viernes, 29 de agosto de 2008

MINUTOS Y SILENCIOS


Se subastan girasoles en el mercado,
huele a fruta, a verduras frescas
y a miel la brisa suave,
la distancia se dibuja
como rama de canela
dulce, intensa y perfumada...
En su aroma se suavizan las esperas:
Sabores, olores, sensaciones
que se hacen presentes
desde algún recóndito lugar
donde guardamos los más bellos recuerdos
que llenan de colores
el plácido transcurrir de la mañana.

El paseo se prolonga
en la arena de una playa,
y permitir que la espuma de las olas
acaricie los dedos descalzos.
La brisa de la memoria
acaricia con suavidad los cabellos,
abriendo cual pétalos todos sus matices.
Sabor a salitre y fresas,
mantienen despierta la frescura de los labios,
y un niño que construye un efímero castillo
sonríe desde las profundidades
de su mirada azul y limpia.

En la paz de instantes como estos
disfruto observando
el parsimonioso caminar de los minutos
y el perfecto discurrir de los silencios,
porque la vida es un misterio inmaculado
que ya no se me escapa entre los dedos.