viernes, 20 de noviembre de 2009

FUGACIDADES


La libertad era alimentarse
de sexos desconocidos,
sumando victorias
con sabor a derrota,
orgasmos anónimos,
despertares huidizos
y fugas redundantes,
acumulando pasiones
que no duraban
más allá de un suspiro.
Desechó comprometerse
a acariciar alma alguna
por temor a los daños.
Cuando la soledad llegaba,
le abría los ojos al silencio
recordando los perfumes
de la ternura perdida
y la frágil inocencia
de algunos sueños.

1 comentario:

Martha Lucía dijo...

Escrito bien hermoso,refleja algun momento de nuestras vidas,cuando se sienteque el amor se ha ido,que novolverayasis e llenan los avcios,pero el amor triunfador unico y vencedor aparece y destierra esto que tan hermoso he leido.
Un abrazo.