y tierna, al respeto, a respirar con serenidad, a tener de vez en cuando alguna escena irrepetible y saber acumular algunos momentos como candidatos a los mejores del año. También votaría por unas cuantas charlas inolvidables, muchos abrazos y risas y alguna resaca con sabor a desnudez. Votaría para defraudar algo menos a los que importo, y por saber cómo y cuándo cambiar las rutinas para oxigenar el cerebro y por ende las ideas. La vida no nos permite deslizarnos siempre sobre la cresta de la ola y es inevitable sumergirse, desaparecer, o mudar el escenario de las personas y las cosas que, en cierta manera, gobiernan nuestras escenas diarias. Ojalá todos y cada uno de nosotros celebrásemos elecciones de esa clase cada cierto tiempo y el recuento acumulase mayoría absoluta en positivo para cada legislatura.

Para algo así estaré siempre dispuesto a hacer campaña electoral. En las demás no cuenten conmigo: Si hay algo que no soporto es la falta de imaginación... y de principios.

5 comentarios:

eMi dijo...

Con tu permiso me llevo esta entrada a mi
Cuaderno de notas.

Muchas gracias. Yo te votaría si fueras el próximo candidato. Tenlo por seguro.

jvid dijo...

Bravo Paco.
Directamente al mecanismo de la hipocresia más cotidiana.

Pacogor dijo...

¿Candidato yo, eMi? En realidad estoy convencido que si me dejase atrapar por los mecanismos del sistema, acabaría por hacer lo que todos más o menos hacen. Ni siquiera confío en mi mismo a la hora de tener los arrestos suficientes para cambiar las cosas desde dentro. Por eso no exijo demasiado a los políticos: Sólo que administren razonablemente bien, que no mientan de forma demasiado descarada y que tengan un mínimo de respeto hacia los que les votan... Y los que no.
A partir de ahí, cada uno es muy libre de defender sus posturas e ideología... Pero eso lo digo siendo quién soy. Dudo mucho que yo mismo lo cumpliese a la larga si estuviera en el lugar de los que critico.
Por eso, aunque nunca haya votado a Zapatero y sea tremendamente critico con algunos aspectos últimos de su gestión, me cabrea mucho lo que está ocurrriendo con su persona. y lo digo sabiendo que nado contracorriente. Porque no es ni de lejos el peor presidente de la democracia, como algunos pretender calificarlo. Cuatro ejemplos: Ha apostado por los derechos de las minorías, no ha estado implicado en temas de corrupción, ha apostado por el fin de la violencia de ETA desde la legalidad, y no ha llevado al país a una guerra a todas luces injusta e ilegal. No parece que pueda decirse lo mismo de sus antecesores, ¿no creen? Dicho esto, ¿de qué le acuso? De dejarse sobrepasar por la situación y una vez se ha dado cuenta, contentar a los que más tienen y hacer que lo paguen los de siempre recortando derechos a los trabajadores. Claro que es imperdonable, pero no duden que otros lo habrían hecho aún peor.
En fin, que me reafirmo en el contenido de mi entrada. Hay otras maneras de participar en política. Esas son las que me interesan a nivel personal.

eMi dijo...

Pues lo dicho, Paco. Por todo eso te votaría.

Antoniatenea dijo...

"Votaría para defraudar algo menos a los que importo, y por saber cómo y cuándo cambiar las rutinas para oxigenar el cerebro y por ende las ideas. La vida no nos permite deslizarnos siempre sobre la cresta de la ola y es inevitable sumergirse, desaparecer, o mudar el escenario de las personas y las cosas que, en cierta manera, gobiernan nuestras escenas diarias"


¡Qué razón tienes! cambiar rutinas , oxigenar el cerebro, dar un voto a esa sonrisa inacabable y tierna..tener alguna escena irrepetible...acumular momentos fantásticos como candidatos a los mejores del año...Yo me apunto a esas elecciones, a esa revolución personal y pequeña y a la vez importante.. y no a esa gran farsa en lo que se ha convertido las elecciones y sus promesas que saben a vacío absoluto y a engañosos cambios de la izquierda o la derecha que aún son más agujeros negro...que ni nos convencen ya, de hecho sabe a casi lo mismo como tú dices las promesas de las derechas o de las izquierdas, de hecho algunos lobos como copiando lo que tu apuntas se relamen de gusto viendo lo bien que está sentando esta crisis económica a sus futuro en el poder....¡¡simplemente demoledor!!.
Realmente, un artículo sabio, realista,noble y genial. Te felicito.