sábado, 1 de marzo de 2008

AMBOS


Acaricio tus formas,
suaves como dunas
que se ajustan a mis manos.
Beso las hermosas cumbres,
enhiestas y rosáceas
como un amanecer
frente al mar.
Es tu figura
un emblema crepitante,
que hace temblar mi alma
ante semejante muestra
de la más perfecta
de las imperfecciones.
Desciende por las laderas
de mi contento
el eco de tus deseos.
como el impulso irrefrenable
de un torrente;
y en tus ojos encuentro
la armonía de los espacios,
la cadencia de un tiempo
inasequible al desaliento,
que discurre entre tu cuerpo
y mis sentimientos.
Sencillamente, así te percibo.
Sinceramente, así me siento.

2 comentarios:

CRO dijo...

La palabra "caricias" es algo que me puede... el contacto de las llemas de los dedos en la piel de un ser atractivo me parece lo mas erótico del mundo...

hay hay hay

Paco dijo...

¿Y el deseo de acariciar? Es el sentimiento más maravilloso que existe...