miércoles, 19 de noviembre de 2008

A UNA AMIGA QUE VINO DEL FRÍO


La Amistad puede aparecer por sorpresa
tras la esquina más insospechada,
o llegarte desde lugares remotos
para darle sentido a un bello vocablo.
Así va surgiendo la figura amiga
que se significa desde lo sincero
y construye un sentimiento auténtico
de camaradería y afecto.
Porque sé que es ese tu caso,
hoy quiero pagarte la confianza que me brindas
con un conjunto de palabras sencillas
que borren los problemas y cansancios
y contribuyan a dibujar una sonrisa.
Me gustaría que en tu vida
respirases nubes silenciosas,
caminos de tranquilidad y paz,
recodos donde el mal no se atreva a rozarte,
horizontes en los que la soledad
no tenga permitida la entrada.
Quisiera impulsarte a ser fuerte
cuando los avatares de la vida lo requieran,
pero sin perder jamás la inocencia
que aún llevas prendida en la mirada.
Y recuerda que si la oscuridad acecha,
habrá una luz con tu nombre en mis silencios
para acallar los miedos que te acosen,
y ejerzas el derecho que te asiste a ser feliz.


(Y lo del frío es por el lugar desde donde vienes, no por ti)

2 comentarios:

вєιñα dijo...

Que bonito Paco!
Y qué maravillosa es la amistad, aunque a veces los quilómetros son como puñales. :(

Tu amiga del frío dijo...

MUCHAS GRACIAS! Nunca nadie me escribió una poesía,ya te dije que va a tener su sitio en mi salón. Y la sorpresa al ver las fotos de mi ciudad fue enorme. Te lo curraste, eh? jeje

Pd. Perdona por tardar tanto en poner mi comentario (ya sabes como soy - un desastre).
Por cierto me siento orgullosa por mencionarme en tu blog, gracias.