martes, 24 de agosto de 2010

COINCIDENCIA


Buscar una noche,
dejar que el tiempo
consagre las palabras
para un abrazo,
vivir sin red el vértigo
que lleve por bandera
una cúspide y un abismo.

Hacer que el tiempo
no sea sólo sombra,
convertirlo en sabio néctar
para beberlo por momentos
a grandes dosis
de unos labios ansiosos.

Devenir un éxtasis
que se desvista en vivo
para dejar una huella
de desvelo en la piel,
sin fatiga que atraviese
como cuchillo el cuerpo.

Disipar la duda
como una constante,
llegar despojado
sin más pretensiones
que destruir lo insensible
y apasionar de pleno,
asumiendo que eso
es lo que nos concierne.

Unir dos corazones
y un par de cuerpos
que sabrán distinguirse
incluso desde la lejanía,
porque saben que están
destinados a encontrarse.

Y vivir, en suma,
dos historias coincididas,
perfeccionadas al juntarse,
convenidas para sentir,
sacadas del contexto
donde nada se sublima,
ideadas para amarse
en un tiempo desinhibido.


2 comentarios:

reina dijo...

Hermosa entrada.... sin más palabras... lo has dicho todo...
Y la canción del final... me quedo con la versión de original de Serrat... es más dulce...

Antoniatenea dijo...

Vidas coincididas en una vida donde acaso las coincidencias no existen.El encuentro de dos historias..por pequeño que sea , acaso existió sin que mediara la coincidencia..acaso en los astros se trazó su encuentro para vivir y perfeccionar sus vidas en ese momento despojado de sublimaciones y repleto de sensaciones.