lunes, 16 de julio de 2007

PATRICK CHAMUSSO: UN HÉROE SUDAFRICANO


Hoy, gracias al cine, he conocido la vida de un hombre corriente al que las circunstancias llevaron a convertirse en un héroe. La verdadera categoría de una persona sale a la luz cuando se encuentra en una situación límite, y eso fue lo que le pasó a Patrick Chamusso. En la Sudáfrica del apartheid hubo muchos héroes. También auténticos monstruos de maldad. Otros simplemente sucumbieron ante un sistema tan terrible, que ponía a prueba los límites físicos y sicológicos de un ser humano. Hemos conocido ejemplos positivos de los que llegaron a ocupar cargos relevantes en la lucha contra el régimen, gigantes como Nelson Mandela o Steve Biko. Pero quedan muchos más para contar. Historias de sufrimiento, pero también de una asombrosa superación personal.
Estamos en los años ochenta. El apartheid se encuentra en pleno apogeo. Nuestro protagonista es un hombre negro que se considera afortunado. Vive de forma modesta con su mujer y sus dos hijas, pero tiene un buen trabajo y ha logrado alcanzar la categoría de capataz en Secunda, la principal refinería del país, símbolo del orgullo afrikáner que conseguía mantener la autosuficiencia de Sudáfrica en una época en que el resto del mundo imponía sanciones económicas y condenaba el sistema de separación de razas, por el que la minoría blanca oprimía sin piedad a millones de negros.
Chamusso vive al margen de la política, acepta de manera implícita la situación como algo inevitable, con lo que hay que aprender a vivir. Trabaja, se dedica a su familia y en su tiempo libre entrena a un equipo de fútbol juvenil con el que llega a ganar algún campeonato. Pero todo cambia cuando se produce un atentado en la refinería. Esa tarde, la casualidad hace que Patrick no vaya a trabajar porque visita a una mujer con la que tuvo una aventura hace tiempo. Eso le convierte en sospechoso. Es detenido y enseguida comprueba en carne propia los salvajes métodos de interrogatorio de la policía del régimen. Los malos tratos y la tortura se suceden día tras día. La investigación la lleva adelante Nic Vos, un coronel de la policía secreta, símbolo de la fría eficiencia de aquél régimen perverso. Todo vale con tal de conseguir una declaración de culpabilidad, incluso torturar a la propia mujer del detenido. Al final no se consiguen pruebas, los dos salen en libertad, pero ya nada es lo mismo.
En el más absoluto secreto, sin siquiera comentarlo con la familia, Patrick abandona el país y se traslada a Mozambique donde entra a formar parte de la rama militar (MK) del Congreso Nacional Africano, el principal partido que lucha por la libertad de Sudáfrica. Allí entiende que las acciones armadas no tienen nada que ver con la venganza. Son sólo un último recurso para lo único que importa: La creación de un país con los mismos derechos para todos sus habitantes. En esos días de duro entrenamiento conoce a Joe Slovo, años después miembro del primer gobierno de Nelson Mandela, con el que finalmente acaba por planear un nuevo ataque a la refinería aprovechando sus conocimientos del lugar. Esta vez el atentado está destinado a destruirla totalmente, pero con una condición: Que no haya ninguna víctima entre los trabajadores.
Año 1981. Patrick es introducido en el país con una nueva identidad, pero los servicios secretos ya saben de su militancia y le siguen de cerca los pasos. La rapidez es fundamental, porque el cerco se estrecha de forma implacable. Finalmente, las cosas no salen como estaban previstas y el atentado afecta a la refinería sólo parcialmente. Llega el momento de la detención, delatado por su propia mujer a la que la policía hace creer que Chamusso la ha abandonado por otra... Es condenado a 24 años en la prisión donde se encuentran los principales líderes del CNA. Allí conoce a Mandela y comienza su verdadera transformación, que es la misma que ha convertido a la nueva Sudáfrica en admiración para el mundo: La del convencimiento de que el perdón era la única arma que posibilitaría que el país tuviese una salida que no fuese un baño de sangre. A finales de 1991 Patrick Chamusso fue liberado al promulgarse una amnistía para todos los prisioneros políticos. Y a partir de ese momento ha de buscar su lugar en un país nuevo: Se reconcilia con su esposa, consigue los fondos necesarios para crear una fundación de ayuda a jóvenes sin familia y se propone moldear personas que crezcan en un ambiente de protección y cariño... El haber aprendido a perdonar le reconcilia con la vida.
Mientras tanto, entra en escena una hija de Joe Slovo, el amigo y compañero con el que planeó el atentado. Shawn Slovo es escritora y guionista de cine. Quería escribir sobre lo que significó la época de la resistencia armada y su padre le menciona a Patrick. Se pone en contacto con él, entablan amistad y poco a poco va tomando cuerpo la historia..., que acaba convirtiéndose en una película: Atrapa el fuego (Catch the fire), una coproducción entre Reino Unido, Sudáfrica y Estados Unidos dirigida por Phillip Noice, con Anthony Minghella y Sidney Pollack en la producción y en la que intervienen Tim Robbins y Derek Luke en los papeles de Vos y Chamusso, respectivamente.
Una magnífica lección la que nos enseña: El verdadero valor está en rebelarse cuando es inexcusable, pero también en perdonar cuando la rebelión triunfa y se hace real la posibilidad de la venganza.


