martes, 29 de abril de 2008

RIENDA SUELTA

Imagen: "Saturno devorando a sus hijos", cuadro de Francisco de Goya
Asesinemos las almas,
destruyamos las noches,
escurramos el bulto:
Que no quede nada
de lo que fuimos,
o lo que quisimos ser.
Celebremos la hipocresía
con tal de encajar,
y vivamos de prestado
para sabernos parte
de un mundo mediocre
y lleno de vulgaridades.

Matemos sin ambigüedades
la frescura y la originalidad.
Miremos hacia otro lado
hasta que la realidad reviente,
porque demos la callada
por respuesta.
Permitamos que la vida
nos expulse del escenario
y nos ponga en nuestro lugar,
como meros espectadores
aburridos e indiferentes
ante lo que ocurre.

Accedamos resignados
a la pérdida de la inocencia
y la supresión de valores,
e inventemos pretextos
para cubrir nuestras vergüenzas
y aliviar las conciencias.
La inmensidad de un segundo
se nos atraganta
en nuestra debilidad innata:
Es tan propia del ser humano,
que acaba por devorarnos
como un Saturno cualquiera.

4 comentarios:

@ngelito dijo...

Vaya pedazo de poema. Escribes de miedo y todo lo que dices es tan cierto como la vida misma.

Si pierdes tus valores estás perdido y si te quedas como un mero espectador ante las crueldades que se cometen ante tus ojos eres tan culpable como ellos.

Un saludo.

CRO dijo...

mmmmm me resulta bastante chochante la imagen... o mas bien espantosa... pero geniales tus palabras...
besos! he vuelto...

@ngelito dijo...

Si que da miedo este cuadro de Goya, pero no deja de sorprenderme cada vez que lo observo. Aunque me gustan mas las obras de Dalí, siempre tan llenas de detalles y belleza.

Un saludo.

Paco dijo...

Siempre que voy a Madrid,no puede faltar la visita al Museo del Prado. Hay tres pintores que me fascinan: El Bosco, Velázquez y Goya. Especialmente éste último, que supo en sus llamadas "pinturas negras" reflejar el lado más oscuro del alma humana... Y este cuadro creo que es uno de los más aterradores de toda la Historia del Arte...