sábado, 12 de junio de 2010

A TU NOMBRE

Imagen: 'La Lectora', óleo de Balthus
Absorbo los sentimientos
del yo más recóndito
que guardas en tu alma
y se libera con las vibraciones
que emanan de tu lectura,
acercando estos escritos
al lugar donde suspiras,
profundamente enraizado
en la belleza de los inocentes.
Y sabiendo de esa existencia
mi corazón se llena
de una textura suave y dulce,
que estremece profundos
sentimientos de afecto
cuando te pienso leyendo
los cultivos de este afán.
Mi imaginación se impregna
de esa atención lectora,
abono para mis manos,
y que las guía por el teclado
hacia la meta de un poema
firmado también con tu nombre,
aunque en el proceso quedes
en la sombra del anonimato
y yo cargue con las dudas
consustanciales al que escribe.


3 comentarios:

eMi dijo...

Aunque no sea yo, también lectora, la que alimente tu imaginación -abono de tus manos, ya sabes que las palabras que salen de tu teclado suelen provocar suficientes vibraciones y, a veces, hasta terremotos liberadores de los más variados sentimientos

Gracias.

Anónimo dijo...

Bellísima esa caricia suave echa poema. Envidia sana de tu musa inspiradora, jejejje. Saludos.

Martha Lucía dijo...

De la musa que inspira tus palabras,de la imagen de la lectora en la distancia...no se si la imagino con un par de libros tuyos reposando al lado de su cama,como pan para tantas hambres,como agua para una sed que cuando se lee lo que llega al alma solo se sacia...como siempre muy bello.
Mi abrazo de siempre querido amigo.