sábado, 12 de julio de 2008

CAYUCOS DE MUERTE




Hoy no tenemos hueco en este rincón para la imaginación o la lírica. Están de luto las ilusiones, las esperanzas, las sonrisas y las expectativas de futuro. La más triste de las realidades impone su desalmada tiranía en un día que por razones particulares tenía que ser hermoso y feliz: La entrega de la Orla a mi hija, la ceremonia de su graduación en la Universidad. Pero un primer vistazo a las noticias golpea brutalmente cualquier sensibilidad, por mínima que sea y anula los ánimos hasta extremos insoportables. Ha ocurrido apenas unas horas después de que el drama de la inmigración golpease cruelmente las cosas andaluzas.
Las escasas fuerzas que aún les quedaban a algunos supervivientes han servido para que contasen que proceden de Guinea Bissau, aunque el pequeño navío había partido desde algún punto del sur de Senegal 15 días atrás, sin saber que iban a escribir otra dramática historia de lo que en estas costas ya conocemos como ‘Los Cayucos de la Muerte’. Es terrible que no sean los primeros, pero lo que lo hace realmente insoportable es que representan una mínima parte de las víctimas de este holocausto que se está produciendo en las aguas cercanas a Canarias: La cabeza del iceberg de un presente y un futuro que convierten el fondo del mar en un inmenso cementerio.
El cayuco arribo ayer sobre las 13:00 horas por sus propios medios, después de haber sido avistado a un kilómetro de la costa, al pequeño puerto de Playa Santiago, localidad situada en el sur de la isla de La Gomera. Tres días atrás habían roto el motor, por lo que navegaban a la deriva ya sin agua ni alimentos. La suerte hizo que se encontrasen con la isla. Si no hubiese sido así, un día más en el estado en que ya se encontraban hubiese sido fatídico. Las últimas horas del viaje lo hicieron custodiados por una zódiac particular, pues los servicios de rescate marítimo no tuvieron tiempo material de prestar ayuda. En el muelle les esperaba un destacamento de la Guardia Civil, y enseguida también estuvieron dispuestos los dispositivos de socorro. No esperaban el horror que se encontraron: 59 personas a bordo. Entre ellos 4 cadáveres y una historia de espanto, en la que un número aún indeterminado de fallecidos (se habla de tres) tuvieron que ser arrojados por la borda durante la última etapa de la singladura.
No hubo tiempo para más recuentos: Los muertos permanecieron en el interior del cayuco mientras que vecinos y pescadores acudieron en auxilio de la Cruz Roja, desbordada por el desgarrador panorama y la urgencia ante el mal estado en que se encontraban los vivos. Uno más falleció posteriormente, once fueron hospitalizados debido a su mal estado de salud. Dicen que uno se encuentra en estado muy grave. El propio Presidente del Gobierno de Canarias, que se encontraba de visita oficial en la isla suspendió todos los actos del día, para trasladarse al lugar y estar presente en el lugar de los hechos junto al resto de autoridades...
Hasta aquí la noticia, luego están las imágenes que es de las que el tópico define como que se catalogan por si solas. Les pido perdón por reproducir alguna, pero es que ya está bien: Hay que reproducir el horror en toda su extensión para ver si de una puñetera vez se revuelven las conciencias. Que hoy ningún racista de mierda, enmascarado o no, se atreva a soltar alguno de los comentarios tan de moda en ciertos sectores sobre los inmigrantes ilegales y el peligro que representan: De alguna manera he soltar la rabia y la frustración que llevo dentro, porque siento también que me estoy ahogando. Me pregunto cuantos responsables de lo que está sucediendo habrán dormido plácidamente esta noche. Seguro que lo harán también en las siguientes... Lo han hecho cuando se movilizaron para aprobar leyes que ahora tratarán a los supervivientes del cayuco como delincuentes aunque no lo sean.
Cuanta miseria moral. Cuando dinero estúpidamente gastado en fastos y fiestas, mientras que se regatea hasta el más mínimo céntimo de euro para el Frontex, el servicio de vigilancia marítima y aérea que la Unión Europea mantiene en los mares cercanos a las islas, cuando a veces la diferencia de unas simples horas es fundamental para trazar la línea que separa la vida de la muerte. Maldita, arrogante, temerosa y dorada Europa. Dentro de un par de días los convertiremos en estadísticas y a seguir con lo nuestro: Así escribimos otro capítulo de esta vergonzosa y lamentable historia de la inmigración africana al supuesto paraíso europeo.

2 comentarios:

вєιñα dijo...

Horrible...

вєιñα dijo...

Ya se que no puedo caer tan bajo, pero aprece que cada día estoy atrapada en un pzo oscuro... Y no se, debo ser una persona extraña o algo, no se, a veces siento que no encajo y por eso me rallo mucho.
La frase de que escribí antes, más que nada la puse porque necesitaba soltarla y no sabía ni a quién ni donde, y el blog es mi escapatoria a veces.
Perdona por contarte todo esto Paco, pero hoy tengo un día bastante tristón.