viernes, 16 de julio de 2010

MUJERES


Las mujeres vampiro son menos peligrosas que las mujeres con un sexo absorbente. Además, desde hace siglos se conocen diversos medios para protegernos contra las primeras.

Se sabe, por ejemplo, que una fricción de trementina después del baño, logra en la mayoría de los casos inmunizarnos, pues lo único que les gusta a las mujeres vampiro es el sabor marítimo de nuestra sangre, esa reminiscencia que perdura en nosotros de la época en que éramos células zambullidas en el océano. La imposibilidad en que se encuentran de hundirnos sus colmillos sin quejarnos disminuye por otra parte los riesgos de un ataque efectivo por su parte. Basta con que al oírlas nos hagamos los muertos para que después de olfatearnos, revoloteen un instante y nos dejen tranquilos.

Contra las mujeres de sexo absorbente, en cambio, casi todas defensas resultan ineficaces. La violencia de honda con que nos arrojan su sexo rara vez nos da tiempo de protegernos, ya que antes de advertir su presencia, nos descoyuntan en una sucesión de espasmos interminables. Y no tenemos más remedio que resignarnos a la inmovilidad de meses, si pretendemos que no obtengan de nosotros hasta la última gota de nuestra esencia humana.

Pero todos los estudios indican que hay especies aún mucho más peligrosas, como las mujeres eléctricas. Por un simple motivo: las mujeres eléctricas tienen el poder de manipularnos a distancia. Sin que nos demos cuenta, a través del tiempo y del espacio nos van cargando como un acumulador, hasta que de pronto entramos en un contacto tan íntimo con ellas, que nos hospedan en sus ondulaciones y nos envuelven en equivalentes parámetros.

Es inútil que nos aislemos como anacoretas o desactivadores de explosivos. Los kilómetros de por medio, los pantalones de amianto y los pararrayos testiculares no sirven para nada. Nuestra carne adquiere, poco a poco, propiedades de imán para sus voraces apetitos. Progresivamente, las descargas que ponen a prueba nuestros nervios de alta tensión, nos galvanizan desde el occipucio hasta las uñas de los pies.

Es un espectáculo dantesco comprobar cómo se nos escapan por los poros centenares de chispas que hacen arder nuestras ropas y nos obligan a vivir en pelotas. Hasta que el día menos pensado, la mujer que nos electriza intensifica tanto sus descargas sexuales, que termina por electrocutarnos en mil espasmos, llenos suspiros y cortocircuitos.

Pero lo más curioso es que, a pesar de todo no podemos vivir sin ellas: ¿Alguien puede explicarme la razón de semejante paradoja?


8 comentarios:

Antoniatenea dijo...

Me has dejado perpleja..qué locura todas esas mujeres tan perversas como seductoras, sólo teniendo una idea huracanada en mente.....yo que pensaba que los verdaderamente con pulsión sexual hasta límites cósmicos son los hombres, incluso hasta el límite de pensar y decidir por diferente órgano que el cerebro... jajajaja!!!

Ya sabes lo que dice Woody Allen:
"Sólo existen dos cosas importantes en la vida: la primera el sexo, la segunda...no me acuerdo"..Y es un varón´

Bueno, con toda la locura de tu entrada de hoy sólo puedo decirte sonriendo que: nosotras también sentimos esos chispazos, esos colmillos,esa violencia de honda, pero somos más listas, dejamos que nos pulvericen , que nos caigan las chispas sin trajes de amianto ni lociones de trementina..simplemente ..a pelo.....y que nosotras tampoco podemos vivir sin los hombres...jajaja..no es una paradoja...nos encanta también a nosotros dejarnos electrocutar...!!!!

Pacogor y Patty dijo...

Mujeres perversas... Esa expresión suena a paraíso. Y en cuanto a mi admirado Woody, sólo decir que lo suscribo: El sexo sin amor puede ser muy divertido, pero el amor sin sexo creo que es la cosa más triste del mundo.
Jajajajaja

sedemiuqse dijo...

todo con una buena combinación...de todos modos es asunto de dos, un acuerdo.

uufff

Mujeres vampiro.
Mujeres de sexo absorbentes.
Mujeres eléctricas...

Tal vez sea todo imaginación del hombre. Creo incluso que sin el "tal vez"
Todo es imaginación.

Besos y amor
je

sedemiuqse dijo...

Aunque si lo piensas...

Haberlas...haylas!!!

A saber!!

je

Pacogor y Patty dijo...

Es que ha de ser un acuerdo: Benditas negociaciones, maravilosos acuerdos esos que nos llevan a cimas donde el desamparo no existe.

Jony dijo...

A mi me sugiere a mujeres británicas.

Martha Lucía dijo...

Tremendo,basicamente porque no se a que grupo pertenezco...pero poco importa este privilegio de ser mujer es mio,y disfrutarlo a plenitud tambien....

A hacerme un test que me defina,me ayudas?...

Me encanta leerte.

monnuage dijo...

Interesante....me pregunto que tipo de mujer seré??
Chivy.