lunes, 24 de diciembre de 2007

RAMALAZOS DE LLUVIA


Hoy se agitan por mis recuerdos
ramalazos de un pasado oxidado,
y al estremecerse esa penumbra
sobre las aguas donde se sostiene
la columna vertebral de las emociones,
me suscribe sin reservas la lluvia.

A lo lejos se circundan los adioses
mientras dentro se agita un eclipse,
como la letanía de aquél viejo blues
desgarrando ramalazos de tristezas
por no encontrar una rosa sin espinas
en las lágrimas de la liturgia del alma.

Se despueblan las nubes en la tierra
mientras siento afianzarse la tormenta,
triste homenaje a la memoria y al silencio,
como un grito de turbación en el paisaje
de los que ya no están, los que se han ido
pisando los charcos en medio de la tarde.

Mañana reverdecerá la paz de los sueños
y volveré a ser un peregrino de mi mismo
intentando, como todos, transfigurar el futuro.
Pero a estas alturas ya he logrado averiguar
que pocas cosas son las que se eternizan,
las costas siempre acaban por oscurecerse
y el transcurrir imperturbable de los meses
susurrará la resolución final de sus víctimas.

1 comentario:

Martha Lucía dijo...

A ramalazos de vida vivimos todos,y cada epoca en particular las traera a nuestras conciencias,es bueno leerte,es bueno saber que estas ,es bueno saber que el mundo te contiene.
Te quiero siempre.