viernes, 3 de abril de 2009

PINCELADAS

Soy como parezco ser,
casualidades del destino.
Podrían haber sido otros
mis familiares y amigos,
otro lugar tenerme en su seno.
En el vestuario de la vida
hay muchos ropajes,
hechos a la medida
de la suerte y las perplejidades.
Sólo he podido elegir
hasta donde se me ha permitido,
pero no es cuestión de quejarse:
Pudo haber sido peor,
como por ejemplo
ser una insignificante partícula
sacudida por el tiempo,
alguien mucho menos feliz,
clavado en la insensibilidad
o la malevolencia,
que despertara miedo, asco
o aprensión entre la gente.
También pudo la fatalidad
no haberme dado buenos recuerdos,
o privarme de la necesidad de amar.
Por lo tanto estoy contento,
me basta con ser lo que soy
y seguir en la brecha
para no traicionar demasiado
las esperanzas que un día
llegué a depositar en mí mismo:
Y hay gente aún mejor,
que no deberían
hacerle caso a sus dudas,
ni a los que nada entienden
de las almas humanas
que vuelan por el mundo perfumadas
con aromas a bondad y azahar.

4 comentarios:

вєιñα dijo...

Naranjas?
(:

Pacogor dijo...

Claro: El azahar es la flor del naranjo... Su olor es una verdadera maravilla de la naturaleza.

Cristina dijo...

Hola amigo:

Me alegra leer este tipo de poesía;ahora que estamos en primavera, una puede respirar el aroma de esa flor en tus versos.


¡Muchas gracias,
hasta la próxima!

Pacogor dijo...

Gracias, Cristina. Ojalá sea primavera siempre en tu vida. Y vuelve cuando quieras...