viernes, 4 de julio de 2008

MITOS Y VERDADES


Sobresalía en un lugar privilegiado del monte, erguido, alto y majestuoso, como el auténtico Rey de la Floresta. Un Supremo Hacedor de Paisajes, ofreciendo generoso su sombra a quien quisiera disfrutarla. Era respetado y amado a partes iguales. Todos los seres vivos de aquél entorno sabían que era especial, pues transmitía paz, armonía y concordia. Había nacido como un regalo natural, sin necesidad de aves o vientos que transportaran su semen vegetal… Resultó el creador de una especie nueva, que se amoldó a sobrevivir entre el fuego y la escasez de agua, y aprendió a utilizar sus hojas para beber las gotas que aquellas extrañas nubes contenían, cuando jugaban a ascender por las laderas de la montaña. Tuvo la potestad de ser lo que era: Podía haber elegido seguir siendo semilla, quedarse durmiendo en el olvido, dejarse llevar a tierras lejanas, o conformarse con ser arbusto... Pero quiso quedarse en aquella tierra marcada por las huellas que dejaron los volcanes, y convertirse una rara especie de Pino, que acabó poblando de verde las montañas de las Islas Misteriosas.

La muchacha venía caminando distraída, soñando con el monte, añorando la frescura desde lejos. Era hermosa y callada. Tan sólo unos pocos abalorios de barro y conchas marinas tintineaban al mismo ritmo que su paso. Se había alejado de la tribu para sentirse etérea y libre. En la soledad del campo se desprendía de los problemas y despejaba dudas, y por un tiempo podía ignorar las dificultades y contrariedades. El árbol la sorprendió de improviso, justo en un recodo de la vereda que trepaba montaña arriba... Le pareció tan hermoso que quiso abrazar su tronco, pero los brazos no le alcanzaron para rodearlo. Acarició la espesa corteza, cerró los ojos y se recostó disfrutando de la reconfortante sombra.... Un sonido mucho más hermoso que cualquier música llegó hasta sus oídos, envuelto en los trinos de los pájaros. Intentó subir hasta el mismo centro del árbol, pero se lo impidió el verdor enmarañado de sus ramas. No entendía lo que le ocurría, una llamada misteriosa que provenía de la tierra le impulsaba a fundirse con el entorno, como un delirio de amor primigenio y profundo. Valiéndose de palos y manos hizo un esfuerzo por remover la superficie por la que asomaban las raíces, y todo tembló alrededor. No sintió temor alguno, porque se sabía protegida. Del agujero salieron uno a uno todos los fantasmas subterráneos que siempre la habían acosado, pero esta vez los exorcizó y despidió para siempre...

Allí se instaló y en los meses que siguieron las raíces humanas se mezclaron con las vegetales: se dedicó a tomar trocitos de cielo para curar las heridas que ambos tenían, aprendió hermosas melodías y a distinguir las estaciones, intimó con los insectos y los pájaros... y supo lo que era amar. Por primera vez lloró de felicidad, por la suerte que había tenido. Lloró tanto que las lágrimas se mezclaron con el mar, dando lugar a otra isla. Una que a través de los siglos pudo mantenerse a salvo de los desmanes humanos que trasformaron a sus hermanas del archipiélago, pues a pesar de que algunos pudieron entrever su silueta entre la bruma del océano, nunca ha podido ser encontrada. Una isla convertida en mito, que aparece y desaparece a voluntad: San Borondón.

NOTAS:
. El Pino Canario (pinus canariensis) es una especie autóctona con una corteza extraordinariamente gruesa, que le otorga una gran resistencia al fuego en una islas en el que el volcanismo siempre estuvo presente. Los árboles de esta especie afectados por un incendio tienen la capacidad de reverdecer de nuevo al cabo de dos o tres años.

. La leyenda de la isla de San Borondón es una de las más queridas por los canarios. Se trata de una isla fantasma de la que hay referencias de avistamientos a lo largo de la historia, sobre todo desde La Palma y Tenerife. El que esto suscribe tuvo ese privilegio en los años de su adolescencia. A partir de ese mito, he querido construir una historia absolutamente personal y libre.

2 comentarios:

вєιñα dijo...

¿Sucedió de verdad?
Tengo que pasarme algún día por Canarias, es un destino a visitar en mi agenda. Además, tengo una prima viviendo en Tenerife, más a mi favor apra visitar esas tierras. (=

вєιñα dijo...

Es un tema de climatología, pero bueno, en mi corazón también llueve un poco estos días.
Gracias por esa amistad! (=