10 comentarios:

Nancy B. dijo...

Soy de Argentina. Anoche vi la pelicula. Está buena, sobre todo porque sirve como disparador para buscar, leer, saber...sobre estos héroes q no siempre son reconocidos al haber vivido la misma época de Gigantes como Mandela.
Está bueno tu texto. Seguiré leyendo el blog. Saludos.

Pacogor dijo...

Vivimos tiempos difíciles, Nancy. Y necesitamos desesperadamente ejemplos a seguir.En cuanto al contenido del blog, siempre reconforta que haya alguien que se reconozca en nuestro trabajo. Un placer tenerte por aquí. Y felicidades por la revista.

GUS 9 dijo...

Ah que buena peli, despùes de verla se las conte a muchos amigos, que valor de Patrick Chamusso (admirable)

Salu2

luis dijo...

la pelicula esta muy buena, nos hace dar cuenta de toda la informacion que aveses ignoramos.nos permite conocer personas con una valentia admirable y ver las miserias de otros pases,ojala tubieramos el coraje de patrick para defender nuestroa derechos que por cierto, estan degradados. luis de argentina si uno qusiera adoptar una nena de ese pais como se haria o con quien se deberia contactar

eco dijo...

contestacion ppara luis: porque la diferenciacion de sexo? acaso un varon no seria lo mismo?

eco dijo...

contestacion ppara luis: porque la diferenciacion de sexo? acaso un varon no seria lo mismo?

Andrea dijo...

anoche vi la pelicula, me dejo pensando y me puse a buscar informacion de esa epoca, que decir, pensar que esto ocurria hace poco.

saludos al block

Anónimo dijo...

con peliculas como estas vemos realmente como esta el mundo, y como estamos ciegos a toda esa realidad que hasta hace poco era real.
hemos sobrevivido a muchas guerras, genocidios y no terminamos de aprender que todos somos hermanos, no por el hecho de ser blanco o negro uno tiene superioridad, cuando entendamos que todos somos iguales el mundo recine seguira el camno correcto

Anónimo dijo...

hola muy buena reflexion soy de venezuela y por casualidad en uno de los canales locales me encontre con una pelicula que me llamo la atencion despues de culminada vi lo importante que es la rebelion pero bien organizada para tener el triunfo pero tambien sabiendo perdonar y no quitar la vida a nadie ya que Dios es el unico que da y quita la vida gracias a hombres como patric se mejoran las sociedades mal encaminadas pero primero debemos tener el apoyo de Dios.

Anónimo dijo...

Me gusto bastante la película, razón por la cual después de verla me surge la necesidad de conocer mas sobre el caso de Chamusso, indudablemente un ejemplo a seguir.