miércoles, 23 de marzo de 2016

ALETEA UN AVE







Aletea un ave
chorreando sangre,
sin un resquicio de luz
habita un mundo
donde sólo hay espanto.

Aletea un ave
intentando sacudirse
polvos, restos de sombras…
desvelos como si se supiera
sangrando heridas.

Aletea un ave
blanca, ostentosa,
pero triste y atemorizada
como un día gris
detrás de mi semblante.

Aletea un ave
sus alas de tiempo,
paladina moradora
de nuestros cementerios,
salvadora que no salva
vacía ya de argumentos.

Aletea un ave
y tantos seres humanos
tuercen su esperanza
pues saben que habitan
una tierra donde el odio
siente orgullo de su obra.