martes, 10 de marzo de 2009

'GRAN TORINO'


Resulta un misterio el hecho de que ‘Gran Torino’ se estrenase en USA en diciembre y haya sido ninguneada por la academia de cara a los Oscars de este año. No es que importe demasiado, pero es un feo detalle tratándose de la despedida como actor de Clint Eastwood. Ha sido un ejercicio de emociones disfrutarla:
Primero porque la película vale la pena por sí misma. Rebosa calidad desde la sencillez de sus planteamientos, al tratar de la manera en que lo hace un tema donde la violencia tiene un papel preponderante. Resulta curioso el diferente concepto estético con que el director ha afrontado las dos obras que nos ha obsequiado este año: Lo que en ‘El Intercambio’ era una cinta de estética clasicista, aquí se convierte en película cercana a planteamientos casi de telefilm. Pero da igual, porque la maestría de este hombre rebosa perfección a raudales.
Segundo porque para la última interpretación, ha elegido a sus 78 años de puro talento aglutinar de forma definitiva los dos personajes que marcaron su figura como actor: El del duro pistolero o policía y el del hombre situado al final del camino que elige comprometerse para dejar un legado de cariño y amistad. Gran Torino se convierte así en un testamento brillante, construido a conciencia y lleno de guiños al espectador que le ha seguido durante tantos años. Termina convirtiéndose en una aguda reflexión sobre la vejez y como la sociedad en que vivimos desaprovecha la experiencia y sabiduría de sus ancianos. Todo tratado con un sentido del humor que se agradece.
Afortunadamente el Eastwood director sigue adelante. Ya se encuentra en pleno rodaje su nuevo proyecto, ‘Human Factor’ en el que llevará a las pantallas la vida de Nelson Mandela desde el momento de la liberación de la cárcel, hasta lo que significó la sorprendente vinculación con la selección de rugbi de Sudáfrica como una de las vías para la reconciliación del país.

2 comentarios:

вєιñα dijo...

Ya la he visto, y compartimos crítica!
:)

Pacogor dijo...

No esperaba menos de usted. Jejeje