domingo, 10 de mayo de 2009

MEDIDAS ANTE LA CRISIS


En un artículo reciente me permitía desde mi desconocimiento de las ciencias económicas criticar las recetas que algunos voceros del liberalismo desearían poner en práctica en este país para sacarle de las entrañas de la crisis. Siempre he pensado que no basta con criticar las alternativas de los demás: Para que sea efectivo, habría que aportar las nuestras.
Así que me pongo a la tarea, pero recurriendo a los que saben de esto: En una reciente conferencia, el prestigioso economista John Shmitt criticó a los empresarios españoles por estar pidiendo constantemente la ‘desregulación del mercado laboral’, lo que en lenguaje del ciudadano corriente viene a traducirse como despido libre y gratuito. Se olvidan por lo tanto otras alternativas, como podría ser la rebaja del crédito bancario (seis veces más elevado en España que en USA, por ejemplo) y el incremento de la inversión pública para la creación de empleo. Sorprende averiguar que el gasto público español es uno de los más bajos de la Unión Europea, en referencia a la inversión en obras públicas, sanidad, educación y asistencia domiciliaria. Asombra por tanto la obstinación de la banca y la gran patronal por estar siempre dándole vueltas a lo mismo.
El paro existe porque un determinado número de trabajadores dejan de ser rentables a sus empresas, pero la mayoría pueden resultar rentables para la Gran Empresa que puede llegar a ser el propio Estado, si éste sabe organizar sus prioridades. Tareas pendientes de realizar hay muchas, así que sólo hay que ponerse a la tarea.
Me ha llamado la atención en este sentido la propuesta que ha lanzado al aire de las economías Guillermo Calderín, el director de una agencia privada de empleo, como contrapartida a la prestación por estar desempleado. Argumenta que a la persona afectada se le debería dar la opción de proponer al Estado una tarea a realizar, relacionada con sus capacidades y añadiendo un plan de trabajo que podría hacer rentable esa actividad en un plazo razonable de tiempo. En principio esas labores estarían destinadas a colaborar con clientes de escasos recursos y que sólo tendrían que abonar el IVA o el IGIC. Sobre la marcha se me ocurren un montón de alternativas: Clases particulares a niños de padres de escasos recursos, atención a enfermos, discapacitados o personas mayores del barrio o el pueblo, recitales de música en diferentes asociaciones, ejercer cualquier oficio en zonas deprimidas en los que el cliente sólo pagaría el material...
Calderín incluso ha hecho números: Estima que los ingresos netos de estos trabajadores podrían ser de al menos 10.000 euros anuales. Si hay cuatro millones de parados, la cifra que tendría que aportar el estado rondaría los 40.000 millones al año. Si le añadimos los gastos en material, alquiler, etc..., podría montarse en los 60.000 millones.
¿Sería rentable un plan de este tipo con estas cifras? ¿Es una mera utopía? Lo que parece claro es que no se remontará la crisis hasta que las cifras de consumo vuelvan a crecer. Las empresas son rentables si venden sus productos, y para ello ha de haber gente dispuesta a comprar sin el temor de poner en peligro la estabilidad económica de sus hogares. También el consumo es una cuestión de confianza, que nunca tendrán los parados o trabajadores con contratos eventuales o en precario: Si la demanda aumenta y se estabiliza, se podrá remontar el vuelo y dar después estabilidad al sistema económico.
Alternativas, fórmulas nuevas, de eso se trata. Aunque por otro lado ya todo o casi todo está inventado. Y si no lo creen basta con recurrir a los libros de historia y echar un vistazo al New Deal de Roosevelt. Sus objetivos esenciales fueron la reactivación de la economía por vía del consumo y la inversión, así como el establecimiento de controles bancarios más estrictos para evitar que se pudiera provocar otro crack bursátil en el futuro... ¿Les suena de algo?

4 comentarios:

Indra Adi Gunawan dijo...

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Jony dijo...

Esta claro que esto ya se ha producido anteriormente, sólo que los que deberían reducir esos abusivos cobros a los pobres trabajadores que apenas tienen ya dinero para vivir, no lo hacen.

Yo creo que los bancos deberian de bajar o dar más años y asi reducir cuotas a pagar al mes, rehunificar deudas y dar creditos más permisibles a gente que quiera quitarse tarjetas de credito etc de encima.

Ya que es como el perro que se come el rabo.

jose dijo...

Artículo interesante, sugerente... Creo firmemente en el lúcido slogan del mayo francés (1968) de la imaginación al poder, y en tiempos de crisis, aun más. Además el artículo demuestra que no hace falta saber de economía precisamente para hablar de ella. ¿No se han equivocado los presuntos cerebros banqueros? Como bien expresa la sabiduria popular, en economía no falla que dos más dos son cuatro y que nadie regala duros a 4 pesetas.

Pacogor dijo...

No se han equivocado los cerebros bancarios, Jose: El problema ha sido también que durante los últimos años han apostado por los especuladores financieros. Las grandes estrellas de la economía han sido los profesionales del pelotazo y las ganancias fáciles. Tampoco los sucesivos gobiernos de este país han aprovechado para reformar las estructuras económicas. Y si hablamos de Canarias, la cosa tiene ya pinta de escándalo por los intereses comunes de la derecha político-empresarial.